Texto de la presentación de las Crónicas caninas en el FICValdivia 2010
por Ascanio Cavallo
Este libro es el resultado de mucho trabajo y muchas voluntades, pero sobre todo de una: la de Gonzalo Maza, que luchó por más de un año para convencernos de que los textos de Quintín y Flavia sobre sus viajes al Festival de Cannes merecían ser el cuarto volumen de la Colección Cine de Uqbar Editores realizado en conjunto con el Festival Internacional de Cine de Valdivia. Este es el décimo libro de esta misma colección, que gracias a la decisión de Uqbar se ha convertido en la más importante en su género de América Latina, y posiblemente del mundo de habla hispana.
No es que Gonzalo necesitara convencernos de la calidad crítica de Quintín y Flavia. Sabíamos bien, por sus años al frente de la revista El Amante, que ellos son las dos mejores plumas de Argentina en cuanto a cine se refiere. Lo que resultaba difícil era hallar el centro en el océano de textos que ambos han producido desde los años 90. Eso, que podía tomar meses, en cierto modo lo había hecho Gonzalo mientras las crónicas de Quintín y Flavia sobre sus visitas al Festival de Cannes se publicaban en El Amante. Los dos estuvieron viajando a la Costa Azul francesa entre 1997 y 2005, y todos lamentamos que dejaran de hacerlo después: nos quedamos sin, por así decirlo, la más valiosa mirada desde el sur que teníamos sobre ese acontecimiento. De todos modos, en esos nueve años Quintín y Flavia presenciaron un momento muy particular en la historia del cine contemporáneo. No cometeré la fechoría de decirles qué es eso particular, porque lo pueden leer en este libro.
Sólo diré que, sin renunciar ni por un segundo a su argentinidad, Quintín y Flavia describen su recorrido por el festival más importante del mundo con una humildad personal que desconcierta y con una certeza crítica que carece de complejos. Leo, en la primera bitácora del primer viaje a Cannes, en 1997, cuando recién empezaban una serie que no sabían dónde terminaría;
“Miércoles 14 de mayo. A las 8.30 dan Los Angeles al desnudo, thriller de Curtis Hanson, autor de obras tan valiosas como La mano que mece la cuna y Río salvaje. Buena oportunidad para dormir”.
La discusión sobre dormir o ver una película temprano ocupa varios momentos del libro, como también las discusiones sobre las credenciales, las cenas con amigos interesantes y también con pelafustanes, el paso fugaz y olvidable de las estrellas y, sobre todo, la política interna que hace que los festivales sean más o menos apetitosos para los cineastas, los artistas, los intelectuales y los críticos.
La mayor dificultad, digamos, “técnica” de la crítica consiste en valorar y calibrar las películas en el mínimo de espacio. Todos podemos escribir ensayos largos sobre una cinta, y quizás sobre cualquier cosa, pero eso suele ir contra el tiempo, contra la oportunidad y sobre todo contra la paciencia de los lectores. Otra cosa es escribir de manera sintética, justa y con el máximo de matices. Esto es lo que mejor saben hacer Quintín y Flavia: a veces despachan una película con un par de frases, a veces le dedican varios párrafos. Por supuesto, ni siquiera yo me siento con la obligación de compartir sus juicios. En eso consiste la crítica: en el libre tráfico de las ideas y las opiniones.
Leyendo Luz y sombra, uno puede saltar de furia tantas veces como estar felizmente de acuerdo. Lo que es seguro es que se trata de un texto que se disfruta de comienzo a fin, porque Quintín y Flavia se pueden perder una película, pero nunca pierden la agudeza y el humor. Por eso, como dice Gonzalo, este es “uno de los textos de crítica más inspirados y frescos que se haya escrito en español en los últimos años”.
Antes de terminar, permítanme leer otro trozo, que nuestros autores escriben durante el festival del 2001.
“…Italia se ha convertido para nosotros en el más misterioso de los países. No logramos entender sus códigos, no logramos explicarnos cómo un país tan moderno y tan avanzado tiene a Berlusconi como jefe de gobierno y… no logramos comprender en qué piensan sus cineastas y ni siquiera sus críticos”.
Cambio la palabra Italia por Argentina y esto describe exactamente cómo nos sentimos los que hemos amado y admirado la cultura fílmica argentina. No quiero decir que el pasado fuese mejor. Sólo intento transmitir mi desazón por una cultura que en los últimos años parece lanzada a una deriva a la que sólo se resisten unos pocos intelectuales, unos pocos espíritus libres. En cualquier país sensato, los textos de Quintín y Flavia habrían sido perseguidos por las editoriales locales. ¿Qué pasa en Argentina?
No puedo sino alegrarme de que hayamos tenido, en Chile y en Valdivia, la ocasión de reparar lo que no se ha hecho del otro lado de la cordillera, como muchas veces hicieron otros países generosos con nuestros intelectuales, artistas, escritores y cineastas exiliados. Esta es una expresión de nuestro cariño por la inteligencia argentina y un modesto, limitado llamado de atención para los que aun no se dan cuenta de lo que estamos perdiendo.

octubre 18, 2010 a las 8:07 am
El libro quedó muy bien. Creo que habría que hacer lo mismo con las crónicas del Bafici y un plus apéndice con los relatos de Locarno. Es perfectamente un libro para Bafici y sus publicaciones. ¡Felicitaciones! RK
octubre 18, 2010 a las 2:59 pm
Ascanio, como suele suceder, has dado la respuesta en conjunto con la pregunta : “En cualquier país sensato, los textos de Quintín y Flavia habrían sido perseguidos por las editoriales locales. ¿Qué pasa en Argentina?
El nuestro no es un país sensato.
¿por qué no lo es? Una respuesta un tanto retórica es que tantos períodos sucesivos de inestabilidad política han conspirado contra la formación de una clase dirigente inteligente y honesta que permitiera el lucimiento de las sin duda claras mentes que tenemos en tantos órdenes de la cultura y la ciencia; en su lugar, dirigentes oportunistas, toscos y basicamente deshonestos, han manejado el poder en la argentina en los últimos (…) años (completar con el período que cada uno crea).
Nuevas felicitaciones por el libro.
octubre 18, 2010 a las 5:56 pm
Buenas. Hace bastante tiempo que no paso por LLP, o lo hago muy esporádicamente y me quedo leyendo muy poco.
Unos años atrás, Quintín (a quien no conocía ni conozco personalmente) me mandó un mail, breve y amable, con motivo de un comment que yo había dejado acá en su blog. Se lo respondí tan rápido como pude y le dije, palabras más o menos, que me gustaban mucho sus notas en El Amante y que las “crónicas caninas” coescritas con Flavia me habían parecido piezas excepcionales, incluso le recordé unas anécdotas que ellos contaban acerca de una especie de festival paralelo de cine pornográfico y le conté cuánto me había divertido leyéndolas. Llevado por el entusiasmo, llegué a escribir algo así como “deberían publicarlas en forma de libro”, pero a último momento me arrepentí y borré esas líneas del mail, previendo que me respondería (con modestia sincera) que nada de lo que él escribiera merecía inmortalizarse en forma de libro.
Bueno, me alegra que Gonzalo Maza los haya convencido a él y a Flavia de lo contrario.
Muchas felicitaciones por el libro y espero que se pueda conseguir en las librerías porteñas. Salud.
octubre 18, 2010 a las 9:33 pm
Hola F y Q,
Felicitaciones por el libro! Saben si se va a conseguir en librerías “cualunques” o sólo en lugares especializados?
Gracias!
octubre 20, 2010 a las 6:50 am
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octubre 20, 2010 a las 1:50 pm
lo mejor de todo es que Ascanio se queja de que en Argentina no le dan la relevancia que merece Quintín, cuando si hay alguien que ha ninguneado al cine chileno, ese es precisamente Ascanio.
Ascanio, eres igual a lo que odias.
octubre 20, 2010 a las 4:15 pm
felicidades flavia y quintin,desde ituzaingo.