Bitácora de la hija de Neptuno (42)

por Flavia de la Fuente

12 de agosto

Datos del mundo exterior: Temperatura del agua, 11 grados. Temperatura del aire, 16 grados. Viento NO 14 km. Olas: 0,4 m. Sol. Marea subiendo. Tiempo de natación: 15 minutos.

Hace varios días que no nadaba y ya estaba extrañando el mar, pero me daba una pereza tremenda ir al agua fría.

Hoy, y pese a no contar con la gentil compañía de mi entrenador, decidí volver a las aguas.

2.laplaya.P1020892


Y, como siempre, resultaron maravillosas.

Les juro que no quería salir. Me quedé haciendo la plancha y jugueteando mientras recordaba a Phelps que anoche tampoco quería salir de la pileta del estadio de Río. También pensaba en cómo se agitaba después de cada carrera y cómo le costaba recuperar el aliento. Ese hombre se agita como ningún otro atleta. Debe hacer un esfuerzo sobrehumano para ganar. Al parecer todo lo que hace es sobrehumano. Ganó más medallas de oro que 174 países, nunca nadie ganó 4 medallas de oro en natación en la misma carrera. Es conmovedor verlo participar en su última olimpíada. Me da una tristeza espantosa.

nubes.P1020954

Volviendo a nuestro modesto nado marítimo, el agua ya subió un grado y el sol es decididamente primaveral.

Como estaba sola, nadé del muelle hacia el Norte y, dado que no me gusta volver caminando por la playa si no tengo compañía, regresé nadando al muelle.

Hoy me preguntaba por qué me dará miedo caminar y no nadar. Y no llegué a ninguna conclusión. Es así, simplemente. En el agua no tengo miedo. En la arena sí.

Soy rara, seré una mujer pescado.

Mientras nadaba distraídamente en el mar planchado, también pensé en los elegantes trajes que tienen los nadadores en los juegos olímpicos ¿Vieron esos camperones que usan los japoneses y también los americanos? ¡Quiero uno!

Por suerte ya se acaba la natación olímpica porque me pone nerviosa. Y eso que ayer vimos la final de Phelps, 200 metros Medley, conociendo el resultado. Creo que si no me infartaba. No está bueno irse a dormir con esos nervios.

El antídoto para el stress de las carreras lo dan las premiaciones y la vuelta olímpica que dan los atletas. Es un espectáculo amable, relajante.

Le decía a Quintín que es como distenderse mirando los Teletubbies. Después de ver la ceremonia, las sonrisas, los llantos de los nadadores y su familia, me duermo como un bebé.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: