La Revolución y sus consecuencias

Publicada en Perfil el 7/6/15

por Quintín

Leí dos libros notables que deberían ser parte de la formación de quienes se interesan por la ciencia política y la evolución social. Uno es Noticias de ninguna parte de William Morris, publicado en 1890 y que Capitán Swing tradujo hace un par de años. Morris (1834-1896) fue un escritor y artista inglés preocupado por la opresión de sus contemporáneos y por la educación de los sectores populares, un marxista con inclinaciones estéticas a quien el capitalismo británico del siglo XIX ofendía tanto por la injusticia como por la fealdad que generaba.

Gaviotas

En Noticias, un luchador de izquierda londinense se despierta a mediados del siglo XXI y se encuentra con el paraíso comunista: una sociedad en la que no solo se han abolido las clases sociales, la propiedad privada y la sumisión de las mujeres, sino también el gobierno, las escuelas, las cárceles y los ferrocarriles. Mas aun, la gente trabaja porque quiere, luce hermosa, bien vestida, habita casas magníficas, come manjares y usa objetos bellamente decorados. El protagonista se entera de que se llegó a ese estado feliz después de una época reformista que nada solucionó y de una revolución y una guerra civil ocurridas a mediados del siglo XX, que destruyeron los medios de producción y los retrotrajeron hasta a una situación previa a la revolución industrial. El secreto del comunismo de Morris es ese paso atrás que permitió ver la inutilidad de la producción en serie y facilitó la vuelta al espíritu de la Edad Media, cuando el arte y la artesanía vinculaban a la humanidad con las cosas y la naturaleza sin la dictadura de las máquinas.

En la contratapa de Noticias de ninguna parte se lee esta frase de mi amigo estalinista Constantino Bértolo: “Nada hay de ingenuo en esta novela, que nos recuerda que para salir de la derrota es tarea prioritaria construir otro horizonte”. En estos días, Bértolo anda muy entusiasmado redactando manifiestos revolucionarios y el libro de Morris resulta una buena coartada para que el futuro utópico le perdone los gulags y las hambrunas para así volver a generarlas.

Una respuesta mucho más seria está en el segundo libro, Reflexiones sobre las causas de la libertad y de la opresión social de Simone Weil (Trotta, 2015). Weil (1909-1943) fue un personaje único que se dejó morir de pena después de haber acompañado la causa revolucionaria y de vivir al lado de los obreros. Weil constata que la revolución comunista (rusa, ya que no inglesa) se adelantó treinta años a las predicciones de Morris, pero produjo una opresión peor: “Las fuerzas reales, a saber, la gran industria, la policía, el ejército y la burocracia, lejos de haber sido destruidas por la Revolución, han conseguido gracias a ella un poder desconocido en los demás países”. La crítica de Weil no se detiene en los resultados del régimen soviético, sino que se pregunta por qué parece imposible que la humanidad vuelva a entenderse directamente con el mundo, del que lo separa la producción desaforada. Y advierte que los problemas se han vuelto tan complejos que el pensamiento no puede abarcarlos ni aplicar sus abstracciones para frenar las consecuencias del progreso. Esa sería la verdadera pregunta para politólogos y no cómo auxiliar a los demagogos para conseguir el poder y conservarlo.

Foto: Flavia de la Fuente

4 comentarios to “La Revolución y sus consecuencias”

  1. Johny Malone Says:

    No sé. Yo tengo una nostalgia anticipada por el capitalismo muerto, el verdadero (no del de vuelo bajo de estos años), el de Nueva York y sus edificios centrífugos, la carrera espacial hacia la nada, la búsqueda asesina del petróleo, las chicas de plástico tibio (Linda Lovelace en Cannes, ¡eso pasó!), los paperbacks con sexycovers (Harold Robbins haciendo millones). Decir que la Edad Media era artesanía vinculada a la naturaleza le perdono a Morris porque lo quiero.

  2. Yupi Says:

    Las ideas nacen dulces y envejecen feroces. La prueba es que nazismo y comunismo terminaron produciendo horrores parecidos. Paradójicamente la combinación de moral victoriana y revolución industrial dio buenos escritores. Otro libro recomendable: Erewhon de Samuel Butler.

    Pta. Qué miedo me da Martino. ¿No se parece un poco a De la Rúa?

  3. danielagzn Says:

    Anotaré los dos libros a mi lista! Suena a que ambos prometen

  4. blognooficial Says:

    Ursula K. Le Guin les pide a los escritores que se imaginen un mundo diferente al capitalismo

    Esto fue en el 2014

    En la base del video donde dice CC los subtítulos en castellano.

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