Play it again, Sam

La verdad de la milanesa

por Tomás Abraham

Ante el éxito obtenido por la oferta gastronómica, propongo un tema de debate. ¿Cuál es la mejor carne para degustar una milanesa?

¿La cuadrada, el peceto, la bola de lomo, la nalga, el lomo? ¿Puede haber otra?

Les contaré un sueño. Un día me despierto en sueños, como Alicia, atravieso el espejo y veo un maravilloso Restó iluminado en Palermo Soho, Nicaragua y Armenia, que tiene un letrero luminoso que dice: PAN RALLADO. Soy el dueño, como un Humphrey Bogart de la Milanesa. Regenteo el lugar como aquel varón de Casablanca, el bar lo atiende Lauren, una veinteañera arisca y fulgurante. Hay dos pianos, están, sí, ellos también, Dooley Wilson y Hoagy Carmichael. Fumo.

foto-milanesa.jpg

La carta ofrece un selecto menú de platos, todos con pan rallado. Carnes en todos sus cortes, a elección, se puede pedir una picadita con cuadraditos de milanesa surtida, “Play it again, Sam” es el famoso filet de merluza con puré. Camarones empanados. Albóndigas rebozadas. La Suprema Maryland. Pan de carne. Costillita de cerdo con papas Bacall. Lomo de cordero a la paprika, conocido como “Filet d’agneau a la Peter Lorre”.

La clientela es selecta. Los tiempos duros imponen la mezcla de personajes. Se codean gente de los servicios con luminarias del espectáculo. Cliente asiduo es Alberto Fernández. Suele pasar Magdalena Ruiz Guiñazú, el personal jerárquico de Radio Continental abulta su cuenta corriente. Lanata tiene descuento. Le encanta a Leticia Brédice, viene con su hijito. Emilio Fernández Cicco siempre pide lo mismo, se llama “ suicidio del hígado”: salchicha alemana a caballo. Edgardo Cozarinsky es el último en irse.

Cada uno puede elegir el corte que más prefiera. Los precios no son muy diferentes entre sí. Por decisión del Chef, Washington Panacea, la reina del menú es la milanesa de nalga con papas fritas. No hay cerveza. Sólo vino y bebida blanca en el estaño.

Me despierto, hoy llueve. Escribo para La lectora provisoria, propongo un debate.

Foto: Cora Burgin

9 comentarios to “Play it again, Sam”

  1. Hipolita Says:

    Peceto. Los fundamentalistas de la milanesa dirán que importa el tamaño y que el peceto te somete a milanesas redondas y chiquitas: redonditas no aspirantes a napolitanas. Yo igual digo: peceto.

  2. Marcelo Says:

    nalga, sin ninguna duda.
    nalga.

  3. filo Says:

    te cuento algo muuyy loco, en un campo de San Luis, comi milanesa de…. PUMA!!! eso sí recién cazadito y la verdad estaba muy buena. Para la encuesta Peceto. sin dudas

  4. Ella Says:

    El peceto es interesante, prolijito, carne bonita, fibrosa pero no tanto, sabrosa. Le queda muy bien a la milanesa. Y la milanesa de peceto marida muy bien con un plato circular, combinando geometrías asimilables, escolares, previsibles. Me encanta encontrarlas en casa de mi madre.
    En casa, casi siempre como de las otras. Al elegirlas, me alcanza con ver una bandeja con una rosada ternera, con poca grasa en el centro y en los bordes. Que me sorprendan sus formas, en este caso, lo aprecio como un plus. Ya en la mesa, me arrepiento de mi elección y añoro las milanesas redonditas de casa de mi madre. Gataflorismo milanés. Poco apto para responder una encuesta…
    Estoy a tiempo de votar por el alfajor Havanna?

  5. alicia Says:

    Nalga o peceto, depende del acompañamiento.

  6. federico martini crotti Says:

    Acabo de comer de peceto en lo de mis suegros la otra noche. Son perfectas para seguir hablando, terminar las oraciones hasta el fondo y nunca topar con nada que se le parezca a un nervio. Son diplomáticas y están fenómeno, lo que ocurre es que el peceto es la carne más magra que compone a la vaca. Mi cuñado me retó a duelo de milanesas. Comí muchísimas pero lo dejé ganar porque es deportista y más jóven. De todas formas me cayeron al pelo. Algo parecido ocurre con las de lomo que se dispensan en tantos restorans porteños como, por ejemplo, Rondinella (Niceto y Dorrego), con puré de batatas. La grasa, en este caso, la aporta la fritanga. El problema con estas variantes “sanas” y simpáticas es que no presentan nada de vértigo ni tómbola en cuanto a qué pueden deparar. Tampoco remiten a límites geográficos de posibles paises, como sí lo hacen las de nalga y cuadrada. Mucho menos proporcionan esa seguridad visual de sentarse frente a una ojota de Ginóbili a quien no le queda otro remedio que saciar el apetito más desquiciado. Qué se yo, me gustan todas mientras se puedan masticar. Perdón pero no puedo votar a ninguna, excepto la de Albamonte. (quedan afuera las de mamaes, abuelas y tías por intimistas)

  7. la condesa sangrienta Says:

    Peceto.
    Definitivamente.
    Carne prolijita con la que no se pierde tiempo recortando excesos adiposos. A quienes les importa el tamaño, recomiendo emprenderla a golpes con el doble beneficio de aumentar la superficie y y exorcizar las penas.

  8. camila y jorge Says:

    no al peceto!!! el peceto es la carne roja mas magra del mercado, con muy poca grasa, es decir, muy poca gracia. La nalga es la respuesta, o el cuadril en su defecto.

  9. Phy Says:

    Peceto o nalga. Cuadril no, sin duda.

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