Diálogos en Bariloche (1)

Jornada de apertura

por Flavia y Quintín

F y Q están situados en la confitería del Hotel Edelweiss, un más que digno alojamiento para su estadía en Bariloche, listos para incurrir nuevamente en la crónica de festival dialogada.

F: Ayer fue la apertura. Hubo discursos, película y cóctel. Vayamos por partes. Para mí, los discursos estuvieron bien. Hablaron el Subsecretario de Cultura de Río Negro, Armando Gentili, y los encargados de la programación: Pablo Mazzola y Roger Alan Koza. Gentili, que por lo que entendimos se está yendo de la función, instó a la población de Bariloche y en particular a la comunidad cinematográfica a que muestre una firme voluntad para que continúe el festival de cine, que va por su tercera edición. El tío Koza habló de la línea artística del festival y a Pablo le tocó presentar a la cineasta local Natalia Cano directora de Escondidos al oeste de Pichi Leufu.

Q: Para ir recién por la tercera edición, el festival se ve sólido —a partir de una programación esmerada e inteligente— y bien organizado. Lo de la continuidad es una música que se escuchó muchos años en el Bafici. Recién cuando se cumplieron 10 años, los periodistas dejaron de preguntar si la próxima edición se llevaría a cabo. De todos modos, fue una inauguración sobria en la que brillaron por su ausencia representantes de Incaa y de la ciudad. Seguramente habrá internas que desconocemos y que tampoco queremos conocer. Pero eso redujo los discursos al mínimo indispensable. Teniendo en cuenta, además, que la película de apertura duraba menos de una hora, se puede decir que fue amable para los invitados.

F: ¿Viste qué lindo que es el cine? Según nos contó más tarde Gentili, la familia Fenoglio, una de las potencias locales del chocolate, gastó una fortuna en remodelarlo. Además de bonito, la proyección era muy buena. Estábamos en la primera fila (porque nos sentaron ahí) y se veía perfectamente.

Q: El teatro La Baita es un viejo establecimiento que fue totalmente restaurado y se reinauguró la semana pasada. Al parecer es un teatro que solo se usará como cine durante el festival. Pero, en Mar del Plata, por ejemplo, no hay una sala así.

F: Me pasó algo raro. Apagaron las luces, empezó la película y me quedé dormida. Así que la culpa no es de la película sino de mi agotamiento de tantos kilómetros de ruta y fotos. Entonces me vas a tener que contar vos de qué se trataba. A cada rato me despertabas con un comentario y no entendía de qué me hablabas. ¿Está buena? El tema parecía interesante.

Q: El tema era efectivamente interesante: una historia abreviada de los aborígenes de la zona desde el siglo XIX hasta la actualidad. Tiene una cantidad importante de testimonios y unos cuantos personajes que valdría la pena conocer más en profundidad. Pero la película es fallida por demasiadas razones. La primera, la más evidente, es que es torpe técnicamente. Está mal montada, filmada erráticamente, tiene una música imposible y con todo el material registrado no se las arregla para que la historia que cuenta sea comprensible. Al contrario, la tendencia a hacer un picadillo publicitario de planos y a inflarlos con música muestra una concepción del cine falsamente actual, pero muy primitiva y poco meditada. Pero eso no es lo más grave.

F: Es una opera prima. La estás matando. Hay que ser piadoso.

Q: Hay que tratar de decir la verdad.

F: Pero con cuidado.

Q: Vos sabés que no es la especialidad de la casa. Y eso que trato. En este caso, es difícil no ser duro con la película. El tema técnico, agravado por una falta de sincronización en el sonido por un mal transfer, es el menos importante. El problema importante es que la directora, que se presentó a sí misma menos como una realizadora que como un soldado de la producción audiovisual, no parece haber comprendido que el cine es algo más que un conjunto de recetas y, sobre todo, que lo primero que tiene que hacer un cineasta es confiar en sus materiales. Aquí se hace todo lo posible por destruirlos de dos maneras. La primera, envolviendo el material documental en una penosa ficción al comienzo y al final, injertada para darle más volumen y un supuesto atractivo a la película. Y esas partes son francamente horrendas.

F: Sí, antes de dormirme vi a una nenita con los abuelos que intentaban distraerla mientras en la calle se ve cómo se llevan a alguien en un Falcon verde durante la dictadura.

Q: Sí, ahí entramos en un terreno más pantanoso aun. La película está simplificada hacia un mensaje maniqueo que unifica dos siglos de luchas de los aborígenes en una misma causa de rechazo a la dictadura militar. No solo es demasiado fácil sino que es oficialista: como si para hablar de las luchas sociales y de la misma historia argentina hubiera que ponerse bajo el paraguas protector de la ideología que ayer alguien calificó de “Billiken Progresista”. En la época del primer peronismo, Hugo del Carril filmaba Las aguas bajan turbias y Apold lo obligaba a insertar un prólogo que decía que esas cosas no pasaban en el gobierno del General. Ahora, parece que algunos cineastas vienen con Apold incluido y por razones incomprensibles se ven obligados a declarar que su película se inscribe en el sistema del adoctrinamiento imperante.

F: Che, ¿no estarás exagerando un poco?

Q: Puede ser, pero hay algo que me subleva en todo esto. Hay una escena extraordinaria en la película. Una vieja mapuche cuenta frente a una cueva en la montaña que ella vivió ahí de chica y agrega lo feliz que fue en ese lugar. Lo dice con una alegría genuina, con una elocuencia admirable. Allí se ve el misterio de una vida comunitaria silenciada por la civilización. Se ve el contraste entre la tradición y el progreso, se ven las pistas de una vida alternativa. En varios personajes aparece esa visión autónoma, profunda, auténtica. Pero esos momentos están opacados por intervenciones absurdas como la supuestamente alegórica castración de un carnero, de una inutilidad y un mal gusto flagrantes. Esa sopa integrada por golpes de efecto, falta de destreza y maniqueísmo ideológico hace indigesta cualquier recopilación de material que pueda tener valor histórico, antropológico o artístico. El mal cine es destructor.

F: Basta, por favor. Ya quedó clarísimo que no te gustó. Lo que estuvo divertido fue el cóctel donde nos reencontramos con amigos y conocimos gente interesante de la zona, que nos trataron con mucho afecto.

Q: Hoy tuvimos la primera reunión con el jurado. Campusano es un personaje increíble y Juan Manuel Domínguez, que reemplazó a Jellinek, cuyos compromisos actorales le impidieron concurrir, parece simpático. Sobre sus opiniones cinematográficas tengo mis reservas, pero veremos qué sucede. De todos modos, se vienen tres días durísimos, con muchas películas y poco tiempo para la recreación.

F: Yo, por suerte, tengo mucho agua cerca para sacar fotos. Hoy estuve más de media hora pisando las piedritas del Nahuel Huapi. Casi no se veían las montañas. Debe ser la maldita ceniza.

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20 comentarios para “Diálogos en Bariloche (1)”

  1. Velcro (@BarryEggan) Dice:

    Q: Hay que tratar de decir la verdad.

    F: Pero con cuidado.

    Q: Vos sabés que no es la especialidad de la casa.

    Autoconciencia en LLP.
    Esperamos el resto de las crónicas!

  2. Luis Dice:

    Qué curioso, a mí justamente la secuencia de la caverna (me parece que es la que está en Cerro Leones, cerca de Dina Huapi) me pareció “impostada”. Como declamatoria. Y que ese “todo pasado fue mejor” persiste como una herencia de los románticos…

  3. janfiloso Dice:

    Gran semana para Q y F.
    Q : cine y mas cine.
    F : agua y mas agua.
    Que la pasen muy bien.

  4. lalectoraprovisoria Dice:

    Gracias Janfi por los buenos deseos.

    Y también habrá chocolate, comidas deliciosas y paseos.

    ¿Cuál es la mejor casa de chocolates de Bariloche? Esperamos recomendaciones. Somos adictos también al chocolate.

    F

  5. lalectoraprovisoria Dice:

    Sí, claro, porque mejor es el presente, con los pocos indígenas que quedan trabajando de representantes de los pueblos originarios. Es el problema del maniqueísmo: no acepta las contradicciones que cualquier modo de vida implica y tiene el adjetivo descalificatorio a mano, en este caso “romántico” dicho de modo despectivo. La militancia y la fe en el progreso son también consignas románticas a su modo. La realizadora se encuentra con esas contradicciones, no deja que el cine se haga cargo de ellas y no puede procesarlas: arma entonces una defensa contra las contradicciones neutralizándolas en la multiplicidad y la confusión mientras se pone a resguardo en el amplio paraguas de la ideología oficial.

    Q

  6. Luis Dice:

    Uau! Pero no escribí “romántico” como adjetivo, escribí “los románticos” pensando en “el romanticismo” como movimiento artístico que no descalifico para nada, vaya si fue un aporte…
    Solo que actualmente no me interesa como enfoque.
    Por otra parte, estoy de acuerdo con algunos comentarios sobre la película, como lo innecesario de “envolver” el material en una ficción al comienzo y al final y lo del sonido agregado, bastaba el sonido ambiente.
    Y otra cosa – aunque lo haya achacado al cansancio – que F dijera que se quedó dormida me parece una descortesía innecesaria.

  7. noriega Dice:

    Juan Manuel Domínguez es un tipazo y muy simpático. Con respecto a sus gustos cinematográficos…, como te decía, es un tipazo y muy simpático.

  8. pedro Dice:

    Prueben la chocolateria Rapa Nui. Si no “La abuela Goye”, pero parece que la materia prima de RN es mejor (cosas que se dicen por ahi). De todas formas, despues de comer 100 gramos al hilo las diferencias se diluyen.

  9. mimi Dice:

    Hola Flavia: te recomiendo los chocolates Abuela Goye. Que disfruten del buen cine, rica comida y de la naturaleza. Saca fotos de árboles y arbustos, los amo. No te enojes pero con tanta agua me siento ahogada. Saludos

  10. saint-jacob Dice:

    …acá está el “work in progress”…

    …já já, Noriega durísimo…

    …yo a Bariloche fuí con mi curso en el 79′, dudo que sirva alguna recomendación de mi parte…

  11. saint-jacob Dice:

    …eeeehhh… bueno, el “work…”: http://www.youtube.com/watch?v=S-Br9NtyRZc

    …no se si Natalia es buena o mala Directora, pero, segun estas fotos, no hay duda de que es bonita, ¿eh? (perdón por el tufillo viejoverdoso)…

  12. saint-jacob Dice:

    …eeehhh… bueno, las fotos (maldición!):
    http://www.bariloche2000.com/index.php?option=com_content&view=article&id=62387:las-personas-detras-del-lente-&catid=52:cronicas–por-hans-schulz&Itemid=67

  13. * dee dee Dice:

    sin duda, Rapa Nui es la mejor tienda de chocolates.

  14. marta Dice:

    disculpenme que me atreva a opinar diferente, pero de corazon les pido… vuelvan a su mundito cerrado y limitado!!!! … y sigan por favor “fomentando” con sus “criticas” el cine nuevo, sentido, hecho con pocos recursos, investigando por años, sin imporovisacion… gracias eh? sean bienvenidos cuando quieran… ya que evidentemente lo unico que les interesa es el morfi y el chupi… lamentable!!!

  15. Roque Dice:

    Asi como en 1880 en Buenos Aires se decidio exterminar a los indios y seguir la moda de Paris, hoy seria necesario exterminar a todos los directores del interior que no respetan las normas basicas del buen gusto que se cultiva en los festivales europeos, y en Buenos Bires , por supuesto, hasta se se les ocurre musicalizar una escena, que asco !!
    Vos Quintin, podrias ser el Roca del siglo XXI, esta critica es el comienzo de esa gesta patriotica que estas llamado a liderar.

    Te doy un dato: En el museo del centro cívico hay un Remington.

    Viva Paris!!

  16. Carma Dice:

    No estoy de acuerdo en que la peli sea oficialista, entiendo que no te haya gustado la trilladísima escena del falcon verde, pero yo interpreto que la directora intentó hacer una analogia entre la dictadura y la conquista. Por otra parte ella seguramente cursaba la primaria durante la dictadura y alli le enseñaron que los indios no existian mas. Al venir a vivir a Rio Negro, los conocio, escondidos, y desde ahí quiso contar la historia.
    En ningun momento se insinua que las cosas hayan mejorado con el actual gobierno,sino que queda muy claro que esta gente sigue siendo despojada de sus tierras hasta el dia de hoy, con la complicidad de los gobiernos de turno tal como viene ocurriendo en los ultimos 130 años. Los que vivimos en Rio Negro y conocemos la problematica indigena, sabemos que mas allá de algun discurso de la presdenta, el gobierno K ha hecho muy poco por mejorar las condiciones de vida de los pueblos originarios. La pelicula gustó mucho a la gente de Bariloche y de Rio Negro.

  17. lilia Dice:

    Muy bueno el enlace ‘Detrás de la lente’, saint-jacob.

  18. saint-jacob Dice:

    …no vi la película, por ende. no puedo dar mi personal y subjetivo punto de vista sobre ella… por otro lado, me he ‘enojado’ muchas veces con algun(os) comentario(s) de Quintín… pero apelar al autoritarismo provinciano (y lo digo desde el interior del interior) es vergonzoso… distinto es lo de Carma, que acepta lo que Q ha escrito descarnada pero libremente acerca de su visión, y contesta su desacuerdo desde allí… con la prepotencia creo que no se llega a nada, y seguramente Natalia, si es la artista que aparentan las notas que leí, va a saber ‘defender’ su logro de forma adulta y ‘pasional’, no con tal grado de ‘chicanez’…

    …y gracias, lidia…

  19. saint-jacob Dice:

    …quise decir (obvio): Lilia…

  20. Roque Dice:

    Pero si es igualito a Roca el loco. Julio Argentino vino a traer el progreso, y el vino a iluminar a la chusma inculta que se atrevió a aplaudir fuertemente esa pelicula.

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