Diario intermitente (110)

por Quintín

28 de noviembre

El festival de Mar del Plata ha alcanzado una estatura importante. Tiene la programación, el tamaño, el público y la organización para impresionar al que va por primera vez y aun para sorprender a los veteranos. Por supuesto que tiene defectos (¿cómo puede ser que el programa de mano se agote por segundo año consecutivo?, ¿por qué la competencia internacional es tan conservadora?, ¿por qué hay demasiados asientos vacíos en funciones que se suponen agotadas?, ¿Por qué la fiesta de clausura tiene una zona VIP?) pero el resultado final fue ampliamente satisfactorio para todos sus públicos.

mardelplata2016

Mar del Plata no tiene un solo público sino varios, ya que el catálogo es de una diversidad apabullante, que permite pasarse todo el día en el cine y no enterarse de la mayoría de las secciones. En mi caso, no fue cierto lo primero, pero vi unas tres por día, lo cual no está nada mal a mi edad (sin ser peruano). Pero vi una sola película de la competencia internacional, una de la competencia latinoamericana (había visto otra) y ninguna de la argentina. Tampoco vi nada de zonas muy valiosas, como la retrospectiva del japonés Masao Adachi, o las funciones de películas mudas restauradas que se proyectaron con música en vivo. Ni tampoco aparecí en las trasnoches de horror, ni en las de la sección de cine negro ni en la llamada “generación VHS”. Incluso me perdí la última película de Johnnie To, uno de mis directores preferidos. Pero la pasé muy bien junto con una multitud que también la pasó muy bien con lo que eligió ver del programa. Estudiantes, jubilados, cinéfilos, espectadores ocasionales, profesionales, amateurs y un montón de invitados extranjeros incluyendo, como corresponde a un festival inteligente, a los críticos y programadores que crean una atmósfera de discusión de cine cosmopolita y generan prestigio internacional a un festival que lo merece.

Como conté en estos diarios, el núcleo de mi MDP 2016 fue la retrospectiva de Pierre León, a quien conocimos brevemente el año pasado, pero a quien en estos días pudimos frecuentar junto con su compañero Renaud Legrand (vestuarista, actor, autor de guiones y canciones). Son gente de una rara afabilidad e inteligencia y aprendimos mucho en compañía de ellos. Léon es un director ninguneado por el cine francés oficial y casi desconocido fuera de Francia, pero algún día eso va a cambiar y creo que la retrospectiva de Mar del Plata (la primera tan extensa de su obra) es un primer paso hacia el reconocimiento que merece. Hablando con León y Legrand entendimos que hay un cine casi secreto en Francia, al que es muy difícil acceder incluso en festivales. Por ejemplo, ¿alguien conoce a Patricia Mazuy, a quien Léon llama la mejor cineasta francesa? Esa zona de sombra, con algunos nombres de los que no vi nada y otros a los que tampoco escuché nombrar hasta ahora, es un tema muy interesante y me hace acordar a la sorpresa que sentí cuando escuché hablar por primera vez de Julio Bressane y Rogério Sganzerla, los cineastas brasileños negados por el Cinema Novo y a los que el Bafici les dedicó valiosas retrospectivas en los últimos años.

Uno de los cineastas en la oscuridad (aunque conocía su nombre) es Jean-Claude Biette (1942-2003), a quien Léon le dedicó un documental que se llama Biette. Cuenta Léon que Biette conocía a mucha gente que no se conocía entre sí y, a partir de esa imagen de araña, construye la película con fragmentos de los films de Biette y opiniones que coinciden en que era un gran tipo pero, fuera del aspecto humano, difieren completamente en el análisis de su filmografía, al punto que Biette se convierte en un misterio absoluto. Es curioso como en ese mundo del cine alt-francés, un misterio como Léon conduce a otro como Biette y así. Es toda una zona de la realidad que necesita ser iluminada. No hay demasiado escrito sobre todo esto, aunque León tiene un libro sobre Biette que se llama Biette o el gusto por la paradoja. A veces me parece que entrar en este cine es como aventurarse, como Alicia, en el mundo del espejo.

Biette fue mi última película en MDP 2016, pero unas horas antes había visto El idiota, adaptación parcial de la novela de Dostoievski. A Léon le gusta dirigir, actuar y cantar y comer (cuando puede) caviar y blinis, pero Dostoievski le gusta más que nada y conoce su obra de memoria. Por eso quiso adaptar la novela sin mutilarla, mediante una miniserie de catorce partes. Por supuesto, como le ocurre siempre, no consiguió la plata y lo que vimos sería uno de los episodios, el de la velada en lo de Anastasia Filipovna (interpretada por Jeanne Balibar) que transcurre al final de la primera parte, unas cuarenta páginas que León adapta literalmente, con una brevísima explicación al principio. Y así, inventa la adaptación perfecta, ya que como suelen hacer los Straub cuando se ocupan de un texto, este le llega al espectador de un modo poderoso, tanto que uno imagina sustituir la lectura por películas así realizadas, que le dan una vida suplementaria al libro. Es el cine como extensión de la literatura, pero sin ninguna pomposidad y en el sentido opuesto a cualquier parodia de divulgación de las que se ven habitualmente.

Y así fue como volvimos de Mar del Plata.

9 comentarios to “Diario intermitente (110)”

  1. saint jacob Says:

    …Gracias por las crónicas (esperemos qe hayan más!)… algo de Mazuy y Biette puede bajarse de Surrealmoviez (sin subtítulos)…

  2. lalectoraprovisoria Says:

    Intenté entrar a Surrealmoviez pero tienen cerrada la inscripción.

    Q

  3. saint jacob Says:

    ….Uh, ni idea… averiguo (quizá sea ‘por invitaciones’)…

  4. Fernando Ganzo Says:

    Muy preciso y clarividente todo lo de Pierre, Biette, Dostoievski… Ese trayecto secreto por el cine francés algunos lo intentamos hacer en la revista española Lumière. Curiosamente creo que en Francia es más difícil que en España o Argentina. Seguiremos hablando, fue un festival realmente interesante y unos días deliciosos entre grandes compañías.

  5. lalectoraprovisoria Says:

    Gracias. ¿Hay links a Lumière para mirar esas cosas?

    Q

  6. La Novia de Troll Says:

    Si no lo solucionan aviseme por Biette o Mazuy, pero hay poco subs…

    “Le théâtre des matières” es un buen punto de entrada.
    Biette, Zucca, Marie-Claude Treilhou (Simone Barbès ou la vertu es film de culte)…todos gente cercana a Rohmer (el único de “los consagrados” que se ocupo de ayudarlos)

    Otro programa para divertirse es comparar las versiones de Dostoievski que produjeron Bresson y Vechialli con el mismo texto.
    (Quatre nuits d’un rêveur// Nuits blanches sur la jetée). Es mas fácil y hay subs!! -PV es mas fiel a Dosto aunque la de B es una maravilla!!

    Sdos

  7. Fernando Ganzo Says:

    Sí que hay links a los números donde aparecieron esas cosas.

    http://www.elumiere.net/lumiere_num2.php (textos de Paco y mío sobre El idiota y sobre Jean-Claude Biette, entrevista con Pierre 1ª parte)

    http://www.elumiere.net/lumiere_num3.php
    (entrevista con Pierre parte II y un texto mío sobre Trois ponts sur la rivière de Biette)

    http://www.elumiere.net/lumiere_num4.php
    (Entrevista con Pierre partes III y IV, y traducción mía y dolorosa de Contra la nueva cinefilia de Skorecki, que no está de más en estas discusiones, traducción también de un texto de Daney sobre Le théâtre des matières)

    http://www.elumiere.net/lumiere_num5.php
    (entrevista con Pierre parte 3, entrevista larguísima con Serge Bozon donde habla bastante de todo esto y texto sobre el documental Biette)

  8. Fernando Ganzo Says:

    En en Lincoln Center de Nueva York se hizo un ciclo especial La lettre du cinéma, sobre esos cineastas salidos de o vinculados con aquella interesantísima revista (Serge Bozon, Pascale Bodet, Jean-Charles Fitoussi -que para mí hizo la mejor película francesa de los últimos 20 años, Je ne suis pas morte- Axelle Ropert, Civeyrac, etc) y en buena medida influenciados por esa otra historia reciente del cine francés que va de Vecchiali a Mocky y muchos otros.
    También fue importante un evento organizado por Bozon y Bodet en el Pompidou llamado La Dernière Major.
    En Trafic, que es la única revista francesa de cine que hay que leer, pueden leerse cosas sobre estos cineastas, en parte porque Biette la fundó con Daney, en parte también porque en la primera reunión de la revista, Daney se levantó y escribió tan solo esto en un tablón, en mayúsculas: LE THÉÂTRE DES MATIÈRES, JE TU IL ELLE y LE CAMION. Y de ahí te sale ya casi sola una gran revista.

  9. lalectoraprovisoria Says:

    Maravillosos los links a Lumiere. Después comento más. Pero hay un problema en el número 4, el link para leer online está caído y en el PDF faltan partes. ¡Socorro!

    Q

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