Bitácora de la hija de Neptuno (61)

por Flavia de la Fuente

23 de octubre

Datos del mundo exterior: Temperatura del agua: 15 grados. Temperatura del aire: 17 grados. Viento: NE 12 km. Olas: 0,4 m. Sol y nubes. Marea subiendo. Tiempo de natación: 7 minutos.

17 días sin nadar por el viaje al FicValdivia, Santiago y Buenos Aires. Mi cuerpo extrañaba la natación.

Estuvo bueno el festival, vimos muchas películas interesantes, reencuentro con viejos amigos, amigos nuevos como Bill Morrison y su mujer Laurie y, para colmo de bienes, esta vez, según me dijeron, casi gano el premio con Esmeralda, un corto de 3′ 53”. Me puse contenta aunque, como siempre, no gané nada.

solitacontenta

Hoy no iba a ir al agua, porque recién ayer llegamos a casa y estaba muy cansada y agobiada porque tengo que terminar todas las películas que filmé este año.

El tiempo me apremia.

La edad me pesa.

Nada mejor que un baño breve de mar para calmar los nervios y vivir como una piba el resto del día.

Así que no lo dudé y me dirigí muy convencida a las aguas benditas.

Sola. Sin entrenador ni perra.

Hoy me metí con mi traje, pero sin medias ni guantes. Y me saqué la capucha de buzo y me puse una de surf, que tiene el cuello al descubierto.

Tenía miedo del agua fría.

Caminé con mis pies desnudos hasta la playa y el aire fresco que se filtraba por agujeros de las crocs me acobardaba.

Pero ni bien me metí en el agua y me puse a caminar por la orilla me di cuenta de que el agua ya no quema, que está digamos tibia.

Paseé unos cinco minutos por la orilla con el agua por las rodillas y después me tiré a nadar.

No sé qué me pasó pero hoy canté una canción nueva (la canción es viejísima, pero es nueva en mi repertorio acuático): It’s all over now baby blue! ¿Será porque Dylan ganó el premio Nobel y para mi alegría no lo fue a retirar?

En fin, misterios del cerebro de la hija de Neptuno.

Así que cantando siempre la misma frase de la canción de Bobby, nadé feliz en el mar transparente y tibio.

No quería salir, pero recordé mis deberes de cineasta geronte y decidí que debía abandonar mi paraíso acuático.

El león marino descansaba bajo el muelle y esta vez no rugió.

El reencuentro con las nenas es siempre emotivo.

Les dejo una foto de Solita hoy, hermosa tomando sol conmigo en los médanos.

2 comentarios to “Bitácora de la hija de Neptuno (61)”

  1. Yupi Says:

    ¿Todavía está fresco? Es como si el verano viniera de tan lejos que quién sabe cuándo llegará. Hablando de canciones, murió Bobby Vee. Decile a Quintín que vea esto. El hombre de Minnesota en lo que mejor sabe y más le gusta.
    http://www.youtube.com/watch?v=gj3rGSBQb1s

  2. lalectoraprovisoria Says:

    Yupi querido, el tiempo está horrible. Ahora llovizna y a la tarde vendrán vientos tremendos del sur que durarán hasta mañana a la noche. Y la temperatura no sube de 20 grados. Y no hay sol. No hubo primavera. En fin, ya vendrá! Besos

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