A la espera del Ragnarök

Diario primaveral (I)

por Yupi

Lunes

Esta mañana llegó a casa el formulario de vacunación que deben firmar todos los ciudadanos antes de aplicarse la inyección contra el coronavirus. Es un documento jurídico interesante. Después de recibir la vacuna a usted le sobreviene cualquier síntoma. Tiene fiebre alta. Le crecen dos narices. Una mañana se despierta con las orejas del Sr. Spok. De estos efectos secundarios y de cualquier otro, incluida la aniquilación, nadie se hará responsable más que usted mismo. Es como si la humanidad se preparara para una guerra. En el núcleo del mito la cuestión central es que los muertos son muchos más que los vivos. De Islandia a Irán en todas las mitologías siempre se llegó al mismo relato profético: cuando lo que está muriendo incesantemente se convierta en un llamado colectivo, entonces el inframundo, los muertos que acechan en las profundidades, se levantarán, y la vida y la muerte entablarán la batalla del destino. Para posponerla, la Edda exige que se corten las uñas de los muertos, lo único que todavía crece en los cadáveres. Porque a partir de estos extremos córneos, que han vuelto a crecer en extinción, es que los muertos están construyendo desde el principio de los tiempos el Naglfar, el terrible barco hecho de uñas en el que regresarán para librar la batalla final.

Felisaenlaprimavera

Martes

Días pasados le presté a un joven argentino recién llegado, a modo de bienvenida, tres libros de Osvaldo Lamborghini. Hoy me los devolvió incómodo, sin saber qué decir, como si manipulara una bomba. En principio parece extraño que los textos no le inspiren curiosidad sino rechazo. Se está por cumplir medio siglo de la muerte de Lamborghini, pasaron muchas cosas en el medio, los artículos de Fogwill, la biografía de Strafacce, sobre todo pasó el fabuloso trabajo de Aira para volverlo legible, y a juzgar por la reacción del muchacho todo está como era entonces. Sin embargo, en esencia su conducta es perfectamente comprensible. La vida carece de forma en un grado aterrador. Todo dura demasiado o demasiado poco. De ahí que en épocas de transición (todas lo son) nos aferremos a modelos aceptados. La gente encuentra hermoso un texto literario cuando le recuerda a Borges o cualquier otro clásico, pero un texto es más literario cuanto menos se parece a algo conocido. Los amigos de Kafka, personas que lo trataban y estaban al tanto de su carácter, lo primero que se preguntaron al leer El proceso fue: “¿Qué es esto?”. Y a continuación: “¿Quién habla?”. En todo arte lo que viene después siempre es una imitación o un desorden, un desconcierto. En vida Lamborghini se movió por la literatura argentina como un centauro que ha sido encerrado en un mono ambiente y amenaza los muebles a cada paso. No es un destino envidiable porque todos sus triunfos son póstumos, es el verdadero morto che parla. Como dice Aira en la muy ajustada y oscura y emotiva Los dos payasos: “Su única función era hacer de muerto, y todo lo demás es increíble e irrepresentable”. Ese exactamente fue el destino de Lamborghini, sin exagerar, tanto que todavía deberá pasar algún tiempo para que su escritura sea totalmente asimilada. Cualquier cambio es hermoso cuando se concreta, pero horrible cuando está por concretarse. Molesta tremendamente a dos o tres generaciones y sólo reconforta a la posteridad. Es así porque nuestros descendientes son sólo seres posibles, y nosotros somos reales.

Miércoles

Ningún peronista es capaz de explicar el “socialismo” de su partido, e incluso los numerosos intentos de justificar el nacionalismo del partido peronista fracasan estrepitosamente. En consecuencia no queda nada más que el dogma un tanto extraño de recurrir al fantasma de Perón y Evita para salvar a la nación argentina. La creencia en el liderazgo de personalidades individuales designadas es lo único que se ha condensado en una especie de teoría bajo el peronismo. Pero eso se parece al misticismo, y con misticismo se puede engañar a las personas durante un tiempo, no todo el tiempo. Los peronistas afirman que la doctrina de su líder debería ser la buena tradición argentina. Esto también es difícil de probar. Tengo que causarle un profundo dolor a Perón: esa tradición no proviene de la antigua Argentina, sino del antiguo fascismo italiano, y debe admitirse que es un engaño al pueblo verdaderamente grandioso. Se les da a jóvenes inquietos y descontentos unos símbolos, y el ritmo de los bombos los lleva a la efusión. El individuo, perdido en la abarrotada columna de marcha, espoleado por gritos tormentosos y música inspiradora, termina por no saber de dónde viene ni a dónde va.

Jueves

El arte de la charla, del diálogo fino, ligero y rápido, en el que los franceses son maestros, aún prevalece en algunos cafés parisinos. Un bon mot circula de mesa en mesa. Aun así difícilmente podemos hacernos una idea de la maravillosa serenidad que debía reinar en los salones literarios del siglo XVIII. Sólo cuando leemos pacientemente cualquiera de los documentos clásicos de la época –las cartas de Julie de Lespinasse, las memorias de madame d’Epinay– entonces surge de las hojas amarillentas una luz tenue y delicada. La exquisita concurrencia vuelve a la vida como a través de finos velos, renace ante nuestros ojos, habla, sonríe, ama, se refleja en los numerosos espejos pulidos de las habitaciones, se desliza graciosamente sobre el reluciente piso de madera contra un fondo de paredes blancas y grandes ventanales. Toda la existencia huele como un jardín cuidado. Pero incluso en un salón como los de entonces siempre hay alguien que conserva la distancia de quien sabe demasiadas cosas para tomarse todo ese espíritu e ingenio en serio. Este vigía suele ser un buen escritor de cartas y dar excelentes consejos literarios, que la posteridad confirma. El 2 de octubre de 1769 el Abad Galiani le contesta a una amiga que se quejaba de no tener una historia para contarle: “Señora, así es: escriba siempre, aunque no tenga nada sobre lo que escribir. Del mismo modo, yo le responderé si no tengo nada que decir, y finalmente resultará una correspondencia muy interesante. Sólo Dios sabe lo que habrá en ella una vez que haya sido compilada”.

Viernes

En el consultorio del dentista leo la nota a un millonario con su nueva novia, una chica muy linda que podría ser su nieta. Es la clásica nota en una isla del Caribe de mar turquesa, arena blanca y diversas palmeras. El hombre se muestra distendido y contento. La chica exhibe una sonrisa de oreja a oreja, como si se hubiera sacado la lotería, que es en efecto lo que le ha pasado. Sus declaraciones confirman el hecho. Se considera la mujer más feliz del mundo. Sólo piensa en casarse y tener muchos hijos. Nunca en su vida amó a nadie como a este millonario.

Medio mundo comenta estas parejas desparejas con reprobación. Algunos, los más jóvenes, incluso con asco. Ven a la muchacha como una desertora de su grupo natural para unirse al de los decrépitos. Quizá porque voy en camino a la decrepitud a mí me cae simpática. ¡Ojalá hubiera más chicas como esa! Yo le daría toda la plata. ¿Para qué la querría? Y en el caso de que la chica fuera una oportunista, una viuda negra, le quedaría una justificación ancestral. Las mujeres lo pasan mal en este mundo. Están oprimidas por leyes hechas por el hombre, por costumbres sociales establecidas por el hombre, por el infantilismo masculino, por el engaño de la superioridad masculina. Su único consuelo es la plena seguridad de que, aunque les sea imposible prevalecer sobre el hombre en general, siempre podrán dominar a un hombre en particular. Este dominio, digan lo que digan, se asienta en el sexo. Es justo que lo usen.

Sábado

Los tres mayores placeres de la vida, según Montaigne:

-la charla con amigos

-el coito con mujeres hermosas

-la lectura de libros

Que muchos escritores sugieran que el último placer es superior al anteúltimo explica bastante bien la desconfianza que me inspira este gremio inestable. ¿Por qué si no harían tanta bambolla con “alcanzar la realidad”? Alguien que está dentro de la realidad no necesita alcanzarla, ni siquiera la percibe. Si hay coito y mujer hermosa la palabra resulta accesoria, una especie de tautología o rúbrica. La literatura es sobre todo un consuelo. De ahí que el cuento de hadas sea el centro del sistema literario. Sin hadas, el corazón se vuelve viejo y polvoriento.

Domingo

En charlas con amigos oigo repetidas quejas por la falta de nuevos grandes escritores. ¿Por qué no salen? La respuesta común, porque la literatura es de una lentitud macabra y un escritor realmente bueno aparece cada cincuenta años, no explica la causa sino el efecto. Quizás la invención de la imprenta es la responsable de que el desarrollo actual de las ideas sea tan lento. Se conservan documentos con temeroso esmero, son estudiados, explorados con celo incansable, relacionados entre sí; se comprueba cada centímetro del pasado; se quiere reconstruir a toda costa una cadena completa de acontecimientos. Nos hacemos la vida difícil. Una carga insoportable de siglos pesa sobre nuestra debilidad. Las posesiones muertas son muchas más que las vivas, los catálogos y registros se acumulan sin cesar, realmente nos asfixiamos en retrospectiva. Es verdad que hubo benefactores iluminados, como el venerable califa Omar, de quien se dice que quemó la Biblioteca de Alejandría, pero por desgracia existieron muy pocas personas sabias que lo aplaudieran. Si imaginamos el desarrollo de los griegos es de suponer que este pueblo se formó en un largo, muy largo proceso que requirió una inmensa fuerza plástica para transformar tantas cosas extrañas en cultura. ¡Qué felicidad no saber casi nada de ese proceso! Sólo conocemos el hermoso final, y está bien. Las personas actuales ya no formamos mitos de ninguna clase. Nos volvemos cada segundo más negativas y críticas. Es nuestra autodefensa. Estamos más inclinados a conservar que a innovar. En este sentido Internet puede resultar el anhelado lápiz que escribe y borra al mismo tiempo, una solución vital, la última esperanza para que todo empiece desde cero, porque de hecho las preguntas ya parecen reducirse a una sola: “¿Cómo podemos soportar un solo libro más?”.

Foto: Lisandro de la Fuente

12 comentarios to “A la espera del Ragnarök”

  1. ericz Says:

    La familia del otro lado del mar, Bioy

  2. Yupi Says:

    -P. ¿Existe un arte de envejecer?
    -ABC. El que yo conozco es el de una persona atada a un palo, a la que arrojan piedras: el arte de esquivar las pedradas y prolongar la agonía.

  3. Yupi Says:

    In memoriam
    http://www.youtube.com/watch?v=jh-HnruY-Qs

  4. La Novia de Troll Says:

    “A Yupi’s Diary a day keeps the doctor away!” ​
    Otro de Montaigne, de actualidad tufillo borgiano “El deterioro de la verdad tiene aspectos y un campo infinito. Los pitagóricos afirman que el bien es cierto y finito. El mal infinito e incierto.”

    Saludos!

  5. Yupi Says:

    Novia. Le regalo mi retrato de hoy a vuelapluma. Saludos.

    Madame de La Fayatte. 1,47 cm. Compacta, rellenita. Pelo castaño y ojos marrones. Amable, ingeniosa, de espíritu crítico, complaciente por una natural tendencia al escepticismo. Durante más de veinte años estuvo enferma, consumida por una fiebre lenta que sólo le permitió salir de casa a intervalos. Su gran amigo La Rochefoucauld sufría de gota, así que se consolaron entre ellos. “Tenemos conversaciones tan deprimentes que parece que sólo falta enterrarnos”, resumió la señora de La Fayette en alguna carta. Nunca permitió que el amor interfiriera con sus negocios, mucho menos con sus bodas, precaución fundamental para inventar la novela psicológica. En virtud de esta particularidad los amigos y conocidos la apodaban “Niebla”. En todos sus escritos planea una duda casi metafísica sobre la verdad última de las relaciones sentimentales. Su divisa: “Uno no muere por la muerte de nadie”.

  6. La Novia de Troll Says:

    Maravilloso, otro portrait que me llevo al IG! Ud nos malcría con su vuelapluma!

    Algo de Barbara pense “Du bout des lévres” es un abuso algo mas ligero corresponde

  7. Yupi Says:

    Me acordé de una de anécdota. Hace unos años estaba en un café de París y en una mesa vecina estaban Karl Lagerfeld (raro), Milla Jovovich (diosa) y un modelo negro (calculo que el novio de Karl) que parecía tallado por los dioses del Olimpo. La anécdota es que en algún momento tuve la mala suerte de coincidir con el negro en el baño. Mientras nos lavábamos las manos yo miraba al negro por el espejo, después me miraba, miraba al negro, volvía a mirarme… Qué ejercicio de humildad. Más o menos como poner una pantera al lado de un gato. Todavía lamento no haber invitado a Milla a tomar una Hesperidina. Santé.
    http://www.youtube.com/watch?v=qWc0kH_tNtM

  8. La Novia de Troll Says:

    Es posible que en esa época Mila estuviera maridando a Luc Besson? Le hubiera hecho un favor invitándole la Hesperidina!

    Hoy cumpliría 95 y en Paris siempre lo trataron de pantera!

  9. Yupi Says:

    La pregunta con respecto a Milla es: ¿qué tiene que ver el gordo Besson con este muchacho? Qué grande Frusciante, así nomás a pelo con la guitarrita, y para completarla agradece como pidiendo disculpas. El último romántico.
    http://www.youtube.com/watch?v=L6_gjuvqgJM

  10. La Novia de Troll Says:

    jjj cada vez que lo veo a Frusciante se me aparece el demente y apócrifo Marvin Pontiac, blusero primitivo ahijado de John Lurie y patrono de su reciente serie “Painting with John”(we r old Johnnie no more fishing!).
    Por estar a tono con los días hacían reuniones virtuales con Barbara Hershey, Black Francis, Flea Frusciante etc para pintar Elefantes!
    Porqué no?

  11. Yupi Says:

    Me fijo en la web y leo que Hershey tiene 73 años. ¡73! ¿Qué significa todo esto? ¿Un día vamos a tener 100? Veré la serie de Lurie. La última serie que vi fue Atlanta, bastante buena.

    Novia, antes de que Quintín nos saque tarjeta roja le paso un truco para que no aparezca el video entero. Después de pegar la dirección del video hay que borrar los primeros símbolos hasta la primera w. Es decir, debe borrarse “https://”. Lo pongo en práctica con una masterclass de Frusciante.
    http://www.youtube.com/watch?v=NjfZ_bYQ6GQ

  12. La Novia de Troll Says:

    Ah muy bien, tomo nota antes del escrache del VAR! Curiosamente Atlanta es lo último que vi yo también, creo que viene algo mas por ahi prefiero los buenos recuerdos jjj
    Lo de Lurie se deja pero que mi confusa redacción no lo engañe, esa gente linda no aparece en la serie, los elefantitos fueron un asunto de vestuarios!

    Saludos

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