Más frío que la muerte

por Flavia de la Fuente

Una serie de casualidades hizo que ayer leyera por primera vez a Kjell Askildsen. Q había salido a almorzar con el amigo Juan González del Solar, hoy devenido editor y accionista de Lengua de trapo. Me contó Q que a Juan se lo veía espléndido con su nuevo rumbo en la vida y que lo llevó de aquí para allá. Que no sé para qué fueron a Eterna Cadencia y, después, hasta la feria del libro donde le regaló, entre otros, los libros de Askildsen. Yo me puse muy contenta por las novedades de Juan, pero no me emocioné mayormente con los títulos. Todo me sonaba muy desconocido. Y yo soy muy difícil para las novedades. No soy curiosa como Q, suelo ir a lo seguro. También me informó Q que Lengua de trapo había publicado para la Argentina los cuatro libros de Askildsen juntos, con un prólogo de Fogwill. Eso me intrigó. Con Fogwill muchas veces comparto mis gustos, como por ejemplo Mario Levrero. Pero dejé los elegantes libros de Lengua de trapo y pensé en esperar a leer el prólogo de Fogwill, antes de internarme en esa aventura escandinava.

Cuando llegó la noche, aproveché para terminar Dublinesca de Vila-Matas, el libro que me acompañó durante todo el Bafici, que trata sobre la vejez, la muerte y el arte. Es un gran funeral de trescientas páginas, que me resultó irresistible. Cuando terminé la lectura de Dublinesca y estaba cerrando el libro, Q, que dormía a mi lado, se despertó y me dijo que creía que tenía fiebre. Y sí, efectivamente, el pobre temblaba y tenía 39 grados de temperatura. Así fue como comenzó mi noche de insomnio. Dado que Q no toma antitérmicos, yo no puedo controlar mis terrores. ¿Hasta cuánto le puede subir la fiebre? No me puedo ir a dormir, tengo que ver cómo evoluciona. Es un hombre de 59 años abandonado a los caprichos de su organismo. Les juro que me da pánico. Como siempre pasa lo mismo y ya sé que no voy a pegar un ojo hasta que se mejore, salí de la cama y me fui al living a mirar los programas políticos en su repetición de la madrugada. Pero, salvo a Lozano, no tuve paciencia para escuchar a nadie. Estaba demasiado cansada. Me había propuesto ir a ver a Q cada media hora y, además, darle cada sesenta minutos exactos sus globulitos homeopáticos.

Cansada y angustiada, me puse a mirar los libros que Juan le había regalado a Quintín y que estaban desparramados por el sofá. Me sedujo el título de uno: Ultimas notas de Thomas F. para la humanidad de Kjell Askildsen. Parecía escrito para mí. Al fin otro libro que me hablaba. Miren cómo empieza:

“El mundo ya no es lo que era. Ahora, por ejemplo, se vive más tiempo. Yo tengo ochenta y muchos, y es poco. Estoy demasiado sano, aunque no tenga razones para estar sano. Pero la vida no quiere desprenderse de mí. El que no tiene nada por qué vivir, tampoco tiene nada por qué morir. Tal vez sea ese el motivo.”

Seguí leyendo la prosa clara y contundente de Askildsen. Y marqué otros párrafos.

“Cada hora que pasa, el mundo se libra de miles de tontos. Piénsalo. ¿Te has parado alguna vez a pensar en la cantidad de estupidez almacenada que desaparece en el transcurso de un día? Imagínate todos los cerebros que dejan de funcionar, pues es ahí donde se almacena la estupidez. Y, sin embargo, todavía queda mucha estupidez, porque algunos la han perpetuado en libros, y así se mantiene viva. Mientras la gente siga leyendo novelas, ciertas novelas de las que tanto abundan, la estupidez seguirá existiendo.”

Me hizo acordar a Dublinesca y su mundo convertido en un funeral gigante. La lectura de estos textos cortos de Askildsen me despabilaba. Mientras, yo seguía yendo a ver a Q cada media hora. La sinceridad sin concesiones de Askildsen despierta toda mi simpatía, como lo hace también otro supuesto antipático como Thomas Bernhard.

Finalmente, cuando la fiebre de Q comenzó a bajar me fui a dormir. Hoy me desperté al mediodía hecha una ruina y tuve que hacer quinientos mandados molestos. Cuando terminé mis tareas, volví a leer desde el comienzo Ultimas notas de Thomas F. para la humanidad. Esta vez con un lápiz en la mano. Lo leí de un tirón ya que es muy cortito.

A la tarde me llegó un e-mail de Santiago Gerchunoff desde Madrid invitándome a leer lo que había escrito sobre el noruego. Lo hice. El texto de Gerchunoff también me gustó y me puse triste porque dice que Ultimas notas… es el mejor libro de Askildsen. Qué mala suerte que tuve. Debería haber empezado por otro. Discutimos esto con Q durante la cena china que pedimos al Wok. Q dice que lo ideal sería empezar por el segundo mejor. En fin. Mañana seguiré con los otros que tengo. Mientras tanto, les copio algunos de los fragmentos que subrayé.

“Cada vez que me encuentro con alguien me siento más solo que antes.”

“Si uno dejara de albergar esperanzas, se ahorraría un montón de decepciones.”

“Así se vuelve la gente en los cafés, eso sí que lo aprendí, se aprende mientras se vive, aunque no sé de qué sirve, así, justo antes de morir.”

“…qué fastidio que uno nunca consiga quitarse las ilusiones de encima.”

Este me pareció durísimo.

“Mi mujer murió hace ya mucho. Era una mujer exigente, que descanse en paz, por fin me la concedió a mí. Vacié los cajones, las estanterías y los armarios. Retiré todo lo que había sido suyo y gané mucho espacio libre, más de lo que necesitaba. Pero lo vacío, vacío está. Me deshice de un par de armarios, pero sólo conseguí una habitación más vacía, en lugar de dos armarios vacíos. Fue una imprudencia por mi parte, pero ocurrió, como ya he dicho, hace mucho tiempo, y yo era mucho más joven entonces.”

“Entonces se marchó por fin, ya era hora, porque si no yo podría haber perdido la paciencia. Lo cierto es que tengo más paciencia ahora que antes, supongo que se debe a la edad, pues los viejos tenemos que soportar mucho.”

“Estaba, como ya he dicho, fascinado por esa bulliciosa vida en las ventanas, me recordaba a mi infancia, entonces era mejor ser viejo, pienso, menos solitario, y, sobre todo, uno moría más o menos a la edad adecuada.”

“…tengo tiempo de sobra, es lo único que me sobra.”

“De modo que me vestí y salí a la calle. No había exagerado, tardé mucho; jamás he oído hablar de nadie que ande tan despacio como yo, es una lata, hubiera preferido ser sordomudo. Porque ¿qué hay que merezca ser escuchado?, y, ¿por qué hablar?, ¿quién escucha?, y, ¿hay algo más que decir? Sí, hay más que decir, pero ¿quién escucha?”

“A tres personas les estaban afeitando o cortando el pelo, otras cuatro esperaban, y no quedaba ningún asiento libre. Estaba muy cansado, pero nadie se levantó, los que estaban esperando eran demasiado jóvenes, no sabían lo que es la vejez.”

“Y eché a andar los muchos miles de pasitos hasta casa. Ay, el mundo cambia, pensé. Y se extiende el silencio. Es hora ya de morirse.”

“Aquella noche no dormí bien. Cuando todavía era lo suficientemente joven como para creer que el futuro podía depararme sorpresas, de vez en cuando dormía mal, pero de eso hace mucho tiempo, fue antes de tener claro, completamente claro, que el día de la muerte nada importa haber tenido una vida buena o mala.”

Espero que lo hayan disfrutado tanto como yo. Hasta la próxima.

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16 comentarios para “Más frío que la muerte”

  1. Jotafrisco, la ira de Dios Dice:

    ¡Juan, un abrazo! En este mismo momento te estoy agregando al Facebook. Si sos el JGDS que encontré con un amigo en común…

  2. saint-jacob Dice:

    ¡Quiero una esposa como F!… (espero que la mía no lea esto)…

    No leí nada de Askildsen, pero realmente… no me llamaron la atención estos párrafos (tal vez debiera leerlo ‘completo’)…

    ¿Q completará las reseñas del Bafici? (quiero saber si le gustó la de Belocchio)…

    Me gustó la brisa Fassbindereana del título…

  3. Yupi Dice:

    La mejor forma de sobrellevar una calamidad quizás sea no pensando demasiado en ella. No sé, me parece. Sobre la vejez Italo Svevo escribió dos libros extraordinarios, justamente por veraces sin ser despiadados: “Senectud” y “Corto viaje sentimental”. Para reírnos del tema me acuerdo de una respuesta de Bioy Casares (tan parecido a Svevo entre paréntesis) de memoria:

    -Periodista: ¿Existe un arte de envejecer?
    -ABC: El que yo conozco es el de una persona atada a un palo, a la que arrojan piedras: el arte de esquivar las pedradas y prolongar la agonía.

  4. guillermo Dice:

    Flavia, con respecto a los globulitos homeopaticos:

    http://news.bbc.co.uk/1/hi/health/4183916.stm

    http://www.guardian.co.uk/science/2010/feb/26/bad-science-homeopathy-trials-drugs

  5. sg Dice:

    No te desalientes, Flavia: Askildsen escribe muy poco, pero todo lo que escribe es bueno. “Últimas notas…” me parece el más consistente como obra, pero vale la pena (nunca mejor dicho) seguir con lo demás.
    Gracias por la atención.

  6. sg Dice:

    Otro “raro” buenísimo que editó lengua de trapo en españa y reseñé es “Hotel Problemski” de Dimitri Verhulst . ¿Lo editarán también allá?

    http://www.publimuga.com/librodelmes_hco/lm0804hotelproblemski.html

  7. ojosabiertos Dice:

    Querida Flavia: que no se entere Mario Bunge sobre los globulitos, más allá de las advertencias de Guillermo y sus links. Que se mejore Q. RK

  8. Carlos G. Dice:

    Buenísimo.
    Elijo:
    “…Porque ¿qué hay que merezca ser escuchado?, y, ¿por qué hablar?, ¿quién escucha?, y, ¿hay algo más que decir? Sí, hay más que decir, pero ¿quién escucha?”
    Y cuando dice “Así se vuelve la gente en los cafés, eso sí que lo aprendí, se aprende mientras se vive, aunque no sé de qué sirve, así, justo antes de morir.” me recuerda aquello de que cuando uno cree que ha aprendido a vivir ya se está demasiado cerca de la muerte.

    Cuántos buenos escritores y qué poco tiempo para leer.

  9. estrella Dice:

    La verdad F., es que sos una santa. Cuando a mí me toca pasar la noche con el hombre enfermo, me quiero dormir rapidísimo, porque se pone más demandante que cualquier hijo. “Sos una santa”.

    Como tenemos gustos parecidos, espero con mucha ansiedad el libro escandinavo. Como sabés, hubiera subrayado los mismos párrafos que vos. Qué tema, la vejez.

    Otra de Bioy; “Ok, nadie me quita lo bailado, pero ¿quién me lo devuelve?, recuerdo esta casi de memoria (el ok no es de él). Si me pusiera a buscar, encontraría millones. Gritos seniles, por todos lados, aunque dichos a media voz.
    Es que la vejez no se entiende.

    Estoy en los finales de Dublinesca, ¿acaso no se trata del primo hermano de La Novela Luminosa? Con menos páginas y menos minucias (no hay hormigas ni palomas). Los dos hombres bien podrían ser amigos y salir juntos de paseo por las calles de Montevideo o de Barcelona.

  10. lalectoraprovisoria Dice:

    Santiago, también nos regalaron Hotel Problemski. Gracias por la recomendación. Y ya empecé otro de Askildsen que está muy bueno también, Un vasto y desierto paisaje.

    Y sí, Estrella. Es cierto que Dublinesca tiene algo de La novela luminosa, aunque escrito en tercera persona. Pero pese al uso de la tercera persona, yo lo leí en primera ya que no podía evitar sentir en Riba la voz del propio Vila-Matas. Anoche empecé a leerlo de nuevo antes de dormir.

    Ah, y ya está en la Argentina la edición de los cuatro libros de Askildsen editados por Lengua de trapo reunidos en uno solo, con prólogo de Fogwill. Tengo muchas ganas de tenerlo para leer el prólogo. Esta semana lo consigo.

    Saludos,

    F

  11. lalectoraprovisoria Dice:

    Siguiendo con Dublinesca, está muy buena la página sobre el libro en el blog de Vila-Matas. Hasta tiene la banda de sonido del libro.

    F

  12. La herida de Paris Dice:

    Qué bueno tener noticias de Juan, “amigo” blogero de la primera hora.
    Muy buenas las citas, me hicieron acordar en el tono a “El libro del desasosiego” pero sin el sol de Lisboa.
    Saludos.

  13. janfiloso Dice:

    El viernes fui a la feria y me impresionó como siempre. Para mi es como un museo, entro a los stands que me impresionan por algo, miro todos los libros sin comprar ninguno; me comí media de muzarela en pizza cero, caminé tres horas y me fui agotado.
    Saludos a Juan y suerte en su emprendimiento, ya nos veremos con un café de por medio y me contará su aventura.

  14. Mickey Dice:

    Haganme lugar en la fila de saludos y deseos de buena suerte con su emprendimiento a Juan González del Solar!

    F., recuperá a Q. que se viene el final del campeonato!!!!
    Entre el Bafici y la enfermedad nos dejan sin Fútbol Provisorio!

  15. Esteban Dice:

    Estrella y Flavia, me acaban de empujar a comprar el libro de Vila-Matas.
    Beso.

  16. Francisco Saunier Dice:

    http://www.youtube.com/watch?v=Lh9oVcr18eQ&hl=es_ES&fs=1&rel=0&color1=0×234900&color2=0x4e9e00

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