Actualidad de un gigante

Publicada en Perfil el 15/2/15

por Quintín

Se están por cumplir cincuenta años de uno de esos momentos decisivos en la historia de la humanidad pero cuya importancia no se advierte en seguida. El 25 de julio de 1965, Bob Dylan irrumpió en el escenario del festival de folk de Newport y tocó tres temas acompañado por una banda eléctrica para horror de los custodios de la pureza musical e ideológica. En esos quince minutos chocaron los planetas de la acústica y la electricidad, de la derecha y la izquierda, del pasado y el futuro. Como resultado, el rock pasó de la adolescencia a la madurez.

SanClemente

Hay registros fílmicos y sonoros del episodio, que ha sido narrado muchas veces e interpretado de muchas otras. Hace poco —y esto me llevó a recordarlo— encontré en la biblioteca un libro que nunca había abierto: Blancas bicicletas. Creando música en los 60 de Joe Boyd, un productor que en esa fecha (no) histórica estaba a cargo del sonido en Newport. Resultó bueno el libro de Boyd, una autobiografía escrita con humor y perspicacia que recorre su juventud a ambos lados del Atlántico. Mi ejemplar de Blancas bicicletas tenía una etiqueta de la librería Lilith, donde seguramente lo compré cuando quedaba cerca del Botánico. Después, Lilith se mudó y escuché que había cerrado, lo cual es una lástima porque Andy era un librero con ideas propias, capaz de recomendar las cosas más variadas. El de Boyd resultó otro de los hallazgos que le debo, en el que nunca habría reparado por mi cuenta.

Si alguien tiene ideas propias, ese es Dylan. Las tenía a raudales en la época de Newport, cuando revolucionaba la música popular y las sigue teniendo hoy, cuando acaba de editar Shadows in the Night, un disco con diez standards de los años 40 y 50 en los que demuestra que alguien de quien los sordos siguen diciendo que no puede cantar es capaz de jugar en la liga de Frank Sinatra. Pero la creatividad de Dylan nunca se agotó en la elección de sus cambiantes direcciones musicales: siempre implicó también un modo de relacionarse con el mundo que no estaba en ningún libreto: desde que viajó de Minnesota a Nueva York para buscar a Woody Guthrie hasta esta vejez gloriosa, la originalidad de Dylan sigue siendo una sorpresa en todos los terrenos.

El lanzamiento de Shadows in the Night vino acompañado de dos particulares comunicaciones con el exterior (además naturalmente de sus conciertos, que le ocupan más de cien noches al año). Por un lado, dio una sola entrevista, pero no eligió para ella la prensa musical sino la revista bimestral de la American Association of Retired Persons (AARP), entidad que reúne dos curiosas condiciones: no tiene fines de lucro y su medio es el de mayor circulación en los Estados Unidos (35 millones de ejemplares). La otra aparición pública de Dylan se dio en ocasión de los premios Grammy, donde aprovecho un homenaje para pronunciar un discurso que merecerá recordarse dentro de cincuenta años, discurso en el que da cuenta emocionada del origen de su música y, con esa mezcla de honestidad y rencor que está en el corazón de su obra, aprovecha para pelearse con quienes lo despreciaron o lo ningunearon en sus comienzos. “Yo divido a la gente” dijo allí Dylan. Como en otros asuntos, es reconfortante estar del lado bueno de la línea. El fanatismo por Dylan se lleva como una condecoración.

Foto: Flavia de la Fuente

4 comentarios to “Actualidad de un gigante”

  1. Yupi Says:

    Una vez estaba cenando en lo de una pareja norteamericana inteligente y simpática, y por ser amable me lancé al elogio de Dylan. Noté que la mujer (una suerte de Beatriz Sarlo) aprobaba todo lo que yo decía, pero como en seco, sin mover un músculo de la cara. Hasta que explotó. Como músico, sí, era muy bueno, ¿pero yo lo conocía bien? ¿Sabía que Dylan había sido la esperanza de una nación y él había preferido pavear con la guitarrita? Siguió un buen rato detallando lo que Dylan había hecho, lo que no había hecho y lo que podría haber hecho… 30 años después!
    http://www.youtube.com/watch?v=fIrjN-ajJTQ

  2. iosepe Says:

    Leyendo el discurso me parece que debe haber sido muy divertido escucharlo en vivo!

  3. JC Says:

    Hace algunas semanas escuché Bringing it all back home (1965), hace algunos días Tempest (2012). Medio siglo después sigue siendo tan enorme, tan gigantesco.

  4. santiago Says:

    Para arroba gogol: el debut del 25 de julio es el día de Santiago Apóstol. Santiago el mayor, junto con Juan son llamados hijos del trueno, de Zeus. El significado de los nombres –y los apellidos es importante, es así- pero hay quien muere en barco a la vieja tierra, como muchos próceres y demás. Santiago se puede volver tago, que es gota. Agua del cielo digamos. Eso puede desencadenar cosas. Santiago es cambiasso, el que cambia. Quintin sabe.

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