El Bafici 2010 (21)

por Flavia y Quintín

Por distintas razones, no pudimos terminar esta nota a tiempo. Ya llevamos una semana de atraso, pero vamos a ver si esta vez lo logramos.

Q: Llegó la hora de la despedida. Esta es la última entrada del álbum 2010. Nos queda narrar los últimos días y sacar alguna conclusión al paso.

F: Ya me olvidé del Bafici. Me parece como si hubiera terminado hace un siglo. No me viene ningún recuerdo a la cabeza. Mejor empezá vos.

Q: Ya te vas a ir acordando. El último sábado del festival cenamos con nuestro amigo Alvaro Arroba, el cinéfilo sin cabeza, que vino a casa con João Pedro Rodrigues, ganador de Cine del Futuro con su obra maestra Morrer como un homem. Dos fenómenos.

F: Les convidamos el ya tradicional banquete telúrico de La Aguada, que nos había dado tanto resultado con Demopoulos y Hurch.

Q: Entre paréntesis. Hoy escribió Demopoulos. Dice que los tamales estaban bárbaros, pero que en Grecia se pudrió todo, hasta las aceitunas. El ouzo se fue a las nubes. Volviendo al sábado, Arroba se apareció con unos vinos de su comarca, unos Ribera del Duero, región vitivinícola que nunca cambiará por los Rioja.

F: Los dejamos muy impresionados porque había delivery de helados a las 2 de la mañana. Dijeron al unísono: “Esto sí que es civilización”. Cuando, en realidad, no es más que otra muestra de barbarie, porque acá la gente tiene que laburar a cualquier hora.

Q: Pero pedir helado a las dos de la mañana tiene lo suyo.

F: Mientras se sucedían los platos charlamos mucho con los invitados. João resultó ser un nadador, como F y Q, pero de pileta. Y, además, un gran cinéfilo, como se nota en sus películas. Dice que desde chico fue un asiduo concurrente de la maravillosa cinemateca de Lisboa. Que también lo eran Pedro Costa, Miguel Gomes y el resto de sus amigos.

Q: Es notable en los portugueses esa formación basada en el conocimiento de la historia del cine y en su valoración crítica. Es la vieja escuela francesa que hizo de Henri Langlois uno de los pilares de la Nouvelle Vague. El placer y el rigor de los cinéfilos de cinemateca se extraña en otras partes, en particular, en la Argentina, donde la mayoría de los directores se formó en la ignorancia del cine y tiene una relación conflictiva con el objeto cinematográfico, al que muchos tratan de eludir o de violar. Pienso incluso que esa falta de formación verdaderamente cinéfila ha terminado afectando al mundo de los festivales y el Bafici también está atravesado por cierta tendencia a despreciar la cinefilia. Horrorizados, oímos hablar de programadores internacionales que detestan a Pedro Costa o a James Benning, que dicen que la película de Rodrigues es un bodrio, cuando son los arquetipos de lo que uno podría identificar como arquetipos del cine cinéfilo moderno. En cambio, se privilegian otras cosas, más esotéricas pero, al mismo tiempo, más banales. Hans Hurch nos decía que él nunca le dejó abrir el kiosco en Viena a la banda de las artes visuales, pero eso no fue lo que ocurrió en Rotterdam, donde Simon Field coqueteó tanto con la supuesta vanguardia que distendió el resto de la programación, cada vez más arbitraria. Si uno mira el programa del Bafici encuentra dos tendencias que son mundiales. Por un lado, una especie de mainstream independiente: películas ampulosas y efectistas, comedias costumbristas o sentimentales, niños y adolescentes a uno y otro lado de la pantalla, documentales manipuladores y convencionales, films de estudiantes y otras flores del jardín festivalero que, en Buenos Aires, tienden a dominar las competencias. Las retrospectivas, por el contrario, van en direcciones totalmente opuestas, menos consensuales pero igualmente alejadas del tronco cinéfilo histórico: allí se reúne lo trash, lo kitsch, lo off, lo under, lo raro, lo casual con lo literario, lo teatral, lo pictórico, las performances y las instalaciones. En el medio, quedan algunos grandes nombres (Bellocchio, Sganzerla, Rivette, Straub, Benning) y algunos más jóvenes (Hong, Rodrigues, Mettler, Suwa, Poromboiu), que mantienen esa idea canónica (aunque no unívoca) del cine que Godard o Costa mamaron en la cinemateca.

F: El domingo vimos Alamar, ganadora de la competencia internacional. Es linda, tiene paisajes preciosos, pescadores y niños simpáticos, animalitos casi tan encantadores como Solita, pero…

Q: Sí, nadie puede resistirse a pasar una hora y media en el mar cristalino, buceando para cazar langostas, comiendo delicias recién pescadas, viendo cómo un chico sonríe de placer mientras crece educado por su padre, su abuelo y la naturaleza en su expresión más magnífica.

F: Fotografía espléndida, actuaciones naturales, diálogos correctos, locaciones inmejorables, pero…

Q: Sí, un auténtico crowd pleaser, que mezcla a Disney (con padres divorciados) con Cousteau (versión tercermundista), una película cuya efectividad no disminuye ante su mortal cursilería (la botella arrojada al mar hubiera hecho sonrojar a Subiela).

F: No, Subiela no se sonroja por nada. Y hablando de todo un poco, ¿viste que no se usa más crowd pleaser?

Q: En todo caso, expresiones como crowd pleaser o feel good movie parecen haber perdido su carácter despectivo. De hecho, tengo la impresión de que las películas que funcionan en los festivales son las que hacen sentir bien a la gente. No sabés la cantidad de veces que escuché decir: ya basta de pálidas, basta de películas aburridas, basta de mostrar la pobreza, queremos un poco de fantasía y de imaginación… En ese contexto, el triunfo de Alamar es un poco alarmante y muy significativo. No es que no se debe programar una película así, ni tampoco está mal ponerla en competencia porque su ligereza también es necesaria en un festival, pero de ahí a que gane el premio mayor, con esos pescadores inmaculados de tarjeta postal y ese chico de sonrisa irresistible, es un poco demasiado.

F: Es culpa de Aira.

Q: A todo el jurado le gustó. C’est bien comme il filme la nature, decía Olivier Père.

F: Y Père es uno de los programadores más hot del mundo del cine de hoy. Este año debuta en Locarno después de varios años de éxito en la Quincena de los Realizadores de Cannes. Para mí que fue la película de consenso. A nadie le molesta ni a nadie le encanta.

Q: La cuestión es que los mexicanos se llevaron el premio mayor del Bafici por tercera vez, después de la infame En el hoyo y la sospechosa Intimidades de Shakespeare y Víctor Hugo, ganó este canto al cine inocuo.

F: Cambiando de tema, el mismo día de Alamar vimos The Agony and the Ecstasy of Phil Spector. La verdad es que me encantó pero, para mi sorpresa, todos decían que estaba bien sólo porque Phil Spector era interesante. Con “todos” me refiero a Gonzalo Castro, Alejandro Lingenti y el Samurai Jack.

Q: Un universo de lo más variado. Esos tres no deben coincidir en nada.

F: En esta sí. Por ejemplo, ¿no te parece que es la antítesis de Invernadero? Todos dicen que Bellatin es un personaje magnético, absolutamente atrapante. Y para mí la película podría existir sin Bellatin. Aunque, a la vez, me encantaría ver toda una película con Bellatin hablando de literatura y comparándose con otros escritores o artistas, como hace Spector.

Q: Bueh… Comparar como personajes a Spector con Bellatin es como comparar a Riquelme con el diez de la reserva de Chacarita. Pero, además, Castro no quiso hacer un retrato de Bellatin.

F: Y yo me quedé con las ganas.

Q: Andá y leélo. Todo lo interesante que pueda decir Bellatin está en sus libros. Me parece el típico escritor que ha succionado y procesado su vida para convertirla en literatura.

F: Ojito que leí al menos un par de libros de Bellatin. Más respeto, por favor.

Q: Pero estoy seguro de que ver la película no te da ninguna gana de seguir leyéndolo.

F: Más bien me las sacó, pese a las virtudes de la película.

Q: En cambio, nos pasamos el viaje a San Clemente escuchando la famosa caja Back to Mono, con los temas clásicos de Spector, tratando de discernir si es verdad como él dice que está a la altura de Galileo y Leonardo Da Vinci. Ahora, la película es una berretada. Tremendamente atractiva, porque además está filmada cuando al loco de mierda lo están juzgando por pegarle un tiro a la novia. Sin embargo, es conmovedor cómo el tipo se considera un outsider, alguien que siempre fue perseguido por el establishment. En la caja hay un célebre artículo de Tom Wolfe que lo describe cuando era un millonario de veintitrés años, el más cool de los productores discográficos. Terminó encerrado y paranoico y, para colmo, le dieron como veinte años de cárcel. Va a salir cuando tenga noventa y, en ese lapso, nadie va a pedir clemencia por Phil Spector. La historia es impresionante, no sé por qué dije que era una berretada. Encima, la música es impresionante y las canciones están enteras.

F: Hay que hacer una berretada semejante.

Q: Lo que pasa es que tanto hablar de Pedro Costa y de Godard y qué sé yo, para terminar diciendo que la película que más nos impresionó del festival fue la de Phil Spector. Bueno, la verdad es que yo agregaría la de Rodrigues, la de Poromboiu y una de Sganzerla. Pero esas fueron las cuatro películas que recordaré de este Bafici. Un par vi en Mar del Plata y tengo un par de DVDs por ahí.

F: Sí, por ejemplo, la de Hong Sang-soo, la de Rivette, la de Straub, la de Suwa, la de Bellocchio, Ruhr de Benning, Petropolis de Peter Mettler.

Q: No parece haber grandes sorpresas en el cine. No creo que sea el Bafici sino el universo de los festivales que da la impresión de que está empezando a girar en falso. Algo que uno nota años tras año aunque siempre sea posible rescatar una docena de películas y con eso darse por hecho. Pero no estoy seguro de que sea la conclusión correcta ni tampoco de que haya otra que la supere.

F: A veces pienso que somos demasiado complacientes con el Bafici porque tememos que usen lo que uno dice para atacarlo o, incluso, para destruirlo. Ya se cargaron Mar del Plata que era un festival más chico y menos importante que el Bafici, pero tenía sentido y era mejor que muchos de sus congéneres. La prensa fue siempre mezquina con los dos festivales, aun cuando les dedicó y les dedica frases complacientes en la apertura y en el cierre.

Q: De hecho, el peor favor que le hace la prensa a un festival es no cubrirlo como corresponde, haber renunciado a evaluarlo, dedicarse a seguir borreguilmente la competencia, no hacer entrevistas a los participantes. Eso vale para los grandes diarios pero también para los blogs y las revistas especializadas. La frase que más me chocó en la historia del Bafici la escribió Noriega cuando dijo una vez en El Amante que el festival era para disfrutarlo y no para tratar de entender cuál era el presente del cine. Pero no sé cómo fue que terminamos hablando de Noriega. Le vamos a terminar mandando una patota.

F: No sé. Vos sacaste el tema y a mí me agarró furia con todos los periodistas. Me hizo acordar a cuando hacíamos el Bafici y leíamos los diarios. La cobertura era sistemáticamente lamentable. Me daban ganas de llorar. Es impresionante el esfuerzo que es hacer un festival tan grande para que se lo cubra en piloto automático. Pero a todos los directores de festival les pasa lo mismo.

Q: Insisto. Ahora que hay blogs, esa conducta es imperdonable.

F: Antes la excusa era que los jefes no les daban espacio. Ahora el espacio es infinito y gratuito.

Q: Para terminar con este balance desbalanceado, me gustaría comentar cierta sensación de tristeza en relación con las películas argentinas. El otro día, en nuestra última cena con festivaleros, estuvimos con Alejandro Lingenti, que fue el primer festivalero que vimos cuando nos vino a visitar a San Clemente antes del Bafici. Es cierto que Lingenti hizo todo mal: lo habían invitado a Berlín pero cedió a las presiones del Bafici que quería un estreno mundial, hecho que ocurrió frente al establishment cultural porteño. No sirvió de mucho, porque la película no gustó y, sobre todo, porque nadie se preocupó por hacerle una devolución en serio. Debe ser tremendo para un director enfrentarse con esas sonrisas de cortesía pero que nadie le diga nada. Pero algo parecido le ocurrió a Perrone y, en general, a todas las películas argentinas que me gustaron salvo Los labios. Viaje sentimental de Verónica Chen, El predio de Jonathan Perel y El pasante de Clara Picasso fueron programadas en secciones inferiores a sus méritos y pasaron casi sin dejar rastros. En cambio, las películas argentinas más celebradas del festival fueron Lo que más quiero, otra producción impersonal, tilinga y burguesa de la factoría Llinás, y la tontería esa de los skaters con plata. Nadie debatió siquiera la película de Filippelli. Alguien se está equivocando. Y tal vez sea yo.

F: Pero Lingenti, contra los rumores que se corrían durante el festival, está muy contento porque consiguió novia.

Q: El año que viene la llevamos a Solita a ver qué pasa.

Advertisement

21 comentarios para “El Bafici 2010 (21)”

  1. Larsen Dice:

    ¡Al fin algo en contra del permio a Alamar!

    Repito un comment que quedó perdido en otra nota, escrito luego de ver la película:

    “Qué escándalo que le hayan dado el premio a esta pesadilla exotista, a esta avivada nat-geo llamada Alamar que se quiere contrabandear –¡y lo logra!– como cine. No puedo creer que este parodista involuntario de Flaherty/Murnau haya podido embaucar al jurado.”

    La escena de la botella, efectivamente, hubiera sonrojado a Subiela. Y los títulos (los de apertura y de cierre) no podrían haber sido más kitsch. ¡Esa ventanita que se abre y que enmarca el título! ¡Esas gaviotas sobre fondo negro de lo créditos de cierre!

  2. BobbyFischer Dice:

    Sobre la manera que tiene el periodismo y la critica de cubrir el Bafici:

    A mi me da la impresión que la mayoría de los criticos no sale del Abasto. Hacer lo que hace Quintin de moverse hasta la Alianza o la Lugones a seguir una retrospectiva por fuera de la Competencia oficial y las funciones de prensa, es algo que no concibe la mentalidad del critico o periodista acreditado medio.

    Lo cual a mi modo de ver es todavia peor, porque si un grupo de personas ve las mismas peliculas, ni siquiera hay voluntad de poner esas peliculas en discusión. Y como el itinerario se impone tampoco hay curiosidad por descubrir cosas que se salgan del trayecto de las funciones abastistas. A mi me da mucha impresión que los criticos terminen adoptando modos de un publico cautivo a los multicines, donde importa mas que vas a comer entre pelicula y pelicula, que discutir sobre lo que se vió.

    Encima los directores estan tan mal acostumbrados que si un critico decide no ser complaciente automaticamente se ofende. Te digo mas no sé si a Quintin muchas veces distintos directores lo invitan a sus funciones, ya que el periodismo tradicional (generalizando) es tan pobre en su cobertura, que el director mal o bien por lo menos se garantiza un comentario sobre su película, que le sirve para posicionarla minimamente como sucede en el resto de los festivales del mundo. Si no los festivales para que existen??

    slds.

  3. BobbyFischer Dice:

    Para colmo la Competencia oficial está armada con el criterio de Wolf y sus programadores. Ese criterio no se cuestiona nunca ni se pone sobre la mesa ya que la discusión sobre peliculas es nula.

    Pero además el Bafici es un festival de peliculas, son pocos los actores y directores que vienen en relación a otros festivales, los compromisos que tienen muchos criticos de entrevistas pautadas (y que impiden ver todo el cine que uno quisiera en esos festivales) en el Bafici casi no existen. Cualquier critico para peor (no es que se tiene que mover en una ciudad que conoce poco) sino que está a 15-20 minutos en taxi de su casa.

  4. BobbyFischer Dice:

    En Cannes la discusión de criterios de selección entre la distintas secciones y la sección oficial, permitió mejorar los errores cometidos y darle a cada sección un perfil y una personalidad que fue creciendo con el tiempo.

  5. NP Dice:

    Implacable análisis del festival y el estado del cine contemporáneo, Q. Aquí aceptás lo que usualmente discutís (y seguirás discutiendo, seguramente) en otras oportunidades. Pero bueno, no pretendo analizar tus contradicciones, sino saludar tu capacidad (y voluntad) para expresar con claridad lo que tantos venimos diciendo hace rato (con menos suerte o llegada).
    Saludos.

    PD: Solo voy a contradecirte en una cosa: la película de Filippelli se discutió bastante, al menos en los blogs.

  6. alejobostero Dice:

    Quién es la de rojo que está con abrazada a Sergio Wolf? Qué mujer!

  7. Samurai Jack Dice:

    La chica de rojo es Lola!
    Lo de la abulia en la cobertura lo estuve hablando con Perrone y con Q por separado.
    me fui del festival con una idea y luego Porta Fouz me dio su visión de un festival con menos adrenalina pero muy parejo. De hecho no vi ninguna película mala este año.
    Sobre el documental de Spector creo que deja cosas por tratar, por ejemplo cuando trabajó con Los Ramones. Por no hablar de que cuando se suspende el primer juicio no se cuenta que pasó ahí aunque uno puede sospechar alguna maniobra leguleya.

  8. lalectoraprovisoria Dice:

    “Porta Fouz me dio su visión de un festival con menos adrenalina pero muy parejo.” ¿Qué diablos quiere decir eso? ¿Cuántas películas viste? Yo vi varios bodrios de las competencias, empezando por la infame película chilena. Pero ninguna de las dos cosas quiere decir nada.

    El primer juicio no se suspendió y no hubo ninguna maniobra leguleya. Cuando el jurado no se pone de acuerdo no hay sentencia. Se llama “hang jury”. La situación aparece en unas 5000 películas, series, miniseries y telefilms.

    Q

  9. Marina Dice:

    Hay blogs, y en esos blogs, no sé si se puede hablar estrictamente de “cobertura” que en principio suena a periodismo, pero doy fe de que se escribió a todo trapo y de que también se discutió. Hablo de Ojos abiertos, de La otra, de Cinemarama, de uno desconocido en el que escribo y donde hablamos de Perrone, de Filippelli, de Ocio, de las películas argentinas en general, desde lo poco que sabemos hasta ahora (porque claro, estamos aprendiendo).

  10. lalectoraprovisoria Dice:

    Trataré de leer los blogs que no conocía, pero me da la impresión de que la cobertura de algunos blogs tradicionales fue más escasa, incluyendo la de un conocido hijo de puta. No encontré, por ejemplo, reseñas de las retros. Pero uno siempre tiene una impresión muy sesgada de esas cosas.

    Q

  11. Samurai Jack Dice:

    Supongo que quiere decir que el piensa que fue parejo, vi menos que en otros festivales.
    No se dice en el documental que pasó en ese jurado, podrían haber contado algo más.
    Yo creo que el mundo de los blogs es inabarcable y en algunos hubo mucha cobertura pero da la sensación de que la mera reseña no alcanza. Hay de todo pero no hay que engañarse en los diarios el espacio se ha ido acotando y es posible que a eso se refieran los directores del festival.

  12. Abalos Dice:

    queremos sabe quién es el “conocido hijo de puta”, Q !!!

  13. alejobostero Dice:

    Lola, rajás la tierra!!!

  14. ojosabiertos Dice:

    Q, pienso muy parecido sobre el Bafici, los festivales y otras cosas. Escribí hace poco sobre Costa y Kluge, y recibí un “aburrís con eso”, y otras cosas que al venir acompañado de insultos dejé de lado. Durante el Bafici y después de él, no he tenido ni un minuto libre, y es por eso que no publiqué nada sobre él (el diario en el que escribo aceptó solamente dos notas) Espero hacer mi balance, si consigo mejorar un poco de salud y descansar, pero sí quiero dejar un breve comentario: un problema central a la hora de programar y evaluar es entender con qué criterio se elige un film o cómo se escribe sobre él. ¿Qué tiene que ver La Quemadura con Police, adjective? Son dos objetos casi inconmensurables (dos concepciones de cine que poco tienen que ver entre sí). Al estar en una misma sección, indirectamente, se valida un film confuso a través de la luz de otro, sin olvidar que por estar en el Bafici (y en competencia)ya implica una legitimación. Entre los consensos veloces, el discreto nepotismo (no ilustrado) y vocablos y frases cortas como “está bien”, “for export”, “es menor”, “es cerebral”, etc, más que pensar sobre lo que vemos se clausura la discusión y se reduce la visión. A mi juicio, si uno exige a un programador por qué aquel film está allí, mi impresión es que después de deconstruir el gusto (a veces constituido por un mero capricho o una secreta genuflexión a una moda) los argumentos se diluyen. No alcanza con adjetivar cada film con un “radical”, “personal”, “arriesgado”, etc, vocablos que han funcionado como una vacuna o un sistema de inmunología simbólica. Lo adolescente como temple, la total erosión de una concepción histórica, ya no sólo del cine sino del mundo, atraviesa gran parte del cine que vimos, incluso, paradójicamente, Secuestro y muerte. Hubo excepciones, y vos nombrás algunas películas. Saludos. R Tío K

  15. ojosabiertos Dice:

    Algo más: escribí el comment anterior con un total respeto por quienes hacen el Bafici e hicieron en el pasado. Amo el Bafici, y sigue siendo un gran festival como pocos. RK

  16. saint-jacob Dice:

    ¿Alguien vió el documental sobre Miguel Abuelo?… segun dicen, todas las ‘pasadas’ fueron a lleno total (incluso una al aire libre, ¡y con lluvia!), pero no leí gran cosa sobre ello)…

  17. Gerónimo Dice:

    Godard estrena en la red…
    http://lentecreativo.wordpress.com/2010/04/29/film-socialism-de-jean-luc-godard-se-estrena-en-internet/

  18. Samurai Jack Dice:

    El documental sobre Miguel Abuelo es muy bueno y es muy merecido. Una celebración de los ochenta y el alfonsinismo de la mano de un poeta vital.
    Pero no se agota en eso porque está el hijo que recorre las calles de Palermo y sus intervenciones son lacerantes por momentos.

  19. equidna Dice:

    Que ganas de verlo, ¿como se llama el documental? ¿El hijo es el apodado Gato Azul?

  20. equidna Dice:

    Ya lo verifiqué, se llama “Buen día, día”.

  21. saint-jacob Dice:

    No es un apodo, se llama ‘Gato Azul’, nomás… cosas del Abuelo…

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s


Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 145 seguidores