Carta desde Mar del Plata (1)

por Quintín

Querida Flavia. Te fuiste hace un ratito y ya te extraño. Pero no me quiero extender en las efusiones en público, así que te voy a hablar de cine. Hoy estuvo buena la presentación del libro Cine del mañana, una edición de las charlas de críticos que organizamos acá en 2007. Fue divertido estar en la mesa con el Tío Koza y Alderete, dos grandes valores, pero estabas ahí, así que tampoco vale la pena que te lo cuente.

El tío Koza, Q y Marcelo Alderete en la presentación del libro

Ayer, por la cena con Gargarella (otro gran valor al que no conocíamos) no tuve tiempo de hablarte sobre las películas que había visto y hoy solo pudimos charlar un ratito de Somewhere, la de Sophia Coppola, a la que le agregaron el ridículo En un rincón del corazón. Vos recordabas La vida sin Zoe, ese episodio de las Historias de New York que nos gustó mucho a los dos, pero creo que fuimos los únicos a los que les gustó. Efectivamente, como decías hoy, la filmografía de Sophia se podría bautizar como La vida de Zoe: sus películas giran alrededor de la una niñita educada en el lujo por un padre que no deja de vigilarla. Esto lo advirtió muy bien Francisco Ferreyra en esa crónica desde Venecia publicada en LLP en la que habla de un plano en el que la nena de la película nada en la pileta de su suite de lujo ante la mirada de su padre y todo es como si estuviera en una jaula.

Gargarella en La Marca, donde anoche cenamos un asado delicioso

Ferreyra dice que nunca se jugó tanto Sophia, pero creo que hay dos momentos más que vale la pena subrayar y que son todavía más fuertes en ese sentido. Johnny Marco (Stephen Dorff) es una actor joven, millonario y aburrido. Su mimada hija Cleo tiene once años. Marco está buscando sexo todo el tiempo con putas y amantes ocasionales. En un momento contrata a dos chicas que le hacen el baile del caño en la habitación. El las mira desde la cama realizar su danza erótica. Bailan mal, son torpes, no son más que dos prostitutas. Un par de escenas más tarde, Marco la mira a Cleo (iba a decir a Zoe) hacer una rutina de patinaje artístico. Ella baila bien, es muy delicada, pero no hay demasiada diferencia en la actitud de Marco en una u otra escena: es el mismo predador. Y hay una tercera. Marco contrata una masajista, pero esta está enferma y la sustituye un hombre. Mientras Marco se relaja en la camilla, el tipo se pone en bolas y lo empieza a franelear. Marco se da cuenta, se asusta y lo saca a patadas, aunque el tipo trata de explicarle que esa es su técnica de masajes. La escena es cómica y forma parte de una serie de viñetas que muestran (con trazo grueso, muchas veces, como ocurría en Perdidos en Tokio) lo ridículo que es el mundo que rodea a las estrellas. Pero una vez más no queda clara la frontera entre lo sexual y lo que no lo es. En esa profunda ambigüedad respecto del lugar del padre se mueve calladamente la película.

¿Qué decir de Somewhere? En principio, que es una de las mejores películas sobre hoteles de lujo y las comodidades que pueden tener los ricos. Si el Chateau Marmont de Los Angeles es impresionante, el Principe di Savoia de Milán parece de un cuento de hadas. La película se sostiene en ese amor de la directora por el lujo. Lo demás, el vacío que siente Johnny Marco y que lo hace terminar la película abandonando la Ferrari en una ruta desértica, es un adorno irrelevante. Sophia vuelve a hablar del padre y de la vida de los ricos, tan acogedora aunque de vez en cuando toque derramar una lágrima. Se deja ver Somewhere, creo que la vas a pasar bien cuando tengas el DVD o la den por tele, pero si uno piensa que ganó el León de Oro de Venecia, no puede menos que agregar que, como todo lo que rodea a los Coppola, tiene mucho de huevada.

Ayer vi dos películas de las que también te quería hablar. Una fue un corto Comming Attractions del austríaco experimental Peter Tscherkassky. Era parte de un programa que empezó con otro corto, no sé de quién, que tomaba unos fotogramas de un dibujo animado y los editaba de modo que parecía que había una escena de sexo entre los personajes. Un trabajo de enano, conceptual y un poco estúpido. Lo de Tscherkassky (25 minutos) era distinto. Había auténtica belleza en las imágenes, que se combinaban de un modo misterioso y se agrupaban en capítulos con títulos raros, como Cine cubista número 3. Si uno salía de la sala gritando “¡Genial genial!”, no creo que nadie pudiera objetar nada, pero el corto obedece a una lógica que se me escapa totalmente. ¿Hay un manual para entender este cine o basta con disfrutarlo (cuando es disfrutable, como en este caso)? Me hubiera gustado que lo vieras, a ver si le encontrabas la vuelta o te parecía una pavada.

La otra película fue realmente interesante, y esa sí que te la perdiste. Tournée de Mathieu Amalric, el actor de cientos de películas francesas in, es muy rara, pero muy placentera. En principio, trata sobre la gira por Francia de una compañía de “New Burlesque”, un espectáculo a cargo de señoras de mediana edad —varias excedidas en kilos— que hacen un número de cabaret que ellas denominan strip-tease para mujeres o algo parecido. Las minas son buenísimas y sobre su número de calidad se monta una ficción: el propio Amalric hace de un empresario caído en desgracia que intenta un come back en su país con el show del New Burlesque. Si Somewhere transcurre en hoteles de superlujo a ambos lados del Atlántico, la Tournée gira por el interior de Francia (sobre ciudades costeras, en realidad) con alojamientos de tres estrellas, en general dignos pero modestos, con alguna excepción hacia arriba. Tournée se caracteriza por su vértigo, por la alternancia entre shows, viajes y noches en blanco, que se suceden a la misma velocidad que el personaje de Amalric gestiona sus negocios, su vida y la de los demás, incluyendo la de sus dos hijos pequeños. A la película de showbizz, que tiene muchos momentos de enorme placer, se le superpone otra, que es una historia de amor un poco a lo Cassavetes entre el empresario y una de las mujeres, la extraordinaria Miranda Colclasure. Pero sobre estas películas hay una tercera, todavía más interesante: la de la relación entre franceses y americanos, la ida y vuelta entre ambos continentes de las rutinas del espectáculo, es territorio híbrido y bilingüe que tiene como hito French Can Can, la gran película de Renoir abucheada en su momento. No es el caso de Tournée: nos hemos habituado al caos y a que los franceses sean americanos y viceversa. Ese amor que tienen por lo gringo ha terminado por hacerse carne. La película no deja de tener sus altibajos, pero hay cine ahí, igual que en la de Sophia, aunque esta es para (y sobre) para adultos. Incluso, hay algo aquí un poco oscuro, un poco tramposo en verdad, pero Amalric tapa la perversión con velocidad y charme.

Ahora me voy a comer con el Tío Koza y tal vez Leo D’Espósito y después o mañana te sigo contando. Por desgracia acá se largó a llover y esta ciudad me supera. Hace calor y frío al mismo tiempo, nunca sé a dónde ir y todo queda lejos.

Espero que Solita no haya sufrido mucho en nuestra ausencia.

Un beso enorme
Q

5 comentarios to “Carta desde Mar del Plata (1)”

  1. lalectoraprovisoria Says:

    Yo también te extraño, Osi! Y me emocionó mucho tu carta. Solita está divina y estamos abrazadas mirando La Lectora.

    ¡Espero que me escribas muchas cartas más!

    Besos desde San Clemente

  2. ojosabiertos Says:

    Flavia, saludos y volvé con Solita que yo traigo a Nelson.

  3. sebastian andres sanchez Says:

    Q. Mi envidia no tiene límites . Podés ir a España y comer los mejores manjares , que este nieto de gallegos se desepera , pero nada como ver la vieja y conocida ¨La Marca ¨ de la calle Almafuerte ( o era Alvarado ? ) con sus precios baratos. En épocas lejanas, las del primermundista 1 a 1 , podía ir a sitios exóticos como MdP, y pasar por ¨La Hostería del caballito blanco¨(ahora se llama Baviera ) en la calle Rivadavia. La película de la niña Coppola debe ser todavía mejor de lo que contás, porque vos les tenés algo de bronca a esa familia que no se de donde viene.

    ¿ Que me decís de esto ?

    http://mubi.com/notebook/posts/2528

    ¿y de ésto?

    http://mubi.com/notebook/posts/2520

  4. sapaflor Says:

    Chicos!!!!! Pardiez qué emoción!!!!!!!
    Flavia, la carta de Q ME MATÓ!!!! me retrotrae a momentos en los que yo tambien recibí alguna línea por el estilo… qué romántico! porfa queremos seguir asistiendo a este ping-pong de palabras de amor y añoranza y de deseos de compartir opiniones.

    Ayer les escribí pero algo pasa que no aparece, ahora tratare de guardar lo q escribo por la misma razón… aunq no es gran cosa, sólo para ahorrarme el volver a escribir o para esquivar el desistir de hacerlo.

    Estoy por largarme solita a La feliz, a zambullirme a la aventura de meterme dentro de la pantalla emulando a ” Rosa púrpura…”. Te escribí Flavia lamentando q no estuvieras aunq imaginaba q tenías q cuidar a tu
    ” Solita”… para q no se quedara ídem ( mal chiste, sorry… es lo q hay).
    Es q pensé q lograríamos encontrarnos en Viento en Popa comiendo rico pescado como el año pasado, se acuerdan? Si te llegaras a cruzar con aquella foto q nos sacaste, me gustaría tanto tenerla!

    Q, el libro q sacaste, ya está a la venta en La Feliz?

    un beso enorme!!!!

  5. sapaflor Says:

    Sebas ASanchez, es Almafuerte! frente al cementerio… justamente en aquellos años locos del 1 a 1, en nuestro caso, nos iba taaan mal q rajamos y vivimos 12 añitos en La Feliz así q claro q lo sé… de todas maneras qué años enriquecedores y que lugar en el mundo para vivir!
    saludos a la madre tierra!

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