por Gabriela Ventureira

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Publicada en Perfil el 3/5/20
por Quintín
La llamada telefónica más famosa de la historia de la literatura fue la que Iósip Stalin le hizo a Mijaíl Bulgákov en algún momento de 1930. Como se puede leer en los tres tomos que Vasili Shentalinski les dedicó a los “archivos literarios” de la KGB, la maquinaria de espionaje y delación de los escritores soviéticos era enorme y la vigilancia podía concluir en destierro, encarcelamiento o ejecución. Pero, en general, los escritores la pasaban bastante bien en la URSS: eran parte de los sectores privilegiados por el régimen y, a cambio, aceptaban la censura y practicaban la complicidad de los artistas subsidiados. Lee el resto de esta entrada »
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Sobre el régimen de cuarentena en la Argentina
por Pablo Anadón
“Sin consideración, sin pudor, sin piedad,
me han rodeado de muros, altos muros macizos.
Y ahora me siento aquí, desesperado y solo,
sólo pensando en cómo mi mente roe el destino.
Porque aún había tanto por hacer allá afuera.
¡Cómo fue que no vi que alzaban esos muros!
Nunca escuché albañiles, nunca un solo sonido.
Imperceptiblemente, me han clausurado el mundo.”
Konstantino Kavafis
(Versión de P. A.)
Veo que no pocas personas, más allá de su orientación política, consideran justa y necesaria la modalidad de cuarentena adoptada por el gobierno argentino, que se ha mantenido sin mayores variaciones desde su implementación el 20 de marzo pasado. No me referiré aquí sólo ni especialmente a la situación económica, si bien todo pareciera indicar que hoy la Argentina semeja a una suerte de desvencijado Titanic en mar adentro, que avanza a toda máquina y a toda orquesta hacia una previsible catástrofe. Lee el resto de esta entrada »
por Gabriela Ventureira

Publica en Perfil el 26/4/20
por Quintín
Hace unos meses leí Una vida en las carreras, el extraordinario libro en el que el australiano Gerald Murnane se ocupa de su afición al turf. Aunque me pareció que estaba ante un gran talento literario, el tipo se pintaba a sí mismo como un burrero tan fanático que no lo imaginé haciendo otra cosa en su vida que ir al hipódromo. Pero unos meses después, gracias a mi amigo Dasbald, descubrí en inglés una de sus originales y deslumbrantes novelas y así me enteré de que Murnane tenía una obra considerable. Durante unos días sentí que estaba en posesión de un secreto, pero resulta que Murnane ya es casi famoso. Hace ya un tiempo que el ubicuo Coetzee habló bien de él y el New York Times lo definió como el más importante de todos los escritores desconocidos. No sería raro que Murnane, aunque ya tiene 80 años, gane el Nobel: es demasiado bueno como para exigirle corrección política. Lee el resto de esta entrada »
por Gabriela Ventureira

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Publicada en Perfil el 19/4/20
por Quintín
A veces me despierto moderadamente optimista y otras veces decididamente apocalíptico. Hoy se me dio por pensar en las actividades que van a desaparecer o que van a cambiar radicalmente por culpa del coronavirus. Por ejemplo, los cines: ¿Cuándo reabrirán, si es que lo hacen? Y si lo hacen, ¿serán rentables? Ni hablar de los bares y los restaurantes: ¿a cuántos liquidará la pandemia? Más preocupante aun, ¿entraremos en la era del sexo con barbijo? Lee el resto de esta entrada »
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A propósito de Fulgentius de César Aira
por Yupi
Había hecho todo lo posible para calmarme. Había tomado bromuro; había salido a dar una vuelta por la cocina; me había obligado a sentarme y responder algunas cartas. Pero aun así era imposible aliviar la presión de mis pensamientos. Sentía que mi mente nunca dejaría de funcionar una y otra vez en un círculo de indagación inútil. ¿De qué extraño material estaba hecho Aira? ¿Era una especie de súper cerebro? ¿Había encontrado una forma de alargar las circunvoluciones del cerebro humano, de modo que el pensamiento viajara más lejos y llegara más rápido a transiciones parciales y contradictorias? Debía ser que de alguna manera la energía cerebral de Aira se había almacenado, como la electricidad en una batería, generando con el tiempo una amplificación de todo el sistema nervioso central. Al menos esa fue la vaga conclusión que vino a mi cabeza tras la lectura de su última novela, y me quedé ahí. Lee el resto de esta entrada »
Publicada en Perfil el 12/4/20
por Quintín
Si algún argumento faltaba contra la literatura del yo es la proliferación de diarios de la pandemia a cargo de escritores conocidos: ya bastante tengo con mi vida monótona como para compartir la de otros, aunque esté escrita, a veces, con ingenio o con elegancia. Para soportar un diario del coronavirus, debería ser el de alguien que ni siquiera menciona el tema y comenta en cambio sus reflexiones sobre el ser y el ente o sus lecturas de novelas policiales. La otra alternativa para hacer soportable un diario del virus sería —y acá pueden usar todo el yo que quieran— el de alguien que cuente como viola sistemáticamente las medidas dispuestas por el gobierno, por cualquier gobierno. Sería el diario del primer pirata sanitario. Aunque fuera estrictamente verídico, sonaría como una obra de ficción. ¿Pero quién quiere realidad en estas condiciones? Lee el resto de esta entrada »