Más preocupaciones pequeñoburguesas
por Quintín
La Gran Kermesse del Bicentenario ha traído paz a las almas. Al menos a los diputados, quienes deponiendo su habitual ánimo confrontativo fueron tomados de la mano a homenajear a Mariano Moreno. A tanto llegó la euforia que el otro Moreno, Guillermo, estuvo a los besos con Federico Pinedo. Por mi parte, no sé qué pensar pero me libraré bien de interpretar a la multitud que concurrió a los festejos: como nunca se me ocurriría hacerlo, no tengo la menor idea de lo que la gente va a buscar allí ni sé tampoco si lo encuentra. En ese sentido, estoy en una dimensión paralela. Ayer, en el programa de Lanata, estuvieron los responsables de Fuerza Bruta, la compañía que hizo el gran desfile alegórico, y el conductor los definió como los “únicos que trajeron algo nuevo al teatro argentino”. Estoy muy lejos del teatro argentino en todas sus manifestaciones, pero me dio la impresión de que esa gente y sus acrobacias (así como el propio Lanata, nadie es perfecto) tenían muy poco que ver con el arte. Pero puede haber sido solo la impresión de un outsider. Por razones análogas, tampoco voy a opinar sobre el Teatro Colón. No sé si la fiesta y la función estuvieron bien o no, ya que nunca se me ocurriría asistir a un evento semejante.
Mientras se sigue desmontando el escenario y la 9 de julio recupera su aspecto habitual, la vida sigue con sus pequeñas alegrías y sus múltiples calamidades. Me gustaría hablar de dos de ellas.
La primera es el aumento del precio de la correspondencia expresa en el Correo Argentino. Hacia fin de mes, siempre me toca enviar la factura para Perfil y hoy me sorprendí con una tarifa 20% superior a la del mes pasado. De 27 pesos pasó a 33 para el gramaje mínimo. No tengo los números exactos pero, en un par de años, el servicio aumento alrededor de un 200%. No pasó lo mismo con la carta simple y supongo que detrás del aumento diferencial alguien razonó que los pobres no mandan cartas certificadas ni expresas (las que tienen un código de barras y admiten ser rastreadas). La carta expreso no debe figurar en las mediciones del indec morenizado, pero hay algo muy fulero en esta idea de los servicios “para los pudientes”. Subyace a ella la idea de que los pobres nunca dejarán de serlo, en parte porque están condenados a consumir un determinado tipo de productos y cuando intenten salir de esa estrecha canasta y buscar mejor calidad, se encontrarán con una gama de bienes y servicios de precios prohibitivos en todos los rubros (la distancia cada vez mayor entre una carta simple y una expresa ilustra bien la idea). Pero, además, los precios de muchos de esos bienes y servicios están resultando prohibitivos para un sector de la población más grande que los pobres originales. Otro tema interesante pero más difícil es el siguiente: ¿por qué hay tarifas diferenciales para la correspondencia? ¿No será que el Correo simplemente demora la distribución de algunas cartas para poder cobrar más caras las otras? Las asociaciones de consumidores tienen la palabra, igual que sobre el tema de las tarifas diferenciales de teléfono según la distancia, que en otros países están unificadas. Les dejo la inquietud.
El otro inconveniente que sufrimos esta semana está sujeto a confirmación por parte de los lectores. Es la presunta desaparición de las lámparas dicroicas. Teníamos varias dicroicas en Buenos Aires, pero en San clemente las restringimos al mínimo. La razón es simple: antes ya de los aumentos del año pasado (ahora congelados por razones electorales), el kilowatt costaba cuatro veces más aquí que en Capital y Gran Buenos Aires, donde el fabuloso subsidio hace que no incida demasiado en el bolsillo qué tipo de lamparita se usa. En San Clemente reemplazamos la mayor parte de las viejas bombitas por sus equivalentes de bajo consumo. Pero nos quedan un par de dicroicas, especialmente las que instalamos para iluminar puntualmente una biblioteca. El otro día quisimos arreglar una lámpara de pie pero el Tano, nuestro amigo electricista, nos comunicó que en el pueblo no se conseguían más lamparitas dicroicas, que intentáramos comprarlas en Buenos Aires. Mi suegra, de paso en la Sede Central, nos contó que en Buenos Aires tampoco se consiguen. Sospechamos, una vez más, la mano de Guillermo Moreno en este caso de desabastecimiento y parece que con la eliminación de las luces dicroicas, muchos artefactos eléctricos irán a parar a la basura como corresponde a la rotación de bienes en el capitalismo avanzado. En adelante, no sé qué tipo de luces serán las permitidas para que el pueblo se ilumine más allá del cuarto oscuro. Como decía antes, me gustaría confirmar todo esto, pero me temo que los comentarios en este post serán las infaltables acusaciones de gorilas y oligarcas por parte de quienes interpretan el verdadero sentir popular desde sus computadoras.
Foto: Flavia de la Fuente

mayo 27, 2010 a las 3:41 pm
El aumento del correo te lo tendría que solventar la patronal, o sea Perfil. La gente común ya no manda cartas. A menos que te lo exija algún trámite particular. Para eso están los medios electrónicos, mucho más eficientes. Si vos me estás leyendo y yo te leo y no nos conocemos es que algo cambió en las relaciones a distancia. También las empresas deberían aggiornarse.
PD: Si le mandás facturas a Fonteveccia mandá también para tus lectores, que para eso tenés la panadería abierta salvo los lunes.
mayo 27, 2010 a las 3:59 pm
Pequeño detalle. Por el correo también viajan encomiendas.
Q
mayo 27, 2010 a las 4:23 pm
Gorilas Oligarcas
mayo 27, 2010 a las 4:28 pm
En Wal Mart hace 2 o 3 semanas desapareció la manteca de 500 g. y no ha vuelto Y aparecieron marcas ignotas. Misterio.
mayo 27, 2010 a las 4:44 pm
quintin,
no sé puede analizar el tipo de gente que fue al colón y el tipo de gente que fue al desfile del bicentenario? más allá de lo que desfiló en cada lugar? quiero decir… solamente concentrándose en la gente que asistió.
saludos
mayo 27, 2010 a las 5:17 pm
La gente común que es la única que importa, fue la misma en el Colón que en los demás espectáculos, yo fui uno de ellos y estuve en dos oportunidades la Nueve de Julio estaba hasta las bolas.
Sino caemos en la boludez de Víctor Hugo que fue capaz de repetir que en el canal oficial o en Ciudad Abierta a la gala del Colón la hubiese visto más cantidad de personas que en Canal 13, uno de los dos canales con más audiencia del país. No es el mismo caso del fútbol, no podés decir eso de un canal que no es de pago (si hicieran de pago ese engendro de canal sería de tarados importantes abonarse).
No sirve trasladar las divisiones pedorras o prejuiciosas a festejos como éstos, esas boludeces instaladas por Cristina, su marido y su séquito en este caso ayudan a alejar un espectáculo de verdadera calidad que no tiene porque ser para una minoría, aunque sí haya sido transmitido pobremente por el 13, como se acostumbra en la TV argentina en general, que ven a personas cantando o bailando y no saben que mierda hacer con el sonido o las cámaras.
mayo 27, 2010 a las 5:30 pm
Efectivamente el precio de una carta expresa que recibí hace unos días y recorrió 300 km costó $33. Casi un 70% de lo que cuesta un pasaje de ida en micro o por ahí anda.
¿Y que me contás de los pesos y medidas, algo tan importante en el comercio y que acá casi no se habla.
Para mencionar un dato de color, en Inglaterra y otros países anglosajones hasta las porciones tienen peso estipulado estricto.
¿Cuantas porciones se está obligado a sacar de una pizza de molde despachada en mostrador, cuanto debe pesar?
Parece joda pero en otros lugares es un asunto bastante serio.
¿Y la relación peso precio de los productos de la góndola?
mayo 27, 2010 a las 5:33 pm
Lo peor de todo no es lo que hacen, es que están convencidos de que las cosas que hacen: prohibiciones, aprietes, subsidios, etc son un plan económico que sirve para algo más que para mantenerse en el poder para seguir afanando.
mayo 27, 2010 a las 6:15 pm
Jorge:los paises anglosajones tendran todo muy armadito pero tienen un gran problema Si piden pizza en El Cuartito y se las mandan sin cortar se suicidan
mayo 27, 2010 a las 6:46 pm
También vos, cómo querés que no se te catalogue así, si se sabe desde hace años que las dicroicas son burguesas.
mayo 27, 2010 a las 6:58 pm
Se quedaron cortos los medios: a la kermesse fueron 15 millones de personas, o 35 millones. Es lo mismo. Zombies aturdidos por una grasada monumental. Los tipos que estuvieron con Lanata son cuasi afásicos, lo cual no les impide cobrar por andar colgados de una soga haciendo de Patria o de Bonafinis. Me importa un catso la supuesta noción de pueblo, las uniones patrióticas detrás de un supuesto homenaje, los grititos de Argentina, Argentina, etc. y los alelados juntos a las vallas agitando banderitas descartables de plástico. Este año sólo se salva si la Acadé gana el apertura.
mayo 27, 2010 a las 7:35 pm
No sé si te servirá (quizá no tenga validez legal para Perfil) pero podés:
a) scannear/escanear (como más les guste) la factura y luego mandarla por mail
b) generar con la factura un archivo en formato PDF y luego mandarla por mail (esto en España sí tiene validez legar, si el PDF cumple algunos requisitos).
P.S.: $33 por una express (6.83 €) es un afano.
mayo 27, 2010 a las 7:42 pm
Gracias por el consejo. El problema es que, para empezar, no tengo scanner (ni tampoco impresora) ni creo que haya locutorios que los tengan y sospecho que el estudio de diseño me va a cobrar más que el correo. De todos modos, una factura por mes no es una cantidad importante (sobre todo si las facturas son de diez mil euros como las mías…), pero me viene bien señalar que el precio es un afano en términos internacionales, como tantas otras cosas en este modelo de economía al servicio del pueblo. ¿Cuánto cuesta un expreso en España?
Q
mayo 27, 2010 a las 7:56 pm
Carta certificada: 3 euros / 15 pesos
http://www.correos.es/comun/tarifas/01P01b-CartasCertificadas.asp
Carta certificada Urgente: 5 euros / 25 pesos
http://www.correos.es/comun/tarifas/01P01c-CartaCertificadaUrgente.asp
mayo 27, 2010 a las 7:59 pm
Q, yo saco una foto y la mando como adjunto. Es medio grasa el método, pero funciona. Saludos.
mayo 27, 2010 a las 7:59 pm
En España, por menos de esa guita mandé una encomienda a Granada (pesaba casi 3 kilogramos) que contenía unas zapatillas y algunas cosas más.
La carta express no tengo ni idea.
mayo 27, 2010 a las 8:02 pm
Otra cosa: si no tenés scanner podés generar un PDF con varios programas que hay por ahí.
Algunos son gratuitos.
mayo 27, 2010 a las 8:04 pm
Dejen de darle consejos a Q que en argentina la AFIP exige que se guarde la factura original para futuras inspecciones. Perfil no le va a aceptar .pdf ni .jpg ni fotocopias.
mayo 27, 2010 a las 8:10 pm
…todo por diez mil euros de mierda…
( :) )
mayo 27, 2010 a las 8:23 pm
¡A su orden mi coronel!
¿Y una foto de frente y otra de perfil? ¿O un .psd con varias capas?
mayo 27, 2010 a las 8:24 pm
el mejor consejo es el de Pablop… no entiendo nada, pero a mi me hacen guardar todas las facturas originales(y eso que facturo poco poco)
ahora, diez mil euros… cuantos laburitos por esa guita se conseguiran en España para argentinos(excluido futbolistas)? Ves que aca estas barbaro , Q!!!(es broma, es broma!!!)
mayo 27, 2010 a las 9:43 pm
Con la guita que ganás por mes ponete una panadería y abrí los lunes
mayo 27, 2010 a las 10:13 pm
Tienen lavavajillas y no tienen scanner? Cualquiera! Hasta yo tengo scanner!
Fuera de joda, Galois tiene razón. Es una burrada que tengas que gastar 33 mangos para poder cobrar. Me parece que podrías mandarles las facturas por vía electrónica y luego acercar los papeles en alguno de tus asiduos viajes a BsAs, en orden de cumplir los requisitos de la AFIP. No es una propuesta tan descabellada como para que la gente de RRHH de Perfil la rechace de plano.
Igual, tenés razón, el precio es un robo.
mayo 27, 2010 a las 10:32 pm
Dicroicas. Por lo poco que sé hay de dos tipos. Las que funcionan con un transformador. De esas hay en todos lados. Las que van directamente a 220 fueron prohibidas por normativas de seguridad. Es lo que me dijo un vendedor cierta vez que traté de conseguirle a mi vieja (hace cinco o seis meses).
mayo 27, 2010 a las 11:47 pm
Según mi experiencia las editoriales sólo aceptan el duplicado original de la factura o, en su defecto, una fotocopia de la misma, con el texto manuscrito añadido: “Es copia fiel del original”, más la firma. (Imposible comprender por qué no es suficiente un escaneado, foto o fax de la factura original…)
mayo 28, 2010 a las 3:37 am
A mi me gusto el maping “de campaña” que proyectaron en el Cabildo…se olvidaron de Illia, de Frondizi, de Sarmiento, de Yrigoyen solo mostraron el golpe del 30, a Alfonsin lo mostraron cuidadosamente de espaldas, ningún premio nobel, ni Alfredo Palacios, ni Alicia Moreau de Justo o Lisandro de la Torre, pequeños detalles, eso sí el happy ending con los Kirchner salvadores de la patria estuvo. Y eso que incluyeron una foto de Menem y la Ferrari, un carruaje dedicado al “asado” y otro al “corralito”. Poco mas y meten una birome inflable y un pote de dulce de leche gigante. Hasta tuvieron el tino de representar la democracia con una murga(?).
A los gordos de la CGT y a los barones del conurbano no les dedicaron nada. Una lastima.
mayo 28, 2010 a las 12:52 pm
Corrijo mi comentario anterior. Las del primer tipo ya no se ven tanto, tampoco. La memoria me jugó una mala pasada. Hoy pasé por el supermercado y no había. En relación a lo que dice Oscar, no sé si son grasas. Pero sí un poco sucias para mi gusto, y echan calor. El caso es que si alguien alquila y tiene una instalación de luz en base a dicroicas, no dan ganas de cambiarla, salvo que garpe el propietario. A veces hay que romper un poco de pared.
Las dicroicas fueron como el padle. Quizás el tongo estuvo más cuando los reguladores las permitieron que cuando las han empezado a prohibir (si es que eso está pasando).
mayo 28, 2010 a las 3:51 pm
Una de precios. Estuve por primera vez en Cannes, gasolero pero bien. De curioso, el día de los premios -dado que no tenía que cubrir para Crítica por obvias razones y las pelícuals en re-run ya las había visto- fui a conocer Mónaco. A las cuatro de la tarde, decidí hacerme una merienda en la playa, al ladito del Casino, en uno de esos puestos sobre el Mediterráneo.
El sánguche costó unos 4,5 euros, normal y, sí, más o menos caro si hacen la conversión (en realidad, no tanto si hubieran visto lo que era). Y me tomé un café. Un rico café europeo, de esos con gusto a café. En Mónaco. Precisamente en Montecarlo. Al lado del casino. En la playa. Un euro. Menos de cinco mangos. El mismo café en La Paz sale siete. Y es feo. Hay algo que funciona muy mal con los precios acá. Uno ya lo sabía, pero vivirlo a ese punto es casi como sentir que está en un universo paralelo.
mayo 28, 2010 a las 4:08 pm
Queda feo decirlo, pero Montecarlo es muy lindo. Podría haber sido una grasada espantosa, pero es muy lindo.
mayo 28, 2010 a las 4:47 pm
a lo mejor ya te lo dijeron, pero lo cierto es que desde el año pasado las dicroicas han desaparecido de buenos aires. no es un problema tanto de desabastecimiento como sí de que se han dejado de fabricar. de cualquier modo, como siempre, en el conurbano aún se consiguen. yo me hice de algunas a modo de respuesto. el día que se quemen todas, habrá que cambiar las lámparas. saludos
mayo 28, 2010 a las 4:56 pm
¿Se dejaron de fabricar en todo el mundo?
Q
mayo 28, 2010 a las 6:04 pm
Aquí se consiguen en cualquier lado (en mi living tengo tres, que no uso). Por otra parte no parece que se hayan dejado de fabricar.
Un artículo de la Wikipedia:
http://en.wikipedia.org/wiki/Multifaceted_reflector
mayo 28, 2010 a las 6:16 pm
Como me lo temía, parece que fue otra medida de Moreno en favor de la industria nacional y la mesa de los argentinos. Ahora espero el comment que diga: “¡Muera la luz dicroica, invento burgués, destituyente y sojero!”
Q
mayo 28, 2010 a las 6:19 pm
En los Easy no hay?
mayo 28, 2010 a las 6:26 pm
Aclaro antes de que oscurezca. No las uso por dos motivos:
a) irradian mucho calor, lo que en el extendido verano de Palma puede llegar a ser suicida.
b) gastan muchísimo, sobre todo si las comparo con las gélidas lámparas de bajo consumo que las reemplazan.
mayo 28, 2010 a las 8:11 pm
Las de bajo consumo aun en su variante calida estan lejos de ser la panacea. En la UBA, en muchisimas aulas de varias facultades se reemplazaron las lamparas por las de bajo consumo y te digo los alumnos no tienen nada que envidiarle a Borges(?).
mayo 28, 2010 a las 9:08 pm
Si con las de bajo consumo terminaron como Borges (al menos algún cuento bueno habrán escrito entonces), con las dicroicas hubieran terminado como José Feliciano: ciegos y mediocres.
Y en mi casa, te puedo asegurar que leo mejor con las de bajo que con las normales: es la diferencia entre luz blanca y luz amarillenta.
Pero además, gasto la quinta parte y con menos calor.
mayo 31, 2010 a las 5:53 pm
Las dicroicas siguen existiendo, aunque con menor demanda por el recalentamiento y alto consumo. De todas formas, es raro pero en éste momento faltan productos en los rubros más dispares, y sin explicaciones ciertas (especulación, cierre de importaciones, problemas de distribución, etc.).
Volviendo a la iluminación, en un próximo viaje yo me daría una vuelta por algún lugar como éste: http://www.100000lamparas.com.ar/ (“si no lo tenemos, no existe!”). Para lectura, la vieja incandescente sigue siendo la mejor luz. Las lámparas LED son la mejor opción para bajo consumo, pero desgraciadamente aún son carísimas.
mayo 31, 2010 a las 7:09 pm
Hay que iniciar ya la campaña Ciérrele la puerta a Moreno…
http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1270403&origen=NLUltNoti
mayo 31, 2010 a las 7:14 pm
Q querido
Yo mandaba factura a Estonia (ahi pegadito a San Petersburgo) cuando trabajaba para el Tallin Black Nights Film Fest, y mi contrato, que ellos me mandaban en word para que yo lo imprimiera, lo firmara, lo escaneaba, lo convertía a PDF y se los mandaba por mail. La “imagen” como se le llama en la jerga al PDF firmado, es una constancia de confianza entre los que la intercambian, pero es un paso previo, luego, como te aconsejó alguien mas arriba, la llevas (yo tenía que ir al festival, entonces allí se cerraba el círculo, les entregaba la factura y el contrato en papel y listo, su departamento de contabilidad podía archivar o mandar a controlar el documento)
En mi laburo tengo que coordinar firmas de papeleríos que no te imaginás (gente de países diferentes que tienen que firmar el mismo contrato por ejemplo) y por ejemplo, los brasileros, tienen un esquema de salto de firma, uno primero lo firma y genera el PDF, lo manda por mail, el otro co-signatario imprime el PDF y firma ese, y así hasta que existe un Documento con todas las firmas.
Yo no sé como funcionará en Perfil, pero la “imagen” es “válida”, no legal o ilegal, y al ser una empresa privada con la que tenes contacto hace mucho, ellos deciden su metodología administrativa con un colaborador confiable y regular: la questión aquí (que deberías averiguar para no hacerte mala sangre) es si Perfil puede pagarte luego de recibir la imagen escaneada de tu factura. Luego si, juntas varias (de papel), las metes en el bolsito y las llevas al diario cuando vengas para acá.
Hasta yo tengo un scanner… se consiguen por 200 pesos y son más útiles de lo que uno se imagina.
abrazo
junio 1, 2010 a las 3:01 am
Otro artículo sobre el tema Censo:
http://www.clarin.com/estadisticas/Advierten-INDEC-condiciones-encarar-Censo_0_272372798.html