Diario intermitente (92)

por Quintín

1º de agosto

Buscando material sobre Shostakóvich, encontré una página web que se llama Shostakovich: the string quartets. El sitio, que Stephen Harris empezó a desarrollar en 2004 y en el que continúa agregando y corrigiendo, parecía estarme esperando. Está muy bien presentado y combina artículos generales sobre temas musicales, históricos y biográficos con una exposición de cada cuarteto.

48.macizodeedificios

La página de Harris funciona como un libro, con la ventaja de la interacción entre capítulos, y uno está tentado a proclamar la superioridad no ya del sitio de Harris sobre la novela de Barnes para acercarse a Shostakóvich sino del formato en sí, sobre todo porque con Spotify a mano uno escucha lo que quiere y (casi) en la versión que quiere mientras va leyendo. Pero es raro que uno lea un sitio completo (aunque este no sea tan largo), mientras que la secuencialidad de los libros invita a terminarlos o, en todo caso, a interrumpirlos en alguna parte para eventualmente seguir. Los sitios, entre otras cosas, no admiten el uso del señalador (un elemento fundamental en el hábito de la lectura).

Harris combina la modestia en el tono con la precisión de sus afirmaciones y la lectura es muy amena. Pero, claro, para un analfabeto musical como yo, el menor tecnicismo resulta una dificultad insalvable. Por ejemplo, en este momento escucho el segundo cuarteto, en la versión del Cuarteto Beethoven (que fueron quienes estrenaron la obra en 1944, aunque no sé cuándo está grabado el disco) y leo:

In the next two variations a change of key occurs first to F sharp minor where the melody is played as triplets by the first violin and then to F minor, where the theme is fragmented. The next variations increase the tempo, the first two shifting the key back to A minor, to be followed by a variation in B flat minor and another in A flat major…

Y me pregunto qué significa cambiar la clave a F sharp minor (fa sostenido menor, eso lo sé). Y, sobre todo, me pregunto qué es lo mínimo que hay que saber para entender ese pasaje y poder seguir la música. Se me ocurre que no es nada demasiado complicado y que bien se podría enseñar en la escuela. Aquí es donde descreo un poco de la enseñanza por internet. Seguramente hay algún video explicativo de estos rudimentos musicales, pero no sé si la interacción funciona.

Cambiando de tema, aunque no totalmente, hace unos días compré la flamante traducción made in Argentina (Cuenco de Plata, 2016) de Finnegans Wake de Joyce. Lo hice por un motivo patriótico-literario: pensé que si alguien se había animado a semejante empresa, uno debía contribuir en la medida de lo posible. Para saber de qué estamos hablando, transcribo el primer párrafo del texto traducido por Marcelo Zabaloy:

riverrante, pasando Eva y Adán, de curva ribereña a codo de bahía, nos trae por un comodioso vicus de recirculación de vuelta a Howth Castle y Environs.

que corresponde a esto:

riverrun, past Eve and Adam’s, from swerve of shore to bend of bay, brings us by a commodius vicus of recirculation back to Howth Castle and Environs.

Y así siguiendo (“Sir Tristram, violer d’amores, fr’over the short sea, had passencore rearrived from North Armorica…”)

No me animo a decir una sola palabra del original ni de su traducción, pero quería comentar que esta no trae notas al pie. En cambio anuncia, en una brevísima declaración inicial, que el emprendimiento ha sido posible gracias a los editores pero también a un sitio web, FWEET, en el que se reúnen 84.000 notas acumuladas a lo largo de 77 años. Y también gracias a Veillée Pinouilles la traducción francesa de Hervé Michel, que también está online y repleta de “elucidaciones”, que es como en FWEET se llaman los intentos de aclarar las oscuridades joyceanas. Me parece que no hay manera de leer la traducción sin tener a mano estos dos sitios, o al menos uno y, además, seguir continuamente el texto en inglés. La lectura se transforma así en otra cosa porque, gracias a la tecnología, ha entrado en otra etapa histórica, pero no tanto por la disyuntiva entre libros de papel y electrónicos (que coexisten de lo más bien) sino de la utilidad, necesidad e inevitabilidad de los links en estos casos.

Se me ocurre, finalmente, que se tarda más tiempo en leer el Finnegans Wake que en traducirlo. Y confieso que una vez que leí veinte veces esas primeras líneas y miré un poco los sitios explicativos, me pareció que la belleza de la obra de Joyce (a la que se refiere Beckett en la contratapa) empezaba a asomar, aunque tal vez fuera solo una ilusión óptica (de paso, me anoto que me debo una lectura de Beckett). Está claro que los cuartetos de cuerdas de Shostakóvich proporcionan una gratificación más inmediata. Gracias a Stalin y a sus sucesores, el compositor se mantuvo a nuestro alcance. Ahora, imaginemos a Joyce escribiendo en la Unión Soviética.

Foto: Gabriela Ventureira

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8 comentarios to “Diario intermitente (92)”

  1. Sandra de la Fuente Says:

    Que pase de la menor a fa sostenido menor significa un quiebre de la convención clásica, bajo la cual seguramente se hubiera modulado a do mayor.
    Pero no creo que entender ese párrafo particular te permita comprender especialmente algo sobre la música de Beethoven, aunque sí es una constatación de su autonomía.

  2. lalectoraprovisoria Says:

    Sobre todo cuando habla de Shostakóvich.

    Q

  3. Sebastián Rosal Says:

    Sobre Finnegans Wake, ¿viste The Joycean Society? Estuvo en Vanguardia y Género de Bafici 2014. Un grupo de locos muy simpáticos que se reúnen una vez por semana a intentar descifrarlo. Si mal no recuerdo, hace como 30 años que están en eso.

  4. Sandra de la Fuente Says:

    Qué boluda, confundí el nombre del cuarteto con el compositor. Entonces, olvidate, esa explicación no te va a permitir llegar a ninguna parte.

  5. Gastonazo. Says:

    Estupenda critica. La otrora brillante generación Granta de los 80 (Amis, Barnes, Ishiguro, etc) hace mucho que no entrega algo de nivel (especialmente Amis y Barnes). Gastonazo.

  6. Marcia C. Reiriz Says:

    Yo también compre el Finnegans como una forma de apoyar el proyecto. Pero también me venció en las primeras líneas. A mi edad me he vuelto una lectora más hedónica…. Quizás me pierda una maravilla del universo. Me gustó mucho el final de tu nota Imaginar a Joyce escribiendo en la Unión Soviétrica…. JA, muy bueno

  7. Yupi Says:

    Borges sobre Joyce, los judíos, el patriotismo, la música verbal y la mala de los cuentos infantiles. Qué locura ese viejo.
    http://www.youtube.com/watch?v=i_ZTt_JQXRU

  8. Montañés Says:

    Me enganchó completa la conferencia de Borges. Es genial cómo explica a Joyce.

    Palabritas.

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