por Quintín
1) El gobierno suspendió el contrato con Global Infrastructure, la empresa que controlaba el SUBE. Así dice la noticia.
2) Todo empezó hace unos días cuando el periodismo averiguó que la empresa era en parte británica y que su responsable ganaba una fortuna.
3) Lo raro era que el misterioso señor Chandler no tenía una dirección ni era ubicable en ningún lado.
4) Era raro, pero más raro era otra cosa. ¿Qué se suponía que hacía Global Infrastructure, joint venture de Chandler con socios locales?
5) Se supone que Chandler y sus socios ***controlaban*** la tarjeta SUBE.
6) Ahora bien. ¿Qué diablos quiere decir “controlar la tarjeta SUBE”?
7) Ahora nadie le va a prestar atención al tema, pero tengo una hipótesis. En realidad dos.
8) Una es que suspendieron el contrato porque Global Infrastructure NO HACIA NADA. Y también para que no se supiera que no hacía nada.
9) Implementar la tarjeta SUBE como funciona actualmente (cargando dinero y luego descargando en cada viaje) es una pavada.
10) No hace falta ningún genio inglés para que funcione. De hecho ya funcionaba antes y otras tarjetas lo hacen.
11) Pero la SUBE iba a tener otra parte. Una idea loca de la cual alguien la convenció a CFK en tiempos de la “sintonía fina”.
12) La idea era que los “ricos” iban a subsidiar a los “pobres”.
13) Pero era muy difícil encontrar el modo de distinguir ricos de pobres sin caer en injusticias absurdas y excepciones infinitas.
14) En el Estado nadie sabía hacer eso y decidieron llamar a una licitación (por supuesto amañada).
15) Que ganó el “muchacho que sabe” Chandler con sus socios en el curro.
16) Pero el proyecto era inviable. Y Chandler lo sabía. Y sus socios también.
17) En el camino la sintonía fina quedó sin efecto. Y se decidió que la SUBE cueste para todos igual.
18) Y Mr Chandler y sus amigos se dedicaron a cobrar por no hacer nada o por hacer una pavada para disimular.
19) Y así, cuando salió en lo de Lanata, cancelaron el contrato porque era inglés, porque era caro y porque no hacía falta.
20) Pero, sobre todo, para que nadie pregunte qué hacía la empresa, qué significaba “controlar la SUBE”. Eso creo.
julio 13, 2012 en 3:31 pm
Son increíbles. No han dejado de hacer negocios, ni siquiera con el cantero de una placita.
Si no hubiera sido por “La Nación”, primero y luego por Lanata, el curro de la sociedad encombandita por (malas) acciones “Néstor, Cristina y asuciados”, se hubiere anotado otro poroto, sin que nadie se enterare. ¿Cuántos más existirán?.
¿Alguien todavía tiene dudas sobre las razones por las que los cristinistas odian a la prensa?
julio 13, 2012 en 8:50 pm
Tal cual. Son unos corruptos mentirosos hijos de puta y unos fachos enloquecidos, pero los idiotas saltan chillando que las viejas conchetas de barrio norte no sé qué. Nos gobierna y nos veja una millonaria sicópata montada en una pirámide de alcahuetes y de ladrones, pero los pelotudos señalan a las viejas conchetas y a Lanata como insignia del mal. Cretinos sobones del gobierno, inculpan a la enorme masa del pueblo que se opone al siniestro mamarracho kirchnerista. Justifican las peores hijoputeces con el infame descargo de que la oposición está desarticulada. Los discursos delirantes de la líder revolucionaria dan vergüenza ajena. Ya no tienen argumentos para defender nada. La economía se cae a pedazos y estallan los conflictos y los escándalos de corrupción por todas partes pero los cínicos defensores de la mierda kirchnerista insisten en acusar a la población y a la prensa y al resto del mundo. Realmente cuesta creer el grado de locura y de estupidez que exhibe el cinismo K. Fascismo demencial puro y duro. Se solazan en el daño y la opresión y las persecuciones que acomete el gobierno y gozan con la posibilidad de que esa lacra se instale eternamente para humillar y tiranizar al pueblo. Dan cada vez más asco y más miedo. Después bufan que la gente los odia. ¡Cómo no odiar tanta miseria, tanto delirio y tanta maldad! Es un deber cívico aborrecer estos engendros.
julio 15, 2012 en 11:47 am
Sobre el interrogante 20 de Q:
¿Ese control, no sería más bien control de las personas, que del servicio del SUBE en sí?
¿No sería nada más que una fachada, debido a que las verdaderas oficinas en realidad funcionan el el edificio de calle 25 de Mayo 11?