Contribución para Animal Planet
por Flavia de la Fuente
Segundo paseo del invierno con Ella®. Como siempre, la cachorra corría, saltaba y sobre todo buscaba comida o peleaba con los perros que se le cruzaban en el camino. Aunque pensándolo bien, hoy no peleaba con los perros, solo estaba interesada en olfatear centímetro a centímetro la playa en busca de algún tesoro escondido. El paseo era apacible, hasta que, de pronto, vi un lobo marino en la costa. También lo vieron los perros que nos acompañaban, que creo que sumaban un total de cinco. ¡Pobre foca, pensé! Ya sé, no me lo corrijan, sé perfectamente que no hay focas en esta zona, pero para mí los lobos son focas. Y para colmo, esas focas suelen estar enfermas o lastimadas. La cuestión es que nuestra pequeña jauría divisó al animalito indefenso y hacia allí se dirigieron nuestros canes raudos y patoteros. Y empezó una batalla campal. ¡Pobre foca! Imaginen que de la nada la atacaron cinco monstruos terrestres. La foca reculaba y trataba de hacerse a la mar. A medida que la foca se metía más profundo en el agua, los perros se desinteresaban. La primera en abandonar la lucha fue Soli, que no le gusta mucho el mar, que le tiene miedo a las olas. En cambio, la temeraria Ella® se encarnizó en una lucha a muerte con su pariente marina. De lejos eran iguales: ni Q ni yo las distinguíamos. Temíamos por la vida de la pobre foca y también por la de Ella®, que parecía decidida seguirla hasta Africa. Pero, para que no se angustien, les cuento que todo terminó bien. La foca se refugió en el mar y Ella® al perderla de vista volvió con nosotros sin ninguna herida visible. Como llevaba mi cámara pocket pude registrar muy de lejos la pelea entre Ella® y la foca.
agosto 10, 2012 en 9:26 am
el lobo marino es un animal salvaje, como tal puede sentirse agredido o acorralado y en ese caso ser agresivo. Creo los cánidos la sacaron barata. Saludos.
agosto 10, 2012 en 10:12 am
Sí, ya sé que los lobos marinos son bravos. El año pasado, sin darme cuenta pasé al lado de un lobito enfermo. Yo estaba con Solita y nos pegamos un susto tremendo porque de pronto sentimos un rugido como el de un león!
Ayer yo me puse muy nerviosa, pero Ella® no hacía caso. Es una cachorra muy irresponsable. Por suerte, no hay lobos marinos todos los días.
Saludos,
F