Pubicado en Perfil el 18/4/10
por Quintín
China nos inquieta. Nos perturba que nuestra presidente le haya hecho un desplante al señor Hu o que los orientales no nos compren aceite de soja en represalia por las barreras aduaneras que le ponemos a sus zapatos, sus calzoncillos y sus televisores. China nos desconcierta. Un día se invita a todo el mundo a participar de los Juegos Olímpicos y, al otro, Google es expulsado del ciberespacio. Sabemos que China es comunista, pero también que es capitalista, que es una dictadura pero no entendemos sus rasgos específicos, que hay censura pero no qué se censura, que hay disidentes pero no cuántos son, etc. Por eso, para quienes China se ha vuelto más indescifrable que en la época de Marco Polo, fue muy interesante ver en el Bafici que hoy termina la sección de documentales chinos independientes.
Para presentarlos, vino a Buenos Aires Shelly Kraicer, un canadiense tímido que vive en Beijing hace siete años de recomendar películas chinas a los festivales de Occidente. Entre ellas hay obras como Petition, que trata un tema insólito, lo que ocurre alrededor de las oficinas que el gobierno central chino instaló en la capital para que los ciudadanos se quejen de los abusos cometidos por los gobiernos provinciales. De esa propuesta se derivan una serie de complicaciones kafkianas. Por ejemplo, los responsables de las provincias no quieren que su imagen se deteriore en Beijing por el exceso de reclamos. Entonces, para disuadir a los peticionantes, envían matones organizados en pequeños ejércitos que golpean, secuestran y torturan a quienes se dirigen a las oficinas de la ley. En ellas, a su vez, se viven situaciones terribles, con gente que no quiere renunciar a sus supuestos derechos y termina muchas veces en un asilo psiquiátrico de acuerdo a la vieja receta soviética. Pero Kraicer nos advierte que el sistema de represión chino está muy lejos del omnipresente modelo estalinista. Una de las películas, por ejemplo, habla de un pueblo regido por una iglesia cristiana, cuyos principios no se asientan en el marxismo-leninismo. Y, sin embargo, nadie se mete con ellos. En realidad, con un admirable sentido de la economía, solo se reprime la protesta que alcanza cierto grado de visibilidad, mientras que el resto se ignora. Los burócratas prefieren hacer la vista gorda y no quieren ocuparse de minucias. En particular, los cineastas que no filman bajo el amparo, la financiación y la censura del Estado no son molestados a menos que su trabajo trascienda. En ese caso, como dicen ellos, los funcionarios los invitan “a tomar el té” y les advierten que están siendo observados. Que un film marginal como Petition sea visto en el exterior es muy raro y, en todo caso, el sistema cinematográfico occidental ayuda para que nada sea demasiado escandaloso. La película tenía una versión de cuatro horas mucho más radical, pero el distribuidor francés prefirió mostrar la más tibia de dos horas.
La impresión más importante que uno saca de estas películas es que en China, aunque no se controla todo, todo está bajo control y la furia de algunos disidentes contrasta con su aislamiento en medio de la indiferencia general. El espectador tiende a pensar que hay que estar loco para desafiar al gobierno de un país que crece a tasas chinas y no tiene intenciones de impedir que los ciudadanos se realicen o se enriquezcan si tienen la suerte, el talento o las conexiones adecuadas. En algún sentido, es como si estos documentales y hasta la disidencia misma estuviera no solo admitida sino fomentada por el régimen para mostrar lo débiles y aisladas que son las protestas y cuán poderoso es el Estado cuando se decide a suprimirlas. Hay una maldición en ser opositor frente a un gobierno que está dispuesto a todo: en el fondo, nadie quiere estar del lado de los perdedores y siempre hay una excusa para echarles la culpa de lo que les ocurre. Es una lección que conviene ir aprendiendo.
abril 19, 2010 a las 6:27 pm
Que suerte que no vivimos en China. Acá nada que ver.
abril 20, 2010 a las 2:07 pm
… efectivamente, nada que ver …
abril 21, 2010 a las 12:39 pm
Hoy en la tele china (bueno, en el canal barrial de shanghai que viene con el depto, no tengo cable de verdad), pasaron todo el día homenajes, actos y escenas de rescate del terremoto de los 2000 muertos y contando. Por supuesto los cromas eran cosas tales como “women zai yiqi. tongxin” (“estamos unidos, un mismo sentimiento” o cosas así). Mucha bandera a media hasta. En la calle hay un medio ánimo, pero tampoco nada sentimentaloide. En estas cosas sí, se ven las garras del estado bajando línea de “unidad” hacia sus 1300 millones de integrantes, estremecedoramente.
De lo del affaire Lozano (?) no dicen nada. Pasa que Lozano es medio anarco, y acá eso no corre.
abril 21, 2010 a las 1:01 pm
O sea, justamente, acá lo que pasa de raro es que hay una base de anarquismo en el sistema.
de los 1300 millones, 1250 millones perfectamente se autorregulan.
agarrás 200 millones de un lado y los tirás en otro y se van a autorregular, no va a sobrevenir el caos. sin estado, sin nada. a pura fuerza de bondad e ingenuidad.
no estoy siendo idealista. eso es lo que te mueve el piso estando acá: pasa algo raro. no hay milicos en la calle, no hay nada. agentes de tránsito recién legados del campo.
por eso el estado recurre a “tomar el té” cuando alguien del 1% de la población se va por línea de fondo y cobra córner, pero no necesita más que eso. no hace falta mucho, anda todo solo, hay una armonia especial, aún inarmónica en muchos casos, pero no es una inarmonía tensa.
no logro explicarme, por supuesto, basta leer literalmente para entender que no logro explicarme.
abril 25, 2010 a las 12:49 pm
1300 millones de los cuales el 99% están concentrados. Problemas, seguro.
Pero los que hay están poniendo una baldosa, sobre una bici, plantando un árbol, haciendo comida, haciendo tai chi, haciendo negocios.
No hay aquí, absolutamente, conciencia del estado más allá de el hecho de ser chino, de estar plantando un cerezo, comprando 100 grs de cebolla de verdeo, que es lo que se va a usar ahora, en este almuerzo.
Millones de problemas, sobre todo conla juventud, que no sabe a donde ir.
Eso pasa mucho aquí.
La mayor migración del mundo está sucediendo, aquí, en China, desde campo a la ciudad, ya se sabe.
Los padres campesinos de provincias lejano pudieroneducar a sus hijos (únicos, ahora ya no, pero hijos únicos por ley del estado en su momento),
y esos hijos terminaron la universidad jovencitos, más jovencitos que acá o allá, 21, 22.
Y tienen sobre sus hombros una triple responsabilidad. Ser buenos hijos y progresar para ayudar sus familias, ser buenos para ayudar al pais (que es lo mismo que la famila, indeed), y ser felices.
Son objetivos imposibles.
abril 25, 2010 a las 12:57 pm
1300 millones de los cuales el 99% están concentrados. Problemas, seguro.
Pero los que hay están poniendo una baldosa, sobre una bici, plantando un árbol, haciendo comida, haciendo tai chi, haciendo negocios.
No hay aquí, absolutamente, conciencia del estado más allá de el hecho de ser chino, de estar plantando un cerezo, comprando 100 grs de cebolla de verdeo, que es lo que se va a usar ahora, en este almuerzo.
Millones de problemas, sobre todo conla juventud, que no sabe a donde ir.
Eso pasa mucho aquí.
La mayor migración del mundo está sucediendo, aquí, en China, desde campo a la ciudad, ya se sabe.
Los padres campesinos de provincias lejano pudieroneducar a sus hijos (únicos, ahora ya no, pero hijos únicos por ley del estado en su momento),
y esos hijos terminaron la universidad jovencitos, más jovencitos que acá o allá, 21, 22.
Y tienen sobre sus hombros una triple responsabilidad. Ser buenos hijos y progresar para ayudar sus familias, ser buenos para ayudar al pais (que es lo mismo que la famila, indeed), y ser felices.
Son objetivos imposibles.
Una de las miles de chinas de 20 y pico, solas en el mundo, con su familia atrás -en el campo-, con sus suenios delante. Ella se pone como nombre en inglés “Cactus”. Pero se llama “何霞“, ”he xia”, “amanecer rojo”. (“lo eligió mi papá”). Se va a mudar, porque lo decidió, porque se tiene que bancar sola, de una ciudad a otra, porque anda sola por el mundo, como millones de chinos. sola, cambiando de trabajo, de ciudad, tan joven, como millones.
“sometimes i really feel helpless ,just walk in a strange world. round and round .”
So, realmente la censura aquí como que no importa todavía.
abril 25, 2010 a las 1:02 pm
lo siento, el teclado de esta notebook no puede mas, me neither.
abril 25, 2010 a las 2:23 pm
“Tu comentario está pendiente de moderación”
lo entiendo. a tomat el té.
abril 25, 2010 a las 2:48 pm
He Xia, “amanecer rojo” como le puso su padre en el campo, fue a una ciudad. A una de 3 mill ciudades chinas.
No me hagan analiis livianos.
No tengo idea, pero no hagan analisis livianos. Ni siquiera de ni.
abril 25, 2010 a las 2:49 pm
so, otro dia hablamo, quitin.
abril 25, 2010 a las 3:21 pm
Libro de Noriega?
Va a ser dificil leer ese libro desde china.
Un LIBRO de Noriega acerca del IndeK?
No lo voy a leer –
I mean:
No lo voy a leer.
“NO WAY”.
Los dados vuelta estan ustedes, los locos sos vos.
Desde cuando se reacciona al fascimo “sacando un libro”.
Pero porque no se van a cagar.
Addenda:
Métanse la guita en el orto, esa, la que facture el libro.
Addenda II:
Los K son unos fascinerosos, pero la gran calaña aprovecha y va, sea en bote o a pie.
abril 25, 2010 a las 4:46 pm
Un libro? “IndeK”
Pero en qué época estamos?
No Tipeo esto en una cajia de comment de un blog hecho en wordpess?
Qué es wordpress?
En el “about”, abajo, a la izq, lejos, dice “code is poetry”.
Yo no me perdono por nada.
No digo que “content is poetry”.
pero un libro del “IndeK” 2010?
No factures, papi. Y te perdonamos, y te agradecemos.
Pero si no, no. Si no es yeite. Y sabés los
abril 25, 2010 a las 4:53 pm
malos humores que nos ahorramos.
no por nada nos va tan mal, dont worry, ni contestes.
pero un libro del IndeK? wHAT FOR? caps.
abril 25, 2010 a las 4:55 pm
El formato, encima. Un “LIBRO”.
Un “LIBRO” para una denuncia.
Pero porqué no se meten la guita en el otro.
abril 25, 2010 a las 5:05 pm
sí, moderenmé, no dejame, soltame, que si lo agarro lo convenzo.
abril 25, 2010 a las 7:04 pm
Esto de acá arriba es lo que yo llamo una sobredosis.
abril 25, 2010 a las 8:09 pm
¡Por favor!, pero no aflojó el hombre.
abril 27, 2010 a las 2:02 pm
Yeah. Indeed.
Sorry, indeed.
Igual, para todos, lo más lindo es ver -bueno me toca en suerte- a los árboles brotar en estos días de sol. Llegamos a la primavera y los cerezos explotan de flores. Y las rosas chinas, nunca mejor citadas y admiradas. Y variedad de otras plantas-gentes naturales que uno se encuenta por la vida.
Sabrán disculpar. Se agradece la pieded (Q).
abril 27, 2010 a las 2:08 pm
Yea the lines hast thou laid unto me
in pleasant places,
And the beauty of this thy Chinese
hast thou shown unto me
Until is its loveliness become unto me
a thing of tears.
abril 27, 2010 a las 3:22 pm
Janfiloso:
Los cartesianos, aparte de no serlo si no se nos canta, hacemos lo que se nos canta con las coordenadas libres.