El rufián enmascarado

Diario primaveral (VIII)

por Yupi

Lunes

El gobierno español informó que a partir del próximo viernes se podrá andar por la calle sin máscaras. No more barbijo, es la consigna de la hora. Los claustrofóbicos festejan por anticipado, nadie sabe, nadie puede imaginar siquiera lo que significa para ellos caminar en verano por las calles madrileñas con barbijo. Por mi parte de la vuelta a la normalidad sólo lamento el fin de la ilusión del superhéroe. En una población enmascarada siempre está la esperanza de que detrás de algún antifaz no haya un banquero o un ministro sino una persona con verdaderos poderes, el Zorro, Batman, Linterna Verde, todos superhéroes velados, todos millonarios educados en un fino sentido de la justicia. Pero es un sueño sin futuro, una fantasía personal. Si se hiciera un plebiscito entre todos los habitantes del planeta descubriríamos que una abrumadora mayoría estaría a favor de un mundo sin milagros. Si, por ejemplo, se pudiera demostrar que una persona es un ser superior al resto de la gente, sería expulsada del mundo por una humanidad celosa y conservadora. Casi nadie quiere héroes, ¿cómo podría tener aceptación un superhéroe? Para esta especie sólo cabe el anonimato perfecto, el secreto total, y por eso comparten destino con todos los villanos, aun con el más artero rufián enmascarado. Me recuerdan a aquel discreto inglés que publicó un libro de ortografía y lo dedicó al Universo.

Felientrelasrosas

Martes

El fin del mundo. Por inimaginable y remoto que nos parezca ese acontecimiento, algún día ocurrirá. Tarde o temprano la Tierra se disolverá y desaparecerá en el cosmos. Un silencio vacío llenará el espacio de lo que fueron Babilonia, Pekín y Nueva York. ¿No sobrevivirá ni un vestigio del pasado? Tal vez sí, en otro planeta, en descripciones neblinosas, como hoy sobrevive para nosotros, pongamos por caso, la batalla de las Termópilas. A la larga todo es ficticio y póstumo. Celebridades como Cicerón o Cromwell han sido documentadas miles de veces, han dejado huellas muy precisas de su trabajo, y sin embargo hasta el día de hoy nadie sabe si Cicerón fue un oportunista superficial o un profundo pensador, si Cromwell fue un mediocre traidor o un político brillante. Ninguno de los seres humanos que marcaron la historia mundial se ha librado de que ocasionalmente los calificaran de aventureros, charlatanes e incluso criminales. Desde Mahoma y Juana de Arco hasta Bolívar y Federico el Grande. Pero no hace falta irse tan lejos en el tiempo. La única prueba de que mi tío Eliseo fue una persona real son los recuerdos de sus familiares, amigos y conocidos, que cuentan de él anécdotas inverosímiles o quizá incomprensibles para los más jóvenes. Toda persona muerta pasa a ser un personaje de ficción. Es curioso, porque en la ficción funciona la lógica inversa. Para la vida después de la muerte no es necesario que un hombre o una mujer hayan vivido.

Miércoles

Esta mañana me dieron la segunda dosis de la vacuna Pfizer. Todo transcurrió con la mayor tranquilidad. Y qué simpática la enfermera. Una mujer de unos 45 años, rellenita, de cara redonda, campechana y eficaz, el modelo de persona que cumple su tarea de buen humor. “Afloja el brazo”, me ordenó. “Y no te vayas a la otra punta de la silla. Todos se alejan de la aguja como si fuera un revólver”. Le conté que en la Argentina tenemos un dicho para esos individuos: “Le saca el culo a la jeringa”. Entre las risas ni me di cuenta del pinchazo. Mientras ella apretaba un pedacito de algodón contra mi antebrazo le pregunté si el efecto de la vacuna era instantáneo, si llegaría hasta la vereda o caería fulminado luego de caminar unos pasos. “Anda. Ya puedes salir de noche y portarte mal de nuevo”, fue su frase de despedida.

En el metro de vuelta a casa mi vecino de asiento dijo en voz alta: “Yo no confío en las personas”. Me habría gustado preguntarle cómo se arriesgó a tomar el metro entonces, aun a levantarse de la cama. La gente dice cualquier cosa. La verdad es que nuestra existencia diaria sólo puede continuar razonablemente tranquila y segura porque muchas personas, por un salario mínimo, mantienen el mundo en funcionamiento. El enorme y confuso mecanismo de nuestra vida se basa enteramente en esa convicción. Para que podamos vivir, comer y dormir tranquilos innumerables personas en hospitales, fábricas y transportes tienen que desgastar su cuerpo cada día. No están orgullosos. No recibirán un premio. Nadie les cantará la canción del buen ciudadano. Lo que hacen es un trabajo, un deber, y nada más. En ellos confiamos.

Jueves

“Me meo”. Cualquier joven extranjero que haya frecuentado la noche española oyó alguna vez esta frase de su bella acompañante. Por lo general la enuncian muchachas que uno acaba de conocer en un bar o una verbena, y suena en otra escala, como si por un instante la realidad se detuviera. Acto seguido la chica se baja los pantalones o arremanga la falda en plena calle, se pone en cuclillas entre dos autos y suelta un largo chorro a entera satisfacción. ¿No les da vergüenza? No. Por el contrario, suspiran aliviadas y no les importa que el joven esté a medio metro. Y por qué debería importarles. Al fin y al cabo, las mujeres de todo el mundo se han cansado de ver a los hombres meando contra la pared en las situaciones más diversas. Es cierto que en esta escena el universo femenino se vuelve tosco, compacto. El erotismo es reemplazado por la fisiología y hasta por el sexo duro. La mujer ya no es un ideal, un ser superior, un cuento de hadas, sino un sujeto físico. Hay, por un lado, una degradación de la mujer, pero por otro una elevación, porque al convertirla en objeto sobrenatural de idolatría de algún modo queda limitada a muñeca de lujo. En todo cambio se pierde y se gana algo.

Viernes

¿Cuándo aprenderá la humanidad que la literatura es una cosa y la prueba documental otra? Nunca. Somos habitantes del siglo XVIII. Se usa a la novela como documento. Los novelistas describen la vida, tal como puede verse en una filmación, en forma de una historia. En el siglo XVIII la aparición de periódicos y revistas condujeron a un inmenso aumento en el número de lectores. El resultado fue el despertar de un gran interés en los libros, especialmente entre personas que nunca habían tenido uno en la mano. Desde luego estos nuevos lectores no contaban con una tradición clásica de lecturas y por lo tanto exigieron un nuevo tipo de relato que debía expresar el ideal de su tiempo, a saber, el valor y la importancia de la vida individual contemporánea. Puede decirse que en este punto histórico empieza el malentendido que terminó en el bodoque autobiográfico actual, porque desde sus orígenes la literatura fluye de la literatura antes que de la experiencia. Dentro de su reino las palabras nunca son el reflejo sino los signos de la realidad. Todo arte es magia, es una evocación persuasiva de lo que no existe. En efecto, ¿alguien vio un genio encerrado dentro de una lámpara? ¿Algún hombre se transformó en insecto? ¿Se tienen noticias de un sótano donde están todos los puntos del universo? La literatura opera con reglas distintas a las de la realidad aun en el plano figurativo, sobre todo en el plano figurativo. Como la famosa invectiva del Dr. Johnson contra Boileau, que acusaba a Shakespeare de infringir la unidad de lugar y confundir al espectador situando las escenas primero en Roma y después en Alejandría: “El espectador sabe que no está en Alejandría ni en Roma sino sentado en el teatro, salvo que sea estúpido o esté loco”.

Sábado

Para sugerir una lectura salteada se dice que alguien leyó un artículo o un libro “a vuelo de pájaro”. No tiene lógica. En todo caso sería “a caminata pájaro”. Como sabemos las aves se caracterizan por la enorme distancia entre los ojos. Estos se encuentran a ambos lados de la cabeza, separados por ciento ochenta grados como en ningún otro animal superior, simetría que en vuelo da como resultado un inmenso campo de visión. Mientras que en tierra la encantadora y torcida postura de la cabeza apenas si puede ver algo aquí y allá. Kafka, buen enemigo de las metáforas, la usa en una carta a Milena en este último sentido preciso, literal. Le cuenta que las cartas de ella lo ponen en tal estado de tensión nerviosa que al leerlas obra como un pajarito en tierra, picotea unos renglones, va y viene, se sacude las plumas erizadas, mira de reojo si no viene nadie, vuelve a picotear otro poco, siempre alerta, medroso, caviloso.

Domingo

La semana pasada un joven autor me contó en un tono casi mortuorio que de su libro de cuentos se habían vendido tan solo 200 ejemplares. En vez de darle el pésame, como correspondía a la seriedad del momento, le mandé por correo esta entrada del Diario del conde Harry Kessler, fechada en julio de 1930:

Con Leonard y Virginia Woolf para tomar el té en Tavistock Square. Regresaron de un recorrido en auto de ocho días por Devonshire y Cornwall tratando de vender sus libros de Hogarth Press. Leonard maldijo a los libreros de los pueblos, que no sabían nada de literatura, no estaban interesados en libros y eran, en general, una calamidad. Se discutieron las ventas de la traducción de Rilke de Vita-Sackeville West. Cree que puede vender 150 copias en Inglaterra.

Es decir que Rilke en plena fama póstuma vendía menos ejemplares que mi joven amigo. Me pregunto si los muchachos no habrán perdido totalmente el juicio y ya son incapaces de distinguir la realidad de lo que pasa por sus cabezas. Doscientos ejemplares son doscientos lectores, un público que no tuvo Kafka en vida. Y aunque fueran diez sería una cifra más que respetable, si son lectores comprometidos, atentos a la obra. La literatura, como el amor, es una religión laica. La cima de la negación de la literatura no es la persona que no lee, sino el escritor que no cree en las letras. El cristianismo tuvo una gran aceptación entre la gente menos por el mensaje moral que por la proclamación de una nueva poesía. El poder de la Biblia es su fábula, que llevó la imaginación de las personas a un estadio superior del arte.

Foto: Lisandro de la Fuente

6 comentarios to “El rufián enmascarado”

  1. La Barbuda Novia de Troll Says:

    La Biblia y el poder de la fábula!… Cuentan que Boucher, célebre editor francés de ciencia ficción, se divertía explicando que, de publicar la Biblia en una de sus colecciones, lo haría en dos volúmenes: El primero, el Antiguo Testamento, se llamaría “El Maestro del Caos”. El segundo, el motor Nuevo, “La Cosa de tres almas”.

    Mejor no detenerse mucho en el asunto!
    ….y Rilke y Kafka, me recuerda al Viejo que dio sus primeros pasos en la literatura alemana con esos dos – por su nitidez, léxico preciso/ despojo blah. Uno pensaría que son fáciles de traducir, Nop. Ni de lejos!
    Hace poco se me ocurrió comparar algunas traducciones nuevas con las de Wilcock / Losada… Kafka es una pesadilla para cualquier traductor. El pequeño Franz es oído absoluto, orejón. Sentencias que se justifican, se relacionan y bailan en ecos y en la rítmica, la pura oscilación. Un estilo simple no explicaría su escritura breve, fragmentaria y de finales perdidos. Sí, horror de la metáfora, estilo preciso, notarial, despojado, silogístico, paradojal o delirante,todo… pero Música!

    Un ejemplo minúsculo, un detalle: hace poco, o mucho no sé dónde, Aira comentaba un cuento de K. sobre un personaje extraño y sin nombre (más elusivo aún que “Odradek”, que todavía podemos nombrar): “La mujercita” o “Una Mujer pequeña”, segun el traductor- “Eine Kleine Frau”
    Luego de varias lecturas el Gaucho despeja que “la Mujercita” es el “Rayo de Luz Solar” (!?) Excéntrico, ridículo, bello y probablemente cierto (es difícil mejorar la solución) y refuerza una observación que famoso poeta/ traductor hizo sobre la dificultad de traducir ya el Titulo (!!): “Eine Kleine Frau” “eine kleine”, y el cúmulo de sistema de negaciones que musicalizan el primer párrafo, invoca en filigrana “Keine” (Ninguna). “Eine kleine Frau”, “Keine Frau”…Cómo traducir? Una Mujercita? Ninguna Mujercita? (Ning)una Mujer(cita)? El Rayo de Luz Solar?

    Una embabelada catástrofe esto de la Literatura y la Traducción!. El esperanto lingua franca? un fiasco, El Ingles Imperial? sin consenso, El spanglish? (una solución demográficamente interesante) desmañado y feo…
    jibberishITANGLISH?? aquí un homenaje a la dionisíaca solución de Adriano y RaffaelIa!

    Prisencolinensinainciusol

    http://www.youtube.com/watch?v=_g6YxkSqL20

  2. Yupi Says:

    Vaya comment, novia. Si tuviera una editorial lo publicaría sin más. ¿O ya está publicado? Con Internet no se sabe, este invento cambió todo, es la anarquía. Extraordinaria la interpretación de Aira sobre el cuento de Kafka. No sé qué quiso decir, pero esa hipótesis, que en otro sonaría demasiado rebuscada, en él suena bien. ¿Usted sabe alemán? El castellano de Aira tal vez tiende al alemán de Kafka. En cualquier caso el pájaro cantor alemán es sin duda Heine. Le dejo una estrofa para que la traduzca. Ojo que soy un profesor exigente, incluso implacable.

    Im düstern Auge keine Träne,
    Sie sitzen am Webstuhl und fletschen die Zähne:
    Deutschland, wir weben dein Leichentuch,
    Wir weben hinein den dreifachen Fluch –
    Wir weben, wir weben!

    http://www.youtube.com/watch?v=IxSkgIup_0k

  3. La Barbuda Novia de Troll Says:

    Cuanta maldad estimado!
    Traducir Heine, Yo? Filisteos! Traducir esas maravilla líricas es oficio réprobo ya contra dialectos y primos cercanos (italiano, portugués francés etc). Imagine del ingles o el alemán, puro sufrir!

    Ya que le ahorro el disgusto con Heine vea esta pequeña muestra del oído K en acción. 3 oraciones.
    Pagina Uno del mentado Diario

    Primera sentencia:

    1- Die Zuschauer erstarren, wenn der Zug vorbeifährt.

    Los espectadores se inmovilizan/ se detienen/ rígidos, cuando el tren pasa (junto a ellos). abreviando aprox:
    Los espectadores se inmovilizan cuando el tren pasa.

    El comienzo de un cuento? Una idea, imagen para trabajar? No sabemos, termina y pasa a otro asunto
    Leído hoy, este laconismo resuena oscuro y ominoso ( Lanzmann podría haberlo tomado como epigrama para sus dos primeros episodios de “Shoa” etc). Ese es otro asunto.

    K cierra ahí porque tiene lo que necesita. Que tiene? Una sentencia. Dividida y espejada: Los espectadores (Zuschauer) y el tren (der Zug). Los primeros se ponen rígidos -“erstarren”- y consonánticos, el tren “vorbeifähr” pasa y se aleja vocálico…
    El ritmo, la secuencia, el latido contrae y expande, la sentencia respira y la imagen está completa.

    Suficiente. Sigue con segunda oración: entrecomillado y exégesis / despliegue musical!

    2 – “Wenn er mich immer frägt” das ä losgelöst vom Satz flog dahin wie ein Ball auf der Wiese.
    (….)

    “Siempre que él me pregunta”. La ä, desprendida de la frase, se alejaba volando como una pelota por la hierba.

    El pequeño Franz nos ahorra las explicaciones: Así suena el asunto: la “ä” se separa y se aleja. Pero hace algo más!
    La explicación misma suena como una pelota que rebota, se aleja y se pierde! Léala, estimado, en voz alta, un par de veces, como hace con la poesía, se oye: tac-lanc-tac-tuc-tac-clic-clan-clonc aufderviiisssse!

    El mismo despliegue de la “ä” que se aleja suena pelotita que rebota, duda, se detiene o se pierde! Cosa e mandinga.

    Aceleremos. Cómo salta K de los rígidos espectadores y los trenes pasando a esa sentencia entrecomillada? De dónde viene la frasecita? Un salto pequeño: “Wenn er mich immer frägt” es el despliegue, rítmico/musical del verbo que pasa y cierra la primer oración…

    vorbeifährt —->> “Wenn er mich immer trägt”

    Aceleremos. Abre el 3 párrafo

    3- Ist der Wald noch immer da? (…)

    …está el bosque todavia ahi?

    Retoma el color de la sentencia que abre el párrafo anterior y ya conocemos….

    “Wenn er mich immer trägt”—–>> Ist der Wald noch immer da?

    Y todo así. De nunca acabar…nada de esto pasara nunca en traducción, una pesadilla de composición musical!
    Así de extenso y esto es un ejemplo simple, breve y claro. Según la duración y el tipo de material, diferentes movimientos y pasitos de baile…supongo que todo esto es materia estudiada, no idea!

    “Todo el mundo lleva una habitación dentro de sí. Esto puede comprobarse simplemente aún con el oído. Cuando pasa alguien caminando rápido y escuchamos con atención, quizá de noche y cuando todo en silencio, se oye por ejemplo el traqueteo del espejo flojo en la pared o el paraguas.”

    Lo dejo con Stravinsky y la última que compuso, creo…la canción preferida de su mujer, para Edward Lear, precursor!! :D

    http://www.youtube.com/watch?v=VJxrFICwrKM

  4. Yupi Says:

    Excelente. Puede ser que usted apruebe después de todo. Del Diario de Franz: “Die Bitterheit, die ich gestern abend fühlte, als Max bei Baum meine kleine Automobilgeschichte vorlas”. Literalmente: “La amargura que sentí anoche cuando Max le leyó a Baum mi pequeña historia del automóvil”. Más adelante: “Las frases desordenadas de esta historia, con unos huecos en los que uno podría meter las dos manos; una oración suena aguda, otra suena grave, a los ponchazos; una frase se frota con la otra, como la lengua con un diente cariado o desviado”. Y entonces, el enemigo de las metáforas, clava la metáfora justa: “parece un clase de baile en su primer cuarto de hora”.

    Con respecto al poema de Heine la dificultad es que debe conservarse la rima. Un alumno alemán me propuso la siguiente traducción:

    Con el ojo lúgubre sin lágrimas,
    Te sientas al telar y los dientes aprietas:
    Alemania, tejemos tu mortaja ampón,
    Tejemos en ella la triple maldición –
    ¡Tejemos, tejemos!

    Naturalmente, lo mandé a diciembre. La palabra “ampón” es tan espantosa que no me quedó otra alternativa.

    Auf die Barrikaden, Kameraden!

    http://www.youtube.com/watch?v=DwA9B2MUudo

  5. La Barbuda Novia de Troll Says:

    Hellu Y.!

    Estaba absolutamente fuera de mis planes…Pero.

    Me quedé pensando en la convicción de Aira para asociar “Die Kleine Frau” con el “Rayo de Luz Solar”. Es el tipo de ocurrencia que uno dejaría entre amigos al no ser que hubiese algo más… En primer lugar está claro que reviso el texto en alemán. La traducción de Wilcock, la que tengo a mano, es imprecisa en un lugar clave: el final.
    – JRW. usa una figura y omite el sentido literal: donde el protagonista explica que para mantener la conflictiva/torturada relación con esta mujercita bajo control alcanzaría con interponer la mano (“…wenn ich mit der Hand auch nur ganz leicht diese kleine Sache verdeckt salte”).
    Es un indicio fuerte en un lugar clave que, sumado a otros, menores y dispersos por aquí y por allá suma…Pero.

    …. Hay un detalle fundamental que está también fuera del texto:
    Quién asoció, y muy popular, “Die Kleine” (la pequeña) con “Die Sonne” (El sol)?

    Quién amo al Lirio y la Rosa, la Paloma y el Sol?
    Y lo hizo con locura hasta que la Pequeña llegara para ser ella la Pura y la Única: el Lirio y la Rosa, la Paloma…y el Sol?

    Será esta pequeña mujer que tortura a nuestro héroe una broma macabra que el pájaro cantor alemán le hace a nuestro pequeño Franz?

    Die Rose, die Lilie, die Taube, die Sonne,
    Die liebt’ ich einst alle in Liebeswonne.
    Ich lieb’ sie nicht mehr, ich liebe alleine
    Die Kleine, die Feine, die Reine, die Eine;
    Sie selber, aller Liebe Wonne,
    Ist Rose und Lilie und Taube und Sonne.

    http://www.youtube.com/watch?v=S4VxQtZ3sFs

  6. Yupi Says:

    ¿Y quién fue el que arrojó una luz astral sobre los campos de Hastings? Nos vamos al año 1066. Los normandos acaban de pasar a deguello a los sajones, entre ellos el rey Harold. La masacre es de tal magnitud que los monjes no pueden reconocer entre la pila de cadáveres el cuerpo del rey para darle sepultura. Apelan al último recurso: traer a su amante, Edith Swan-neck, Edith cuello de cisne, para que lo reconozca, aunque hace muchos años que dejaron de verse y ella ahora es una anciana de cabellos grises. Van a buscarla en medio de la noche. Edith no dice palabra. Se pone su capa y emprende el camino. Corte. Fundido a negro. Hastings.

    Edith camina al frente entre los muertos, los monjes detrás. Hasta que de pronto ella se detiene. Los monjes también se detienen. Diríase que el mundo queda detenido durante un microsegundo de estupor sagrado. Edith ha descubierto el cadáver del rey.

    Sie küßte die Stirne, sie küßte den Mund,
    Sie hielt ihn fest umschlossen;
    Sie küßte auf des Königs Brust
    Die Wunde blutumflossen.

    Como todo gran poeta, Heine entiende la situación y la dignidad de los protagonistas. No hay llantos aquí. Nada de azúcar. Nada de “ay, qué lindo”. Mucho menos de histeria. Tampoco hay palabras. Es el silencio anterior a la creación. Simplemente Edith pone rodilla en tierra y besa el cuerpo muerto.

    Auf seiner Schulter erblickt sie auch –
    Und sie bedeckt sie mit Küssen –
    Drei kleine Narben, Denkmäler der Lust,
    Die sie einst hineingebissen.

    Ahora bien, si este texto fuera de Aira en ese momento entre el hábito del los monjes sonaría un celular, o un teléfono móvil, como usted prefiera, y todo el dramatismo de la escena se iría al garete. Así no puede haber tragedia ni épica ni nada. Todo el año es carnaval. En el comment anterior ovidé decir que hace un par de años conocí a Raffaella Carra en un evento de la embajada italiana. Encantadora. Narigona y fibrosa, como entonces.
    http://www.youtube.com/watch?v=IzuotNBdi_c

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