Gonzalo Castro también visitó este verano la Sede Central donde durmió una noche. Venía de pasar unos días en Cariló y partía rumbo a Buenos Aires para terminar su cuarta película, que lo tiene muy contento. Comimos, charlamos y nadamos los tres juntos en el mar. Fue una compañía muy placentera y cariñosa. Además, hizo feliz a Q con un regalo: una botella de Angelica Zapata Chardonay.
Foto: Flavia de la Fuente

febrero 21, 2012 en 11:02 pm
Muy bien por Gonzalo, y con muchas ganas de ver su cuarto film de autor. RK