Primera página (33)

Un caminante inolvidable

10 respuestas to “Primera página (33)”

  1. MR Says:

    Los bosques de Maine, Henry David Thoreau

  2. Montañés Says:

    MR, ¿nada más para decir al respecto? Me parece que el juego es interesante como invitación a comentar algo sobre título o autor o literatura en general, y no como mera adivinanza. Las adivinanzas con Google murieron…

    No sé, digo, sin ánimo de joder a nadie.

  3. Juan Bautista Echegaray Says:

    Mountain: creo que reconocer obra y autor es la apertura natural para lo demás. Primera Página implica de manera tácita la regla de que no vale googlear, pero no creo que Google haya dado muerte a las adivinanzas. La destreza de su uso podría ser una razón.

  4. Montañés Says:

    JBE, Ok. Ocurre que siempre que leo un comentario tan solo con la identificación de la obra me surge la pregunta inmediata: ¿y el libro qué te pareció? Y ahí se queda.

    Pero todo bien. Están muy buenas las primeras páginas, las reseñas y todo lo que surge a partir de ellas. Y ahora mejor cierro mi bocota y me preocupo de arreglar la maldita notebook que recién se clavó feo con todos mis trabajos adentro. Y el tonto sin backup…

  5. lalectoraprovisoria Says:

    El año pasado, en Madrid, casi me desmayo cuando me encontré con una edición en castellano de Los bosques de Maine, de Henry David Thoreau. Pero mi suerte no se agotó allí, ya que también estaban en los estantes de la librería Antonio Machado, Cape Cod, otro de sus libros de viajes, publicados por una extraña editorial universitaria de las Canarias. Por si a alguno le interesa, les cuento que los dos libros de Thoreau ya desembarcaron en Buenos Aires y que ayer los vi en Arcadia, la librería de Pablo Pazos.

    Como les decía, contenta, me traje los libros de Madrid y allí quedaron. Pero no importa, supongo que algún día los leeré. O no. Mas la vida mejora notablemente sabiendo que descansan en la biblioteca un par de libros no leídos de Thoreau.

    Lo cierto es que todavía ni tuve tiempo de abrirlos. Compramos los libros a mucha más velocidad de lo que me permite consumir me ritmo de lectura, que es bastante lento. Y para colmo, tengo la manía de releer todos los libros que me gustan.

    No sé ya cuántas veces leí Walden de Thoreau, para mí, una biblia. O Caminar. Y, no hay que olvidar Sobre la desobediencia civil, un ensayo muy corto, que es una apología del individualismo y la libertad, que pueden leer acá: (http://thoreau.eserver.org/spanishcivil.html).

    Pero mis favoritos son Walden y Pasear.

    En Escribir, una recopilación de citas, dice:

    ¿Y para qué todo este escribir? Contemplar lo que se garrapatea al albur del momento puede producirnos ahora cierta satisfacción, pero mañana, ¡ay! Esta misma noche, ¡ay! es algo rancio, plano y sin provecho.

    Amad la verdad y escribid sinceramente.

    Ahora abro Walden y encuentro otras citas que subrayé:

    No hablaría tanto de mí mismo si hubiera otra persona a quien conociera tan bien. Por desgracia, estoy limitado a este asunto por la pobreza de mi experiencia. Además, por mi parte, exijo de todo escritor, antes o después, un relato sencillo y sincero de su propia vida…

    Y en Pasear abro al azar otra página marcada y leo:

    Yo, que no puedo estar en mi habitación ni un solo día sin oxidarme un poco, y que cuando me escabullo para dar un paseo a las cuatro de la tarde, en el último momento, demasiado tarde para salvar el día, cuando las sombras de la noche ya han empezado a mezclarse con la luz diurna, me siento como si hubiese cometido un pecado que tengo que expiar, confieso que me asombra la capacidad de aguante, por no mencionar la insensibilidad moral, de mis vecinos que se encierran en tiendas y oficinas todo el día durante semanas, meses, y… años seguidos.

    Ya copié alguna vez todas estas citas en otros posts de LLP. Pero Thoreau me resulta irresistible. Su amor por la verdad, la libertad y su adoración por la naturaleza me conmueven. No hubo ni habrá muchos Thoreau en este mundo. Si no lo conocen, léanlo, que es un hombre veraz, sencillo y de una inteligencia notable.

    Es una tarde deliciosa, en que todo el cuerpo es un solo sentido y bebe la delicia por cada poro. Voy y vengo con una extraña libertad en la naturaleza, como parte de ella.

    Yo vagabundeo todos los días por la playa como lo hacía Thoreau por Nueva Inglaterra. Y, si alguna vez me siento culpable porque paseo demasiado y no me queda energía para leer o escribir, siempre corre a rescatarme el bueno de Thoreau quien me recuerda que las piernas las tengo para caminar, no para estar todo el día sentada en casa frente a la computadora.

    Si no pasara al menos cuatro horas al días –y por lo general suelen ser más– errando por los bosques, las montañas y los campos, absolutamente libre de todo compromiso mundano, creo que no podría conservar la salud ni el ánimo. A veces, cuando me acuerdo de tantos mecánicos y comerciantes que están en sus tiendas no solo toda la mañana sino también toda la tarde, sentados con las piernas cruzadas, como si éstas estuvieran hechas para sentarse y no para estar de pie o caminar, pienso que tiene mérito que no se hayan suicidado hace mucho tiempo.

    No tuve tiempo de leer nada de Los bosques de Maine. Lo elegí el sábado, pensando que en Buenos Aires tendría tiempo de leerlo. Pero no pude leer nada de nada. ¿Alguien lo leyó? ¿Es bueno como Walden y Pasear? Lo pregunto porque hace unos meses me compré un librito de Thoreau, muy coqueto sobre los manzanos y me aburrió muchísimo. Igual lo leí todo, de puro fanática, pero sentí que era un libro de botánica. Así qué no sé qué me espera con estos dos libros de viajes que tengo por descubrir. A mí me gusta el Thoreau que observa pero que, al mismo tiempo, filosofa, el escritor/caminante que se exalta con la naturaleza y mientras tanto analiza el mundo que lo rodea con su estilo tan particular, simple y frontal. Y, obviamente, admiro su moral impecable. No es casual que Thoreau tuviera entre sus seguidores a Tolstoi y a Gandhi.

    Hasta la próxima.

    F

  6. Saint-Jacob Says:

    Haz clic para acceder a primercapthoreau.pdf

  7. irrepetible Says:

    Saint Jacob, sos real o un google de literatura?que barbaro!!!

    Gracias, impresionante.

  8. irrepetible Says:

    http://es.scribd.com/doc/3221264/thoreau-henry-david-walden-la-vida-en-los-bosques

  9. irrepetible Says:

    Perdon, estaba incompleto en el link anterior

    http://es.scribd.com/doc/4958495/Thoreau-H-D-Walden-completo

    este esta bien

  10. irrepetible Says:

    Luego de buscar ese link para ponerlo, mepuse a ver que habia de Fogwill en scribd.com
    Y me encontre con que Bonasso le escribio unacarta a El Porteño, quejandose por unanota. Y buscando la respuesta de Fogwill,la encontre!!! Muy graciosa.
    A que viene? Parece que Levinas, el director de la revista, esta subiendo los numeros.Los que vi son de 1984.Ahi me desayune que no solo escribian Tiffenberg, Aliverti o Fogwill o Symns, que losrecordaba, sino que tambien M.E. Estenssoro…
    Bueno, si les interesa lo van a encontrar. Y si no busco y les paso link…si les interesa.
    Interesante ver las notas de la epoca.

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