Basta de sufrir

Publicado en Perfil el 18/6/11

por Quintín

No me animo del todo a decirlo, pero mientras lo escribo siento cierto alivio. Desde hace algunas semanas me atraviesa un sentimiento perverso: quiero que River se vaya al descenso. A veces me arrepiento y le pido perdón a San Labruna; pero el sentimiento vuelve una y otra vez.

No me acusen de flojo, de no poder soportar los malos tragos. Tengo una larga historia en la materia. Me hice hincha de River por propia voluntad en 1958. Con mi incorporación como simpatizante, River comenzó sus famosos dieciocho años de sequía. Las cosas se agravaron mucho entre 1962 y 1964, cuando me tocó llorar a lágrima tendida después de dos campeonatos locales que se evaporaron en las últimas fechas y de la terrible final en Chile contra Peñarol por la Copa Libertadores. Aunque teníamos grandes equipos, allí empezó lo de las gallinas, un estigma que nos acompañará para siempre y que nos hace llegar con el corazón en la mano a cada partido decisivo, a cada tramo final de un torneo. No exagero si afirmo que mi personalidad y mi actitud ante la vida se moldearon durante esos años de desventuras.

Después llegarían tres décadas de triunfos, incluso con muy pocas finales perdidas, antes de que empezara la declinación actual. Pero los últimos tiempos han sido siniestros: un club vaciado, jugadores vendidos prematuramente, incorporaciones desatinadas, el autoritarismo como sistema, la corrupción como método, la mediocridad como horizonte. Poco a poco, año tras año, River se fue transformando en un equipo sin alma, sin fútbol, sin goles, sin respeto por su tradición, con jugadores obedientes y técnicos cobardes. Y en este torneo tocó fondo. No es que haya jugado mucho peor que en los anteriores pero aparecieron una tristeza, una mezquindad y una resignación desconocidas. River fue un equipo chico, un equipo que dio vergüenza y nos angustió durante 1.620 minutos. No quiero que el deterioro continúe y, como no creo en milagros, me tienta pensar que el descenso puede ser una solución radical para este sufrimiento interminable.

Foto: Flavia de la Fuente

81 respuestas to “Basta de sufrir”

  1. Deckard Says:

    Desde el fondo de este sufrido corazon bostero, ojala que River nunca se vaya al descenso. Y si se van, que nosotros nos vayamos tambien, seria tremendo no poder disfrutar y fruncir en cada superclasico. River es un equipo mediocre, no hay dudas, pero que equipo de la primera no lo es? Velez? Lanus? Adema, se juega mal en todas partes. Alguien ve futbol italiano, ingles o brasilero y piensa que se juega buen futbol??? No se, quizas Boquita y la longevidad de Grondona me deprimieron el gusto por el futbol.

  2. Santi Says:

    ¿Por qué Schurrer prescinde de su mejor jugador para el partido de hoy frente a River? Misterios de fútbol.
    Ah, escuché y lei que el próximo DT millonario es Carrasco. Si se confirma el rumor, tenés que darle una columna semanal en LLP a Cossi, Q,

  3. janfiloso Says:

    ¡ Horrorrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
    La boca se te haga a un lado …
    Olvidá la racionalidad y dejate dominar por la pasión futbolera …

  4. antidt Says:

    Me atrevería a decir que por fuera de los hinchas de river son mayoría los que quieren que descienda, pero no creo que eso sea una solución a los problemas que describís, al menos no próxima. Fijáte si no en los casos de Talleres o Central.

  5. Mickey Says:

    River es el termómetro de fútbol argentino.
    Me lo pueden discutir. Pero en este momento es inútil. Boca, Independiente, Racing, y mi amado San Lorenzo (punto más, punto menos) están en el mismo subsuelo. En lo futbolístico puro, en las finanzas, en la corrupción.

    Eel tema es que el fútbol argentino ya descendió.
    River (Boca, Independiente, Racing, San Lorenzo) nos muestran eso.
    Pero si eso no alcanza, mañana la selección argentina jugará su último amistoso preparatorio para la Copa América con un equipo alternativo de Albania, que tuvo problemas para juntar 16 jugadores…

  6. Yupi Says:

    Sería bueno, pero… quizás lo único que logres sea ganarte críticas. Entre mis mejores recuerdos futboleros está la campaña por el ascenso de San Lorenzo, un caso piloto de cariño por el club. Empecé a seguirla obligado por un amigo, y terminé en la cancha de Boca o Velez, contagiado del entusiasmo general. A River y Boca les vendría bien pasar por esa experiencia, ¿pero alguien cree posible que jueguen en Segunda?

  7. Rodrigo Says:

    Paráaa Deckard, ¿questamo diciendo? Sos un hereje viejo!!
    Soy de Boca y obviamente me gustaría que River se vaya al descenso. Lo que sí me haría respetarlos más es que, de irse, lo hicieran sin traicionar su tradición de equipo «grande», yendo al ataque y no colgándose del travesaño.
    No digo que no existan más superclásicos, pero uno o dos añitos como para tener un motivo más para avivar la cargada folklórica no estaría nada mal.
    Q, tampoco nos hagamos los sufridos. ¿Qué le queda al hincha de Huracán, o al de Gimnasia y Esgrima? Entiendo que «estéticamente» River no te da demasiado, pero en nuestro fútbol, los únicos equipos que dan más de res pases seguidos son Velez, algunas veces Racing y no muchos más.

  8. lalectoraprovisoria Says:

    «No creo que eso sea una solución a los problemas que describís» me contesta alguien. Y yo digo que sí, porque yo me hice hincha de un club glorioso. Si se va la B sería la corroboración oficial de que ha dejado de serlo y me libera del compromiso.

    Otro habla de Talleres de Córdoba. Claro, pero una vez que se pelea el ascenso uno pasa a ser hincha de un club chico, no el custodio simbólico de un pasado glorioso. Que vengan otros a relevarme de esa tarea. Yo ya cumplí la cuota de sacrificio.

    Solo Estudiantes se recuperó dignamente de un descenso. Es cierto que Racing y San Lorenzo salieron campeones después de ascender de nuevo, pero nunca volvieron a ser grandes. Sus hinchas, por razones de edad sobre todo, ya lo son de Merlo y sus miserias (ahora traen a Simenone, uno de los responsable de la debacle de River), no de los tricampeones del 50 ni del equipo de José. No hay diferencia entre Racing y Almirante Brown (con todo respeto). Y tampoco habrá diferencia con River por el camino que vamos. El equipo de este año ya no siente el fuego sagrado ni lo sentirán sus sucesores. No es culpa de los jugadores: es el club el que se ha desvanecido, el que ha enterrado la mística que supo construir.

    Q

  9. nico Says:

    Voy a explicar porque no estoy de acuerdo con la idea. Soy de Atlanta, historico club chico de primera cuando ni habia nacido. Despues de haber pasado por una quiebra, el club vivio un renacimiento con jugadores del club y un equipo que jugaba muy lindo de la mano del riverplatense Ghiso. Hasta que malos manejos nos volvieron a llevar a la ruina. Inexplicablemente se vendio a un jugador en un palo verde (Cristian Castillo) pero el club estaba fundido. Asi llego un descenso de la b nacional a la primera b en una triste tarde en cancha de Quilmes. Muchos decian que era mejor, que asi el club iba a resurgir. Que se iba a recuperar la identidad. Pasamos 10 años en esa terrible categoria que es la B Nacional. Casi nos vamos a la C un año por los benditos promedios. Incluso jugamos la promoción. Ahi tocamos fondo. Despues vino esta dirigencia que, con muchos errores, le empezo a encontrar el rumbo al equipo. Hoy por suerte resurgimos pero a medias. Logramos un ascenso pero jugadores del club que participaron fueron 2 o 3. La mayoria de los jugadores que ascendieron pide cualquier plata incluso el tecnico y lo mas probable es que no continuen porque tenemos una dirigencia que no derrocha. A lo que voy, es que costo 10 años el resurgir y todavia tenemos dudas de que lo hayamos hecho. Yo no creo que River deba pasar por eso. Es cierto que River perdio el rumbo hace rato. Duele decirlo porque era el club que mi abuelo me llevaba a ver cuando era chico y le tengo un cariño especial. Pero irse a la B no es garantia de nada en este futbol. Rosario Central es el mejor ejemplo. Los jugadores viven un calvario por la presion generada. Yo creo que a River le pasaria algo similar en la B. Lo mejor que le puede pasar es quedarse en primera, contratar un tecnico que de a poco le devuelva la mistica en serio, no con discurso Cappa. E ir promoviendo pibes de inferiores a su tiempo. Comprar solo jugadores donde no haya un pibe de inferiores y no traer 10 muertos por torneo como estan haciedno hace rato.
    Saludos.

  10. cossi Says:

    Es increíble lo que está pasando con River pero al mismo tiempo parece comprensible teniendo en cuenta la enorme cantidad de desaciertos y desarreglos institucionales y futbolísticos de los últimos años. Con respecto a los sentimientos de Q he sentido cosas parecidas con la selección uruguaya pre mundial 2010 y con Nacional cuando sistemáticamente desplegaron un fútbol mezquino y amarrete. Es más en estos momentos me gustaría que le fuera mal a Nacional debido a la forma en que se va Carrasco luego de una campaña sólida logrando el campeonato con elementos novedosos para lo que es el fútbol actual y, sobretodo, por el perfil de técnico que están buscando para reemplazarlo. Es decir, no queda nada y si les va bien en resultados con esa postura es una señal muy mala para el futuro del fútbol uruguayo y de Nacional. Al mismo tiempo me siento mal por tener estos sentimientos, que se le va a hacer.
    Pero, a esta altura y en este contexto decadente, el dilema de fondo es otro. Como se dijo más arriba, que River baje o que a equipos que desprecian sus mejores tradiciones les vaya mal puede terminar siendo peor o más de lo mismo. El impacto del fracaso solo sirve si se tiene una concepción más o menos bien orientada sobre sus razones y como hoy en el fútbol (y no solo en el fútbol) hay cada vez menos curiosidad por las razones y por la experimentación libre y paciente de alternativas el fracaso difícilmente pueda contener el principio de la solución. Y este aterrador escenario, esta inmunidad al pensamiento no se como se cambia. O si, haciendo algo parecido a lo que hizo el Barcelona desde Cruyff hasta Guardiola, algo que no parece estar en la agenda de los clubes argentinos y uruguayos.
    Si es cierto que River quiere a Carrasco es una señal interesante, un intento por volver a las raíces de sus mejores tradiciones futbolísticas. Sin embargo, de nuevo, sin buenas inferiores, sin respaldo a procesos, sin buenos jugadores y una política instucional sólida y ambiciosa es muy difícil. A todos esto hay que sumarle a los buitres del periodismo deportivo y la ciénaga es completa.

  11. adrián Says:

    Como hincha de Belgrano, lo que voy a decir puede ser tomado con pinzas:
    Talleres es un extraño caso de equipo que pelea el ascenso (Argentino A) , muchos de cuyos hinchas insisten en ser «custodios simbólicos de un pasado glorioso».

  12. antidt Says:

    Q, no había tomado tu texto por el lado del alivio personal, tu comentario me lo aclaró mucho y desde ese lugar creo que tenés toda la razón. Pero pensando en lo que River significa como forma de ver el juego -aunque hoy no lo represente, igual que Independiente o Central- me temo que, si no ascendiera en forma inmediata siendo lujoso y goleando, sería una especie de derrota cuasi definitiva del tipo de fútbol que nos gusta.
    Eso sí, tanto lo que citás entre comillas como lo de Talleres lo escribí yo, que si bien soy bastante esquizofrénico todavía soy uno solo.

  13. lalectoraprovisoria Says:

    Antidt. je, je. Dijiste tantas cosas que pensé que eran dos personas. Puede que tengas razón, pero acabo de ver el primer tiempo y no los aguanto más.

    Q

  14. Samurai Jack Says:

    Complicado el 2012 eh! Cristina en la rosada y River en la B!

  15. Janfiloso Says:

    Prefiero ir directo contra belgrano que jugar antes un desempate con Olimpo y tigre.

  16. antidt Says:

    Vi Independiente – Huracán. No recuerdo haber visto nunca un equipo peor que este Huracán. Jugando contra ellos cualquiera parece bueno. Lástima que a Gimnasia le empataron sobre el final, porque creo que merecía mucho más que Huracán la posibilidad de la promo. Ojalá no vayan al desempate muy afectados psicológicamente.

  17. lalectoraprovisoria Says:

    Samurari, ¿te acodás cuando pronosticaste a Argentina campeón y que los K ganaban las elecciones en 2009? No sos bueno para esto, mejor dejalo.

    Y, además, no contamines este post de fútbol (encima autocrítico) con chicanas de kirchnerista caliente porque los clarinetes los embocaron.

    Q

  18. denapoli Says:

    Una épica en la B es siempre mejor que un drama en la A.
    a San Lorenzo y a Estudiantes les fue bien, los dos jugaron muy dignamente (por un tiempo, claro) desde su regreso y sobre todo cristalizaron el sentimiento con sus hinchas. Claro que River es distinto, muchos de sus hinchas lo eligieron como dice quintín, porque el equipo vivía un presente glorioso en ese momento. Como ni Platense ni Defensores de Belgrano están hoy en primera, es de suponer que sigan siendo de River un año más.

  19. Rodrigo Says:

    Jaja Denapoli, te imagino en la tribuna con un hincha de River descerebrado diciendo: «calmáte, no grites.. recuerda que una épica en la B es siempre mejor que un drama en la A».

    El descerebrado te mira, te dice «loqué??», y te llena la cara de dedos.

  20. Samurai Jack Says:

    Pero acerté el Oscar para El secreto de sus ojos!

  21. lalectoraprovisoria Says:

    Una de tres, así cualquiera.

    Q

  22. Tomás Says:

    Tenés que simpatizar con la Coalición Cívica para querer que tu equipo se vaya a la B. Gracias amargo, por los hinchas de televisión como vos nos estamos yendo.

  23. lalectoraprovisoria Says:

    Tal vez nos estemos yendo por los boludos que creen que los partidos los gana la hinchada. Es de la mejor y más fina tradición millonaria ser amargo y crítico con el equipo, con los técnicos y los dirigentes. Si nos toca irnos es porque lo merecemos. Pero tal vez vos seas de la barra brava y estés planeando algún asesinato para ver si River levanta.

    Q

  24. Tomás Says:

    No, voy a escribir un post pidiendo que «hagan gol» a los de camiseta azul el miércoles.

  25. lalectoraprovisoria Says:

    Mejor putealo a J. J., que es más pertinente, antes de elegirme de chivo expiatorio.

    Che, Belgrano tiene camiseta celeste, me parece que vos de fútbol muy poco.

    Q

  26. Tomás Says:

    Por la tele se ven mejor los colores.

  27. lalectoraprovisoria Says:

    Yo a Belgrano lo vi en primera, idiota. No sé si fuiste a la cancha alguna vez.

    Q

  28. Tomás Says:

    No, no pude ir porque estaba en el Bafici justo.

  29. denapoli Says:

    jaja Rodrigo, difícil q me veas en la tribuna de River, la última vez que fui a esa cancha, en el ’82, mi equipo batió todos los records de asistencia a un estadio argentino, y estábamos en la B.

  30. lalectoraprovisoria Says:

    ¿¿?? ¿Y la gracia?

  31. lendorio Says:

    Por favor no se coman la pastilla de Carrasco!!!!

  32. lalectoraprovisoria Says:

    Hablando de Carrasco. Una pregunta para Cossi. ¿Por qué lo rajaron a Carrasco de Nacional después de salir campeón? No seguí el tema y me pareció raro. El otro día lo quise googlear pero no encontré nada.

    Q

  33. jwayne Says:

    Racing igual a Almirante Brown? Bueno, fijate en unas semanas cuando tus gallinas sin alma tengan que jugar contra ese equipo. Es un poco absurdo estar con medio cuerpo en la B y tirar merda a otros equipos. La arrogancia no se elimina fácilmente. Cuando opinás de football parecés un K.

  34. lalectoraprovisoria Says:

    En castellano se escribe «fútbol».

    Q

  35. cossi Says:

    Lendorio, la pastilla de Carrasco es buenísima contra el antifútbol y el amarretismo. Eso si, no te sirve contra el cinismo, de eso no te curás con casi nada.

    Q en realidad a Carrasco no lo rajaron, al menos directamente, se fue él. La cosa es así: Carrasco llega a Nacional con 1 voto en 10 dentro de la directiva. Ese solitario voto fue y es el del presidente Alarcón, un tipo noble y distinto dentro de la fauna dirigencial rioplatense, único en Uruguay te diría. Además de Alarcón lo apoyaban la mayoría de los hinchas según encuestas publicadas, no así la barrabrava. O sea que como verás la cosa venía mal de entrada, con 9 tipos en contra que no hablan publicamente y hacen tandem con periodistas sensacionalistas para mandar chismes y enrarecer todo lo posible el clima de trabajo. Luego los hinchas más radicales que no le perdonan todavía haber hecho un gol que indirectamente favoreció a Peñarol hace casi 15 años!. El tipo hace una muy buena campaña en lo local (no tanto en la Libertadores) , con un equipo sólido en defensa y que juega en ataque con muchas variantes a pesar de que estuvo lejos de ser la máquina de fútbol que mostraron sus equipos anteriores. Sale campeón anticipado del Clausura en el que fue el equipo ganador del fair play, termina como el equipo más goleador de año y uno de los menos vencidos. Todo esto habiendo agarrado el equipo en la octava posición del torneo Apertura que luego termina vicecampeón. También gana la tabla anual y le gana la final a Defensor. Pero esto no es lo más importante. Lo mejor fue que promocionó juveniles de las inferiores y los que estaban ya ascendidos rindieron al máximo bajo su orientación (el goleador del uruguayo fue García, un juvenil que antes peleaba la titularidad) . En ese sentido se dió algo increíble, en la final estaban en la cancha un pibe de 17 años que la rompe, López, al lado de Gallardo en su despedida del fútbol. Lo importante es que armó un mediocampo con un solo recuperador -Piriz, otro juvenil perchado hasta su llegada- que también juega y dos volantes creativos al lado oscilando entre un 4213 con enganche y un 433, algo que generó escándalo entre el periodismo acostumbrado a ver y pedir el doble cinco. El tipo además se iba siempre a ver la tercera dirigida por su hijo -que seguiría parece- en donde se practica un estilo similar, buscando jugadores creativos y de buen pie. Todo esto no sirvió para modificar el 9 a 1 en la directiva. Por eso, básicamente, se fue Carrasco de Nacional.

  36. cossi Says:

    Aclaro algo que pude no entenderse. Los 9 tipos en contra de su llegada y de su continuidad estuvieron dispuestos a apoyar al presidente para evitar divisiones y como una forma de reconocimiento al público pero en el fondo nunca lo quisieron y no modificaron su opinión al finalizar la campaña. Es muy difícil trabajar en un club con tan poco respaldo, de hecho salvo el presidente ningún directivo se comunicó con Carrasco para saludarlo, ninguno hizo declaraciones públicas reconociendo algún tipo de mérito en el trabajo. Solo silencio sepulcral y rol de fuentes exclusivas para ventilar disconformidades anónimas en la prensa. No digo que los 9 hayan caído en eso, hubo quienes discrepando fueron leales. De todas formas, es muy frágil la situación institucional.
    Un índice más de esas discrepancias: los candidatos a tomar el cargo no están dentro de la misma línea futbolística, se habla de Pelusso, de Zubeldía, en fin una lástima que Nacional corte procesos y no es la primer vez que lo hace. De hecho el último campeonato uruguayo anual que ganó jugando buen fútbol fue en el año 98.

  37. jwayne Says:

    Q: podrías organizar baficis en otras cities del pais como Rosario, Comodoro Rivadavia, Mendoza, etc. Y de paso ves a tu team ahora que van ser relegated a la B. Una cosita, Caruso Lombardi está unemployed y ya hizo subir a Tigre.
    Pensalo.

  38. lalectoraprovisoria Says:

    Jwayne. ¿Sabés qué? Sos un grosero agrandado y me caés mal. No me gustan los pelotudos que se meten con las personas en lugar de discutir. Y encima desde el aninimato. Tarjeta roja sin amonestación previa.

    Q

  39. equidna Says:

    Muy bueno el comentario de cossi del cinismo… hay que inventar las pastillas pero que desinfecten solo la primera aceptación de la palabra, no la de Diógenes de Sinope…

  40. pol Says:

    Para mi gusto, lo más desagradable que deja la campaña gallina con el miserable de JJ es el episodio Buenanotte. Es una pequeña gran muestra de cómo las bajezas humanas se comen a muchos entrenadores en nombre de preservar la autoridad para conducir un plantel, la verticalidad a la hora de bajarle línea a los players y demás versos relacionados con los códigos de vestuario mal entendidos que son imposibles de desterrar del fútbol. El salame este no le perdonó al enano un par de desplantes y lo borró, pero nunca pareció haber tenido en cuenta que el pendex venía de una tragedia terrible hace poco más de un año y merecía un trato en algún punto deferencial y una actitud de parte del entrenador al menos un poco más comprensiva para ayudar a su reinserción en el plantel. Si a un pibe que sabés que es medio polvorita y encima viene de pasar por el episodio traumático que pasó Diego no le podés perdonar un par de rayes circunstanciales, entonces ponete una agencia de quiniela porque la responsabilidad de manejar a un grupo de deportistas te queda demasiado grande. Cagón y botón, JJ.

  41. paul reed smith Says:

    la idea de irse a la b para renacer ya no va más, hoy las difrencias por ingresos de televisión son copernicanas. te vas la b y cagaste fuego como rosario central. ojalá river se quede. descendió el Nothingam forest (o como cazo se escriba) y el Leeds en Inglaterra, dos grandes; la Juventus por corrupta en lo que termionó de deprimir el torneo italiano; y una vez el Atleti en España. Y queda una ausencia horrible. Suena pedante, pero al fútbol grande lo hacen los equipos grandes
    No al trotskysmo quintinista!!!!!

  42. paul reed smith Says:

    Ah me olvidaba… gracias cuqui silvera por haber honrado el sagrado manto rojo! nunca te olvidaremos y nos recordarás pescando mojarritas en comodoro rivadavia. salud!

  43. noriega Says:

    110 % con paul.

  44. noriega Says:

    quise decir: pol

  45. Ignacio Says:

    Yo a morir con Paul y su despedida a Silvera. ¡Gracias por todo Cuqui! Merecía quedarse más tiempo igual.

  46. lendorio Says:

    No se coman la pastilla de Cossi. Digo, ustedes que viven en Buenos Aires no se la coman, yo que vivo en Montevideo le pido a Cossi que me diga en dónde se consiguen esas pastillas que le hacen ver cosas que no pasan. Como por ejemplo, las variantes ofensivas del Nacional de Carrasco que hizo el 70 por ciento de los goles de pelota parada (algo que a Carrasco le desagradaba en River y que si perdía dos a uno con un gol de corner declaraba que habían empatado porque los goles de pelota parada no valen) o el apoyo de la hinchada de Nacional que se fue achicando de a poco hasta casi desaparecer. Pero bueno, son cosas de Cossi.

  47. cossi Says:

    Lendorio la pastilla se consigue en la cancha, está entre los jugadores, se mira y se disfruta. Ahora, no mientas más. Carrasco nunca dijo lo que le atribuís acerca de las pelotas quietas. Una cosa es que los goles de pelota quieta no se consideren la meta principal otra es descartarlos absolutamente. Lo que siempre criticó Carrasco es la tendencia bien uruguaya de apostar a la pelota quieta como el principal recurso ofensivo. Por otra parte, no te inventes porcentajes que no existen (están los resúmenes de los partidos en youtube). Nacional no hizo practicamente ningún gol de corner (es más no recuerdo ninguno en el clausura por lo menos) a tal punto que era uno de los comentarios de cualquiera que fuera a la cancha, cada vez que venía un corner nadie esperaba nada, tampoco con las pelotas quietas, hizo poquísimos de pelota quieta. Metió algunos de tiro libre y otros como consecuencia de pelotas largas a los punteros y aéreas (éstas últimas llamaron la atención porque no solía suceder en equipos anteriores). Pero eso no supuso que se dejara de intentar por abajo la mayoría de las veces, es más la gente se calentaba porque los delanteros preferían muchas veces buscar al compañero mejor habilitado antes que pegarle al arco. Se hicieron una gran cantidad de golazos producto de combinaciones por las bandas que terminan por el lado opuesto, goles en donde los puntas se cruzan el 9 se retrasa y los hablilita, y hubo también goles por genialidades individuales porque con Carrasco juegan los que saben antes que los que solo meten (incluso si tienen 17 años como López que hizo 3 goles en dos partidos, dos de ellos golazos). También hubo muy buenas jugadas que no terminaron en gol pero seguro que para vos esas no cuentan, no las ves. Otra característica del equipo es que no se conformaba con un gol, siempre iba por más, salvo que el rival te domine o tu ofensiva no esté en su mejor noche, autoprotección instintiva que es de lo más natural en el fútbol. Pero esto siempre fue excepcional, la regla era ver un equipo con iniciativa y variedad de recursos en ataque -podés ver lo que decían los defensas de los equipos contrarios- y que incluso en 3 de los partidos que perdió jugó más que el rival. El hecho de que no haya sido una máquina y que haya tenido partidos flojos y otros con baches en donde no salían las cosas no supone que no se hayan registrado momentos de muy buen fútbol buscando siempre el protagonismo, conformando un equipo sólido -algo que antes costaba más-, sin violencia y peligroso arriba.
    Insisto, andá a buscar la pastilla a la cancha y dejá la faramacia.

  48. lalectoraprovisoria Says:

    Noriega. Decí lo que quieras. Pero reconocé que esto te lo advertí hace varios años.

    Q

  49. noriega Says:

    true.

  50. lalectoraprovisoria Says:

    PRS. Yo no sé si River va a renacer en la B. Lo digo más arriba: solo Estudiantes renació de verdad después de descender. Pero si River se va a la B, se caerá el mito de una grandeza que ya no se sostiene. El sentido de la nota es decir que me liberaría de la pesada carga de ser hincha de un pasado y de la esperanza de verlo reverdecer.

    La comparación con lo que sucede en Europa no es del todo ajustada. Los grandes ingleses, españoles o italianos tienen planteles demasiado poderosos, los campeonatos son largos (supongo que en la Argentina volverán a serlo) y hacen valer su poderío. Aquí es probable que los grandes estén dejando de ser grandes y otros empiecen a ser grandes en su lugar. Si uno mira la tabla ve arriba a dos de esos aspirantes a nuevos grandes: Vélez (que ya lo pasó a Racing en cameponatos), Lanús; habría que agregar a Estudiantes. Y no es en este torneo, la mala performance de los grandes se viene repitiendo desde hace un par de años largos, mientras que otros equipos conservan la regularidad a pesar de la obligada sangría de jugadores por la depresión del mercado argentino y van aspirando a mejorar (el caso Godoy Cruz es notable). Argentina bien puede transformarse en Uruguay: un fútbol que se achicó y se emparejó hacia abajo acaso definitivamente. Por ahora estamos en una situación intermedia. Pero el tamaño de la hinchada y la plata de la televisión no alcanzan para establecer una jerarquía deportiva como ocurre en Europa. La diferencia no es suficiente como para que Boca y River tengan un plantel bueno de verdad y puedan mantenerlo como ocurría antes. El miedo, la cobardía y la sanata hacen el resto.

    Lo mío no es trotskismo sino realismo.

    Q

  51. Francisco Says:

    Hay que hacer un obligado paralelismo con la Selección Nacional. Allí también vivimos de prestado de viejas glorias. La diferencia es que en la selección no vale la excusa de que el Real Madrid se lleva nuestros jugadores.

    También se puede hacer un paralelismo con la gestión pública. Si tenes mafias enquistadas en el seno del poder; si la corrupción es apenas un dato de color, entonces no te sorprenda que tus jugadores parece que juegan con zuecos; que un atorrante se robó tus sueños o que los edificios habilitados e inspeccionados se caigan a pedazos.

  52. paul reed smith Says:

    Q: yo creo que si river se va a la b no tiene retorno. mejor pensar en mejorar y volver a las fuentes contando puntitos en la A, le lleve el tiempo que le lleve. Aun en su peore época, la última década, sacó de sus inferiores a higuiaín, buonanotte y lamela, y seguramente hay otros. y es cierto, velez y estudiantes son los nuevos grandes del fútbol argentino, el problema es que su repercusión no va más allá de liniers o la plata. los denominados grandes, que en rigor ya quizás no lo sean, guardan una popularidad y una expectativa que sostienen los campeonatos en cuanto a entradas, espectadores, masividad, etc… sin eso, es un fútbol aún más deprimido

  53. lalectoraprovisoria Says:

    PRS. Es que este River que cuenta puntitos en la A es insoportable. Igual que todo el resto. Pero los otros que se hagan cargo, yo me pregunto qué sentido tiene seguir simulando que uno se alegra cuando gana esta murga, aunque del otro lado haya murgas eqivalentes (y precisamente por eso). Ayer miraba Hablemos de fútbol y pasó algo muy gracioso. Capria y Verea le pedían a River un poco de audacia ofensiva, un poco de lirismo. Después llegó Perfumo y le preguntaron cómo plantearía él el partido contra Belgrano en Córdoba. Y Perfumo dijo: «Todos atrás y ver si se emboca un contragolpe». Los demás lo miraron raro y agregó: «No. No es joda. Cuando se llegó a este punto, no se puede hacer otra cosa. Si no saben jugar, si nadie les enseñó cómo hacerlo, no lo va a aprender ahora». Por eso seguir viendo fútbol como hincha es acostumbrarse a lo de los puntitos con la esperanza de cargar a los contrarios los lunes. Pero es demasiado poco.

    Q

  54. Gustavo C Says:

    River tiene aún la chance de no descender porque juega la promoción. Ya esta circunstancia debería alcanzar para sentir que tocaron fondo y evaluar todo lo que hicieron mal en los últimos años. Por ser uno de los grandes -hablo de River no de Huracan-, al que le toca vivir el infierno de pelear por la supervivencia en primera, todos hablan ahora de lo mal que está el fútbol argentino en todos sus planos. De mi parte celebro que se vaya al carajo toda esa estructura pensada, impuesta, montada y facturada por Julio Humberto Grondona y los obsecuentes dirigentes que lo bancan silenciosamente.
    Que no sólo descienda River, sino que tb lo hagan Boca, San Lorenzo, Racing, Vélez, Independiente y todos los que se consideren «importantes clubes de primera». Y que no sólo suceda eso, sino que también salgan campeones de primera Godoy Cruz de Mendoza, Olimpo de Bahía Blanca, Gimnasia y Esgrima de Jujuy, Aldosivi de Mar del Plata, San Martín de Tucumán (ojalá vuelva a primera pronto), San Martín de San Juan y hasta Central Córdoba de Sgo. del Estero -el mejor equipo del mundo-. Y que, además, los periodistas deportivos de los medios que hegemonizan la cobertura del fútbol desde Bs As empiecen a quedar fuera de foco y que sus «políticamente correctas» peroratas en defensa del status quo sean puestas en evidencia ante los hinchas del fútbol argentino, quienes, alcanzados por un milagroso rayo catódico que golpeará sus cabezas con fuertes dosis de sentido común, obligarán a estos periodistas a entregar sus armas mercenarias al pueblo y a enfrentar el juicio popular en las tribunas, bares, potreros, baldíos, canchitas, calles de tierra y en todo aquel lugar donde los hinchas nos jugamos la “vida” cada domingo. Y así, el fútbol volverá a su puesta en escena más equitativa, donde todos tendremos lugar en el juego del drama y no ser extras ninguneados de esta tragedia mal escrita que produce la AFA y que todos sobreactúan.
    Que todos desciendan y que todos salgan campeones, que pase lo que tenga que pasar en la cancha, que se sacuda la modorra cultural de nuestra mayor expresión argentina y que la televisión no juegue más a hibridar los géneros: los futboleros no lo necesitamos, bien sabemos lo que significa perder un partido con los changos de la otra cuadra.

  55. palvis Says:

    Anoche la tele estaba puesta en el canal chino de deportes CCTV5, hablando sola. De repende volví a mirar incrédulo. La pantalla mostraba un recuadro en el que se jugaba al fútbol, encima del que se leía claramente «Fútbol para todos». Hasta acá llegó la noticia de River y el FPT.

    Después me quedé con ganas de ver algún partido y agarré China-Omán. Partidazo. China arrancó como para comerse a los chicos crudos, pero al minutos dos el golazo de Omán congeló al estadio: en un contraataque furioso, los dos delanteros de Omán dejaron rearmarse completamente a la lentísima defensa china; luego de 3 rebotes en el área grande, la pelota fue mordida por el 10 visitante, pasó picando suavemente entre tres defensores orientales -todos clavados al suelo sobre sus piernas hábiles- y, mientras el arquero tropezaba con su propio pie, entró suavemente junto al palo derecho. Esos goles que se ven muy de vez en cuando.

    Después volvió a ser todo de China que, sin embargo, se encontró con una pared infranqueable: su propio 9, al que le rebotaban todas -todas.

  56. boudu Says:

    Al 9 le dicen la muralla chinA

  57. antidt Says:

    Salió en Página12 de hoy una nota de Sasturain que plantea algunas cosas interesantes.
    Acá está el link: http://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/13-170462-2011-06-20.html
    (Espero que no sea un problema, si no eliminen el mensaje)

  58. lendorio Says:

    Cossi, el que mentís sos vos, a cara de perro. Los compactos de los partidos revisalos vos. La pelota quieta no se sólo el corner. Revisá tu archivos y entre todas las boluedeces que dice Carrasco vas a encontrar esa frase que cité.
    Nunca había visto a un carrasquita tan fundamentlista (que no lleve el apellido Carrasco, claro) como vos. Creo que el problema de Carrasco es que no puede sacarse de arriba a la gente como vos, que cree que su fútbol los representa ideológicamente o algo así. Lo extraño en este caso, es que Carrasco no demostró nada de lo que había hecho en los cuadro chicos que dirigió y cambió su forma, lo cual lo igualó a los demás técnicos uruguayos y le fue mejor. Se dió un caso extraño en el cual el rey de los técnicos «líricos» se transformó en un técnico «resultadista», que se pasó enarbolando sus números, que de hecho fueron buenos, pero para lograrlos resignó sus 110 jugadas (!) y su forma de jugar.
    Esta vez tuvo a todos lo jugadores que quizo (trajo 14, algunos ni jugaron), el beneplácito de los árbitros (cómo todo cuadro grande) pero claro más presión. Pero ojo, que la mitad de la prensa futbolística monteviada lo apoya y lo justifica en sus decisiones técnicas y de manejo de grupo.
    Carrasco planteó un juego bastante parecido al de todos los demás técnicos uruguayos, pero vos le endilgás algo que a vos te parece que está pero sólo ves vos y tu pequeña grey de templarios carrasquistas. Es decir, que no importa cómo juegue vos igual lo apoyás ¿por disciplina?, ¿por dogma?.
    Más allá de tu auto de fé carrasquista que es tan molesto, creo que lo echaron mal y que Carrasco hace cosas (algunas pocas) que están buenas; y que bien pensado y teniendo en cuenta lo snobs que son nuestros primos del otro lado del Plata tal vez Carrasco triunfe en River.

  59. lalectoraprovisoria Says:

    Antidt. ¿Qué problema puede ser?

    Q

  60. antidt Says:

    Hay personas que prefieren evitar los links a sitios que no sean de alojamiento (youtube, etcétera). Si bien he visto links en otros posts, al no conocer tu política al respecto me atajé, de paranoico nomás.

  61. cossi Says:

    Lendorio calmáte, el fundamentalista sos vos, no das un solo argumento que sustente la idea de que Carrasco es resultadista. En cambio repetís como loro lo que dice la peor prensa deportiva uruguay, feliz porque Nacional no fue la máquina que era River y tratándo de ver desesperadamente en eso pruebas de que el amarretismo y el puro pragmatismo son la fórmula del éxito . Te repito de nuevo porqué Nacional bajo Carrasco fue un equipo distinto:

    1- Por la constitución del mediocampo: nadie en Uruguay -y muy pocos en el mundo, el Barcelona es uno- juega con un solo recuperador en el medio rodeado de dos volantes creativos, uno con gran técnica, panorama y buen pase, el otro con más ida y vuelta . Y además ese único recuperador pasa bien la pelota. En Uruguay la prensa se escandalizó con esto, hoy nada dicen.
    2- Tampoco en Uruguay hay equipos que jueguen con enganche y tres puntas. La selección juega con tres puntas pero sin enganche.
    3- No hay en Uruguay equipos tan limpios como este Nacional, que fue el equipo que no necesito la violencia para imponerse en la marca y vaya que tuvo que marcar cuando no le salían las cosas arriba. Nacional no tuvo un solo expulsado en el clausura.
    4-La apuesta de Carrasco es a largo plazo, la idea es muy similar a la del Barcelona, establecer un estilo de juego acorde a la identidad de la institución que con flexibilidad logre salir de la costumbre de ir a fojas cero con cada nuevo entrenador. Lo hizo durante los tres años en River y lo quería hacer en Nacional desde las inferiores. De hecho ya había empezado a hacerlo, las estrellas de este Nacional fueron en su mayoría juveniles que con Carrasco rindieron al máximo. Esto es algo que nadie ni siquiera imagina en Uruguay.
    5- Lo más importante, la convivencia armoniosa entre un estilo ensayado y la libertad de los jugadores que en su mayoría abrumadora eran de buen pié y talentosos. En este Nacional podías ver un golazo consecuencia de una jugada ensayada (que, aclaro no son pelotas quietas, son combinaciones que incluyen tacos, paredes, apertura de piernas, intercambio de posiciones, creación de espación etc), podías ver acciones individuales geniales y también goles consecuencia de pases altos y cabezasos pero nunca pelotazos. Si tuvo un problema Nacional fue que no logró tener el volumen de juego esperado, pero para la media del fútbol uruguayo estuvo bastante por encima. Podés jugar bien y muy bien sin ser apabullante que fue lo que hizo este Nacional. Y como suele pasar con los equipos de Carrasco terminó siendo el más goleador del año.
    6- Por último, el protagonismo, Nacional siempre -salvo contadísimas excepciones- salió a buscar los partidos y a tratar de ser el mejor equipo con la pelota. Hace poco Tabárez -que tiene sus méritos en los avances de la selección- díjo en una entrevista que era ilusorio pensar que la selección uruguaya puede inspirarse en el Barcelona. Esa búsqueda de un lugar al márgen del mundo, en donde nos autodesignamos inferiores antes de intentar ser los mejores, esa burbuja de miedo no hace más que legalizar esa inferioridad. Y esa ley social es la que desobedece Carrasco.

  62. Samurai Jack Says:

    Otro síntoma de la decadencia es que Uruguay nos está superando!
    Ahí está su participación en el mundial y Peñarol en la final de la copa.
    Alguien entiende las internas de los medios con el tema Pasarella más allá del barra brava Farinella y su perritallamado Labruna?

    http://web7.taringa.net/posts/deportes/11196318/Farinella_-Equot_River-no-puede-con-su-almaEquot_.html

  63. Gustavo C Says:

    «También una pelea entre dos nobles paquetes que se cagan a trompadas y no se sabe quién noqueará a quién puede apasionar y ser una malísima pelea. En este sentido, gran parte del periodismo especializado soslaya la referencia a la calidad del juego (partidos habitualmente espantosos) para poner el énfasis en factores externos a lo que sucede en la cancha. Tiene que ver –creo– con la conversión paulatina del fútbol en lo que es hoy para la mayoría de nosotros: un programa televisivo monstruoso, con todas sus implicaciones comerciales. Un asco, quiero decir.», dice Sasturain en el artículo posteado por antidt. Y Sasturain, como buen anti dt -o más bien un pro jugador-, agrega: «otros síntomas flagrantes de nuestro inocultable deterioro futbolero, rastreables en este final de campeonato más histérico que histórico, han sido: el protagonismo casi excluyente de los entrenadores en detrimento de los jugadores; el desprecio por la posesión de la pelota y –alevosa evidencia– la dificultad de los equipos para ganar de local.»
    Más allá de lo citado, el autor de «La patria transpirada» propone pensar en los alrededores del fútbol, el entorno que rodea al juego y lo convierte en un espectáculo mediático, principalmente televisivo, para nosotros los hinchas y para los tele-hinchas -o «hinchas electrónicos», como leí denominarlos por alguien cuyo nombre no recuerdo-, nuevo fenómeno creado por la espectacularización televisiva del fútbol, y en un negocio enorme para dirigentes, periodistas, intermediarios, representantes de jugadores y empresarios de todo rubro y calaña que se acercan a donde ven rodar una pelota. Es decir, los otros.
    Los unos y los otros claramente diferenciados -y distanciados- por la línea demarcatoria que implica la pantalla televisiva, con una imagen cada vez mejor definida en su calidad técnica, lo que abona al carácter casi incuestionable de la verosimilitud de lo que transmite, reproduce y representa. En este sentido, un partido de fútbol es un relato que se trasmite (se escribe) en vivo y que exige una cobertura que le dé forma a la puesta en representación del partido como realidad a ser transmitida. Cámaras, micrófonos, noteros, conductores, comentaristas y técnicos (de televisión), entre otros, conforman el dispositivo televisivo que se apoya en dos patas imprescindibles: la AFA, dueña del contenido (clubes, jugadores, canchas, programación y diseño de campeonatos, elección de árbitros, etc) y al aparato publicitario («las implicancias comerciales» a las que refiere Sasturain). Ellos, los otros, están detrás del dispositivo, son los que lo ponen en funcionamiento y no sólo encendiéndolo sino también planificándolo.
    Si bien un partido transmitido en directo «se escribe» en vivo, no implica que no haya el guión previo que todo espectáculo necesita. Como sabemos, en el espectáculo no hay lugar a la improvisación ni aún ante la muerte por aquello de «el espectáculo debe continuar», que no es más que una respuesta tranquilizadora a los anunciantes. De este lado de la pantalla estamos nosotros, los unos, los hinchas que recibimos y disfrutamos del espectáculo aunque desde lo futbolístico, como dice Sasturain, deje mucho que desear.
    Pero el aspecto del juego es irrelevante a esta altura del partido (disculpen la juguetona ironía, me tenté) y no podemos negar que la última fecha nos ofreció una tarde de sábado televisivo de verdadera super acción bien cargada de dramatismo. Pocas veces tuvimos en la historia del fútbol argentino televisado la ocasión de ver en juego el destino catastrófico de seis equipos: Quilmes, Olimpo, Tigre, Huracán, Gimnasia y River. Como el placer que el cine nos alimenta, entre emotivo y morboso, se disfruta tanto una escena donde los personajes cuelgan al borde de un abismo mientras son hostigados por pterodáctilos (y algunos caen y otros son devorados por) como del apasionado beso que -por fin!- nuestro protagonista logra darle a la inalcanzable belleza que lo tuvo a mal traer a lo largo del relato. Y con él, a nosotros. Descender a la b o salir campeón es, a los fines del espectáculo, lo mismo: la televisión lo convertirá en un éxito total. De la misma forma como lo hará durante la semana, cuando no hay partidos que trasmitir, procesando inescrupulosamente en su picadora otras cuestiones aledañas al fútbol: el alcoholismo de Ariel Ortega, los romances de Riquelme, el accidente sufrido por Diego Buonanotte o las tropelías «amorosas» del Gordo Fabbiani, los nuevos asuntos del fútbol argentino que tanto desvelan a sus (tele) hinchas y que engordan a sus dirigentes y socios del entretenimiento. Todo sea por el espectáculo que no debe parar ni por un segundo ni a pesar de nada.

  64. Gustavo C Says:

    «También una pelea entre dos nobles paquetes que se cagan a trompadas y no se sabe quién noqueará a quién puede apasionar y ser una malísima pelea. En este sentido, gran parte del periodismo especializado soslaya la referencia a la calidad del juego (partidos habitualmente espantosos) para poner el énfasis en factores externos a lo que sucede en la cancha. Tiene que ver –creo– con la conversión paulatina del fútbol en lo que es hoy para la mayoría de nosotros: un programa televisivo monstruoso, con todas sus implicaciones comerciales. Un asco, quiero decir.», dice Sasturain en el artículo posteado por antidt. Y Sasturain, como buen anti dt -o más bien un pro jugador-, agrega: «otros síntomas flagrantes de nuestro inocultable deterioro futbolero, rastreables en este final de campeonato más histérico que histórico, han sido: el protagonismo casi excluyente de los entrenadores en detrimento de los jugadores; el desprecio por la posesión de la pelota y –alevosa evidencia– la dificultad de los equipos para ganar de local.»
    Más allá de lo citado, el autor de «La patria transpirada» propone pensar en los alrededores del fútbol, el entorno que rodea al juego y lo convierte en un espectáculo mediático, principalmente televisivo, para nosotros los hinchas y para los tele-hinchas -o «hinchas electrónicos», como leí denominarlos por alguien cuyo nombre no recuerdo-, nuevo fenómeno creado por la espectacularización televisiva del fútbol, y en un negocio enorme para dirigentes, periodistas, intermediarios, representantes de jugadores y empresarios de todo rubro y calaña que se acercan a donde ven rodar una pelota. Es decir, los otros.
    Los unos y los otros claramente diferenciados -y distanciados- por la línea demarcatoria que implica la pantalla televisiva, con una imagen cada vez mejor definida en su calidad técnica, lo que abona al carácter casi incuestionable de la verosimilitud de lo que transmite, reproduce y representa. En este sentido, un partido de fútbol es un relato que se trasmite (se escribe) en vivo y que exige una cobertura que le dé forma a la puesta en representación del partido como realidad a ser transmitida. Cámaras, micrófonos, noteros, conductores, comentaristas y técnicos (de televisión), entre otros, conforman el dispositivo televisivo que se apoya en dos patas imprescindibles: la AFA, dueña del contenido (clubes, jugadores, canchas, programación y diseño de campeonatos, elección de árbitros, etc) y al aparato publicitario («las implicancias comerciales» a las que refiere Sasturain). Ellos, los otros, están detrás del dispositivo, son los que lo ponen en funcionamiento y no sólo encendiéndolo sino también planificándolo.
    Si bien un partido transmitido en directo «se escribe» en vivo, no implica que no haya el guión previo que todo espectáculo necesita. Como sabemos, en el espectáculo no hay lugar a la improvisación ni aún ante la muerte por aquello de «el espectáculo debe continuar», que no es más que una respuesta tranquilizadora a los anunciantes. De este lado de la pantalla estamos nosotros, los unos, los hinchas que recibimos y disfrutamos del espectáculo aunque desde lo futbolístico, como dice Sasturain, deje mucho que desear.
    Pero el aspecto del juego es irrelevante a esta altura del partido (disculpen la juguetona ironía, me tenté) y no podemos negar que la última fecha nos ofreció una tarde de sábado televisivo de verdadera super acción bien cargada de dramatismo. Pocas veces tuvimos en la historia del fútbol argentino televisado la ocasión de ver en juego el destino catastrófico de seis equipos: Quilmes, Olimpo, Tigre, Huracán, Gimnasia y River. Como el placer que el cine nos alimenta, lo emotivo y lo morboso conviven cerca, por eso se disfruta tanto una escena donde los personajes cuelgan al borde de un abismo mientras son hostigados por pterodáctilos (y algunos caen y otros son devorados sino sería un embole) como del apasionado beso que -por fin!- nuestro protagonista logra darle a la inalcanzable belleza que lo tuvo a mal traer a lo largo del relato. Y con él, a nosotros. Y en este punto, como buen hincha de fútbol, entiendo y coincido con quienes afirman que los sentimientos ante partidos trascendentales nos empujan a desear el gol por sobre todas las cosas, sin importar el trámite que lo preceda, y a ganar el partido como sea. Salir campeones o zafar del descenso. Así, de una. Después del festejo habrá tiempo para reflexionar y organizar una coreografía agradable a la vista para el próximo torneo. Mientras tanto, por ahora, hay que dejar que fluya la felicidad, que el sufrimiento ya tuvo su lugar en nuestros corazones por mucho tiempo. Y en este aspecto, creo, la televisión no inventa nada; se aprovecha, si, de una pulsión primitiva del hombre y la explota hasta límites deshonrosos para la especie.
    Descender a la b o salir campeón es, a los fines del espectáculo, lo mismo: la televisión lo convertirá en un éxito total. De la misma forma como lo hará durante la semana, cuando no hay partidos que trasmitir, procesando inescrupulosamente en su picadora otras cuestiones aledañas al fútbol: el alcoholismo de Ariel Ortega, los romances de Riquelme, el accidente sufrido por Diego Buonanotte o las tropelías «amorosas» del Gordo Fabbiani, los nuevos asuntos del fútbol argentino que tanto desvelan a sus (tele) hinchas y que engordan a sus dirigentes y socios del entretenimiento. Todo sea por el espectáculo que no debe parar ni por un segundo ni a pesar de nada.

  65. lendorio Says:

    Cossi, creo que tu fundamentalismo carrasquista queda más que probado en tu último post. Es gracioso que asimiles las expulsiones a la limpieza en el juego de un equipo, eso sólo puede ser porque sos de una inocencia rampante, la misma que te hace creer en Carrasco como en los reyes magos.
    Ya que hablás de la selección: ¿Te acordás de Carrasco a su frente?
    Cossi: Carrasco son los padres.

  66. cossi Says:

    Lendorio, tu ignorancia es tan grande como tu cinismo. Nacional no escapa a la regla de los equipos de Carrasco, se dedican a hacer lo que a vos no te gusta, jugar al fútbol, por eso no pegan en la misma medida que los otros.
    El que no se acuerda de la selección de Carrasco sos vos, o te olvidás que antes cualquier selección uruguaya no daba dos pases seguidos y en cambio metía pelotazos y patadas por doquier. Mejor no hablar de ciertas cosas no?
    Bilardo te espera con los brazos abiertos (ojo las planchas y los alfileres).

  67. Janfiloso Says:

    Cossi, este debate me causa gracia …
    ¿No sacó campeón a Nacional?
    No argue against success …
    Puede no gustarte su juego, pero de ahí a denostarlo …
    Mandame a Carrasco a nuestro River por favor.

  68. cossi Says:

    Janfi parece que el futuro de Carrasco está entre River y el Barcelona de Ecuador. A mi me gustaría que fuera a River equipo con el que simpatizo en Argentina (y me queda a mano para hacerme una escapada y ver algún partido). Ojalá se dé.

  69. Eugenio Says:

    Hablando de fútbol uruguayo… que triste lo de Zaira Nara.

  70. Janfiloso Says:

    Bueno, como River se queda sin jugadores, sin técnico (y tal vez sin presidente) tendrá que apelar a sus juveniles. En ese caso, en la B, con un equipo formativo, sin Almeyda, Carrizo, Pavnoe, Caruso, et al, tal vez la alternativa de Carrasco sea la correcta, enseñar a jugar a un grupo de jóvenes. Nunca en mi vida supe nada de la B, tal vez empiece a saber algo ahora, pero si es un reducto de veteranos entonces puede ser que ir con pendejos no sea una buena estrategia, pero en realidad, no queda otra.

  71. Dr. Feelgood Says:

    Janfi, River zafa.

  72. Janfiloso Says:

    No entiendo como …
    Flojo en defensa, en ataque y en traslado.
    4 jugadores con 5 amarillas, 3 de los que mas garra ponen, Almeida, Roman y Ferrari.
    Pies de plomo y piernas rígidas por los nervios.
    Un técnico que da indicaciones sobre la marcha.
    Un presidente que les debe a los jugadores 18 millones.
    El equipo sobre los hombros de chicos de 19 años.
    No entiendo como.

  73. Sebastian Says:

    En el año 2009 Gimnasia jugó por primera vez una promoción. Al igual que River, hizo agua por inexperiencia en el primer partido y perdió 3 a 0. En la revancha, con el corazón, lo dió vuelta y ganó 3 a 0 sobre la hora. De esa campaña por quedarse en primera y de ese final terrible habla el documental «LA PASIÓN», imperdible: http://www.gimnasia.org.ar/pasion_videos.php?id=2120^sec=11

  74. Eugenio Says:

    +Jugar en la B con juveniles puede ser ventajoso en algunos casos. Podés agrandar la cancha y los hacés correr a los matungos hasta cansarlos.

  75. Eugenio Says:

    Lo peor de estar 2-0 abajo es la terrible agonía que tendremos que atravesar si es que se da el milagro. Si nos ponemos 1 -0 arriba comenzará un sufrimiento inenarrable. La angustia será feroz, increíble.

  76. Santi Says:

    Si River se pone 1 a 0, el sufrimiento inenarrable y la angustia feroz será de los hinchas de Belgrano.

  77. Luis Says:

    Santi, Me gustaría hacerte una pregunta:
    ¿Que pasaría en ese hipotético 1 a 0 si algunos hipotéticos hinchas de Belgrano invaden la cancha para imprecar a jugadores de Belgrano pidiéndoles que pongan huevos?
    Gracias.

  78. Gustavo C Says:

    Jugar en la B, muchachos, es tan «malo» como vivir en las provincias o, dicho de otra manera, no vivir en la Capital Federal. Les explico, es muy sencillo. Se corre la coneja como en cualquier campeonato y los grandes del interior (palabra de mierda que identifica a los provincianos o, dicho de otra manera, a los que no somos porteños) como San Martin de Tucuman, Talleres de Córdoba, el mismísimo Belgrano, Gimnasia de Jujuy, Chaco For Ever, entre otros, les cuesta cada vez más imponer su historia. De hecho, Talleres de Córdoba juega desde hace dos temporadas en el Torneo Argentino A, división que está por debajo de la B Nacional, el «santo» tucumano (San Martin) define hoy si desciende a la misma en un partido frente a Desamparados de San Juan y los chaqueños de «for ever» juegan hace años en el Torneo Argentino B, categoría que está por debajo del Torneo Argentino A…
    En fin, que hay argentinos que son categoría A y otros somos B, pero al mismo tiempo hay una B que es Nacional y una A que es una elite que se juega, principalmente, en la ciudad con más equipos en el mundo: Bs As. Esa misma ciudad tiene su propia categoría B, la Metropolitana, que ostenta la misma condición divisional que el Torneo Argentino A: de ambas ascienden equipos a la B Nacional. Es decir, en la B nacional se democratiza y se federaliza el fútbol argentino (:P). O sea que la B porteña es equivalente a la A del interior (la puta madre, quien inventó este lastre lingüístico?!).
    En fin, para quien pregunta cómo le irá a River en la B, si desciende, la respuesta es simple: le va a ir muy bien. Con su experiencia de equipo internacional no debería costarle mucho zafar de la categoría en un solo año. Lo logrará con un plantel de hombres (veteranos) para dar batalla, un arquero con manos, un par de habilidosos para desequilibrar y una buena gestión en la AFA para asegurar los goles. No hay mucho misterio, es casi igual que en la A pero con peores árbitros y jugadores menos tolerantes a las gambetas. Y si no zafa pronto y se queda ahí por mucho tiempo, siempre tendrá la opción de irse a la B Metropolitana, donde seguramente va a sentirse mejor ya que no tendrá que salir de Buenos Aires para defender su honor ni arrastrar su vergüenza.
    Igual, no va a pasar nada de eso.

  79. Santi Says:

    El viejo e inoxidable resentimiento provinciano hacia los porteños, ahora trasladado al fútbol.

  80. adrián Says:

    Algo pasa de los dos lados, Santi. De pronto surgen hinchas de Boca que no quieren que descienda River, e hinchas de Talleres que van por Belgrano.

  81. Gustavo C Says:

    Santi, si lees resentimiento provinciano en mis palabras le estás pifiando como un tiro de Arano al arco. Solo son una descripción de la estructura organizativa de los campeonatos de la AFA y del germen ideológico que lo sostiene. Antes de esa estructura existía otra donde el Torneo Metropolitano era la «primera» del fútbol argentino, la B Metropolitana su descenso y los demás aspirábamos a jugar el Torneo Nacional, donde se mezclaba a los equipos del Metropolitano con algunos de las ligas del interior que clasificaban para el mismo (por eso lo de «nacional»). Este campeonaoto se instituyó en 1967 y se jugó por última vez en 1984 debido a una reestructuración de fondo que se hizo por entonces. En 1985 se jugó una liguilla Pre-Libertadores donde compitieron seis equipos del Metropolitano contra seis de las ligas de las provincias y a partir de 1986 se instauró el torneo Nacional B y quedó solo un campeonato de categoría A que pasó a llamarse Torneo de Primera. La reestructuración se debió a una propuesta de la UCI (Unión de Clubes del Interior), integrada por todos los clubes grandes de las provincias (algunos nombrados en el post anterior) más otros. Estos clubes no solo metieron presión a la AFA sino que le llevaron una propuesta seria y sostenible: el Nacional B. Esto hizo chillar a los clubes de la B Metropolitana y se armó una discusión larga que terminó como sabemos. No fue fácil, pero se logró hacer la reestructuración. Después, mucho después, vinieron los Torneos Argentinos A y B.
    Bueno, así como la Liga Nacional de Basquet le marcó el camino a aquellos dirigentes provincianos que fundaron la UCI, el tendido ferroviario del país pone de manifiesto cómo se pensó el mismo en casi todos sus órdenes: todo confluye al puerto de Bs As.
    El «viejo e inoxidable resentimiento provinciano hacia los porteños» no es infundado ni banal y tampoco justifica ni disimula nuestras propias responsabilidades (los provincianos) ante la historia. Y aunque a ese resentimiento muchas veces se lo ponga en juego en algunos planos que puedan parecer superficiales, como el fútbol, por ejemplo, no invalida que la tensión provincia-capital haya perdido intensidad o sentido. Y tampoco justifica -ni impide- que se invalide una argumentación acusándola de provincianismo resentido. Lo escuché y leí muchas veces.
    Por otra parte, esa sentimiento no se trasladó al fútbol en estos días, está ahí desde que voy a la cancha y de esto hace ya muchos años. Varias décadas. Y ya estaba instalado. Ir a la cancha y caminar el país pueden ser a veces buenas alternativas para conocer nuestra historia. Y si hacemos lo segundo siguiendo a nuestro equipo, es una experiencia única que los hinchas del fútbol tenemos el privilegio de vivir. Tanto como los ciclos de la Lugones, los paseos demorados en librerías de Corrientes o las tardes de inmersión en la Filmoteca Bs As son privilegios que se pueden experimentar, como muchísimos otros, en una ciudad como Buenos Aires. La capital que hoy tiene el estadio más grande del mundo de un equipo de ascenso y donde la Selección Argentina jugó históricamente de local.

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