Diario de una fotógrafa del mundial (12)

por Flavia de la Fuente

Primer día de descanso mundialista. La verdad es que siento un respiro, un alivio. Hoy voy a ir a caminar por la playa sin la cámara. No pienso sacar ninguna foto ni hoy ni mañana. Tengo el cerebro quemado de tratar de sacar las fotos con el horizonte en el medio desde el punto imaginario.

Cambiando de tema, hoy a eso de las 10.30 hs. me llamó Valeria Ruiz de Falabella.

Valeria: Buenos días. ¿Podría hablar con Eduardo Antin o Flavia de la Fuente?

F: Sí, yo soy Flavia. ¿Quién hablar?

V: Valeria Ruiz de Falabella. Quería avisarle que el viernes estaríamos realizando el cambio del lavavajilla. No se lo puedo asegurar, pero creo que sí, que será el viernes.

F: Bien. Qué buena noticia. ¿Y cómo sería la cosa? ¿El que trae el aparato nuevo se lleva el viejo? ¿Y esa persona sabe sacarlo de su sitio?

V: Así es. El motorista se encargará de todo.

F: Qué bueno. Parece todo muy simple.

V: De lo que no estoy segura es que sea justo el viernes porque si bien ya salió de depósito, el lavavajilla tiene que ir al centro de distribución y luego, como tenemos tercerizadas las entregas al interior, debe ir el centro de transporte, que en este caso es Ocasa.

F: Ajá…

V: En todo caso, el viernes yo le aviso en qué horario le estarían haciendo el cambio o cualquier otra novedad.

F: ¿Tiene mi celular? Porque muchas veces no estoy en casa.

V: ¿Es este? (me lee mi número).

F: Sí, perfecto. Muchísimas gracias, Valeria. Estoy muy contenta. Que pase un buen día.

V: De nada. Gracias a usted.

Fin de la conversación.

Colgué y salí corriendo a contarle a Q las novedades. Q, que no tenía una mañana optimista, me dijo: “Yo no me alegro de nada hasta que vea al Candy acá y funcionando”.

Pero yo sí que me alegré. Ya esto parece más sensato, definitivamente encaminado. Ahora sólo tengo que esperar hasta el viernes, y si hay algún inconveniente, Valeria me lo va a avisar. Me siento contenida, que me puedo sacar el lavavajilla por dos días de la cabeza.

Mientras escribía este diario llegó un comment anónimo, de esos que mandan siempre, que intentan dañar, que quieren que nos callemos. Y la verdad es que conmigo lo logran.

Me fui a la playa y pensaba todo el tiempo en lo que me había escrito ese tipo.

Leo: “¿Por qué la vida es tan complicada? ¿Por qué la gente no siente alegría y orgullo por hacer bien su trabajo? Si cuesta lo mismo trabajar bien que trabajar mal. Y uno se siente mucho mejor si trabaja bien. ¡Y qué lindo que es dar un buen servicio y alegrar a los clientes!” y no sé si reir o llorar.

“Una mina que se rasca todo el día, sale de paseo a sacar fotitos que una banda de adulones le soban, que lloriquea porque el lavavajillas se le rompió y se brota porque alguien le dice que las pastillitas que se manda tienen contraindicaciones. Una parásita de tal nivel haciendo observaciones y comentarios de cómo tienen que laburar los que están obligados a ir al yugo cada día, bancarse un jefe, o dos o cinco, horarios, etc etc.”

Es para llorar.

No voy a defenderme de las acusaciones de esta persona que no intenta más que dañarme y que desconoce mi historia de vida. Ya bastante boluda me siento yo sola para hacerle caso a este boludo. Sí, soy reboluda porque me paso la vida sufriendo por el mero hecho de existir, porque somos mortales, porque uno a uno iremos cayendo como moscas. Tiene razón el anónimo, soy reboluda. Es para llorar.

Dejando los temas que más me angustian, confieso que, en menor medida, también sufro por sacar las “fotitos” porque me parece que no me salen bien, que no les encuentro la vuelta, en fin, que no estoy a la altura, que soy tan boluda que no la pego ni con encuadrar con el horizonte en el medio.

Boluda total, eso es lo que soy. Vivo en una casita al lado del mar, tengo un marido que adoro, una perra que me acompaña y estoy muchas veces triste y nerviosa y tengo que tomar Xanax. ¿Qué me angustia? Qué sé yo. Que todos se pueden morir. Sin ir más lejos, ¿cuánto podrá vivir la pobre Solita? ¿Y Q que está todo el día hablando de cuánto le queda? Mi marido me mata con su melancolía. El otro día hasta hizo la cuenta de los mundiales que, con suerte, podrá disfrutar si llega a viejo. Y mírenlos acá, en esta foto idílica mientras escuchan a Miles Davis.

¿No es una fotografía de la felicidad? ¿Pero cuánto durará? Ya de solo verla me pongo triste. Es como la colección de fotos que hay en la mesita del living de lo de mi vieja. Hay demasiados muertos. Tengo una amiga que no pone ninguna foto en su casa, porque los ve a todos muertos de antemano. Otra reboluda, ¿no?

En fin, que el troll me agarró con la guardia baja, muy melancólica. Tan melancólica estaba que ni el día delicioso me levantó los ánimos. Brillaba el sol, no había viento, el mar parecía un lago y las olitas al romper hacían un ruido encantador. La vida era hermosa y apacible. Pero soy tan boluda que no me pude alegrar pese a que la belleza reinaba a mi alrededor. Lo tenía todo. ¿Se puede ser tan boluda?

Parece que sí. Soy tan boluda, que hoy ni siquiera me alegró la compañía de mi nueva manada, porque hace una semana que soy la jefa de una jauría de cuatro perros, incluyendo a Solita. Aunque de a ratos, mis compañeros lograron sacarme alguna que otra sonrisa. Son perros grandes, pero buenos. Aunque nunca se sabe con los animales. ¿Miren si de pronto se dan cuenta de que soy una boluda, que no los puedo defender de nada y organizan una rebelión y me atacan todos juntos? Es una posibilidad. Y bueno, será así. Espero que no se den cuenta de que soy boluda. Aunque muchos dicen que eso se huele.

Hoy me veía caminando rodeada de esos cuatro perros y me sentía orgullosa. Ya sé, es un orgullo boludo, porque como ya se los dije soy reboluda. Pero me daba cierta felicidad. Me sentía importante caminando con mis cuatro perros. Parecía una baqueana, uno de esos personajes parcos y misteriosos que andan por la playa.

Pensé en lo asombrado que estaría mi viejo si pudiera verme caminando seguida por cuatro animales callejeros. Porque antes de tener a Solita yo les tenía pánico a los perros. Y ahora no solo se me pasó el miedo, sino que soy la reina de los canes. Pensé en mi viejo y me puse triste. Porque mi viejo no me puede ver más. ¿Ven que soy reboluda? Cómo me voy a poner triste por eso. Si mi viejo se murió hace 8 años, ya debería estar acostumbrada. La gente se muere todo el tiempo, ¿no es así de simple?

Dejemos a mi viejo que está hace ocho años convertido en cenizas. Sí, en cenizas. Siempre lo recuerdo cuando prendo el fuego cada mañana y recojo con la pala la ceniza gris que quedó de la noche anterior.

Pero sigamos mejor con pensamientos igualmente boludos pero más vitales. Mis perros playeros son mansos, sufridos, la única que molesta es nuestra Solita que les anda buscando pelea a todos los demás. El resto de la manada tiene un andar cansino, como el mío de hoy. Fuimos todos juntos dos kilómetros hacia el Norte y volvimos. La arena estaba pesada porque el mar estaba crecido.

En el muelle nos separamos. Los perros pensaron que la boluda se iba a su casa.

Me encontré con un conocido vestido con un traje de neoprene que se disponía a poner el trasmallo. Me dijo que si volvía a las 16 hs. me iba a regalar pescados frescos. Pero como soy tan boluda, no sé preparar pescados, ni tengo ganas de aprender, porque los pescados muertos me dan asco, como la carne, el pollo y todos los animales. Sí, soy tan boluda que la sangre de la carne me descompone; los pollos muertos me parecen bebés decapitados, pero, como hay que comer, me las arreglo y los cocino igual. Qué boludez, ¿no?

No sé. La verdad es que de tan boluda que soy ando perdida en la vida. Quizás debería volver a la playa para seguir gastando energía y ver si recupero la alegría, pero no tengo fuerzas. Porque no solo soy boluda, también soy vieja. Quizás lo mejor sea seguir leyendo Nuestro amigo común de Dickens, que voy por la mitad y está bueno. Acaso, como soy tan boluda, se me fue la mano con el ejercicio y simplemente hoy estoy cansada. Hace varios días que la fotógrafa boluda camina más de 12 km diarios.

Nuestro amigo común es la última novela que publicó Dickens en vida. Soy tan boluda que disfruto de las escenas con gente buena. Me encantan los Boffin que son un matrimonio sin hijos, confiado y generoso. Y la hermana de Charley Hexam, Lizzie, que se sacrifica por su hermano. No hay nada que me guste más que esos relatos de bonhomía en las novelas del siglo XIX. ¿Ven que soy reboluda?

Bueno, banda de adulones, me llamo a sosiego para ver si la lectura me levanta el ánimo. Hasta la próxima.

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36 comentarios para “Diario de una fotógrafa del mundial (12)”

  1. alejobostero Dice:

    Cuando era chico, algunas noches ya acostado me ponía pensar en los perros que había tenido (viví en el campo muchas veces, si bien no mucho tiempo). Era triste y lindo al mismo tiempo, como pasar a saludar.
    Está bueno que de grande te hayas reencontrado con los perros. Una de las fotos que más me gusta es una que tengo con mi hermano Guille y mi perro Toto, que murió hace unos 5 años. En la foto parecemos tres hermanos: ese día mi vieja (que por lo general saca fotos horribles) andaba inpirada y nos enganchó a los tres sentados en el piso mirando la tele.
    Con el Toto tenía un lazo increíble. Se daba cuenta si me iba a ir por mucho tiempo y me hacía una especie de ritual de despedida: esperaba a que me encuentre solo y me apoyaba la cabeza en la rodilla. Era un grande.

  2. Janfiloso Dice:

    El martes vi en TCM “qué verde era mi valle”. La vi unas 15 veces, pero si la dan la veo de nuevo.

  3. Camilo Dice:

    Flavia: eres preciosa.

  4. vincent vega Dice:

    se ve que te pego mal el parate del mundial, me parece que no es un respiro, te quedaste sin tu mision diaria y por eso te sentis una boluda.
    por mi parte yo (que soy un parasito que no hace nada hace un mes y no tengo la excusa de la edad ni de mi historia de vida) despues de despotricar contra todos los partidos que vi, hoy me encontre desorientado extrañando las aventuras diarias de la jabulani. ah y no debo haber caminado 12 km en lo que va de la año (no en un dia, en total), eso ya vale el dia. yo me pongo triste por que termine un libro y lo extraño, cuan boludo es eso? y para no defraudar en mi papel de adulon te digo, muy lindas las fotos, aunque extrañé hoy la del horizonte de siempre. saludos

  5. norma Dice:

    Lamento que seas”BOLUDA”. Sí, porque le hacés caso a ese boludo.

    ¿Cómo te podés enganchar?

    Seguí con lo tuyo. Lo hacés muy bien. Es envidia.

    Hacés lo que querés y lo que no querés con gran esfuerzo.

    Qué lindo lo que te escribieron tus seguidores. Pensá en ellos.

  6. van dido Dice:

    Hay tanta mierda en este mundo, tantos que se esconden bajo un nombre falso para joder. Allá el boludo aquel, que no goza de esta manera deliciosa de unir vida cotidiana, reflexión, imágenes y literatura. A mí me consuela un montón, me da algo de dicha saber que alguien hace algo tan bello con una herramienta -el blog- que sirve para tantas cosas despreciables.

    Ver a esos perros me ha recordado, Flavia, ciertas páginas de un escritor al que medio mundo odia por un librito sentimental llamado “Corazón”. Sí, Edmundo de Amicis, que en su maravilloso libro “Constantinopla” describe la mayor odisea canina que leí en mi vida. Nunca olvido esas páginas. Ojalá y un día consigas el libro. Te lo daría, pero estoy bien, pero bien lejos.

  7. van dido Dice:

    Y que viva Holanda.

  8. Cristina Dice:

    Flavia antes de irme a dormir, abri la lectora para ver tus hermosas fotos de mi SanCle, que tanto me emocionan y me puse a lloriquear por tu nota, me da mucha pena que te sientas así, no les hagas caso a esos tontos e insensibles y no te trates vos de boluda, no lo sos, sos una persona sensible y buena. Te quiero mucho, y me voy a dormir llorando, porque estas tan triste. Escribis muy bien es un placer y un remanso leer tus notas, tienen sutileza y profundidad, aunque hables de las cosas cotidianas y banales, no lo son, porque eso es la vida.

  9. Federico Heinemann Dice:

    Te mandaste otro post catártico pero no por ello menos interesante.
    Aunque no sé si tanta exposición no será contraproducente.
    No sé. Que sé yo.
    Lo que sí, si bien creo que habemos muchos con cierto tiempo libre para comentar y compartir pareceres, en esta especie de cafetín virtual, hay otros que lo tienen para envidiar insultar.
    Quizás no debas entretenerte más en leer comentarios venenosos, y a solo verlos por arriba, y apretar Del o Supr.

  10. Federico Heinemann Dice:

    F: sirve parafrasear a Lennon “la vida es algo que pasa mientras uno tiene otros planes”?
    Muchos de esos “otros planes” se cumplen, para bien.

  11. estrella Dice:

    Como si uno se estuviera que andar cuidando de decir cosas lindas, por favor, qué ridiculez. Prefiro el “me gusta” al “no me gusta”. Y a mí me encantan tus fotos y tu manera de expresarte.
    Vos vivís así, y así nos lo contás. Cada uno va nadando como perrito, intentando alcanzar la orilla y que el agua no lo tape antes de tiempo. Qué tanto. De boluda, nada. Un abrazo!

  12. Raúl Dice:

    Hoy me despidieron del trabajo. No como a una persona, por supuesto, sino como a un número. Disfrazado de número sali a la calle de mi última reunión y caminé casi tus 12 Km., rescatando planes de vida, insuflado de entusiasmo. ¿Seré boludo? Es obvio, no obstante, que estaré escribiendo una defensa de la depresión en estos días. Sin embargo, ya he decidido visitarla de coté, no instalármele. A esa no le dejo el cepillo de dientes.

    Lo más reconfortante fue volver a mi familia. Y te digo, ni nuestro gato ni nuestras perras registraron que soy un número. Me siguieron dando su amor casi de personas.

    Saludos!

  13. ericz Dice:

    Más Papá Noel que nunca.
    Ánimo!

  14. Cossi Dice:

    Flavia, no sos para nada boluda. Creo que, al contrario, supone valentía e inteligencia reconocer los pensamientos más difíciles y compartirlos.
    Dos por tres me pasa lo mismo con la muerte, ya sea la de los seres queridos como la propia. Hay un punto en que uno se deprime mucho, de alguna manera media misteriosa se sale y se sigue adelante. Me viene a la mente un poema de Whitman:

    “O Me! O Life!

    O Me! O life!… of the questions of these recurring;
    Of the endless trains of the faithless—of cities fill’d with the foolish;
    Of myself forever reproaching myself, (for who more foolish than I, and who more faithless?)
    Of eyes that vainly crave the light—of the objects mean—of the struggle ever renew’d;
    Of the poor results of all—of the plodding and sordid crowds I see around me;
    Of the empty and useless years of the rest—with the rest me intertwined;
    The question, O me! so sad, recurring—What good amid these, O me, O life?

    Answer.

    That you are here—that life exists, and identity;
    That the powerful play goes on, and you will contribute a verse.”

    Un abrazo.

  15. MisterSammler Dice:

    ¡Adelante Flavia! Y como recomienda FH, solo apretá el DEL cuando el mensaje destile estupidez.

  16. Juampafreak Dice:

    Hay que ser realmentereboludo al cubo para tirar mufa desde un comment (un verdadero super Chichi, diría Laiseca) y no ver todo lo bueno que llega desde esa casa en la costa. Todos los que abrimos LLP diariamente siempre encontramos algo interesante que viene de ustedes o de los adulones.
    Ya verás como esa melancolía se evapora para dar paso a una momento de felicidad.
    Es muy placentero estar en contacto diario con ustedes. Mientras… los esperamos de nuevo en La Plata!

  17. Mishíguene kop Dice:

    Flavia, eso de sentirse vieja a tu edad es contraproducente. Fijate que la esperanza de vida es de 80 años. Y además vos fantaseas con la inmortalidad. Así que mejor empezá a escribir tu En busca del tiempo perdido y metele pata hasta que el destino te toque a la puerta.
    En cuanto a la posibilidad de escribir en la contradicción creo que no deja de ser una experiencia enriquecedora para el que lee. Poner el cuerpo en la escritura o en lo que sea en el camino del arte siempre resulta riesgoso. A veces es mejor construir un personaje o varios que exponerse tan en carne viva. Sino corrés el riesgo de terminar como Walser. Tal vez eso te agradaría, en algún lugar, pero no sé. Los textos que te gustan van dibujando la silueta de tu personalidad y resulta que es tan contradictoria como la de cualquiera: un monstruo de varias cabezas, que se comen las unas a las otras: Walser, Dickens, Wilkie Collins, Chandler, Bernhard, Thoreau, Gaskell. Tanto tironeo entre cielo e infierno sólo puede derivar en literatura. Tenés 30 años por delante para escribir tu En busca del tiempo perdido. Pensalo así.

  18. sivlap Dice:

    Sólo para decir que más allá del episodio en cuestión, todas estas crónicas acerca de Falabella me tuvieron levemente en vilo.

    Sobre todo por la diferencia que existe y debe hacerse entre las empresas involucradas y los chicos (chicas, mayormente) que atienden los reclamos de los clientes.

    Son chicos de 20 a 25 años, en uno de los laburos psicológicamente más dañinos de este tiempo. Las minas de carbón de hoy. Son piezas inmediatamente descartables, que no tienen forma de dar solución a los clientes, simplemente porque para las empresas por lo general el sector reclamos no es un canal válido, sino una fachada. Mandan a los chicos a no dar soluciones, pero porque básicamente no hay procedimientos atrás que ellos puedan ofrecer como solución.

    Estos chicos duran en el trabajo a lo más un año, renuncian compeltamente quemados, llorando. Al menos yo lo he visto.

    Del lado de las empresas se hace poco, porque, naturalmente, pasan dos cosas:
    1. lo importante es el canal logístico de venta
    2. el canal logístico de reclamos es infinitamente complicado de implementar. entonces se abandona y se manda a los chicos a recibir las trompadas.

    En suma, que las chicas no son ineficientes: no tienen forma de ser eficientes, que es distinto. En TAM te atenden bien porque es canal de ventas. En esta otra circunstancia, o hacen lo que pueden, y a veces lo logran, como en este reclamo del Candy, o simplemente se ponen agresivas con el cliente. Pero depende del ánimo que les quede, del voluntarimo que le ponen por su juventud.

    Pero son las minas de carbón de hoy, insisto. Lo justo es justo. A las chicas del call las defiendo a muerte. Es un trabajo horrible.

  19. sivlap Dice:

    Pensá que esas chicas de promedio 23 reciben unas 50 o 100 llamadas de gente de todo el país, con nivles culturales distintos, formas distintas, ironías por un lado, agresiones por el otro, sutilezas más allá. Se queman. No se pueden adaptar a todos los pensamientos.

  20. sivlap Dice:

    La parte buena, es que estos chicos y chicas, finalmente se van del call center y hacen sus vidas. Soy testigo también. Y, como siempre, hay de todo. Talento incuído. Nunca se sabe.

  21. Galois Dice:

    En los call centers además, y dependiendo de la empresa para la que trabajen, incluso atienden llamadas de otros países, así que fijate cómo pueden variar las formas culturales y el lenguaje si estás atendiendo gente de Colombia, España, Venezuela, Argentina, etc., etc.
    Es uno de los peores trabajos posibles y seguramente también, uno de los que tiene salarios más bajos y tareas más “flexibilizadas”.

    Y la mayoría de las veces no tienen organización gremial ni sindicato.

  22. sivlap Dice:

    Lo máximo que han logrado extra-sindicalmente es caminar descalzos por la alfombra 20 minutos cada dos horas para relajrse de las puteadas de los clientes. Pero eso, más que una reivindicación sindical, se trata de un tema que apunta a cuidar la productividad de los pibes.

    En fin, ya se sabe. Creo que la aclaración ya fue establecida en este tema, al menos por mi parte.

  23. sivlap Dice:

    “Come undone” de Duran Duran para todos los chicos y chicas de todos los call centers del mundo. Piensen en otra cosa.

  24. Janfiloso Dice:

    No es melancolía ni catarsis ni depre. Solo un “no boludo” habla de si mismo “animus jocandi”.

  25. sivlap Dice:

    Criptiquísimo, Janfiloso.
    Por las dudas, sólo diré que firmo siempre, aunque sea con este anagrama anunciado.
    Incluso pienso cambiarlo a P.Vilas.

  26. lalectoraprovisoria Dice:

    Gracias a todos los adulones. Me levantaron los ánimos. Aunque en realidad, me hicieron mal porque me emocionaron demasiado.

    Una aclaración. Jamás me quejé de los chicos del call center de Falabella que son tan amables como los de TAM. Mi queja iba dirigida contra la empresa que no se toma el trabajo de pensar seriamente un sistema adecuado para resolver los problemas de los clientes.

    En TAM me pudieron atender bien los pibes porque podían tomar decisiones y tenían toda la información necesaria para elegir el asiento, informarme en qué avión iba a viajar, cómo hacer para conseguir la puerta de emergencia para Q que es alto, etc.

    No ocurre lo mismo con los jóvenes de Falabella, a quienes entrenan para que tomen nota de los reclamos, te digan el número de reclamo y se convierta todo en el infinito sketch del arbolito (esto es para los cincuentones como yo que veían La tuerca). Debe ser horrible estar en el lugar de esos chicos.

    Bueno, no tengo nada más que agregar. Bah, sí, ojalá que mañana llegue mi Candy nuevo!

    Saludos,

    F

  27. sivlap Dice:

    perdón Janfiloso, enteindí mal.
    no dije nada.

  28. sivlap Dice:

    No soy quién para hacerlo, pero acuerdo. El problema y el reclamo es para las empresas. Definitivamente.
    Disculpas por haberme entrometido. Qué sé yo. Lo vi de cerca y defendí.
    Over and out.

  29. Galois Dice:

    Flavia: no tenés que aclarar nada con respecto a los laburantes de los call centers. No creo que nadie que haya leído tus quejas sobre Falabella piense que estaban dirigidas a ellos.
    Mi comentario era para poner de relieve que es un trabajo de merda.

    Con respecto al gil que te escribió esos mensajes, creo que varios sospechamos quién es y por qué lo hace.
    No vale la pena que gastes algo de tiempo en leerlo. Es un infeliz amargado que vive para desparramar su bilis sobre todo el mundo…

  30. Yupi Dice:

    Sivlap, creí que usted era Chunchuna Villafañe y su nick un anagrama de Sylvapen, y que en cualquier momento diría “Haceme click”. Seguro que Janfi (entre otros miles) se acordará de la propaganda.

  31. Jorge Dice:

    Para Raúl:
    Toda la suerte del mundo para vos y tu familia.
    Muy buen post,Flavia.

  32. sivlap Dice:

    eso
    No lo creerá usted.
    Pero Chunchuna Villafañe ha visitado nuestro humilde departamento familiar por razones abstrusas de vecinos y cuñados.
    Recuerdo verla caminar sobre las lajas del patio, yo desde el ventanal del primer piso.

    Un aura desmayante que no me creerá verisímil. Qué aura. Y ya que estoy le dedico a Chunchuna “Love Vodoo”, en el mismo discazo de Duran Duran, (“The Wedding album”)
    A Juana nunca la vi, no sé porqué. Y eso que estaba embobado con ella. Lo sigo estando.
    Pero nunca aparció por el edificio.
    Juana, una grosa.

  33. sivlap Dice:

    por eso nos forreamos entre nos. porque no somos tan grossos como Juana.

  34. janfiloso Dice:

    …y de no…

  35. Raúl Dice:

    Para Jorge:

    Muchas, muchas gracias!

    Saludos

  36. Pablo Dice:

    definitivamente, hay gente rara… si uno cae de casualidad en un blog que escribe alguien a quien considera una parásita al pedo, ¿qué hace?: ¿se lee en detalle todos y cada uno de los posts que la supuesta parásita escribió y, como si fuera poco, se toma la molestia y el tiempo adicional para descargar todo su veneno acumulado en un comentario?

    bueno, no sé… quizás alguien REALMENTE al pedo y que no tenga nada mejor que hacer con su vida lo puede llegar a hacer.

    yendo a lo importante: ¿finalmente te llegó tu candy nuevo?

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