Diario intermitente (95)

por Quintín

6 de agosto

No soy de ver Juegos Olímpicos pero esta mañana me asombré al comprobar que había como veinte canales transmitiendo deportes diferentes. Tardé como media hora en hacer zapping y al final me enganché con el ciclismo en ruta, más que nada porque el circuito elegido permitía ver paisajes muy vistosos de Río de Janeiro.

62.florero

El ciclismo es una pasión netamente europea, mientras que en la Argentina tuvo su cuarto de hora pero fue perdiendo popularidad. En América Latina hoy son los colombianos los que han desarrollado ese deporte y sus ciclistas compiten al más alto nivel, como en el Tour de France, donde no sé si participa algún argentino. Justamente, un colombiano era el que transmitía por una de las señales de direcTV. El ciclismo es interesante. Además de músculo y drogas hay mucho de táctica y juego de equipo, pero desgraciadamente el locutor no entendía nada de eso y, en cambio, se limitaba a alentar a los latinoamericanos en general (había tres argentinos) y a los colombianos en particular (había cinco) y a repetir que había que pedalear hasta el final con garra y corazón.

La carrera duró más de seis horas, que no vi enteras, pero me asomé a cada rato. Promediando la prueba, se escaparon un ruso, un polaco y un alemán, a los que después dieron alcance otros tres ciclistas, incluido el colombiano Jarlinson Pantano, lo que provocó grandes efusiones del comentarista quien, mientras no aparecieron los nombres de quienes pedaleaban con él, no los nombraba. Pero después otro grupo los alcanzó y, faltando unos veinte kilómetros, quedaron para tres punteros el italiano Vincenzo Nibali, el colombiano Sergio Luis Henao y el polaco Rafal Majka. Estaban para definir sobre la línea de llegada y subir directamente al podio, pero faltando diez kilómetros, una cámara mostró de pronto a Nibali y a Henao en el piso (no se vio el momento del accidente). El polaco quedó para llevarse la medalla de oro, pero lo corrieron el belga Van Avermaet y el danés Fugslang. Lo alcanzaron faltando un kilómometro, definieron el print final justo antes de la línea y se llevaron los dos primeros puestos. EL polaco quedó tercero. Muy entretenido espectáculo.

Cambié de canal y Paula Pareto disputaba la semifinal de judo. Iba ganando diez a cero y aguantó hasta que se terminó la lucha. Se nota que Pareto es una gran atleta en una especialidad tradicionalmente asiática. Es como si un equipo de Singapur ganara la medalla en polo (algún día volverá el polo a los JJ.OO.). Entusiasmado, fui con Flavia al supermercado (ella tiene su propia competencia diaria con el Atlántico Sur) y a la vuelta, apareció la final empezada antes de lo previsto en un canal en inglés. Vi el momento culminante y no podría decir que entendí por qué ganó Pareto, pero entendí un poco más que cuando ganó Crismanich en taekwondo en Londres. Creo que en esa prueba, ni los participantes sabían bien las reglas. Acá todo era más claro, aunque bastante oscuro.

Con Flavia lloramos y yo me quedé esperando la ceremonia de premiación (tengo debilidad por las ceremonias de premiación). Cuando terminó, después de llorar un poco más, hice zapping de nuevo y vi lo mejor del día: la final de espada entre una húngara y una italiana. Antes, ver esgrima era insoportable: era imposible saber quién había tocado a quién. Pero ahora, gracias a unos rayos de colores, le encontraron la vuelta para que se entienda la transmisión y resulta un deporte más que interesante, que hace honor a la tradición del duelo y a todas las víctimas que la esgrima se cobró en la historia.

Foto: Gabriela Ventureira

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3 comentarios to “Diario intermitente (95)”

  1. Yupi Says:

    Grande Pareto. Pensé en llevar un dietario olímpico, tanto me gustan las olimpíadas. Sigo las competiciones medio a los tumbos, sobre todo las femeninas (ahora mismo las rusas nos están machando al volley). En cambio el tour de Francia lo abandoné cuando se retiró mi ídolo Indurain, un navarro impasible, duro como una adoquín, y terror de la prensa internacional, ya que la declaración más larga que realizó en toda su carrera fue: “Quieras que no, en Ávila refresca”.

  2. Hugo Abbati Says:

    Alrededor de una bicicleta hay un argentino, un alemán, un colombiano y un polaco, y va el alemán y dice “en mi país, cuando alguien… “

  3. Roger Malquerer Says:

    Los que pasan por estas tierras es la natación, interesante sobre todo por el chauvinismo norteamericano. Ayer no les salió la cosa. Una húngara de nombre difícil batió récords de manera escandalosa y dejó a los comentaristas gringos mudos. Yo mismo me quedé mudo. Pensé que nadar así no era posible. Proezas aparte, yo también lloro, pero sólo con la maratón.

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