Hoy no estuve nada zen. Saqué miles de fotos en la playa y en el pueblo. El día estaba nublado, oscuro, sin viento, perfecto para mirar. Los colores eran intensos gracias a la ausencia de sol. El problema es que volví a casa con cientos de tomas. Arena, agua, caracoles y arena, agua y caracoles, espuma y arena, huellas de autos o de animales, texturas, cosas de la obra de al lado, carteles, en fin, que volví a sacar varias fotos por minuto. Como auto castigo no voy a publicar ninguna. Y ni siquiera las voy a mirar. La foto que publiqué la saqué en casa, después de una larga caminata purificadora de la vista, sin Solita (porque no quiere) y sin la cámara. Pero, miro esta foto y me doy cuenta de que lo mío es al aire libre. Hasta mañana.
Foto: Flavia de la Fuente
