Golosinas y latigazos
por Quintín
Se acercaba el final y como el veredicto del jurado debía estar listo el viernes, el día anterior nos tocaron tres películas. Una de ellas, September 12 de la turca residente en Alemania Ozlem Sulak, es una especie de contracara de Ivory Tower: si la canadiense era una golosina para los espectadores, esta resultó un latigazo. Sulak, como la mayoría de sus colegas, hizo todo el recorrido internacional e interdisciplinario: nació en Turquía (dentro de un tren, según el catálogo), estudió performing arts en Liverpool, se graduó en digital media en Bremen y ahora trabaja en Hanover, donde recibió becas de instituciones varias que empiezan con Künst, y realizó videos que fueron expuestos en varias galerías antes de llegar al cine.
Bueno, no estoy seguro de que Ozlem Sulak haya llegado al cine. El tren, me parece, se detuvo una estación antes. De hecho, September 12 es una instalación cuyos elementos fueron dispuestos secuencialmente para simular una película. Así como el film suizo de juicios era el resultado de la complicidad entre el sistema judicial helvético y la formateada producción televisiva europea, September 12 es un producto del sistema de curaduría de las artes visuales y la creciente frecuentación de esos enrarecidos espacios por parte de los programadores de cine. En todo caso, un film anónimo, hecho por un sistema que firma con el nombre ocasional de un director. Esas dos películas son las que a mi juicio sobraron en la selección de Cineasti del presente.
September 12 consiste en 17 planos en los que, en cada caso, se escucha un testimonio acerca del golpe militar de derecha ocurrido en Turquía el 12 de setiembre de 1980 y del régimen político que lo siguió. Los personajes son de lo más variado y dicen —treinta años más tarde— algo que no se escapa de lo que seguramente el periodismo y la historia han registrado desde entonces en variados formatos. Hay víctimas, partidarios civiles del régimen, intelectuales, obreros y campesinos. ¿De qué va la película, además de recoger esas declaraciones contradictorias? De no mucho más, es una propuesta muy cuadrada, muy minimalista. Salvo por dos detalles. Uno es que cada uno de los entrevistados aparece desarrollando una actividad manual (profesional o amateur), desde embolsar maíz a tejer o armar barquitos a escala. No hay instalación sin dispositivo ni artista visual que no lo proponga. En este caso, se ve que a la directora le pareció que su elección tan arbitraria como cualquier otra quedaba muy chic, muy elegante. El resultado es un film bonito, prolijo, con diecisiete planos precedidos cada uno por una especie de fogonazo con la imagen fija del testimoniante que sirve como (innecesaria y efectista) presentación que disminuye la mencionada elegancia.
Pero no es suficiente. Una instalación alemana que se precie no solo tiene que ser prolija y elegante, tiene que ser de izquierda sin perder su condición de insignificancia. Ya nos lo enseño Farocki. De modo que en el último plano, Ozlem Sulak ratifica frente a los integrantes del comité que tiene su corazón político en el lugar adecuado. Ese plano está dedicado a un personaje distinto de los otros, de otra jerarquía semántica: es un intelectual que declara que Turquía nunca se recuperó del golpe del ochenta y que la democracia posterior es una mera pantalla para la agresión capitalista. No tengo nada que objetar a esa afirmación. Pero sí a que mientras el hombre dice eso, su actividad manual consiste en forrar ejemplares de Das Kapital, como para subrayar su tesis de que el marxismo ha sido ocultado desde entonces. Este mensaje final después de una hora de opiniones remanidas es demasiado para cualquier estómago sensible.
September 12 infringe al espectador cautivo el supuesto virtuosismo de su realizadora, alguien que tuvo una idea y se dedicó a ilustrarla, a encontrar el casting que le permitiera ponerla en escena y hacerle ensayar a sus actores el testimonio hasta poder capturarlo en una toma. Pero no hay nada en la película, en su cálculo y en su frialdad, que diga otra cosa salvo “admírenme, curadores” o “admírenme espectadores como antes me admiran los curadores”. Como buena parte del arte conceptual, September 12 es un ejercicio de estudiante que pasa por ser una obra adulta simplemente porque conoce las reglas del juego de la academia visual.
Golosinas y latigazos. ¿Es esa la disyuntiva en un festival de cine? ¿Es lícito programar un festival descartando los latigazos y ofrecer solo caramelos, helados y bombones? ¿Es deseable? Creo que sí, aunque la definición de golosina debe ser ajustada un poco. Pero no tengo dudas de que hay que rechazar tanto los Tony Manero como los September 12, películas que desatan sobre el espectador la agresión gratuita desde de un realizador perverso y omnipotente que lo usa como garante de sus becas o de su psicoterapia.
En esos días, me preguntaba en Locarno qué sentido tenía comer y beber a todo lujo, nadar en el lago y dos veces por día ver una película que nos diga que todos somos fascistas o que nos informen que los turcos sufrieron una dictadura militar en 1980 mientras forran El capital. Nuestra coordinadora Sabeline nos contaba que años atrás, el festival tenía una sección de derechos humanos y uno de los jurados había venido a Locarno con un hijo pequeño que lo acompañaba al cine. Las películas eran particularmente truculentas, de modo que el chico tenía su ración diaria de torturas, violaciones y asesinatos. Sabeline pensaba que ese niño era una víctima del sadismo de su padre, pero en un festival somos todos como ese niño que quiere golosinas pero se expone a que le peguen latigazos.
Pero que los latigazos se propinen en un lugar tan lujoso y apacible como Locarno, que acompañen una vida relajada —pensaba yo— resulta un poco obsceno y era de agradecer que no hubiera prácticamente latigazos en Cineasti del presente. Entonces pensé que si la vida festivalera fuera menos agradable, menos aristocrática, entonces sí tendría sentido privarnos de las golosinas. De hecho, esa es la idea en la enorme mayoría de los festivales de todo el mundo. Pero, de pronto, se me ocurrió que cuando estuvimos en Madrid hace unos meses, un amigo de Lisandro —el hermano de Flavia— nos mostró unas imágenes que había tomado en Africa, durante un festival hecho para beduinos refugiados del Sahara. ¿Alguien se imagina que allí sí era el momento de mostrar Tony Manero o cualquiera de sus sórdidos equivalentes? De ningún modo, más bien todo lo contrario: esos espectadores se merecen menos que nadie el latigazo. Como decía Tarruella, no me gusta el cine de terror porque el terror ya está en la vida.
Foto: Flavia de la Fuente

septiembre 22, 2010 a las 6:17 pm
“Como buena parte del arte conceptual, September 12 es un ejercicio de estudiante que pasa por ser una obra adulta simplemente porque conoce las reglas del juego de la academia visual. ”
La petulancia para entendidos no es patrimonio exclusivo del arte conceptual.
Esa frase podría, tranquilamente, ser aplicada a cualquier disciplina.
septiembre 22, 2010 a las 7:25 pm
La disyuntiva es como la del director de cine de Por Meterse a Redentor (Sullivan’s Travels)
septiembre 23, 2010 a las 10:46 am
Q, Farocki nos enseño algo más que planos elegantes. De hecho su estilo me parece más bien árido. Videogramas de la revolución es una obra maestra, un documental de archivo que maneja de tensión de una comedia negra.
septiembre 23, 2010 a las 10:47 am
maneja “la” tensión, quise decir.
septiembre 23, 2010 a las 11:34 am
Boris K. Desde que vi su instalación sobre el mundial de fútbol, Farocki dejó de interesarme y me cuestiono seriamente su obra anterior (que, de todos modos, no pienso ver). Pero puede que tengas razón con esa película que no vi. Lo que quise decir es que la “enseñanza” de Farocki es que los films de ensayo deben tener una forma supuestamente original y un contenido supuestamente radical. Y con eso está.
Q
septiembre 23, 2010 a las 12:53 pm
Las dos cosas son ciertas: Videogramas de una revolución es una película extraordinaria y Farocki es medio chanta.
septiembre 23, 2010 a las 2:28 pm
Puede ser, ayer justo ví una película bastante mala con coescrita por él Gespenster de Christian Petzold.
Pero Videogramas hace que el cine de Porumboiu parezca simple costumbrismo.
http://arttorrents.blogspot.com/2007/04/harun-farocki-videogramme-einer.html
septiembre 23, 2010 a las 6:21 pm
La mejor pregunta de la serie, pero…
En ese caso, tendría más sentido privarlos de los latigazos, que sirven solo para volver agridulce la culpa de clase. O peor aún: para dulcificar más las golosinas.
septiembre 23, 2010 a las 6:40 pm
uy, quién levatanta ésto …
septiembre 23, 2010 a las 7:36 pm
“…los latigazos, que sirven solo para volver agridulce la culpa de clase…
…hay que tener mucho tiempo libre y ser muy venenoso para elucubrar esa afirmación…
septiembre 23, 2010 a las 7:40 pm
Todas esas instituciones que comienzan con “Künst” están relacionadas con el arte, ya que arte en alemán es “Kunst”.
septiembre 23, 2010 a las 8:42 pm
Q y F:
Si quieren después levanten este comment porque es un terrible “off topic”. Pero antes les paso los links de la nota de Lilita en A dos voces, de anoche.
Esto es para que vean que si no comento en el blog (aún en las imperdibles crónicas futboleras) es porque ando hasta las manos de laburo y estudio. Aún así, los leo asiduamente.
Saludos.
septiembre 23, 2010 a las 9:08 pm
Gracias, Seba! Es imperdible lo de Lilita.
Saludos,
F
septiembre 23, 2010 a las 11:06 pm
¡Ahhhh Salceda! Por eso el Kun(st) Aguero es un artista del gol?
septiembre 24, 2010 a las 11:07 am
“…los latigazos, que sirven solo para volver agridulce la culpa de clase…
…hay que tener mucho tiempo libre y ser muy venenoso para elucubrar esa afirmación…
Digo yo, Q, sin ánimo de criticar la conducción de este venerable espacio: ¿no sería todo mucho más interesante si éste tipo de comentarios sin sentido, agresivos, pronunciados por anónimos que nada quieren decir más que atacar (y a alguien que habitualmente tiene cosas muy interesantes para decir, en este caso) simplemente no pasaran la moderación? No es un ejemplo flagrante, éste, en particular, pero quizás se evitaría ruido inútil en muchas discusiones.
septiembre 24, 2010 a las 1:12 pm
gc. La moderación es un arte sin reglas precisas. Si uno elimina cualquier rasgo de agresividad, se queda sin nada. Si los tolera todos, el resultado es el mismo.
En el caso que planteás, no me parece que se traspase el límite de lo razonable.
Q
septiembre 24, 2010 a las 5:04 pm
Estoy de acuerdo que es un delicado arte. Pero echale un vistazo a este “Message board policy” de un blog de tenis muy bueno:
http://www.tennis.com/messageboards/policy.html
Y para mí el caso puntual este, si bien es muy moderado, es un buen ejemplo de lo que se llama “flaming” (“This is what trolls do when they warm up for their barage of pointless comments. Flaming can be defined by making pointless or hurtful mesages or just posting to see your own IM. Flamers are often banned or ignored in a forum or chatroom.” según la definición del Urban Dictionary).
No creo que el blog pierda nada dejando afuera este tipo de cosas, Q, creo que mucho más se pierde de gente interesante que se aburre de que cualquier patán lo bardee desde la oscuridad y deja de comentar.
septiembre 24, 2010 a las 7:08 pm
gc. Acá intentamos una moderación latin style.
Q
septiembre 24, 2010 a las 7:56 pm
Y bueno, yo hice mi mejor intento por volver éste un mundo más justo y tierno, con relleno de dulce de leche, pero evidentemente no hay voluntad política.
septiembre 24, 2010 a las 8:58 pm
gc, lo peor ya pasó: a lo largo del tiempo este blog a perdido “gente interesante que se aburre de que cualquier patán lo bardee desde la oscuridad”. Por eso quedamos los poco interesantes, je. Pero que ni aún así se nos ocurra dejar caer una idea (que sea “políticamente correcta”), porque ahí sí atacan los Tinellis.
Pero el mencionado troll es de los más inofensivos: los peores son los que -además de bajezas- parecen tener o desarrollar algún argumento… que no es sino un maquillaje para una bajeza mayor (visto que no pueden resistir demasiado sin repetir alguna barbaridad que los delata…).
No es que antes no los hubiera, sino que ahora campean por aquí en su salsa: basta que sean claramente antikás, para que todo les esté permitido. Y eso es lo que ha terminado de rebajar la discusión (incluso la “cinematográfica”): todo se ha reducido al pobre nivel de discusión que supone la pura descalificación. Y a esta altura no parece que tenga retorno… Hasta que se acabe el “populismo” y podamos volver a ser civilizados, claro: that is the latin style, my friend.
septiembre 24, 2010 a las 9:35 pm
“Basta que sean claramente antikás, para que todo les esté permitido.”
¿Cómo sabés que no rechazamos a diario comments anti K, que es de hecho lo que pasa?
En lo que desconocés completamente, ¿también tenés que demostrar superioridad moral?
Y si no te gusta la discusión, si no está a tu altura, no participes de ella. Es muy sencillo.
Q
septiembre 24, 2010 a las 10:34 pm
gc “Flaming can be defined by making pointless or hurtful mesages”
Pienso que adjudicar al autor del post culpa de clase es completamente pointless or hardfull y, by the way, bastante poco argumentativo además de falaz si NP conoce a Q.
(para que mierda me meto en un debate entre Q, GC y NP -me faltan mayúsculas-)
septiembre 24, 2010 a las 10:44 pm
No me cabe duda de que rechazás los comments abiertamente ofensivos, entre los que puede haber antikás, Q. Lo que no me queda claro es el parámetro, visto el repetido comments de las “putitas políticas” que (re)suscitó una discusión en otro post (claro que solo por el cambio de nick del comentarista, no por el contenido!). Ahí mismo te decía que si alguien usara ese mote para hablar de Carrió no dudarías en borrarlo, y probablemente en banearlo.
Y no, de hecho mo participo tan seguido como en algún momento hice, por todo lo antedicho.
Ahora bien, lo de la “superioridad moral” corre por vuestra cuenta (incluyo a Noriega, quien no casualmente dice lo propio en otro post): es la que ni siquiera se permiten poner en duda cuando corren -como troll, vendido, o idiota útil- a cualquiera que parezca (horror!) “oficialista”.
septiembre 24, 2010 a las 10:48 pm
Janfiloso: como es claro, lo de la “culpa de clase” no estaba dirigido al autor del post en términos personales, sino en los mismos en los que el reflexiona sobre su experiencia como jurado de un festival internacional en Suiza. Es decir, se desprende del texto citado: es solo una pregunta dentro de otra pregunta. O simplemente le da una vuelta de tuerca.
septiembre 24, 2010 a las 10:53 pm
Si lo que decís es verdad, retiro lo dicho y me disculpo por meterme donde no me llaman malinterpretando tu frase.
Si no es verdad …
septiembre 24, 2010 a las 11:53 pm
NP. Ah, y te quiero aclarar otra cosa. No leo todos los comments. Menos los de los que ya han comentado antes y discuten interminablemente sobre cosas como “putitas políticas”.
Q
septiembre 25, 2010 a las 12:13 am
Bueno Q, si no lees todos los comments la moderación sí es un problema.
Lo de “putitas políticas”, efectívamente, no daba para discutirlo demasiado (más cuando el infame usaba ese adjetivo para hablar de las Madres de Plaza de Mayo). Pero como no fue “moderado”, lo siguió haciendo hasta ayer nomás (cuando finalmente se le reconvino… por cambiar de nick).
septiembre 25, 2010 a las 12:20 am
Janfiloso: lo de “si no es verdad…” deja en claro que lo tuyo es precisamente meterte para “malinterpretar”.
septiembre 25, 2010 a las 2:39 am
Janfi, mis iniciales van en minúsculas, para el caso. NP tiene razón con lo de la culpa de clase: me parece que lo malinterpretaste. Y además un posteador-comentador de la calidad de NP nunca podría ser considerado troll, eso es claro.
Con respecto al enfrentamiento entre NP y Q ya es más difícil meterse, me perdí el momento de transición en el que NP pasó de ser columnista a antagonista, así que no puedo opinar. Sólo digo que es una lástima que se haya llegado a esta situación. (O quizás es que yo estoy muy susceptible y en realidad todo esto es convencional y fructífera violencia inmoderada.)
septiembre 25, 2010 a las 2:51 am
Ah Q, y la “discusión interminable” comenzó hace cinco meses… También las justificaciones:
http://lalectoraprovisoria.wordpress.com/2010/03/24/un-paso-hacia-el-abismo/#comment-54594
Si esto no era ya un llamado de atención para revisar un poco los propios criterios… es porque hay un problema de moderación (que es justamente lo que se suele demandar, así en los blogs como en la política).
septiembre 25, 2010 a las 7:56 am
NP, bueno, es que no es “taaaaaan claro”. Fijate que el primer comentario que sucede al tuyo es de andres el 23 de Septiembre a las 6:40 pm y dice : “uy, quién levanta ésto … de modo que a alguien mas al menos le pareció que tu comentario no es facil de interpretar.
Pero bueno tenés en tu favor el beneficio de la duda y la presunción de inocencia, de modo que ya fue.