Diario intermitente (78)

por Quintín

11 de mayo

Ayer me fui a dormir inquieto igual que el lunes, las dos veces por razones políticas. El lunes, vi en televisión a Julio Bárbaro, con quien suelo coincidir bastante, salvo en su concepción estatista de la economía, rémora de un peronismo que no acierta a ubicarse en la modernidad. Pero en el resto, Bárbaro es un republicano y fue el más lúcido de los peronistas durante el kirchnerismo, el único que no tuvo miedo de hablar de estalinismo en estos años, de caracterizar al populismo de estos días como lo que en verdad es. Pero Barbaro dijo algo que me preocupó: que si bien votó por Macri y volvería a hacerlo si la opción es Scioli, el macrismo (y el presidente en particular) se han aislado en una especie de autismo en el que creen que saben cómo resolver todos los problemas. “A mí ni me saludan” dijo Bárbaro y agregó un concepto interesante: que el macrismo desconoce que la política es un arte y desde esa ignorancia no logra entender que la importancia de los aliados. Así, como los kirchneristas, los muchachos de Macri creen que los que no están con ellos o no van al pie sin chistar son sus enemigos. Bárbaro exceptuó de su definición a Frigerio y supongo que también a Emilio Monzó (otro que cree en la política), cuya ausencia casi total en estos días es un misterio cuya explicación no promete nada bueno.

El otro que me puso nervioso fue Jorge Giaocobbe, en la buena entrevista que le hizo Pablo Rossi. Tras aceptar que a Macri, a su gobierno y a sus ministros les sigue yendo bien en las encuestas, atribuyó buena parte de ese éxito a que a Macri se le reconoce haber sacado a Cristina Kirchner (“fue el que mató la araña”), algo que le reconocen aun buena parte de los que no lo votaron. Pero dijo Giacobbe que Macri tiene un problema parecido al que señaló Bárbaro: está aislado en su torre de marfil desde la que cree que puede resolver todos los problemas. Señaló Giacobbe que Macri se reúne con todo el mundo, pero no acuerda nada. Esas reuniones no tienen otro efecto que la foto, porque no escucha a sus interlocutores ni teje con ellos una relación de confianza. La prueba es la crisis política desatada alrededor de esta absurda ley de despidos que todo el mundo sabe que es inocua en sus resultados concretos y perjudicial para el desarrollo de la economía. Sin embargo, toda la oposición se abroqueló en torno a ella, abrazando así las banderas del kirchnerismo y del trotskismo que han conformado el polo de la revolución permanente con propósitos insurreccionales y encuentran en cada circunstancia un motivo para la movilización y el paro.

Esto no debería haber ocurrido y parece claro que si ocurrió fue porque, más allá del oportunismo de personajes como Massa, el gobierno no pudo establecer canales de diálogo con los opositores moderados que impidieran un disparate político como el que estamos presenciando en estos días. ¿Se trata de errores de comunicación? ¿Son los Peña Boys tan soberbios y tan policiales como los sushis o los alcahuetes de La Cámpora como para controlar al resto del gobierno, conseguir la parálisis de cualquier conversación constructiva y aislar al presidente en una torre de autismo y crispación?

Algo de esto debe estar pasando, aunque hay que introducir algunos matices sobre los diagnosticadores. Tanto Bárbaro como Giacobbe hicieron referencias positivas al papa. Bárbaro se mostró orgulloso de la entrevista que tendrá en unos días con Bergoglio y Giacobbe contó que el papa le dijo hace dos años que de los tres presidenciables el único que lo escuchaba era Scioli, confirmando así lo que todo el mundo sabe: que Scioli fue la apuesta política del papa. Eso no sería tan grave si Bergoglio no se hubiera propuesto encabezar, o por lo menos aglutinar, a una oposición violenta y antirrepublicana, que con la excusa de defender a los pobres ejecuta el vals populista y reaccionario que tan bien diagnosticara Loris Zanatta y que recuerda a lo peor del tercermundismo clerical de los setenta.

Macri da en estos días la impresión de alguien que no entiende bien lo que pasa e intenta revertirlo con anuncios voluntaristas y hasta torpes. El acuerdo firmado el otro día por los empresarios parecía un panfleto de apoyo al gobierno redactado por una agrupación de estudiantes secundarios. Más preocupante, a mi juicio, es una explicación que circula entre los analistas políticos: que Macri y sus estrategas políticos hacen todo esto a propósito para fragmentar al peronismo, hacerlo llegar dividido a las próximas elecciones y confrontar con el kirchnerismo más duro erigido así en único rival. Me parece una idea atroz, peligrosa e irresponsable. De lo que se trata no es de obtener dos votos más, sino de construir un sistema político estable que termine de despegarse de la corrupción y el totalitarismo kirchneristas y para eso hace falta una oposición respetable y republicana. Es cierto que eso depende en primer lugar de la propia oposición, pero apostar a que no exista y revivir a cambio los fantasmas revolucionarios me parece suicida.

10 comentarios to “Diario intermitente (78)”

  1. Koba Says:

    Q, entiendo tu inquietud pero ¿realmente pensas que el PRO no hace política? En diez años han logrado mucho. Y hay buena gente, Peña, Frigerio y Monzó son buenos, Dietrich también, Triacca es otro que comunica bien, son claros, saben donde están parados, hay que darles tiempo.

    Por este tema de la ley antidespidos (un disparate), decis que tendrían que haber negociado con opositores moderados, ¿ves muchos de ese tipo? Son los menos. La mayoría de los opositores querían armar este quilombo, era imposible pararlo. Y así va a ser con todo.

    Y por último el tema del Papa.
    Tristísimo su papel, no pensé que fuera tan populista e ignorante.
    Quise poner el link del excelente artículo de Loris Zanatta, “Un Papa populista” pero no funciona la web de la Revista Criterio (raro). Lo que sí encontré, buscando esa nota de Zanatta, es una nota pro Papa que se llama “Los nuevos fariseos atacan a Francisco” donde piden, entre otras cosas que:
    “Los editores de Criterio tienen la obligación moral de explicar porque publicaron ese artículo de ataques violentos contra Francisco”. Mejor no cruzarse con esta gente.

  2. FedericoR Says:

    La nota de Loris Zanatta se puede leer todavía en el cache de google:
    http://webcache.googleusercontent.com/search?q=cache:r6AC4FictqgJ:www.revistacriterio.com.ar/bloginst_new/2016/04/01/un-papa-populista-2/+&cd=9&hl=es-419&ct=clnk&gl=ar

  3. Eduardo Reviriego (Daio) Says:

    El tema es mucho más complejo de lo que se piensa. El Estado ha sido destruido, y se hace difícil reconstruirlo, especialmente por los núcleos enquistados en el mismo, que se resisten a cualquier cambio. Por eso, no creo que puedan existir “aliados” para el gobierno, especialemente si se piensa en sectores del peronismo, ya hemos observado la dualidad con la que actúa el primer gran aliado (Massa) y mejor ni hablar de otros supuestos colaboradores.
    Todo el mundo de los que que saben “hacer política” está pensando en las próximas elecciones, esperemos que la acción del gobierno no esté condicionada por ello.
    Loris Zanata, que es muy crítico del populismo (*), no puede dejar de tener ciertas reservas con relación a Francisco, un Papa que debemos juzgar por lo que hace y dice y no por lo que “dicen que dijo”, como generalmente se lo hace.
    Recomiendo el último libro de Zanatta, con aportes interesantes sobre nuestros 60/70: La larga agonía de la nación católica. Sudamericana. Buenos Aires. 2015.
    (*) El populismo, katz. difusión, Buenos Aires. 2014.

  4. lalectoraprovisoria Says:

    Koba. No digo que Macri y los del PRO sean unos inútiles. Lo han demostrado ganando una elección imposible. Y es cierto que la oposición, aun la no kirchnerista, es un circo freak. Y del papa pienso lo peor. Pero eso no impide entender que el objetivo es la reconstrucción (o la construcción porque casi no queda nada de él) del sistema democrático y republicano. Pero aun así, el gobierno da toda la impresión de desconocer el arte del acuerdo. No hablo del toma y daca que se practicó (con éxito) en el asunto de los holdouts, sino de establecer una base para el diálogo que impida que ocurran cosas como la emergencia de esta ley ridícula, que el Senado aprobó por una mayoría insólita. Me parece que Macri (no del todo bien asesorado por Peña y Durán Barba) cae en la tentación de creer que todo le está saliendo bien porque la inevitable alcahuetería circundante se lo confirma. Nadie sabe exactamente lo que le falta al PRO (no es sensibilidad social ni ese tipo de cosas que se le achacan) sino que es algo que no existe y hay que construir: una idea concreta sobre la marcha de las cosas, más que un conjunto de abstracciones.

    Q

  5. janfiloso Says:

    Mi sensación es que Macri maneja una lógica política que desconocemos, o mejor aún, a la que no estamos acostumbrados. Lo que digo no es una afirmación tajante, es más vale un “wishful thinking”, entre deseo y esperanza. La suposición se basa en los hechos, pero no tanto en los éxitos electorales sino más vale en el tiempo que hace que se mantiene en pie, para decirlo otra vez en una pretenciosa frase inglesa “no argue against success”.
    Mi tesis no es concluyente, pero los argumentos de Barbaro y Giacobe tampoco me lo parecen, de modo que si tengo que elegir, elijo mi tesis.

  6. Koba Says:

    Gracias FedericoR por la nota de Zanatta, tenía ganas de volver a leerla.

    Me gusta la tesis de Janfi.
    No olvidemos, por favor, que frente a Macri no hay gente normal, es gente que llegó a decir que si ganaba él se acababan los tratamientos contra el cáncer.

  7. Eduardo Reviriego (Daio) Says:

    Yo no diría que “no hay gente normal”, más bien en general son personas formadas en la tradición de que ellos son la Patria, ellos son el Pueblo, los que no están con ellos, quedan excluidos de la vida política de la sociedad, y por lo tanto no tienen derecho a gobernar, es lo que Loris Zanatta llama el unanismo. Es suficiente con recordar lo que le ha ocurrido a todos los gobiernos no peronistas para confirmarlo.

  8. janfiloso Says:

    unanismo = onanismo jajajaja

  9. Eduardo Reviriego (Daio) Says:

    Debería haber escrito: unanimismo.
    Me salió algo parecido, pero más peligroso.
    Dicen que por eso se extinguieron los indios onas.

  10. Eduardo Reviriego (Daio) Says:

    Como siempre actual la frase “París, bien vale una misa”. Doña Hebe, especialmente ahora que se ha reactivado la causa de las pesadillas compartidas”(*), y se le viene la noche, se acuerda (bien) de Francisco, y se embarca en la estrategia de Cristina, de buscar como sea su impunidad y la de la banda de mafiosos que la acompaña.
    Francisco, en vez de apoyar a los bomberos que están tratando de apagar el incendio producido por los piromaniácos, (**), recibe a estos últimos. Claro que es su función como pastor tratar de recuperar a las ovejas perdidas, pero no debería olvidarse que los hijos de las tinieblas, para las cosas del mundo, son más hábiles que los hijos de la luz.
    (*) Lo que únicamente se compartieron -entre ellos- fueron los fondos.
    (**) Que incendiaron lo que quedaba, después de robarse lo que quisieron.

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