Minuto cero

Sobre Era el cielo de Sergio Bizzio

por Quintín

Por puro prejuicio había desistido de leer la última novela de Sergio Bizzio, que empieza con la frase: “Cuando llegué, dos hombres violaban a mi mujer”. Detesto las violaciones, tanto en la literatura como en el cine. Me pasa lo mismo con las torturas. Es más fuerte que yo. Y me predispone muy mal con los autores que hacen ficción (en general gratuitamente) con estos temas. Pero tropecé con un texto de Hernán Iglesias Illa que utiliza una reseña de Mariana Enríquez en Página/12 para pegarle a Bizzio. La acusación es que tanto él como otros colegas de su generación, así como el más joven Fabián Casas, abogan por una literatura que desdeña la eficacia, que reniega a propósito de la buena escritura y hasta se regodea en proclamarse “berreta”. La argumentación corre el riesgo de empantanarse por falta de una caracterización precisa (Iglesias habla de un partido entre “realistas” y “literarios-posmodernos”) y exceso de actores. Pero es un buen punto de partida. Dice en algún momento Iglesias:

Me hincha un poco, sin embargo, la insistencia reciente en aparecer como que no se ha hecho un gran esfuerzo, como si romperse el culo laburando fuera para giles.

 

miren-adonde-subi.jpg

 

Es un núcleo que define la concepción de Iglesias de la actividad intelectual. No sé si siempre pensó así (aunque me lo temo) o es por los meses que pasó dedicado a seguir a los traders de Wall Street (meses que resultaron en Golden Boys, una excelente crónica publicada hace poco), pero Iglesias parece centrar sus gustos artísticos en el sudor y el trabajo y les pide a los escritores que sean jornaleros de la literatura. Peregrina idea que la tradición dandy del centro a la que pertenecen Bizzio o Guebel como la tradición dandy de barrio a la que pertenece Casas, rechazan fervientemente. Todos le contestarían a coro como Menotti una vez a Rattín: “Corré vos, que no sabés hacer otra cosa” (me temo que Iglesias sea bilardista).

Más allá de la chanza futbolera, el argumento vuelve con insistencia en el texto de Mariana Enríquez. Enríquez, deudora del meticuloso american way of writing, posee un indudable talento pero padece de una extraña compulsión que la empuja hacia la sobreescritura y así tiende a exigir de las ficciones (empezando por las propias) que demuestren que el autor ha sudado la gota gorda y entregado todo lo que tenía, como si la ética literaria consistiera en satisfacer al cliente.

Enríquez, asociada al puritanismo anglosajón de Iglesias, lo trata a Bizzio de “narrador perezoso”. Esta es una categoría crítica legítima en ciertas circunstancias. Si uno lee, por ejemplo, Crímenes imperceptibles de Guillermo Martínez, el adjetivo perezoso se aplica perfectamente a una novela que, además de muy mal escrita, no logra definir a sus personajes, redondear la trama ni describir sus locaciones. Al libro de Martínez le cabe bastante bien la definición de “novela a medio terminar, con un narrador perezoso que olvida personajes por el camino y carece de herramientas técnicas o emocionales para profundizar.”

Pero Enríquez usa esa frase para hablar de Era el cielo en una reseña que, al contrario de lo que piensa Iglesias, es notablemente agresiva. Martínez (como Iglesias, y como Enríquez) hace de la eficacia el centro de la literatura. Pero, a diferencia de ellos, la termina midiendo por las ventas y no por la coherencia con sus postulados. Es él (y son otros como él) los que se colocan de entrada en un contexto aparentemente modesto como la novela de género, pero se terminan quedando cortos en relación a sus propios postulados. Crímenes imperceptibles (Martínez tiene un libro posterior, pero me niego a leer nada más suyo) es sólo un policial chapucero, verdaderamente berreta.

Pero creo que a Enríquez, como a Iglesias, le molesta algo más importante en la novela de Bizzio: que su autor renuncie de antemano a esa eficacia, a esa prolijidad, se niegue a cumplir con las normas establecidas para la escritura. Incluso ensaya una caracterización de Bizzio que omite todo análisis de su poética y se formula exclusivamente en términos de solvencia profesional: es un escritor, dice Enríquez, que tiene oído para el diálogo (y, por lo tanto, resulta entretenido) pero carece de herramientas técnicas y emocionales para profundizar.

A mí, la idea de que un escritor tenga o deba tener “herramientas técnicas” y “herramientas emocionales” para “profundizar” me causa un poco de gracia. Es como si estuvieran estudiando al candidato a un empleo que exige prestaciones de mecánico y de cónyuge y al que hay que evaluar por sus útiles (la parte guaranga de la comparación va incluida). Los escritores escriben, no arman heladeras cuyo funcionamiento se puede controlar con un manual. Pero Enríquez, como mucha otra gente, cree en la literatura como una variante de la competencia atlética. En todo caso, puede ser una idea para el propio trabajo, una elección derivada de la psicología de cada uno, pero tiene algo de policial cuando se le exige a los demás, sobre todo desde la crítica. Aunque me temo que la crítica evoluciona cada vez más (en el cine es un hecho) hacia ese tipo de medición brutal de una calidad previamente pautada. Lo que lleva a la simplificación y a la ceguera. Olvidarse un personaje, por ejemplo, puede ser un error grave, una omisión sin importancia o un postulado literario. Depende del caso. Ser errático, a su vez, es maravilloso en Sterne y penoso en Sabato.

Pero en el debate termina apareciendo Maxi Tomas en su blog para decir que Illa y Enríquez están más bien acertados en sus categorías pero equivocados en este diagnóstico particular. Tomas afirma que Era el cielo es “tremenda” (en el sentido de buenísima), pero que Bizzio hace todos lo deberes del caso: corrige, relee, “trabaja sus textos”. Y hasta se documenta sobre los hábitos del tiburón toro, si mal no entendí el post de Tomas.

No puedo dar fe de ello porque no leí la novela, con lo cual esta es una de las tantas reseñas escritas con esa técnica tan trillada. Pero tal vez se parezca más a esas transmisiones deportivas que se ocupan de los minutos anteriores a un partido, lo que en la jerga del periodismo deportivo se conoce como “la previa”. Nunca entendí cómo había gente interesada en la llegada del ómnibus de los jugadores a la cancha o en las absurdas (y siempre mesuradas) predicciones sobre lo que sucederá dentro de quince minutos. Pero bueno, este puede ser un formato para los minutos previos a la lectura de un libro. Una especie de precalentamiento. ¿Será la novela tan descuidada como dice Enríquez o tan contundente como pretende Tomas? Como en el póker, hay que pagar (leyendo) para ver.

Foto: Flavia de la Fuente

Anuncios

39 comentarios to “Minuto cero”

  1. Ernesto Blaquier Says:

    Sería interesante que se ponga de onda escribir berreta, pero berreta en serio no esa berreteada creativa que cuesta un laburo enorme conseguir. Hasta yo podría escribir un par de libritos y verlos en alguna vidriera, además lograría que muchos de mi familia dejen de considerarme un vago.

  2. Janfiloso Says:

    … sendas cosas difíciles de creer …

  3. Sir Lancelot Says:

    Todo es berreta, ya no es novedad. Ser berreta también pasa de moda. Es más dificil no serlo.

  4. Sir Lancelot Says:

    Agrego que más allá de su estilo, Enriquez hizo su crítica. Es decir, nadie critica nada fuera de los blogs. Que una haga su trabajo, parece un mérito exótico. Los demás se lamen las bolas, o le pegan a Martinez. Ya me está cayendo bien el muchacho.

  5. punkD Says:

    Leì la novela de Bizzio el sàbado de un tiròn y el domingo el comentario en pàgina 12. La novela me gustò mucho, el comentario me pareciò muy pobre. Decir que ese comentario es una crìtica serìa exagerar. Coincido con Sir Lancelot: la comentarista hizo un “trabajo”, pero la novela està a otra altura, y su “trabajo” no la alcanzò. Los suplementos culturales deberìan darle “trabajo” a gente que sepa leer y pensar, màs allà de que les guste o no lo que comentan. Se ve que a “la comentarista trabajadora” lo que le molestò fue la frase de Bizzio que dice que la eficacia es repugnante, como si ser eficaz fuera una virtud de ella y se hubiera sentido herida o menospreciada.

  6. pablo Says:

    La eterna discusión Aira-Piglia que se reproduce a través de sus descendientes, ¿no?

  7. La mamá de Blaquier Says:

    No importa lo que hagas, siempre vas a ser un vago.

  8. manuel Says:

    Que discusión pedorra, no?
    Mejor lean este excelente poema de Bizzio
    y me cuentan…

    http://www.nacionapache.com.ar/archives/1054

  9. JorgePayador Says:

    Sergio era muy buen jugador de ajedrez. Cuando niños, allá en Ramallo, me ganaba siempre, todas las partidas, con un mate pastor. Claro, yo no sabía jugar pero el se deleitaba cada vez que caía mi rey.

  10. daniel Says:

    “Rabia” era muy buena, como El fantasma de Canterville criollo. Ésta no la leí todavía, creo que con una por año está bien.

  11. Juan Villegas Says:

    Planet, novela de Bizzio de los noventa, es una muy entretenida berretada (en el buen sentido, y menos alemán, de la palabra). Es lo único que leí de él.
    Lo que dice Q. me recuerda a la acusación que sufren algunos directores argentinos que hacen películas de bajo presupuesto. “¡Pero cómo le van a dar bola a ese, que hizo una película en una semana siguiendo a un hachero!”. El trabajo, el rigor y el profesionalismo solo sirven si se hacen evidentes en el resultado estético. Es más, si se hacen demasiado evidentes, tampoco sirven.

  12. l Says:

    yo me quedo con Bukowski.

  13. estrella Says:

    Rabia es muy buena.
    Y los cuentos de Chicos también, tiene algunos que todavía me dan vueltas por la cabeza cuando me encuentro en situaciones similares. El chico de la pileta, por ejemplo.

  14. patri Says:

    Estimado Quintín:
    Está muy bien todo lo que Ud. dice pero… lea la novela y después nos cuenta. Parece medio surrealista esto de polemizar (por ahi es medio exagerado hablar de “polémica”, pero bue… ) criticando la crítica de una crítica, y no haber antes leído el libro. No le pido eficacia, no soy de ésos pero… póngase las pilas!

  15. Rufián Melancólico Says:

    La crítica de Enriquez sufre una falencia mayor que todas las que se le han encontrado: demuestra una lectura errónea al equivocarse en la glosa de la estrcutura de la novela.
    Dice Enriquez: “El narrador y protagonista abandona a su mujer después de la violación,” Lo que es erróneo: el narrador y protagonista RECUERDA como dejó a su mujer ANTES de la escena de la violación. Por lo tanto, partiendo de esta base de mala lectura, no se qué se puede esperar respecto del resto de la crítica que hace.
    Me gusta lo que escribe Enriquez, me gustan sus críticas y sus comentarios pero no puedo dejar de pensar que en esta crítica en particular, sobrevuela algo de mala leche.
    El estilo “Berreta Copado” no lo inventó Bizzio. Se llama Camp y a algunos les queda genial. Leí de él Rabia, Chicos y Era el cielo. Me encantaron los tres y precisamente por ese trabajado estilo descuidado.
    Como todo procedimiento artístico, entre gustar de algo y saber realizarlo hay un largo trecho. Bizzio, creo, maneja bien sus construcciones camp.

  16. Bernardo Says:

    Me encanta este nuevo género, la “crítica a cuenta de”. Me hace acordar de una manera oblicua a la revista de rock “Ruta 66”, en la que parecía que se inventaban la mitad de las bandas o los discos a los que dedicaban sus reseñas. Lo cual la hacía mucho más interesante de leer.

  17. Ana Coluto Says:

    Mando un comentario y pasa un tren. ¡Qué bonito!

  18. lalectoraprovisoria Says:

    El comentario, o lo que llegó de él, decía así:

    “Nada es una violaci”

    En general no somos muy exigentes para aceptar los comentarios, pero nos gusta que al menos las palabras estén enteras.

    Q

  19. Carlos Says:

    Patri, parte de la tarea de la crítica incluye preguntarse por la crítica misma, su sentido, alcances, sus limitaciones. Para eso no hay más remedio, a veces, que analizar otras críticas.
    Y, en principio, es irrelevante haber leído o no el texto objeto de la crítica porque lo que se discute son sus fundamentos generales. Y en este caso concreto se discute el valor del sacrificio, del sudor y del profesionalismo en la literatura (y más allá de). Lo que no signifca que esa reflexión no pueda partir de alguna obra en particular, pero, en algún momento, tiene que despegarse.
    Sobre el asunto en sí coincido con Q. y Villegas, la desprolijidad y la irregularidad en el esfuerzo pueden ser perfectamente la contracara del talento y la creatividad. También de la honestidad intelectual, hay muchos artistas que no trabajan porque no tiene nada interesante para decir. Y cuando lo tienen entran en obsesiones creativas y laburan sin dormir.

  20. Ana Coluto Says:

    Nada es una violación comparada con la crueldad del emperador Tiberio, relatada con “eficacia” por Suetonio. Cito en inglés porque no dispongo de versión en español: “He incurred yet greater infamy for filthiness such as may not well be described and much less believed: to wit, that he taught fine boys, the tenderest and daintiest that might be had (whom he called his little fishes) to converse and play between his thighs as he was swimming, and prettily with tongue and teeth seem to nibble at his secret parts; and likewise that he took babies of good growth and strenght, though noy yet weaned, and set them to his private member as to the nipple of a breast, to suck.”

  21. Coti Menseguez Says:

    Rufian lo que hace bizzio no tiene nada que ver con el Camp.
    Te faltan unas cuantas lecturas me parece.
    El fragmentito super “chico estudiante de Puan”
    que mandaste es patetico.

    Saludos

  22. Mr. Burns Says:

    En cine, Bizzio dirigió Animalada, una esforzadísima sátira. Además, fue el argumentista de XXY, una forzada realización de Lucia Puenzo. ¡Qué poca fuerza para tanto esfuerzo!

  23. Alejo Says:

    Quintín: qué opinás de la violación que le propina el hermano de Rocco a su mujer en “Rocco y sus hermanos”?

    no todas las violaciones son iguales

  24. Janfiloso Says:

    ¿ what ?

  25. biga Says:

    Respeto la contienda respecto de las críticas de la novla de Bizzio, pero POR FAVOR QUINTIN confirmanos que estás mirando los partidos de la CARLING CUP (no te olvides de los que empezamos con LLP por tu reseñas de fútbol).
    A los demás las disculpas, por el importunio, pero no sabía dónde clavar este pedido para Q.
    Saludos

  26. lalectoraprovisoria Says:

    Estoy en periodo de abstinencia con el fútbol…
    Q

  27. Top Posts « WordPress.com Says:

    […] Minuto cero Sobre Era el cielo de Sergio Bizzio por Quintín Por puro prejuicio había desistido de leer la última novela de […] […]

  28. biga Says:

    Comprendo …
    (pero pispeá algo del Chelsea, Pizarro -el latin Drogba- promete mucho, mucho; y Wright-Phillips -quizá uno de los jugadores más completos del planeta- no promete nada, la rompe soberbiamente).
    Ojalá te pique la curiosidad,

    (ahh, lo Supervielle, impecable)

  29. Janfiloso Says:

    Q es un simple receso o una promesa; ¿ leísite los jugadores que desafectó el Cholo ? entre otros sixto peralta, casi me da el infarto.

  30. lalectoraprovisoria Says:

    Janfi, Q no contesta porque està mirando el fùtbol inglés, el muy cipayo y no cocina los fideos con tuco que nos prometió a los habitantes de la Sede Central.

    Saludos de la hambreada Flavia

    PD: La señorita correctora yace en la cama en estado de inanición.

    F

  31. Janfiloso Says:

    también … una hora y media de fotos …
    son muchas fotos para cualquiera.

  32. AcheDT Says:

    Hablando de Bizzio como argumentista de xxy, les mando este iluminador link, que mira la peli desde un ángulo científico:
    http://axxon.com.ar/zap/301/c-Zapping0301.htm

  33. Tommy Barban Says:

    Casas “berreta”? Por qué? Porque no hace alarde de subordinadas?

  34. Rufián Melancólico Says:

    Antes que nada aclaro que las discusiones por blog me parecen patéticas y más si frente mío no tengo un referente a quien responder. Digo, responderle a anónimos cobardes me parece de cuarta. Yo dejo mi URL desde donde pueden encontrar mi e-mail para discutir todo lo que quieran.
    De todos modos sí, seguro que me faltan lecturas.
    Pero como acá se habló de una estética berreta me pareció que el término “camp” estaba bien aplicado. Según la definición de la Wikipedia que toma la definición del Diccionario Webster:”According to Webster’s New World Dictionary of the American Language camp is “banality, artifice, mediocrity, or ostentation so extreme as to have perversely sophisticated appeal.””

    Quizás me equivoqué. En todo caso mi intención no fue hacer alarde de ninguna soberbia puanner.
    Por otra parte, nadie me puede negar que Enriquez en su crítica, le pifia mal cuando glosa el argumento de la novela.

  35. lalectoraprovisoria Says:

    Momento. Antes que nada, un poco de coherencia. Si decís “las discusiones por blog me parecen patéticas”, no sé por qué tenés un blog.

    Y la cuestión de los anónimos ha sido completamente saldada en lo que a nosotros respecta. SI querés identificarte bien, y si no también. Es la regla y no hay otra.

    En lo de argumento de la novela de Bizzio en la crítica de Enríquez, tenés toda la razón. La pifia mal.

    Q

  36. Xtian Says:

    Rufián: no leí entera la novela de Bizzio pero me parece que lo que hace B. no tiene nada que ver con el camp. El camp expone el “artificio”, es casi un regodeo, un show stand-up de la exageración, pero sin autoconciencia. Es decir, el camp necesita una ingenuidad que que Bizzio, claramente, no tiene. La Lupe cantando un bolero y arrancándose los pelos en el escenario atacadísima no diría en conferencia de prensa “Odio la eficacia”. Los ejemplos que se me aparecen en la cabeza de camp son los canónicos: la película Mommie Dearest, The valley of the dolls, Barbarella, los boleros de La Lupe, etc, y son distintos a lo que plantea Bizzio.

    Igual me perdí cuando metieron en la misma bolsa a Casas… que me parece que tiene muy poco que ver con Bizzio, más allá de que publicaron novelitas o libros de cuentos en los últimos dos o tres años.

  37. eBlog Says:

    Hay algo más bilardista que “la previa”?

  38. mercedes Says:

    A mi me parece que si el libro no le gustó, no hay razon para que se empiece a decir “lectura errada”, “no entendió el concepto” o “es agresiva”. Gente de este blog y comentaristas: ¡basta de palmearse entre amigotes y saltarle a la yugular a alguien que hace una critica negativa a alguno de sus allegados! No hay razones personales, no creo que Enriquez sea enemiga de Bizzio, muy por el contrario. Si esta periodista hace una crítica negativa (a un libro de Interzona, oh pecado) y argumenta, decir que sus argumentos son bli o bla, me parece una discusion tonta o interesada. Permitamos el disenso muchachos, aunque sea para mantener algo de sinceridad critica.

  39. Charlyzen Says:

    Creo que es equivocado lo que dice Quintin sobre las “herramientas” del escritor. Escribir es un oficio como cualquier otro y es necesario conocer la técnica y entrenarse en la práctica como un músico. Nada mas. El problema de esta generación de jóvenes tardíos que llegan a la paternidad después de los 40 (Guebel, Bizzio, y otros de la misma caterva) es que no tienen nada que contar y ahora se desayunan en que son padres de familia, hay que pagar las expensas, los chicos tienen sarampión y ellos quieren seguir vagando por bares y tratando de levantarse minitas…Para mi las historias tienen que tener algo que contar, más que comentar livianamente si me separé de Susy y me encamo con la chica del departamento de al lado mientras el marido, trader en la bolsa, hace guita todo el día. Prefiero las viejas policiales del viejo Chandler y que haya sangre, viajes, muertes y cosas que me hagan sentir un poco más vivo de lo es estoy. La generación de los Pauls, Bizzio, Forn y cía. ya no tienen nada que contar y por eso se recluyen en historias domésticas, entre bombachas sucias y lágrimas masculinas…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: