Bitácora de la hija de Neptuno (9)

por Flavia de la Fuente

13 de mayo

Datos del mundo exterior: Temperatura del agua, 16 grados. Temperatura del aire, 11 grados. Viento S a 5 km. Olas: 0,3 m. Nublado. Marea subiendo.

Viernes 13, no te cases ni te embarques.

shells3

Como somos gente dura, fuimos los tres mosqueteros nuevamente a la playa, desafiando el destino y el frío. Como recompensa recibí tres shells de regalo.
Fue una caminata dura, no por el viernes 13, sino porque sigue el tiempo frío y nublado, sin un rayo de sol.

No sé qué hacer, no puedo vivir en esta oscuridad de holandeses. Estamos en la soleada Argentina, donde en invierno casi todos los días brilla el sol. Y lo necesitamos, estamos acostumbrados a su tibieza y alegría.

Lo raro es que no hay viento. Pero ya vendrá. Eso no falla jamás.

Y ahí es cuando empezamos a sentir que vivimos en las Malvinas, en un lugar aislado, solos frente al vendaval. Y este año, voy a tener que ir igual a nadar, porque así lo prometí.

En realidad, mi plan era nadar solamente los días soleados, porque es más agradable. Pero, de haber esperado que llegara el buen tiempo, habría nadado un solo día, hasta ahora..

Así que allá vamos, todos los días, contra viento y marea. Hasta hacerme hombrecito, como dice mi hermano Liso.

Y hablando de Liso, recién me acaba de mandar un Whatsapp donde me dice que me consiguió un par de antiparras idénticas a las que perdí el otro día.

Ahora, si la buena mandarina de mi hermana Sandra no se las olvida, tendré dos pares, uno por si las moscas.

El año pasado, en marzo cuando estuve en España, me compré dos pares y ya perdí uno. Es que uno a veces me distraigo y se me caen. Y el mar se lleva todo muy rápido.

Aunque mi primer par me duró como cuatro años. Tengo que concentrarme en no perder nada, es parte de la disciplina del nadador. Y menos que menos las antiparras, que las venden en el Corte Inglés y se me complica conseguirlas porque Speedo se fue de la Argentina.

Y ya que mis pensamientos se fueron a marzo del año pasado, debo recordar la natación marina que practicamos con Liso en las Islas Canarias, mientras el pobre Q trabajaba de jurado en el festival de Las Palmas.

LasPalmas

En Las Palmas hacía un tiempo horrible, parecido al de acá, aunque no tan frío. Pero había viento y no se veía un rayo de sol. Las Palmas quedan al Norte de la isla de Gran Canaria.

Con Liso nos enteramos de que existía el mundo de Oz, un mundo de colores y bellezas, que quedaba al Sur.

Maspalomas

Alquilamos un autito rojo, tomamos la autopista, cruzamos las montañas y, de pronto, el cielo era celeste y brillaba el astro rey. Era como un sueño. Y hasta hacían como 4 grados más de temperatura.

Así que los dos días que mi hermanito pasó conmigo en la isla, atravesamos las montañas y aparecimos en ese paraíso que se llama Maspalomas, que está lleno de alemanes y nórdicos sedientos de sol, como yo en estos días.

Es muy distinto nadar en las Canarias. El agua estaba a 18 grados, pero afuera hacía calor. Yo me bañé con un traje corto de neoprene, porque soy friolenta. Pero Liso se metió en malla.

Nadamos en una playa abierta en Maspalomas, que se llamaba Playa de los ingleses. No se parecía en nada a San Clemente. Arenas doradas, piedras y mar celeste. Primero caminamos y subimos a las dunas. Y mientras caminábamos nos encontramos con distintos balnearios. Uno era nudista gay y nos divertimos mucho con el espectáculo. Era extraño ver a tantos hombres juntos y desnudos.

En todas las playas uno podía desvestirse sin pudor. Así que me di el gusto, salvo que le pedí a Liso que no mirara mientras me cambiaba. Una cosa es hacer nudismo con extraños y otra con el hermanito menor a quien le cambié los pañales cuando era bebé.

LisoenMaspalomas

También nos bañamos en Mogán, una bahía muy chica, de agua cristalina, donde se veía el fondo de piedras y algas. Les juro que me daba vértigo. Es cierto que nadaba sin mi torpedo, que para mí es fundamental para sentirme invencible, pero lo cierto es que tuve que cerrar los ojos para que no me diera impresión la profundidad. Creo que me daba un poco de vértigo acuático.

No tengo problemas en tirarme en el medio del mar, si es lo suficientemente profundo para que no se vea el fondo, pero esa profundidad tipo pileta, de unos cuatro o cinco metros, me dio una sensación desagradable. Y a Liso también.

Más como soy una estoica de la natación, cerré los ojos y nadé los 15 minutos que tenía previsto.

También en las Canarias me di el baño de agua más fría que recuerde. Fue en la terraza del confortable Hotel AC, donde teníamos una suite hermosa porque Q era jurado.

Como mi hermano se había vuelto a Madrid y yo no me animaba a ir sola a la playa (no era enfrente como en casa,) un día, al borde de la desesperación, decidí tirarme a la pileta.

Como hacía frío y sabía que el agua no era climatizada fui con mi trajecito corto de verano. El guardavidas me vio y me dijo que el agua estaba a 12 grados. Esa es la temperatura del mar en San Clemente en invierno. Tampoco hacía mucho calor afuera. Estaba nublado y harían unos 16 grados y mucho viento.

El buen hombre me dijo que me metiera, que nadara rápido todos los largos que pudiera. Que me iba a hacer bien.

Le hice caso. Nade 8 largos. Era una piletita de no más de 15 metros, calculo. Nadé rápido, muy rápido, a todo vapor, pero al final empecé a sentir que se me entumecían las piernas y los brazos, así que decidí salir.

Fue rarísimo. El aire que me daba frío antes de entrar, ahora me parecía un horno, un secador de pelo. De verdad, sentía calor pese a que no había un rayo de sol.

Me di una ducha y me fui a reunir con la gente del festival. El jurado almorzaba todos los días en sitios diferentes y yo me sumaba.

Quedé tan tonificada del baño helado que llegué a la cita en 2 minutos, cuando normalmente tardaba 10 o más. Caminaba como drogada, me sentía eufórica, feliz de la vida. Era como si me hubiesen inyectado algo.

Estuvo bueno, pero tanta euforia me resultó sospechosa y no lo volví a repetir. Aunque quizás esos baños me habrían salvado de la gripe canaria que se agarró Q y que después me contagié yo, en una versión más benigna. Seguro que si seguía yendo al agua no me enfermaba. Pero el miedo me pudo una vez más.

El mar en las Canarias es transparente, de lejos se ve color esmeralda o azul, pero yo prefiero nadar en San Clemente. En las playas canarias hay piedras, por ejemplo, que son un peligro cuando uno sale del mar.

La cuestión es que me gusta mucho más nadar en San Clemente.

En los mares del Tuyú no hay piedras, solo arena, ideal para no lastimarse. La primera roca en la costa argentina la tenemos que ir a buscar a Mar Chiquita.

Los recuerdos del año pasado me hicieron dejar de lado mi bitácora.

Saliendocontenta.P1070427

Como no había nada de viento, ni olas, ni corrientes, ni nada, me metí al Sur del muelle y lo crucé nadando. Como ayer, el mar estaba bajo, creciendo, así que cuando me puse a nadar podía pasar el muelle sin tener que nadar para adentro.

Hoy estrené mis guantes nuevos y apliqué el método de la bolsa de plástico para ponerme los guantes adentro del traje y funcionó genial. Lo que se me complicó esta vez fue sacármelos.

¿Y qué me parecieron los guantes? Son muy abrigados para ir a la playa, muy calentitos. Pero me desilusionaron un poco porque si bien no se me llenan de agua, son muy rígidos. Mañana veré cómo me va, porque hoy tenía demasiadas expectativas.

Pero igual disfuté. Nadé aproximadamente 15 minutos hasta el Aguila, que es el límite que me puso en entrenador para no tener que caminar tanto para volver (no es tanto por mí, sino por él). Quintín está agotado de tanto aire puro y caminatas por la arena.

Salí braceando en el Aguila y pasé al lado de un trasmallo. Cuando toqué la arena con la mano, me puse de pie y me encaminé hacia Q y Solita, que están siempre juntos esperándome.

Y volvimos contentos, como siempre. Yo casi corriendo y Q atrás. Solita hacía la suya, que es tratar de comer todo el pescado podrido que encuentra por ahí.

Fotos: FyQ

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: