El retorno de Falabella (2)

Candy, los repuestos y Moreno

por Flavia de la Fuente

Acá estoy. Viernes a la noche, después de un día muy agradable porque tenemos de visita a mis amigos Gabi y Javier. Hoy nos despertamos tarde y, después de desayunar tres veces, caminamos a paso rápido por la playa desierta. Y saqué muchas fotos. Era un mediodía muy fotogénico. La playa estaba muy rara después de la tormenta. El mar se veía verde. Tan verde que me dieron ganas de bañarme. Y no había nadie. Ni siquiera perros. Los perros recién empezaron a llegar después de la hora del almuerzo.

Soplaba un viento sur moderado que nos vivificó. Era todo tan agradable que caminamos más de dos horas. En el camino de vuelta, nos cruzamos con mi amigo el nadador, que sigue nadando ahora en junio durante una hora en el agua a 12 grados, y estuvimos departiendo sobre el asunto. Mi amigo anda siempre descalzo para sentir el frío del mar. Después de intercambiar opiniones acuáticas durante un rato, yo decidí volver en estos días a la mar. El viaje a Buenos Aires me destempló un poco. Pero ya estoy lista de nuevo para los baños de frío.

Q, en cambio, parece que ha decidido no cruzar la costanera en dirección a la playa. ¿Me pueden creer que todavía no fue a ver el mar en la semana que llevamos de vuelta en casa? Espero que Q no se convierta en un auténtico sanclementino. Porque acá la gente, en general, no va a la playa ni se emociona demasiado con el mar. En fin, ojalá que lo de Q sea un empaque provisorio.

Pero me fui por las ramas. Lo que les quería contar no eran mis aventuras con la naturaleza sino lo que me pasó con Falabella en el día de hoy. Después de almorzar casi a las 16 hs., decidí llamar a Falabella. Es que me da mucha pereza esto de los llamados telefónicos. Es duro tener que trabajar tanto para que a uno le reparen un artefacto. No es justo. ¿Por qué tengo que vivir pensando en Técnica Der y Falabella? Mas no me queda otra. Si no me ocupo yo, nadie me va a sacar del problema. Así que me armé de coraje, vencí la depre y llamé al número que me había dado el otro día la empleada del call center de Falabella, Abigail Boquete. Les recuerdo que Abigail me había pedido que me comunicara directamente con alguno de sus jefes y me dio sus nombres. Me dijo que tenía que hablar con Matías Barraza o Natalia Tambuti. Les recuerdo también que ayer fracasé en el intento de llamarlos, que nadie atendía el teléfono en Falabella. Así que hoy, descorazonada, disqué sin mayores esperanzas.

Eran cerca de las 17.30 hs. Y esta vez tuve suerte. Disqué el número, me atendió una máquina que me dio la bienvenida a Falabella y luego me invitaron a marcar el número de interno. Así lo hice y luego de unos instantes me atendió una señorita que me preguntó qué deseaba.

Sorprendida, le dije que quería hablar con Natalia Tambuti o Matías Barraza.

–Yo soy Natalia Tambuti, me contestó.

Descolocada por la fluidez de los acontecimientos, le resumí mi situación.

–Yo ya hablé con vos con anterioridad. Mi nombre es Flavia de la Fuente. No sé si te acordás, soy de San Clemente y te llamé por un lavavajilla Candy que se descompuso y que todavía tiene la garantía de fábrica. El service tardó un mes en venir a buscarlo y ahora hace 17 días que se lo llevaron y no me saben decir cuánto tiempo más lo van a tener en el taller. Me dicen que están esperando un repuesto de Candy y que no pueden hacer una estimación del tiempo que eso puede demorar.

–Ajá. ¿Cuál es el número de reclamo?, Flavia. Voy a ver en qué la puedo ayudar.

Le digo el número de reclamo. Y sigo con mi catarsis.

–No sé si me entendés, Natalia. Pero, ¿cuánto tiempo puede tardar un service en reparar un electrodoméstico? Ya van casi dos meses desde que dejó de andar. Y esto tiene pinta de ir para largo. ¿Qué pasa si tardan un año en conseguir el repuesto? Yo no compré la garantía extendida a Falabella de cinco años para quedarme doce meses sin mi lavavajilla.

–Eso no va a pasar. Lo que ocurre es que hay problemas con las importaciones de repuestos. Esto pasa ahora con todos los electrodomésticos importados.

–¿Es por Guillermo Moreno?

–Sí, es por eso. Está muy complicado.

–Todo bien. Pero, con Moreno o sin Moreno, yo compré un lavavajilla importado en Falabella y está en garantía porque tiene menos de un año. Y, por lo tanto, lo quiero tener arreglado en mi casa en un tiempo razonable. ¿Y cuánto es un tiempo razonable? Ya el tiempo que pasó, casi dos meses, no es razonable.

–No se preocupe. Si no se consigue el repuesto, le van a dar otro lavavajilla.

–Me parece perfecto. ¿Pero cuándo ocurrirá eso? La espera puede ser infinita.

–Tiene razón. Espéreme un ratito que voy a consultar qué hacer.

Espero unos minutos y Natalia vuelve al teléfono.

–Flavia, en un rato le devuelvo el llamado.

Incrédula, pensé que Natalia me volvería a llamar el lunes o directamente nunca más.

Pero no fue así. A los quince minutos, suena el teléfono y Q me anuncia que me llaman de Falabella.

–¿Flavia? Sí.

–Soy Natalia. Le voy a escribir un e-mail a la empresa del servicio técnico de la costa. ¿Cuál es el nombre?

–Técnica D. E. Rosselli, de Mar de Ajó.

–¿Tiene ahí el número de reclamo?

–Sí, es el 003333. Retiraron el lavavajilla el 31 de mayo. Y cada vez que llamo siento que me hacen burla, que solamente pierdo el tiempo. Por favor, ayúdenme a tratar de acelerar el asunto, porque yo confié en ustedes comprando la garantía, justamente, para no quedar desamparada en este pueblo. Y no me quiero pasar seis meses esperando el repuesto. Además, ¿qué pasa si nunca llega al famoso repuesto?

–Candy le tiene que dar otro lavavajilla.

–Bien. ¿Y en qué plazo se decide eso? Porque yo no quiero estar más tiempo sin mi lavavajilla. Para eso compré mi garantía.

–Bueno, eso es lo que voy a tratar de averiguar. En este mismo momento le estoy haciendo el reclamo al service de la costa.

–Perfecto. Entonces hablemos el lunes a la tarde, porque Técnica Der solo atiende el teléfono de 8 a 12 hs.

–Sí, hablemos el lunes a la tarde.

–Buen fin de semana, Natalia.

–Buen fin de semana, Flavia.

Y eso fue todo. Por suerte, ahora la tengo a mi amiga Gabi que es mejor que el Candy. Pero el martes se va… ¿Alguien sabe cuál es el tiempo razonable para una reparación o para la espera de un repuesto de un aparato en garantía? Yo estoy perdida en la costa.

Continuará

4 respuestas to “El retorno de Falabella (2)”

  1. lilia muñoz Says:

    Yo lo que sé es que el fin de semana incluye el lunes, Flavia, sorry.

  2. ROGER camEmBERT Says:

    Y en la última imagen, Solita, categórica, emite su opinión de Candy, FaLLaFEA (ex Falabella) y del patotero de barrio (que solito no se la banca ni ahí) Guillermo Moreno…

  3. Orson Díaz Says:

    Permiso, paso a catarsear… Compré un iPod vía telefónica el día 15 de junio. Hoy fui a retirarlo al único lugar disponible (1 hora de colectivo), el DOT. Después de 36 minutos de espera, me entregaron el producto, caja abierta, calcomanías arrancadas, signos evidentes de haber sido usado. Dije que no me lo llevaba, que quería otro, nuevo, en caja cerrada, como corresponde. No, señor, tiene que quejarse vía telefónica… Cancelé la compra.
    Gracias por el espacio catarseador…

  4. Gustavo Says:

    UHF que suerte la mia !!! el mismo problema… pero no logro contactarme con Natalia Tambo.. podrias pasarme el interno hace meses que me boludean..bsos

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