Rueda de mujeres

Los hombres, la vejez y otras yerbas

por Estrella

Ya todos saben que conocí a F y a Q hace algunos días, más exactamente el glorioso martes 22 de enero.

Imaginarán ustedes lo que significó para mí el encuentro: los leo desde hace años y soy miembro del club de fans de F.

No voy a hablarles de las mollejas, las varias ensaladas ni el postre de frutillas que tanto picoteaba Q, porque ya lo hizo F. Voy a hablarles de otra cosa: de nosotras, las mujeres, y de nuestra especial capacidad para crear intimidad.

 

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No sé cómo ni en qué momento, las cuatro mujeres —F, Isabel (la mujer de Janfi), Lucía (mi hija) y yo— nos acomodamos en armonioso círculo y centramos la conversación en temas rotundamente femeninos, de esos que, de tan femeninos, hacen que una baje la voz con cierto temor a ser descubierta, mientras se escuchan, como un ronroneo de fondo, las palabras y los énfasis varoniles.

Nunca se sabe quién empieza, pero se empieza.

Hablamos del paso de los años, de la belleza que se escapa como el agua entre los dedos, de lo cerca o lo lejos que queda la vejez, pero sobre todo, hablamos de lo que hacemos en el mientras tanto.

Que no somos viejas, no hace falta aclararlo. Pero tampoco jóvenes, no está de más decirlo (acá dejo afuera a mi hija, que nos miraba atentamente, como si tomara nota para un futuro lejano).

Que los hombres envejecen así y las mujeres asá, también es cosa sabida. Y en este punto, justamente, es desde donde comenzamos a calar y calar.

Las mujeres tienen una vejez más cruel, pues se les arrebata, además de las mismas virtudes que a los hombres, aquello que tanto se les insta a conservar. Ya está dicho: lozanía, juventud, glúteos como rocas, pechos mirando al norte, curvas y contracurvas. La panza de los hombres puede caer —del verbo “caer”, en sus dos acepciones— simpática; la de las mujeres es pura vergüenza. El varón se siente Richard Gere cuando aparecen sus primeras canas; la mujer corre a teñirse, llorando casi como una Magdalena.

Nosotras estamos destinadas a perder encantos de un plumazo, sin clemencia, y ahí nomás debemos poner en funcionamiento toda nuestra férrea voluntad e inteligencia para no dejarnos amedrentar por el afuera. Simulamos entonces envejecer con coraje, pero nadie imagina la cantidad de contratos internos que toda mujer debe firmar con ella misma para no parecer una mujer remendada.

Yo le contaba a F que con algunas amigas hemos hecho un pacto —aunque fue sellado a fuego lento por si alguna se arrepiente y corre a retirar la cacerola de entre las llamas—: nada de operaciones ni de quirófanos, ninguna se inflará como un sapo ni, mucho menos, convertirá sus labios, aunque estén finos y quebradizos, en salchichas reventadas. De ninguna manera.

 

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Pero.
Pero…

¿Y el láser que es tan inofensivo y que borra (sí, borra) las patas de gallo de un plumazo?, ¿y las cremas con pityrosporum ovale o L Casey defensis, y los geles con verdes enzolves (ya no me acuerdo, estoy mareada), que alisan los surcos de alrededor de la boca, los más odiados por toda mujer hecha y derecha, porque son los responsables de que de golpe parezcamos, no ya las dulces, sexys y agraciadas damiselas que supimos ser, sino viejas agrias y desconocidas, mientras que en nuestro interior nos sentimos tan dulces, sexys y agraciadas como antes?

Hace poco, en rueda de amigos (había hombres crueles en la mesa) un buen y viejo amigo sentenció, sin asco, que las mujeres de más de 50 ya no tienen chances. O sea: están FUERA DE JUEGO.

Que no, que no es así, le decíamos las cuarentonas o cincuentonas, según el caso. Que a mí me siguen diciendo piropos por la calle, dijo mi amiga M. Y bueno, contestó muy serio el odioso, los camioneros, por ejemplo, le gritan a cualquier mina. Uy.

No hubo caso; a viva voz la parte femenina de la mesa le gritó que aún se sentían miradas y deseables. ¡Ah!, pero las de 35, esas son las que están buenas, sopapeó el energúmeno.

Yo ya lo decidí. Que se venga nomás la vejez; acá la espero, bien plantada. Si finalmente me llegará, para qué, entonces, desperdiciar tiempo, trabajo y dinero en gabinetes especiales con ozonos hidrogenados para luchar contra la celulitis, cuando hasta el mismísimo doctor Cormillot dice una y otra vez que la celulitis ES característica sine qua non del cuerpo femenino?

Prefiero, como Flavia, Isabel y muchas otras mujeres, cultivar mi intelecto, ahondar en mi interior, cosechar el fruto de buenas relaciones, atesorar recuerdos, subirme sin miedo a los cambios del mundo y aprender cosas nuevas, en lugar de tener mi agenda plagada de citas para mesoterapias, peelings y sesiones de vendas heladas para muslos fatigados.

Por charlas como estas celebro el encuentro entre mujeres, porque somos capaces de compartir miedos y sinsabores. Así, nos sentimos menos solas y menos tristes, a medida que nuestra juventud se nos es arrebatada, como si fuéramos bellas margaritas, deshojándose día a día.

Fotos: Flavia de la Fuente

63 respuestas to “Rueda de mujeres”

  1. Viridiana Says:

    Para Estrella, para F, para la esposa de Janfi, para todas. De parte de una que, como la hija de Estrella, toma nota para el futuro. Cariños.

    «Las mujeres de mi generación son las mejores. Y punto. Hoy tienen cuarenta y tanto incluso cincuenta, y son bellas, muy bellas, pero también serenas, comprensivas, sensatas, y sobre todo, endiabladamente seductoras, esto a pesar de sus incipientes patas de gallo o de esa afectuosa celulitis que capitanea sus muslos, pero que las hace tan humanas, tan reales. Hermosamente reales. Casi todas, hoy, están casadas o divorciadas, o divorciadas y vueltas a casar, con la idea de no equivocarse en el segundo intento, que a veces es un modo de acercarse al tercero, y al cuarto intento. Qué importa…

    0tras, aunque pocas, mantienen una pertinaz soltería y la protegen como una ciudad sitiada que, de cualquier modo, cada tanto abre sus puertas a algún visitante. ¡Qué bellas son, por Dios, las mujeres de mi generación! Nacidas bajo la era de Acuario, con el influjo de la música de los Beatles, de Bob Dylan… Herederas de la revolución sexual de la década del 60 y de las corrientes feministas que, sin embargo recibieron las facturas por varios filtros, ellas supieron combinar libertad con coquetería, emancipación con pasión, reivindicación con seducción. Jamás vieron en el hombre a un enemigo a pesar de que le cantaron unas cuantas verdades, pues comprendieron que emanciparse era algo más que poner al hombre a trapear el baño o a cambiar el rollo de papel higiénico cuando éste, trágicamente se acaba, y decidieron pactar para vivir en pareja, esa forma de convivencia que tanto se critica pero que, con el tiempo, resulta ser la única posible, o la mejor, al menos en este mundo y en esta vida.

    Son maravillosas y tienen estilo, aún cuando hacen sufrir, cuando engañan o dejan. Las mujeres de mi generaciòn usamos faldas hindúes a los 18 años, nos cubrimos con suéteres de lana y perdimos nuestro parecido con María, la virgen, en una noche loca de viernes o de sábado después de bailar. Nos vestimos de luto por la muerte de Julio Cortázar, hablamos con pasión de política y quisimos cambiar el mundo, tomamos ron cubano y aprendimos de memoria las canciones de Joan Manuel, Silvio y de Pablo. Adorábamos la libertad, algo que hoy le inculcamos a nuestros hijos, lo que nos hace prever tiempos mejores, y, sobre todo, juramos amarnos para toda la vida, algo que sin duda hicimos y que hoy seguimos haciendo en nuestra hermosa y seductora madurez. Supimos ser, a pesar de la belleza, reinas bien educadas, poco caprichosas o egoístas, diosas con sangre humana. El tipo de mujer que, cuando le abren la puerta del auto para que suba, se inclina sobre el asiento y, a su vez, abre la de su pareja desde adentro. La que recibe a un amigo que sufre a las cuatro de la mañana, aunque sea su ex novio, marido o pololo, porque somos maravillosas y tenemos estilo, aún cuando nos hacen sufrir, cuando nos engañan o nos dejan, pues nuestra sangre no es tan helada como para no escucharnos en esa necesaria y salvadora última noche en la que estamos dispuestas a servirnos el cuarto pisco sour y a poner, por sexta vez, esa melodía de Santana, o de Cat Stvens.Por eso, para las que nacimos entre las décadas del 40, 50 y 60, el día de la mujer es, en realidad, todos los días del año, cada uno de los días con sus noches y sus amaneceres, que son más bellos, como dice el bolero, cuando estás tú. !Qué bellas son, por Dios, las mujeres de mi generación!

    A medida que avanzo en edad, valoro las mujeres que tienen más de cuarenta y cinco, más que a cualquiera. Aquí hay algunas razones de por qué. Porque soy una de ellas. Porque una mujer de más de 40 nunca te va a despertar en la mitad de la noche para preguntarte ¿Qué estás pensando?. No le interesa lo que estás pensando. Si una mujer de más de 40 no quiere mirar un partido de football ella no da vueltas alrededor tuyo. Se pone a hacer algo que ella quiere hacer y generalmente es algo mucho más interesante. Una mujer de más de 40 se conoce lo suficiente como para estar segura de sí misma, de lo que quiere, y de con quién lo quiere, son muy pocas las mujeres de más de 40 a las que les importa lo que tú pienses de lo que ella hace. Una mujer de más de 40 ya tiene cubierta su cuota de relaciones importantes y compromisos. Lo último que quiere en su vida es otro amante posesivo. Las mujeres de más de 40 están dignificadas. Es muy raro que entren en una competencia de gritos en el medio de un cine o en el medio de un restaurante. Por supuesto que si piensan que te lo mereces no van a dudar en dispararte un tiro. Las mujeres de más de 40 son generalmente generosas en alabanzas. Ellas saben lo que es no ser apreciadas lo suficiente.Las mujeres de más de 40 tienen suficiente seguridad en sí mismas como para presentarte a sus amigas. Una mujer más joven puede llegar a ignorar hasta a su mejor amiga. Las mujeres se vuelven psíquicas a medida que pasa el tiempo. No necesitas confesar tus pecados, ellas siempre lo saben. Son honestas y directas. Te dicen directamente que eres un imbécil si es lo que sienten sobre ti.

    Tenemos muchas cosas buenas que decir de las mujeres de más de 40 y por múltiples razones. Lamentablemente no es recíproco. Por cada impactante mujer de más de 40, inteligente, bien vestida, sexy, hay un hombre de más de 50… pelado, gordo, barrigón y con pantalones arrugados haciéndose el gracioso con una chica de 20 años… Amigas, les pido perdón por ellos.»

  2. JorgePayador Says:

    Esas son mujeres! y no el desfile de muppets que cada día se hace mayor en todos lados. Un ejército de caras deformes y de cuerpos groseramente acomodados.
    Días pasados ví a Diane Keaton en «Alguien tiene que ceder» y pensé en lo bella mujer que es. Claro que tiene un cuerpo excepcional, pero ese rostro libre de reboques y ese cabello entrecano denotan un paso del tiempo tan bien llevado como asumido. Presumo que algo así es lo que Estrella y sus amigas se proponen; adelante porque eso es dignidad y da mucho más valor que cualquier artilugio estético.
    Los Hombres agradecidos.

  3. Anónimo Says:

    Holas Estrella!…con permiso de tu marido, y a riesgo de sonar superficial…te digo que, segun las fotos, ¡vos no tenés que temer por ninguna de esas cosas! (aunque obviamente concuerdo con tus últimas apreciaciones). Bueno, bienvenida al ruedo…

  4. santiago Says:

    Nuevamente, ‘anonimo’ era yo…me olvidé de poner, una vez más, el nick (oh, mi mente)

  5. Galois Says:

    Muy bello Estrella.
    De verdad.

    Ah y decile a tu amigo que tenga cuidado con los camioneros.
    Suelen ser gente ruda.

  6. APG Says:

    Estrella, te felicito. Es un hermoso relato. Lo disfruté.

    Viridiana, el texto que pegaste circula en cadena de mails cada «día de la mujer». En mi humilde opinión el «autobombo» le quita grandeza, aunque no deja de ser genuino. Me parece que tendría más fuerza si lo dice «un tercero» y no «nosotras mismas»
    De todos modos, siempre me gusta releerlo.

  7. lucia Says:

    no sabía que habías posteado acá! me encantó, y también los comentarios

  8. Viridiana Says:

    Si, circula siempre. La verdad no cambia si la dice un tercero o uno mismo. Me rodean muchas mujeres de esa generación. Desde mi mamá, mis tías, pasando por algunas primas de 40, profesoras, amigas de mi madre, mi jefa. Yo soy «un tercero» porque tengo solo 21 años… así que lo digo: LAS MUJERES DE ESA GENERACION SON LAS MEJORES!!! (perdón… no se como ponerle acentos a las mayúsculas).

  9. emeygriega Says:

    Genial, Estrella.

    Yo cada dia me siento mejor, me conozco mas, se que ropa me queda bien y cual no, y que la media cola de caballo es definitivamente mi peinado. Me encanta ponerme rimmel y ver mis patitas de gallo, perfumarme y ver que todas mis amigas y yo somos mas bellas y mas deseables conforme pasa el tiempo. Preguntale a un tipo de 32 años si prefiere estar con una cuarentona bien plantada o con una de 22. Yo que trabajo con hombres desde hace 20 años, te digo que nos falta muuuuucho para que no nos quieran tocar. Falta mucho, linda.
    Yo, que no soy exactamente Dolores Barreiro, acabo de recibir una propuesta matrimonial de uno de 30!!!!!!!!! Y mira que mi propia abuela(a la que uno le paga para que mienta y adule, que tanto) me dice que linda, lo que se dice linda, no he sido nunca, pero que tengo gracia. (salvaje como buena aragonesa, la abuela)

    Depende de qué hombres te rodeen. Quiza a Gaby Alvarez no, o a Matias Alé nole gustemos… pero hablábamos de hombres.
    Es mentira que los hombres quieren globos de cuero en el pecho, bocas de morrón y piernas sin celulitis ( o sea sin estrógenos, o sea… varones). Esos son bisexuales o gays tapados.

    Yo nunca me topé con ninguno de ellos, será que me gustan los hombres que gustan de las mujeres y nunca recibí reclamos.

    Esos son inventos del mercado y de la propia idiotez femenina, que prefiere no descubrir un tumor porque las protesis son radiopacas y creen que harán mejor el amor si tienen esas bolas duras y ridículas de travesti.

    Y porque la sexualidad está marquetineada por La roche Possay y taradas como la rampolla, que no tienen idea de lo que es el encuentro erótico entre un hombre y una mujer y las boludas la escuchan y anotan en el cuaderno.

    Todo es culpa nuestra, Estrella. y de la TV. Ellos no nos piden nada, nos piden que seamos mujeres.
    Hermoso post. Y hermoso encuentro el que tuvieron.
    Asi me siento cuando me junto con mis diez cuarentonas, mis hermanas, con las que me hice señorita a los 12 y estranamos corpiñitos Virtus juntas.

    Estamos perfectas, querida, en la flor de la edad. Cualquier cosa, llamar a mi abuela Mary, que la tiene re clara y lo tuvo a Ygriega en llamas hasta los 97 y medio. Y hablo de verdad.

  10. sofista Says:

    «Ya está dicho: lozanía, juventud, glúteos como rocas, pechos mirando al norte, curvas y contracurvas.»

    No quiero pasar por descortés o impertinente, pero lo de «pechos mirando al norte» me parece una metáfora un tanto desafortunada, más viniendo de una «estrella».

    Me explico: al vivir en el Hemisferio Sur (HS), es el Polo Sur el que se eleva sobre el horizonte (*) y el Polor Norte se encuentra por debajo, de manera que para quien habita el HS «pechos mirando al sur» significaría «levantados o firmes» y «pechos mirando al norte», bueno, apuntarían para abajo, como las de Adelaida…, todo lo contrario a la imagen de la mujer producida.

    Ciao.

  11. Eduardo Montes-Bradley Says:

    Serán siempre hermosas… Adorables, inteligentes, inquietas. No hay criatura más escandalosamente bella que la mujer: a cualquier edad, en cualquier lugar. No sabría que hacer sin ustedes. Eternamente agradecido y a sus pies rendido, EM-B.

  12. Koba Says:

    Estrella, ¿es tu primer post en LLP?
    Has recorrido un largo camino, muchacha. ¡Felicitaciones!

  13. saturnino Says:

    La vejez de las mujeres es para mí un grave problema. Grave. Potenciado porque creo firmemente que las mujeres empiezan a envejer al día siguiente de haber llegado a su plenitud física, ni más ni menos que a los 20 años. El día que una chica cumple 20, en esa misma jornada empieza a decaer. Y siempre sostuve (ante quien tuviera adelante) que después de los 25 una mujer no sirve para nada.
    Tengo 34 y aún hoy salgo con chicas de 20-22. Pero son las únicas que me gustan (en el sentido más físico del término). Cada vez que una de mis novias cruza la barrera de los 23, me las ingenio para dejarla con alguna razón verosímil. Tengo un problema, lo sé.

  14. Jotafrisco, la ira de Dios Says:

    Estrella sigue en juego de una manera espectacular.

  15. Ángel eléctrico Says:

    Como buen sofista confunde las cosas. Mi amiga estrella se refiere al norte geográfico, no al correspondiente astronómico (celeste, físico o «verdadero»). Lo invito a seguir investigando…

    Estrella, su carrera a la fama es, justamente astronómica!

  16. estrella Says:

    Sí koba, mi primera vez en LLP, ni yo lo puedo creer!

    Por ahora venimos zafando. Salvo el sofista que me llamó la atención por una metáfora desafortunada (y tiene razón), los demás han sido generosos con sus comentarios: santiago, jorgepayador, emeygriega, viridiana, lucía, APG.

    Así que, mujeres: cuando nos agarré un feroz bajón de autoestima, habrá que acercarse a leer, por ejemplo, el comentario de EM-B. Y listo.

    No confundir, bajo ninguna circunstancia, con el de saturnino; aunque lo perdonamos porque él mismo reconoce que «está en problemas».

  17. Janfiloso Says:

    ! Bravo Estrella ¡ Como marido de una de las involucradas me comprenden las generales de la ley y si bien entiendo lo que dice saturnino, convengamos dos cosas : (i) yo no sabría que hacer para mantener a mi lado una mina de 22 años; (ii) saturnino, quedate con alguna antes que te empiecen a patear a vos.

  18. Jotafrisco, la ira de Dios Says:

    Ah, ¿yo no fui generoso?

  19. emeygriega Says:

    Saturnino:
    tomo tu comentario con ternura porque el patito Saturnino fue uno de los personajes que mas delitaron mi infancia televisiva.
    Y porque supongo que hablás en chiste, te contaré lo que me dijo mi entonces amigo David Wroclawsky, cuando entró a mi casa en mi cumple 25:

    ¨Felicitaciones: de ahora en más, todos lo cambios que se operen en tu cuerpo, serán para peor¨, bajo la risotada del compadrito de mi papá, que era tan ácido y malvado como él.
    Nunca pude olvidarme de esa salutación- realmente graciosa-.

    David: donde quiera que estés, después de 16 años, quiero comunicarte que te equivocaste, maldito bastardo. Sueño cruzarte un día de éstos por la calle panzón y pelado, ay como me río de janeiro.

    E.MB: si algún dia me siento mal, te llamo y por teléfono nomás me decís que soy una criatura escadalosamente bella, inquieta e inteligente y que estás rendido a mis pies.
    El cheque te lo mando por Western Union, bombón.

  20. Galois Says:

    «Ah, ¿yo no fui generoso?»

    Parece que yo tampoco. Y eso que por una vez hablaba en serio. :oops:

  21. Ernesto B Says:

    Saturnino tiene razón sólo que se quedó a mitad de camino, los hombres también comienzan a decaer en el mismo momento que alcanzan su plenitud física.

  22. Salva! Says:

    Me imagino la conversacion entre las cuatro y se me hace la version femenina de una peli de Ozu!

  23. estrella Says:

    Jota, no había leído tu comentario cuando escribí el mío. Más que generoso, fuiste un verdadero patriota. Igual que el comentario de Janfi (¿desde el círculo de los hombres no les llegaban las palabras femeninas?).

    ÁNGEL, siempre generoso, si hasta me defendío del sofista.
    Y Galois, perdón, perdón, perdón, no llores, ¿vale? Un gracias doble para vos!

  24. patri Says:

    Qué bueno lo que cuenta Estrella. A determinada edad, ese tipo de charlas entre mujeres suele ser bastante recurrente.
    Lo que me parece un error, es lo que hacen sus amigas: defenderse afirmando que todavía los hombres les dicen cosas, que son deseables y etc… Yo digo ¿ y qué importa lo que diga un hombre?? En realidad, es un alivio salirse de la mirada de los hombres. Que ellos digan y hagan lo que quieran.
    Además, ¿por qué hablar de enfrentar la edad con «dignidad», como si envejecer más que un capítulo más de la vida, fuera una verguenza?
    Por último, comparto con Janfiloso la opinion sobre saturnino: en breve las de 20 lo van a patear mal y él pasará a ser un patético ejemplar de «viejo verde».

  25. medusa Says:

    Felicitaciones Estrella
    Mirà te cuento que tengo 34, como muchos de los antiguos bloggers sabran por el alboroto que hice el año pasado, pero sabes que, me siento mejor ahora que a los 18, era muy atolondrada, me llevaba el mundo pot delante y me choque varias paredes. AHORA, recien ahora, estoy mas serena y practico como puedo la imperturbabilidad, cuando los nervios me lo permiten
    Estrella, creo que vos sabes que los años te han dado experiencia y sabiduria (si, esa palabra no te queda grande) y que sos bella por dentro y por fuera
    Segui el ejemplo de diane keaton (que es como yo te imaginaba antes de la foto) porque a los hombres tambien les parece interesante una mujer con mundo.
    Un beso
    Silvia

  26. onairosjs Says:

    Como Simone a los 45 años no creo que el problema sea la vejez o lo que les pedimos los hombres.
    En principio, iluso como siempre, creo que no importa el plural sino más que nada el particular que nos completa.

    A cierta edad la caza pierde su atractivo y el placer se encuentra más en momentos mágicos que duren en el tiempo y en el espacio. Recolectores de momentos mágicos. Pero entiendo lo que dices nuevamente. Insisto igual que tú, los afeites no arreglan nada. Los reclamos desde la silicona no igualan una mirada sobre el hombro y un momento cómplice. En eso no es la edad la que nos salva.

    Al final siempre estamos solos con nosotros y es momento de mirarnos al espejo. Mientras nuestro cuerpo y lo que somos nos guste y nos de placer, vamo arriba ( a la uruguaya) hasta la última gota de vino… La estética nunca ha sido solamente un asunto de tetas y de medidas. Desde siempre mide la esencia y la percepción de la belleza. Por eso prefiero perderme una silicona o un hilo de platino que levanta a cambio de un momento más completo que incluya otras bellezas naturales como la inteligencia.

    He conocido muchas mujeres de toda edad y tipo y aunque no soy andino afirmo nuevamente(ver servinakuy) que la mejor mujer, la mas deseada es aquella que tiene experiencia. Voluptuosas en algunos defectos que ellas rechazan y que a muchos nos encantan. Me gustan algunas marcas del tiempo en la piel. Me repugnan los músculos trabajados y me apasiona alguna morbidez que deja el tiempo que acompaña con delicadeza y suavidad alguna huella del tiempo en el cuerpo.

    De bruto que soy no me gusta lo perfecto. Como en la comida yo prefiero todo natural. Me ha tocado huir despavorido de señoras muy bien que perdían el pudor y trocaban sensualidad por procacidad cuando se hacían cirugía.

    De todas maneras esta bueno lo que cuentas Estrella hoy que es año nuevo Chino, ahuyenta los fantasmas… pero no tema según mi amiga Mercedes a los jóvenes les gustan las señoras..

    Y como le digo siempre a Laura irrespetuoso. Dejen de joder-perdón por eso- que están todas cada vez más apetitosas.

    Si así no fuera, a nosotros que nos queda. El mar estará viejo pero se sigue meciendo y cada caleta tiene su ritmo.
    fraterno
    js
    PS: Puedo seguir pero se me acaba la batería…

  27. onairosjs Says:

    Para hacerlo gráfico, felicito al que hizo la última publicidad de DOVE. Esas son las minas que me gustan. El tipo de mujer que puedo encontrar en la calle. Y maduras como fruta de verano.

    fraterno
    js

  28. medusa Says:

    año nuevo chino!!!
    Viva lo dionisiaco!!!!

  29. emeygriega Says:

    onairosjs: divino.
    gracias en nombre de todas.
    vieron que las bobitas somo nosotras mismas? de hombres de verdad está el mundo lleno. hay saber hacer yunta, nomás.

  30. maiakovski Says:

    Sí, che, pero que sabrosa está Alejandra Pradón.

  31. mario de la Fuente Says:

    onairosjs: ¿Le gustan maduras o más duras?

  32. Mariangeles Says:

    maiakovski: ¿Cómo es el sabor del gel y el elastómero de silicona…? ¿Son ricos la toxina botulínica, el ácido hialurónico, los metacrilatos, los cultivos de fibroblastos, la polialcrilamida y el ácido poliláctico? ¿Son sexies los agujeritos que dejan las cánulas de la lipoaspiración? ¿Es mejor que el maquillaje quede para siempre en la cara sin nunca dejar rastros en la almohada?

    Sospecho que las mujeres tenemos otro concepto de lo sabroso.
    Yo prefiero un buen lomo a la pimienta, piel de durazno maduro, milanesitas de nalga en la playa, orejas de escargots, pancita cima rellena, nuca de limón, hombros sauce chasseur y una buena barra de chocolate cobertura (el se empieza a derretir a los 25ºC). Ah, no me tengo que olvidar de que las peladillas esconden una deliciosa almendra tostada. Miam.

  33. onairosjs Says:

    Querido Maiakovsky, ¿la ha probado Ud. querido amigo? No me atrae lo que ofrece. Disculpe pues sobre gustos…

    Mario de la Fuente, Allá lejos y hace tiempo tenía una amiga dentista que prefería los obreros a los intelectuales, estos últimos decía son como perros domesticados ladran mucho, en cambio los otros siempre tienen ganas… Lo que indica en su comentario lamento decirle es un gusto que no comparto, pero igual lo respeto. Disculpe pues sobre gustos…

    fraterno
    js

  34. janfiloso Says:

    mariangeles, toda esa química no me importaría tanto si la susodicha tuviera la mas mínima actividad neuronal, pero le decretaron muerte cerebral a los qunce.
    como diría el humorista, eso me hace acordar al chiste de un tipo que le pregunta a otro » a vos te gustan las muejres con mucho seno» y el otro le responde : «y … mas de dos me impresiona».

  35. ana coluto Says:

    estrellita, decís cosas muy lindas pero de todo lo que contás lo que más me conmovió fue esa precisa y oportuna alusión a las mollejas. amo las mollejas. de pequeña solía comerlas en los años locos, en los 80. generosas, doradas, crocantes, vistosas, elegantes. es un manjar muy aristocrático. al champagne aún más. no puedo continuar. me embarga la emoción.
    Ana
    PDP

  36. Nadie Says:

    Excelente, Estrella! Ya sabés lo que opino acerca del tema.

    Tengo treinta y cinco y después de dos embarazos, perdi la figura que en su momento fue muy linda (para que caer en falsas modestias si está perdida ;) )
    La verdad, es que es muy lindo que te miren y saber que gustás. Para que engañarnos. Pero es un placer muy efímero. Dura lo que dura esa mirada que te lanzan desde un coche en movimiento.

  37. emeygriega Says:

    Disiento, compañeras.

    Querida Nadie: ningun placer efímero, es el motor de todas las cosas, un deleite inacabable, que excede el piropo, la atracción física, la sexualidad bastardeada y confundida con genitalidad. Necesidad de ser deseable y deseante, que nada tiene que ver con la figura cambiante por los embarazos o por el paso del tiempo señalado en unas arruguitas. Fuerza erótica, pulsión contratanática, amor, brillantina, burbujitas.
    No hablo de piropo de taxista ni invitaciones a la cama de los compañeros de oficina, hablo de saberse anhelada y anhelar a otro.
    Mis abuelos lo lograron y funcionaron como novios/ amantes hasta el final, no como perros de compañía, socios ni hermanitos. Novios hasta los 90, a full, celándose, deseándose. Y no habrá sido por los senos turgentes de mi abuela ni records deportivos de Ygriega, que llegó a los 100, creo, de tanto desear. Deseo profundo, Amor Profundo de Jaime Roos , ¨nada hay en el mundo/ que me haga así vibrar¨.

    Patri: cómo qué importa lo que opinen los hombres?
    qué es eso del alivio de salirse de la mirada de los hombres?
    el día que me pase me moiro! Y no pasa por la edad, nadie mira ni es mirado por ser joven, ni lindo, sino por ser mirable. Mirable con lupa, con binoculares, con microscopio. Nunca conociste a un buenmozote que en 10 minutos te aburrió hasta las lagrimas? No se trata de ser linda/o o joven, sino de gustar: no siempre van de la mano…casi nunca, arriegaría.

    Por lo menos assssí lo veo sho, divinas señoritas de todas las décadas.

  38. lytton s. Says:

    te estoy siguiendo m. siempre atrás tuyo …

  39. Hipólita Says:

    viridiana es una bella
    y generosa niña
    le llevé bombones

  40. patri Says:

    Me importan otras cosas más alla de que los hombres me miren. Ya no me importa el histeriqueo. Me gusta tirarme en el pasto y leer, pensar, soñar cosas, lloran con una película, praparar la comida, lavar los platos, ponerme crema, saludar gente por la calle. Hay tantas cosas para hacer en la vida y tan corta resulta que ni me planteo el deseo o la mirada. No necesito como motor la mirada masculina. Si me miran, bien. Y si no me miran ni me entero. Mi vida tiene muchos otros combustibles. Si un día viene el amor, o el deseo, o los sueños, serán bienvenidos pero no tengo ganas de «funcionar» tratando de gustar.

  41. emeygriega Says:

    Patri:
    me parece una posición absolutamente válida, cada quien tiene sus combustibles. Vos tenés muchas cosas que te hacen feliz y plena y eso vale mucho.
    Mi unico combustible es el amor y nada de los demás me alcanza…. me alivia, pero no me alcanza: quiero ser ama de casa, nada más, omo Doña Petrona y Chichita de Erquiaga.
    Defender cada una su propio deseo: ésa es la verdadera lucha femenina.
    Un beso.

  42. emeygriega Says:

    lytton s.
    estamos hablando las chicas. No escuches detrás de la puerta, fisgón.

  43. estrella Says:

    ¿¿Lytonn es el de 1,90??
    ¿y MY la de 1,5.?

    ¿Se ha formado una pareja?

  44. emeygriega Says:

    estrella, amiga, no distorsiones: 1, 56 descalza. 1, 61 con tamangos comunes. 1.64 para ir a la milonga.
    así y todo, lytton y yo quedaríamos muy poco armónicos por la calle en estos tiempos.
    ahora se usa al revés: suar 1.64 araceli 1.80/ gravier 1.62 valeria mazza 1.82
    y yo sigo mucho las tendencias, viste. como gaby alvarez. estoy buscando uno de 1.44, pero tienen entre 9 y 10 años…..

  45. Stella de etiqueta Says:

    Estrella, mis sinceras felicitaciones.
    Ud ha escrito un hermoso post, y ha sabido plasmar con simples, pero profundas palabras lo que tantas mujeres pensamos.
    Un gusto leerla.

    Cordiales saludos para usted!

  46. Nadie Says:

    Obvio, emeygriega! Eso es lo que quise decir cuando hablé de placer efímero, del placer que te produce el que te piropea desde el auto, de llegar a un lugar y sentir las miradas masculinas. Está bueno, pero la seducción pasa por otro lado. No perdí mi capacidad de seducción con mi cintura. Seduzco desde otro lado.
    Además, generalmente el tipo que te mira, solo eso te da: una mirada. A la hora de buscar una pareja, la apariencia termina siendo un detalle menor, al menos en mi caso.

  47. onairosjs Says:

    Aunque ustedes insisten testarudas en lo mismo, me niego a aceptarlas como objetos consumibles, como individuos que deben «aprobar» algún código no escrito para acceder a los tan codiciados reconocimientos sociales.
    Se dan cuenta de lo duro que es estar en permanente reciclado que exige ser un bien de cambio, para seguir gustando de acuerdo al molde y sin embargo insisten.
    Perdonen niñas pero ustedes no son productos, no deben generar demanda. Deben ser lo que son y derramar esas miradas que han vuelto locos a tantos.
    Me niego a aceptar esa transformación tan corriente, tan vulgar que ha convertido a las consumidoras por excelencia en objetos de consumo camino a la basura. Disfruten y hagan disfrutar a lo que hay, que no es poco.
    Pero no insisto más me voy con los hombres, mis congéneres, a hablar de fútbol aunque haya perdido Boca y me gasten inmerecidamente.
    fraterno
    js

  48. medusa Says:

    Gracias janfiloso por lo de las chicas de dove, ahora hay un aviso nuevo de esa marca, con sras grandes… desnudas! yo no soy tan grande pero no me acuerdo quien dijo que el organo sexual mas importante es el cerebro.

  49. la condesa sangrienta Says:

    ¡Estre!!!! no sé cómo se me había pasado este post, disculpe!

    Soy, particularmente una esteta y por tanto, admiradora de las cosas bellas y armoniosas ¡Còmo no extrañar entonces el cuerpo joven, la piel tersa y ese estado de gracia permanente! Pero los años traen aparejado el descubrimiento de otras armonías y bellezas no tan estridentes.
    No haré aquí apología de la juventud ni de la vejez, no caeré en el trillado slogan de «los jóvenes viejos y los viejos jóvenes», me parece que la vejez es temida porque se la espera y combate con tanta anticipación que se va (y se pierde) la juventud en ella.
    Enanavieja dió la clave: vida sana, proyectos por cumplir, alguien a quien amar y sobredosis de carcajadas!
    Abrazo para todos

  50. estrella Says:

    Condesa, no es poca cosa lo que pide: vida sana, proyectos, amores, carcajadas.
    Digo: uno trata, de verdad lo intenta, de mirar lo bueno, pero sinceramente, cuánto mejor es la juventud…(¡perdón josé!).

    Es también cierto que anticiparse no sirve de nada: cuando llega, llega. Entonces habrá que disfrutar de la juventud y aceptar el paso de los años con resignación pero con valentía.
    Son las relgas del juego. Y a seguir disfrutando como se pueda mientras se tenga vida.

  51. Pol Marías Says:

    Grandísicmas felicitaciones, Estre!!!

    Con todo lo que ha dicho Soriano, tan caballero como siempre, no tiene caso agregar mucho más. Aún ásí, lamento pensar que la belleza y la edad no son buenos amigos. Mi abuela, que es hermosa en sus noventa y algo, lo es en formas que trascienden la estética. Si fuera la abuela de otro… quién sabe!

    Muy rico todo, como siempre.

    Abrazos

    P.

  52. Viridiana Says:

    Gracias Hipolita!!! Los bombones me duraron tan poco!!! (soy una gorda golosa)

  53. janfiloso Says:

    no creo que sea una cuestión de «jóvenes-viejos» o «viejos-jóvenes»; convivo con decenas de jóvenes en los 20´s y los veo tan débiles, tan sin rumbo, tan … jóvenes, que casi me alegro de la edad que tengo y de las cosas que ya sé.
    el consumo de alcohol, el reloj biológico dado vuelta, la enorme dificultad que tienen en «comunicarse» con el sexo opuesto de una forma que exceda la simple «transa»; sus dudas, sus incapacidades, sus órganos sexuales cargados de de una potencia que no saben usar.
    practican tanto el sexo liviano que no tienen la menor idea de lo que es el amor; para divertirse tienen que tomar alcohol; para poder estar despiertos toda la noche (y parte de la madrugada) tienen que tomar bebidas excitantes (cuánto menos); no saben reir sin alcohol, no saben hablar con el sexo opuesto, no conocen la diferencia entre la calentura y el amor, casi no entienden lo que es el afecto.
    me quedo con mi edad; no tendré la carga hormonal de los jóvenes, pero cuando me toca usarlo, se como hacerlo.

  54. Galois Says:

    Janfiloso: tu comment parece una oda a los tiempos idos. Sólo te falta decir todo tiempo pasado fue mejor.

    Con todo el respeto que muchos comentarios tuyos me merecen, éste parece el de un viejo choto.

  55. janfiloso Says:

    será hermano, será; y padre de 5 hijos entre los 20 y los 30, cuyos amigos (mas mis hijos) pasaron sus vacaciones conmigo, entre otras cosas, hablando de estos temas.

  56. janfiloso Says:

    para ser mas preciso, yo creo que todo tiempo pasado fue peor; soy un optimista por naturaleza y creo que el hombre salvará al hombre; lo que si creo, es que todo tiempo pasado fue mas fácil (aún para peor); había menos alternativas, menos conocimiento, las cosas parecían mas claras y la revolución semántica que le quitó contenido hasta a las palabras aún no había comenzado; eso no era mejor, era peor, pero también era mas fácil.
    cuando tuve que elegir la facultad había 5 opciones y no mas y las universidades privadas recién empezaban; la elección era mas fácil por menor cantidad de opciones, había menos conocimiento y al cabo menos dudas; era peor, pero mas fácil.
    hoy un chico termina el colegio y tiene 20 carreras (y me quedo corto) en 20 institutos distintos; la posibilidad de elejir (que es mejor) provoca inseguridad;
    ¿ alcohol en los 60´s ? había que ser rico; hoy la cerveza cuesta menos que la coca; ¿ drogas ? recién se conocían acá, no había un consumo generalizado;
    no haber caido en la droga en los 60´s no fue un gran esfuerzo, no consumir hoy es realmente una lucha titánica de hijos y padres;
    yo iba a bailar, me acostaba a las 2 o 3 de la mañana y a las 8 me levantaba para hacer deporte; hoy me sigo levantando a las 8 y desayuno con mis hijos que están llegando de su ¿ noche ?
    no era mejor, era mas fácil;
    ahora es mejor, pero mas dificil.

  57. Galois Says:

    Perfecto. Ahora estoy de acuerdo. En tu comentario de las 7:04 parecía que la ‘culpa’ la tenían los jóvenes.
    Justamente, como decís en el último, la vida es más difícil. Demasiado tienen los jóvenes para encima hacerlos responsables de las lacras que abundan por todos lados.
    Yo también soy optimista y en los jóvenes que trabajan, estudian, reflexionan y sobre todo, luchan contra la mierda que los rodea, creo que está la salida.

    Y digo esto sabiendo que varios de mis amigos de por aquí se estarán revolcando de risa como hienas.
    Para esa gente la palabra cínico es el mejor sinónimo de cool.

  58. febrero Says:

    «Para esa gente la palabra cínico es el mejor sinónimo de cool.»

    para mí la palabra cool es sinónimo de pel …

  59. estrella Says:

    Cada edad tiene lo suyo: no hay adolescencia o juventud «sin rumbo», sin saber qué se quiere, sin esa angustía de no entender de qué va la vida.

    Por otro lado, la libertad que hoy sienten de poder ser ellos mismos no sé si nostros la teníamos. Estábamos demasiado atados al «deber ser», a la mirada de los otros, a los que nos correspondía por estar donde estábamos.

    Hoy se mueven de acá para allá.
    Se relacionan de otra manera, se aman de otra manera.

    Hacen política de otra manera: nosotros poníamos en peligro nuestra vida, leíamos a escondidas, estábamos muertos de miedo.

    A veces me proecupo cuando veo a uno de mis hijos jugarse por lo que siente, va a distintas marchas, se devora los diarios, lee todo lo que puede, sostiene sus ideas con convicción. «Cuidate», le digo yo cada vez que lo veo salir porque tienen asambleas en la Universidad o marchas por x motivo. Y entonces me doy cuenta de que no estamos en los setenta, de que nadie lo va perseguir, de que es libre de pensar como piensa.

    El «cuidate» de hoy va para las drogas y el alcohol. Nadie, sea de la clase social que sea, está libre de sus acechanzas. Y no desde la juventud, sino casi desde la misma niñez.

    ¿De quién es la culpa? De los dueños de los boliches, de los medios de comunicación tan, pero tan irresponsables; del Estado, que está ocupado en otros temas, de la gravísima falta de educación, de la poca contención familiar de muchos chicos, de los padres, que no pudimos hacer nada y aceptamos lo que nos toca, porque sentimos que no nos queda otra.

    Quizás deberíamos hacer un piquete, cortar todas las calles, desde la Quiaca hasta Usuahia para que los dueños de la noche se dejen de joder y abran y cierren sus puertas más temprano, aunque ganen menos, para que los narcos se dejen de venderle mierda a los jóvenes, para que el Estado se ocupe de sus niños y jóvenes.

    Qué se yo…

    Volviendo al tema de la vejez: nosotros no somos viejos (todavía): vamos (como todos) en camino de serlo.
    Cuando hablo de la vejez y de lo cruel que me resulta, pienso en los 70, 80, 90 años, cuando el cuerpo, además de haber perdido belleza, pierde salud, hay achaques, enfermedades, limitaciones… y está ahí, a la vuelta de la esquina, el fin de la vida.

    Todos podemos morir mañana, pero a esa edad se tiene la certeza. No hay duda. Por eso no puedo pensar en «esa etapa» de la vida como en una «etapa más», a la que llegamos llenos de ¿sabidduría?, y felices por haber vivido lo que vivimos (¿¿por qué pensamos que es así, acaso todos los viejos están conformes con lo que fue su vida?? No lo creo…).

    Otra vez:

    Qué se yo…

  60. Galois Says:

    Estrella: si bien no estamos en los setenta, la persecución a la juventud existe. Y más aún cuando expresan sus ideas con convicción.
    Aquí van unos videos de estudiantes:

    http://es.youtube.com/watch?v=S_zPHrYuCoo&feature=user

    http://es.youtube.com/watch?v=qFdrtJQNWNI&feature=user

    Un par más de trabajadores/ras del Casino. Casi todos ellos jóvenes (o casi ;) )

    http://es.youtube.com/watch?v=4mcUcBCdjwE

    http://www.tn.com.ar/mm.aspx?id=820868

    En fin, la lista sería interminable. Pero como dije en mi anterior comment, se organizan, reflexionan y luchan. Con miedo o sin él.
    Para mí, en ellos está el futuro.

  61. alucinita Says:

    Estaba viendo la otra tarde a Julio Chávez por tevé y contaba que este año cumple 50 años. Me turbó tanto que cambié de canal compulsivamente. Yo también voy a cumplirlos. Y me siento extraña. Porque no respondo a lo que yo pensaba que sería a los 50 (aunque nunca pensé mucho en el futuro) cuando estaba lejos de tenerlos. ¿En qué consiste mi inadecuación? No estoy casada hace años con el mismo hombre, tengo una hija que cumplirá 9 en pocos meses y mi pareja tiene 12 años menos que yo. ¿Puede alguien dar cuenta de su vida con esta suma y resta? No. Soy más que eso, pero también soy estas diferencias. No soy una mujer linda desde el punto de vista convencional. No soy rica. No soy alta. ¡No termino de ser flaca! Trabajo como editora de una revista femenina. Y tengo ante mí todos los días cientos y cientos de fotos de chicas que apenas llegan a los 20 y son extremadamente delgadas. Pero no son mi espejo, es la verdad. Un día le tomé la medida de la cintura a mi hija, para arreglarle un pantalón. Mi hija es una chica flaca, alta para su edad, fibrosa. Tenía entonces 58 cm de circunferencia. Ayer me regalaron una remera pequeñita, talle small para adultos, y se la quedó ella, le va muy bien. Vivimos en un mundo que adora a mujeres adultas con talles de niña de 9. Cuando el nuevo feminismo de los 60 bregaba por la igualdad de oportunidades, el derecho al cuerpo y hacía de lo personal algo político, se creía que con sólo proclamarlo, tendríamos un mundo donde reinaría la diversidad. Pero acá estamos: nos alegramos por Cristina K (aunque no la hayamos votado) y nos parece de serie de tv políticamente incorrecta la lucha demócrata entre una mujer y un negro. Parece que la revolución, ahora, tenemos que hacerla contra una cultura que nos oprime con lo mismo que nos crió: la coquetería, la juventud eterna, la belleza, la vida como una pasarela, la mirada rectora de los demás. Este es el abrazo del corset por otras vías. No voy a operarme, creo. Porque si tuviera el dinero que cuesta una cirugía estética iría a pasear por París algunas tardes y volvería tan pero tan linda que nadie me reconocería. Y además porque cicatrizo mal. Y también porque bastante poco me reconozco a veces en la vida como para que encima un día el espejo me traicione del todo. Hay días y meses en que la diferencia de edad con mi pareja me pesa como dos containers cargados con plomo. Pero no me pesa cuando nos encontramos en la cama y tenemos un sexo fabuloso no me pesa. (Ojo con el cliché de joven garchaviejas -expresión de una amiga muy divertida-, porque nadie se queda al lado de una mujer grande, madre de una niña, sólo por coger). Nunca en mi vida me he sentido tan libre y tan gozosa a la hora de tener sexo. Y eso se lo atribuyo a mis años. Me pesa cuando está presente la mirada de los otros, de la que tengo mucho incorporado en mi mirada, mal que me pese. No hay peor prejuicio que el propio. Alguien habló aquí del film Alguien tiene que ceder. Y lo vi hace unas noches en cable. Y me pareció muy agudo hasta que en la escena final, todos recomponen los espejos rotos: los mayores con los mayores, los jóvenes se casan y tienen hijos. Y así, de un plumazo, se borran las diferencias, la incertidumbre, la soledad, la dificultad de amar o de comprometerse, las ganas maravillosas de loquear con quien se me cante. Qué pena. Quiero decirte, Estrella, que la opción no es «libros sí, botox no». Que aunque hayamos crecido al calor de Barthes, Flaubert, De Beauvoir, Elliot, Plath, Bergman, Antonioni, Coppola y el cine malayo, también queremos entrar en «ese» bikini. Y la crisis no es un tema menor de probador de tienda: está arraigada en nuestra identidad de género. El nuevo feminismo se tendrá que ver con eso, y nosotras también. Besos a todas, me gustaría hacerles un asado (que me salen buenísimos) sobre la arena, a orillas del mar, mientras fumamos porro y charlamos cosas de chicas.

  62. Conocido de la vida Says:

    Estrella, muy bueno el post y su entrada de las 10.02.
    Sobre el tema de la vejez, ya hemos hablado en su blog alguna vez.
    Hay que disfrutarla, sumarle todo lo aprendido y agragarle al cuerpo la cabeza, elemento que a los veinte no nos importaba mayormente. Hoy aprendimos a ver la belleza como algo integral.
    Decile a tus amigas que siempre van a seguir siendo lindas, si ellas lo quieren. Sólo tienen que crecer también de la cabeza.
    Saludos, amiga

  63. estrella Says:

    Gracias, conocido!

    Y ya que volvimos al tema, el que quiera y pueda, hay un buen (y reconfortante) artículo en La Nación de hoy: Mujeres de 50: apoteosis de la fascinación.

    Aunque reconozco que el autor ha exagerado un poco con semejante título. Tampoco la pavada.

    http://buscador.lanacion.com.ar/Nota.asp?nota_id=986525&high=mujeres%20apoteosis%20fascinacion

    Más:
    Una bella Julie Christie (con Alzheimer y todo) en la película que se estrenó o se estrena en estos días.

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