Paraguay 0 (5) – Japón 0 (3)
por Quintín
Cuando estaban jugando el alargue, Flavia me trajo un café y me preguntó si estaba disfrutando o sufriendo. No supe qué contestarle. En realidad, sé que sufría y disfrutaba, pero no logro distinguir la proporción. No era el tan previsible cero a cero lo que me molestaba de este partido. Era interesante saber si alguno de esos dos equipos prolijos, cautelosos y limitados podían torcer el destino con un gol o si, una vez más, quedaba firme la regla de que que dos equipos de medio pelo, bien preparados y concentrados en el juego, no pueden vulnerarse en el fútbol actual. Ambos tuvieron pocas oportunidades de ganar y cada vez menos a medida en que se acercaba el final. En el alargue se pudieron contar una buena pisada de Valdez y un gran taco de Okazaki, ambas en el área, que tampoco derivaron en situaciones evidentes.
Todo fue muy parejo, como dijimos, y los dos equipos jugaron de acuerdo a lo hecho en partidos anteriores. El técnico japonés Okada repitió por cuarta vez la misma alineación y el equipo tuvo un funcionamiento semejante, aunque Honda jugó peor que otras veces y eso le restó posibilidades ofensivas. Pero Japón controló a Paraguay del mismo modo en que Paraguay controló a Japón: ambos estaban dispuestos ante todo a que el rival no les haga daño y después se vería. Japón hizo un buen torneo y llegó a estas instancias merecidamente: podrían haber pasado incluso a semifinales con un fútbol menos trivial que el de otros torneos. Ignoramos si algún día podrán alcanzar ese umbral de la élite, que parece insuperable. Hoy no vemos cómo sería posible algo semejante y eso no vale solo para los japoneses. Supongo que necesitan algún jugador genial, de esos que se resisten a nacer en ciertas zonas del planeta.
Martino no repitió ninguna de las formaciones anteriores e hizo algo lógico, aunque inesperado: puso en la cancha a Ortigoza, el único jugador de su plantel que se parece a lo que el técnico era como jugador. Da placer verlo jugar a Ortigoza, un volante central que no tiene ni pinta ni un gran despliegue, pero entiende el fútbol: sabe dónde pararse, cuándo atacar, es un gran tiempista marcando, sabe buscar al compañero desmarcado y cuando se va arriba, puede inventar algo. El ingreso de Ortigoza y la presencia arriba de Benítez, Santa Cruz y Barrios hizo pensar en un Paraguay más ofensivo. Pero ofensivo quiere decir, en el estrecho margen táctico en el que se mueve un técnico como Martino, que va a colocar en la cancha algún delantero más o alguien con más manejo en el medio, pero que no va a forzar las cosas de ninguna manera. Bien italiano, como decíamos en el primer partido. Y bien paraguayo, ya que la moral del equipo fue siempre el cero en el arco propio y el paso a paso. Hoy logró lo que Chilavert no consiguió por un minuto hace doce años: pasar de ronda por penales. Aun sabiendo esto, me dio bronca que Martino lo sacar a Ortigoza. Había sido el mejor jugador del partido hasta ese momento, aunque se lo veía un poco cansado.
Volviendo al principio, lo que no me gustaba del partido era que se encaminara inexorablemente a los penales. Odio los penales y creo que todo aquel que tenga corazón debería odiarlos, más si conoce el fútbol. La eliminación de cualquier equipo en un mundial es siempre un espectáculo desagradable: es muy feo ver a toda esa gente llorando, dentro y fuera del campo. Pero perder por penales es de una crueldad máxima y no les cuento lo que significa para el jugador que erra el tiro decisivo para su equipo. No hay ningún derecho a que un deportista deba arrastrar ese peso frente a sus compatriotas durante toda la vida. Es cierto que a veces ocurre que alguien comete un error y es responsable de la derrota —el caso del arquero brasileño Barbosa, repudiado por los brasileños hasta su muerte después del Maracanazo del 50— sin que haya penales de por medio. Pero en los penales, siempre habrá un culpable. ¡Cómo me gustaría que se volviera a decidir por la moneda! No hay ningún argumento contra ella, salvo el morbo. Y no me vengan con que tirar penales es una destreza que forma parte del juego. Con esa idea, podrían hacer jueguito en el medio campo o tirar la pelota desde el otro arco, es decir una prueba realmente difícil, no la que tiene 80% a favor y que condena al oprobio al que cae en el negro 20% restante. De todos modos, hay que felicitarlo al Tacuara Cardozo por la serenidad con la que definió el partido.
Dirigió el belga Frank de Bleeckere, un abonado de la FIFA a partidos importantes que, en el más fácil de dirigir de todo el torneo, amonestó por cada mano cometida contra lo que dice el reglamento. ¿De dónde sacan estos árbitros?
Habrá un representante del Mercosur en cada uno de los partidos de cuartos de final. Todos los equipos sudamericanos pasaron a octavos y los que fueron eliminados perdieron con sus vecinos (la estadística incluye a Chile y se puede extender a México). Este hecho verdaderamente notable da para formular sesudas conclusiones. Pero no seré yo el que lo haga. No tengo la menor idea.
Foto: Flavia de la Fuentes

junio 29, 2010 a las 3:07 pm
No sólo amonestó en cada mano sinque correspondiera, sino que además hizo todo lo posible para que el partido se mantuviera fuera de las áreas. En el Mundial pasado había tenido algunos problemas para dar la prueba física y finalmente lo “subieron” cuando alguien le recordó a Blatter que había sido el árbitro del partido que clasificó a Suiza para Alemania 2006.
junio 29, 2010 a las 3:13 pm
Excelente crónica Q, aunque te pregunto: ¿has participado directamente en una definición por penales en un partido oficial y encima en una instancia decisiva? Te aseguro que no es moco de pavo y se requiere de destreza.
Saludos.
junio 29, 2010 a las 3:16 pm
Este comentario esta fuera de tiempo… pero queria aclararme una duda…
¿A mí solo me pareció que Romero no atajo bien contra Mexico?
Las veces que agarró la pelota fué porque le vino directo.
En la jugada en que Heinze saca la pelota sobre la linea, Romero hizo más una mueca divertida ante que un intento de atajarla.
Y en el golazo mexicano ni si quiera fue capaz de tirarse…
Son impresiones mias, pero no lo veo como un gran gran arquero…
junio 29, 2010 a las 3:30 pm
Mea culpa de Okada after partido:
http://anonymouse.org/cgi-bin/anon-www.cgi/http://www.marca.com/2010/06/29/futbol/mundial_2010/selecciones/japon/1277832404.html
junio 29, 2010 a las 4:22 pm
Totoro. Patear un penal requiere destreza, pero no demasiada. Todo jugador profesional puede hace un gol de penal, no así de tiro libre, para comparar con algo. En una definición juegan los nervios y el más frío y valiente tiene ventaja. Eso es una forma de destreza, pero relativa. El que ese día no está bien de confianza (le ha pasado a los mejores), la pasa muy mal.
Q
junio 29, 2010 a las 5:30 pm
Del Bosque es un infradotado: no puede sacar a su mejor jugador (Villa) cuando todavía faltan cinco minutos y su equipo apenas gana por un gol.
junio 29, 2010 a las 5:32 pm
Me gustan Paraguay y Japón, bien dijo Q, son prolijos, tratan bien la pelota, quizás hoy los japoneses fueron demasiado cautelosos.
Perdió Portugal, comienza mi debable en el Prode Seba.
junio 29, 2010 a las 5:37 pm
“Debacle” quise escribir.
Santi, creo que lo sacó porque se estaba poniendo caliente el partido, en especial su duelo con ¿Costa? España es parejo en todas sus líneas (a excepción de Casillas al que veo inseguro) pero no puede darse el lujo de perder a Villa, está intratable.
Qué poco de Ronaldo no?
Y creo que Baldassi se equivocó en la expulsión.
junio 29, 2010 a las 6:14 pm
España tuvo un muy mal primer tiempo que incluyó a Villa y excluyó sólo a Xavi Alonso (del niño Torres mejor no hablar), pero en el segundo tiempo mejoró todo, adelantó sus líneas, apareció Villa y se proyectó mas Capdevila, siguió Xavi, mejoró Iniesta, salió Torres y entró Llorente que pesó mucho mas.
Ronaldo solo adelante no puede hacer nada, no es su culpa, es igual que Messi en las eliminatorias; si no atacás con tres y se suma algún volante volvete.
junio 29, 2010 a las 6:21 pm
1) El gol de España en offside, a ver que titulan los diarios españoles.
2) No repitieron la jugada para chequear el fuera de juego hasta diez minutos después, se ve que no quieren más tumultos, me parece muy bien.
junio 29, 2010 a las 6:23 pm
Partido entretenido, España con sus figuras enganchadas es realmente peligrosa, sobre todo con el Villa ese.
No fue la mejor actuación de Baldassi para mí.
¿¿Alguien sabe quien trasmite los cuartos de final?? Gracias.
junio 29, 2010 a las 6:29 pm
Me gustó más Japón, tenían más frescura y movilidad. Igual fue un poco deprimente el partido, dos máquinas de impedir goles y jugadas de gol. Paraguay es increíble, debe ser el único equipo que es capaz de hacer que un 433 parezca la figura más defensiva de todas.
Detesto también el sensacionalismo de los penales. Da pie también para que algunos relatores otorguen certificados de héroe a rústicos que patean con los ojos cerrados y embocan mientras que a un talentoso que se anima a darle a un ángulo y erra lo acusan de cobarde y flojo.
junio 29, 2010 a las 6:44 pm
1- A pesar de la hispanofobia que produce seguir los partidos por Marca, qué bueno que Portugal se quedó afuera.
2- Uno quiere creer que los comentaristas del minuto a minuto sólo representan la facción más cretina del país, pero cuánta ingratitud con el Niño Torres. Les dio una Euro, horribles!!!
junio 29, 2010 a las 7:03 pm
JC. ¿Cuál fue el tumulto que se armó las otras veces?
Q
junio 29, 2010 a las 9:04 pm
el tumulto fue en el primer gol de argentina frente a mexico, cuando el linea vio la repe en la pantalla y se dio cuenta que se mando una cagada!
junio 29, 2010 a las 10:11 pm
Lo más loco es que un penal requiere tan poca destreza que lo puede convertir casi cualquier persona que mínimamente juegue al fútbol (yo, por ejemplo) a cualquier arquero, por mejor que este sea. Pero tambien puede ser errado absolutamente por cualquier futbolista por más crack que sea.