¡Viva Solita!

Alegría y felicidad

por Flavia de la Fuente

Perdón por la insistencia, queridos lectores. Pero es que Solita me vuelve loca de amor. Y, además, me llena de alegría. Si la tristeza me aqueja, basta con que la mire unos segundos para que se dibuje instantáneamente una sonrisa en mi rostro adusto. No falla jamás. Solita, con solo clavarme la mirada, me inyecta una alta dosis de endorfinas, que me exime de tener que salir a comer cerebros de niños, como en La cena de Aira. Es que Solita irradia endorfinas. Uno la ve y la tristeza se aleja. Es un perro mágico. Basta ver su carita inocente para que uno se ponga contento. Es que es muy graciosa. Y preciosa. Y amorosa. Y candorosa. Y primorosa. Y, por qué no, valerosa.

Solita jamás pasa desapercibida. Es una perra noble y con mucha vida interior. ¿Será porque pasa largas horas sola jugando en el jardín? Y lo notable es que nunca se aburre. Siempre está en actividad. O hace sus excavaciones, o le declara la guerra a algún escarabajo o le da pelea al mismísimo viento. Lo cierto es que tiene su propio mundo. No es lo que se dice un perrito faldero que vive para que le hagamos mimos. Ella anda en lo suyo. Siempre atareada y de aquí para allá. Si no trabaja en sus diversas manualidades o cacerías, hace vida social a través de la puerta reja donde recibe día y noche a los perros de la vecindad. Para ella el mundo es el jardín, la avenida Costanera y la playa. Nada más. Y siempre anda libre como un pájaro. Corre en el jardín y corre en la playa. La vida es correr, comer y dormir. Parece una perrita feliz.

Ayer estaba buscando una foto para una nota de Q y me topé con estas fotos de Solita. Después de ver la imagen de la cachorra corriendo en la arena ninguna foto me parecía lo suficientemente poderosa. ¿No parece salida de un dibujito de Walt Disney? Q ayer me decía que acaso todos los perros fueran iguales. Puede ser, pero nosotros sólo conocemos íntimamente a este. ¿O será que Solita es verdaderamente especial? Esa mezcla de perro salvaje y doméstico le da una gracia sin par. Es tan raro esto de tener un perro, que no salimos de nuestro asombro. Sí, ya sé que deberíamos habernos acostumbrado. Pero no, no lo logramos. Cada día nos asombramos más.

Lo cierto es que nunca imaginé a mi marido tan devoto de un animal ni de ningún ser viviente. La lleva a pasear a la playa, se preocupa por hablar con el veterinario y cuida de su dieta mucho más que de la suya. Anoche, por ejemplo, le dimos a manera de golosina un trozo pequeño de falda con hueso. La muy maldita se lo morfó en menos de un minuto. Hacía extraños ruidos mientras mordía el hueso cartilaginoso y, antes de que nos diéramos cuenta, se lo había comido todo. Nos quedamos preocupados. Buscamos “huesos para perros” en el Google y cada hueso tenía unas contras tremendas, salvo el de osobuco. “Hemorragias internas por las astillas, bloqueos del intestino, no sé qué en el estómago”. En fin, que tuve que apagar la computadora porque me descompuse y me fui a dormir muy preocupada, por todos los males que le podrían acontecer a Soli durante esa noche por mi irresponsabilidad de querer hacerle sentir el sabor de la vida (a mí me da pena que coma solo esas piedritas horribles).

Pero, después de lo de ayer, con Q nos juramos que no le vamos a dar más huesos, salvo osobuco, y sólo una vez por semana. Cambiando de animal, me gustaría que Q se cuidara a sí mismo tanto como cuida a Solita. Esta mañana, antes de ir a la playa, le quise dar una Criollita a Soli para que no ande robando carnada. Pero Q, muy serio, me dijo: “No le des porquerías al perro”. Le estaba por dar una simple galletita de agua. Y creo que era la segunda que iba a comer en su vida. Pero, ante la angustia de mi marido, no se la di y pensé qué bueno que sería que Q se cuidara así. Esta tarde le voy a decir que en vez de mirar el FPT con Havannets, facturas, dulce de batata y fiambres varios con toneladas de pan lo haga con una cesta llena de frutas frescas de estación y mucha agua. Veremos cómo reacciona. Porque a mí me preocupa también la salud de Q, que come todas las porquerías que no le deja probar a su perra. Pero, dejando a un lado la dieta del goloso futbolero, me mata de ternura que se preocupe tanto por nuestra mascota. Nunca lo imaginé. En fin, toda esta lata para decirles que Solita nos vuelve locos de amor, que es lo que escribí en la primera línea. (Continuará)

26 respuestas to “¡Viva Solita!”

  1. boudu Says:

    Parece que el problema de las carnadas ya está solucionado?

  2. Pepe Trueno Says:

    F: como lector y amante de los animales, nunca pensé que le daban huesos «reales» a Solita, sino, me hubiera tomado la libertad de recomendarles que no lo hicieran.
    Como escribo siempre, háblenlo con el vet, pero lo ideal es que NUNCA coma huesos, DE NINGUN TIPO.
    Es claro que siempre aparecerá algún supuesto «amante» de los animales y dirá «yo solo le daba huesos a mis perros y vivieron mil años, estaban fuertes y hasta ganron torneos»…
    El tema es la calidad de vida, seguramente vivieron 1000 años pero con los intestinos o el estómago destruido :-O Eso, no es vida. Es solo el file reflejo de alguien que en pleno siglo del alimento balanceado cría a sus animales como alarmas antirrobo pero en la época de las cavernas… ¿capicce?
    Eso por si algún taradúpido tiene la osadái de decir algo similar…
    Volviendo.
    Si quieren que mordisquée algo para entretenerse, bueno, les compran esos que se hacen con nosequé de cerdo.
    A mi perro le compré uno hace bastante tiempo -uno tamaño dinosaurio :-P- y cada vez que está ansioso, lo usa cual chupete.
    Otro perro que cuido periódicamente, en cambio, una vez le regalé uno y lo enterró. Si le hubiera comido, no es grave ya que es un hueso digerible.
    También, mi perro lo usa como si fuera un pelota; lo lleva, lo trae, lo ofrece, amaga a querer que se lo quitemos, en fin. Cosas de típicas de perro con algo que es «suyo».
    Por otro lado, al devoción de Q hacia S :-P será mayor aún si en vez de darle carne con hueso, le separa el hueso de la carne y le da solo eso.
    Como a un niño.
    No creo que haya que antropomorfosear a los animales -ya gran daño hizo Dinsey con esto… grrrrr- pero muchas veces los perros y gatos domésticos se comportan como niños y hay que llevarlos como tales.
    Salud! Fco.
    PS: ¡Que buenas fotos!

  3. Pepe Trueno Says:

    Disculpas por los errores de tipeo… :-P Igual se entiende y sino, avisan…

  4. lalectoraprovisoria Says:

    Gracias, Pepe por los consejos. Así que carne sí… Y se la corto chiquitita para que no se atragante?

    Boudu, lo de la carnada qué sé yo. Anda husmeando siempre pero parece que entendió que los pescadores no la quieren. Y al viejo maligno de la otra vez, por suerte, no lo vimos más.

    Mañana es un día difícil porque le damos la vacuna antirrábica, pero, por suerte, viene el veterinario a casa porque si no nos ponemos todos muy nerviosos.

    Saludos,

    F

  5. estrella Says:

    Y me acuerdo cuando no sabían si quedarse con Solita… menos mal, de lo que se hubieran privado.

  6. Laura Says:

    Los animales son una fuente de alegría y felicidad para muchísima gente. Son una excelente compañía y tienen efectos «terápeuticos» (son sanadores) por eso existe la «zooterapia» en la que distintos animales (en general perros, caballos o gatos) colaboran en el mejoramiento de la salud de gente con todo tipo de problemas (de depresiones a parálisis severas): http://www.zoo-terapia.com/animales-y-salud.html

    Es bueno que lo hayan descubierto. Soli está preciosa.

  7. norma Says:

    Flavia era muy fobica a los perros. Motivo por el que no queria tener a «Solita». Nosotros, cuando Flavia se fue de casa, tuvimos un perro que paso a ser parte de la familia. Flavia me acompañaba a trabajar si iba con ella. En aquella epoca no habia alimentos balanceados. Comia algo de la mesa familiar pero tenia sus dos huesos de osobuco todos los dias. Cuando salieron los alimentos balanceados, no le dimos 2 dias osobuco. Le pusimos en su plato las piedritas como dice Flavia. Se acostumbro y 2 veces por semana le dabamos un hueso de osubuco. Vino a casa cuando tenia 6 meses. La iban a sacrificar en la facultad de veterinaria. Sandra tenia una alumna que su mama trabajaba ahi y se la ofrecio. No sabia caminar porque se crio en una celda.
    Llego a casa, la bañamos y le dimos de comer nuestra comida. Parecia una aspiradora. Pero despues comenzo a seleccionar. Estabamos tan contentos con ella que mi marido dijo: Perro es perro. Ni el se resistio a ella. El colmo de los dentistas es que hubo que sacarle una muela. Se murio cuando tenia 17 años. Yo queria un perro porque estaba poco en casa y pensaba que mi hijo Lisandro iba a tener una buena compañia. Fue asi. Todavia la extraño. Dormia delante de mi dormitorio. Cuando salgo de el a la noche tengo miedo de tropezarme con ella.
    «Solita» es preciosa. Cuando estoy con ella me dan ganas de volver a tener un perro. Pero es muy complicado.
    Disfruten de «Solita». Cuando estoy en San Clemente, Flavia se despierta, abre la ventana y la saluda: “Muñeca donde estas?” Pero ella llega antes de terminar la pregunta. Ya esta en la ventana. Es conmovedor. Que bien les hace.
    Disfrutenla. Ademas si sigue haciendo esos pozos por ahí tenemos nuestras termas propias.

  8. Galois Says:

    Fetivamente como dice Pepe, no hay que darles huesos.
    Nunca.
    Los que venden para que muerdan (que como también dice Pepe son digeribles) son buenos para que maten la ansiedad y de paso entrenen los dientes.

    Y con respecto a la «locura de amor» aquí va este video de D. Byrne que sé que te gustaba en una época. Como además el tema era el de apertura y créditos de la película Something Wild (la vi como 200 veces) creo que es completamente adecuado. :-)

    P.S.: lástima que no tiene demasiada calidad, pero creo que se puede disculpar ese detalle…

  9. lalectoraprovisoria Says:

    Es cierto, Galois. También estuve crazy for love por David Byrne. ¡Parece hace siglos! Aunque lo sigo queriendo mucho, si bien no sé qué es de su vida. Y, lo peor de todo es que se me perdió True Stories, una de mis películas favoritas.

    Saludos a todos,

    Flavia

  10. Galois Says:

    Pensando en la nota que escribiste sobre esa película es que se me ocurrió lo del videito.

    No sé si siglos, pero long time ago…

  11. Galois Says:

    Ojo, decile al fóbaladicto que te la baje, seguro que se consigue fácilmente.

  12. Pepe Trueno Says:

    F: The Nada!
    Respecto de los tamaños de los alimentos a ingerir no sabría bien que sugerirte ya que depende de si S mastica y traga o solo traga…
    Los que suelen tener problemas con la torsión gástrica son los perros más grandes, como pastores o similares y los boxers. Pero sí S traga y no mástica puede que algún día tenga problemas con esto. Y es un tema bastante jodido si no es tomado a tiempo.
    Igual, al primer cambio en la actitud de S, recuerden llevarla al vet ;-)
    Porque como dice este muchacho «Los animales no muestran sus dolores internos, están programados para ocultarlos y evitar así ser blanco fácil de los depredadores, que se ensañan (…) al oler la mínima debilidad de cualquiera» y si bien los perros cada vez son más gregarios, nucna pierden del todo su «instinto»…
    http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1192712
    De todos modos, como digo siempre, hablalo con tu vet -aunque debe estar enterado de todo porque seguro que lee el blog :-P – Igual, preguntale.
    Pero una solución para que mastique y no se atore con la comida es levantar el recipiente donde come unos centímetros del piso, poniéndoselo más cerca de sus fauces.
    Gran frase la de Estrella y bella anécdota la de Norma, con una muy lindas fotos… ¡qué más se puede pedir de un blog, encima, bien escrito…?
    ¡Nos seguimos leyendo, entonces!
    Y tranqui que los pinchazos son lo de menos, tómenlo con normalidad no le hagan circo a la canina y si a ella no le duele a uds. menos :-P

  13. Pepe Trueno Says:

    Gracias Galois por su apoyo ;-)

  14. Pepe Trueno Says:

    F, otra sugerencia de comida es que cuando ustedes se agasajen con una cena o almuerzo especial y estén cocinando, de paso, le pueden cocinar algo a S, sin condimentar, claro. Pero carne picada -bien cocida- con verduritas y/o arroz será todo un manjar para ella. O lo mismo pero con pechuguitas de pollo… en fin. Ustedes se mandan una bacanal y que a ella le toque algo, también. ;-P

  15. JorgePayador Says:

    Ché no se hagan tanto rollo con la comida. Eso sí, nada de dulces y esas porquerías. Los huesos son buenos para los perros; hay que tener cuidado de no darles huesos pequeños, como los del pollo. Las tres costillas que les dí a Solita se las devoró, y? Ya la ven corriendo por los médanos. :)

  16. Ely Says:

    Estoy absolutamente identificada con lo que te sucede, marido incluido. Nuestra perrita también vino de una manera casual y desde ese momento, como nos dijo una vez un muchacho joven y apuesto refiriéndose a su perro, «vivimos para ella». Estos animalitos, a veces parece que te leen el pensamiento ¿ no te ha pasado?
    Le dábamos hueso de chiquizuela, que es blando y pensamos que no tiene contraindicaciones, salvo tener en cuenta sacarle una especie de cartílago redondo que se pueden tragar sin masticar. Averiguá por las dudas.
    Cariños.

  17. Tía Eduviges Says:

    El hueso es bueno y es su golosina principal.
    Creo que a ningún carnívoro lo contentás con croquetas para perros, aunque sean balanceadas. Un poco de carne jugosa cortada chiquita (se tragan los pedazos, no mastican) cada tanto y un hueso cada otro tanto la puede hacer muy feliz.
    Eso hice con mi gata: balanceaba el balanceado con carne, atún y otras cosas que le gustaban y fue feliz y longeva.
    Coincido con vos Flavia, Ya es hora de que Q cuide su dieta. Con una buena dieta bajan todos los parámetros. Creer o reventar.
    Forza! Comprendo la inquietud que les ocasiona la vacuna, las he padecido. El vet en casa fue una gran idea, menos traumático.
    La Idishe tante.

  18. Jules Says:

    Casas escribió un cuento para chicos muy lindo que habla de su perra Rita. Se los recomiendo.

  19. Pepe Trueno Says:

    Jorge Payador: si el hueso del costillar se le hubiera roto y astillado en la boca a S vamos a ver si opinás lo mismo respecto de los «huesos son buenos»… pero bueno, claro, no es tu perra. No huciese sido tu problema sino el de otro y la excusa perfecta «a mis perros nunca les pasó nada».
    Tuvo suerte S con un «alimentador ocasional» como vos… F, preguntale al vet que opina de los huesos de costilla para un perro…
    En fin, de todos modos cualquier cosa que lean, F & Q, -las burradas y las inocentes- ¡consulten con el vet! ;-)
    Salud, Fco.-

  20. JorgePayador Says:

    Ay Pepe! Yo me crié en un pueblo de campo en el que los perros se alimentaban de los huesos. En caso de mis viejos tuvimos algún que otro perro y una gatada de aquellas; luego tuve una perra -Camila se llamaba- y jamás, jamás, tuvimos problema luego de darles los huesos de las costillas. Claro, Solita, no es mi perra pero tu juicio que porque no es mi perro, y a mi perro nunca le pasó nada -como excusa para justificar un daño-, no me cabe hermano. No soy de clase de personas.

  21. marcelo piensa Says:


    http://hipercritico.com/content/view/2248/42/

  22. lalectoraprovisoria Says:

    Che, Pepe, el Payador es lo más bueno que hay. Jamás le haría algo malo a Solita ni a ningún animal. Si le dio asado es porque cree que no le hace nada.

    Saludos,

    F

  23. janfiloso Says:

    Acuerdo con Payador, y no porque desconozca los peligros eventuales de los huesos, pero si por eso fuera, he conocido casos graves de humanos atragantados con espinas de pescado y que yo sepa ningún humano deja de comer pescado por el peligro de las espinas.
    Sé que el caso no es exactamente comparable, no me agredan, pero «for the sake of the argument» vale.

  24. Pepe Trueno Says:

    Quedó aclarado el tema Payador.
    De todos modos, nadie dijo taxativamente que fueras mala persona, no te conozco como para asegurar algo así; pero es muy común que la desinformación o el costumbrismo lleve a una mala elección respecto de las dietas o el trato con los animales domésticos.
    Y de ahí a meter la pata, hay un pasito ¡cuac!
    Además he visto algunos casos de problemas en perros por la ingesta inadecuada de alimento y cuando hablás con el dueño -o con el culpable y/o responsable- parece que el problema fuera de otro.
    De todos modos, la naturaleza es azarosa y si bien hay gatos que sus dueños le dan de comer bofe crudo -altísimo contenido graso- y pueden engordar o no o morir de un bobazo tempranamente. Lo mismo ocurre con la carne picada cruda, algunos se infectan de parásitos de la carne y otros no.
    De hecho, los parásitos que generan el toxoplasma felino, hace algunos años se creía mortal para el humano por el solo hecho de habitar una misma morada con un gato infectado y luego se descubrió que solo hay que evitar el contacto con sus deposiciones y no es necesario ni aislar ni sacrificar al animal.
    Pero «en el campo» muchos, hoy día, los siguen eliminando por un mal remediable.
    Un gato en la ciudad castrado y bien alimentado nunca vive menos de 15 años y un perro bien alimentado -no castrado, claro- nunca menos de 17/20.
    «En el campo» nunca más de la mitad de tiempo.
    Cuando F le pregunte al vet verá que no le recomendará huesos y muchos menos de costillas, ya que por deficiencias en la alimentación del ganado vacuno actual, estos, tras ser cocidos, se astillan con mucha facilidad.
    No mi estimado Janfiloso, el ejemplo no es comparable ya que una espina de pescado nunca quedará «trabada» en nuestras fauces, por llamarlas de alguna forma, y tampoco podrá, así clavarse en el final de la boca.
    Vi a dueños desesperarse para sacar de las fauces de sus perros, huesos de los más diversos tipos y tamaños con la consecuencia de lastimaduras que esto le generaba no solo al animal sino a su dueño porque el bicho se desespera y puede morder -muy fuerte- en la desesperación incluso cuando ya se retiró el problemático hueso.
    Por eso, ante la duda, la respuesta es NO.

  25. Almafuerte Says:

    Perros, gatos, caballos, gente.
    Somos especies diferentes, pero nos queremos con locura. Es un tipo de relación que se comprende solamente cuando le sucede a uno… pensar que muchos de nosotros hemos sido fóbicos a los animales, ja!
    La compañía diaria de estos amigos mejora la vida. No hay dudas de eso.
    Un saludo a Solita, que tiene la sonrisa típica del perro mestizo argentino.

  26. Pupita Says:

    ¿Las galletitas de agua les hacen mal? Yo a veces le doy una a Freyja a escondidas de mi marido. El pan sí sé que no les hace bien. Se la ve muy feliz a Solita. Yo también era fóbica a los perros cuando era chica pero ahora no sé que haría sin mi perra. Cosas de la vida.

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