Julia y Julie, Ecce homo y los jacarandás
por Flavia de la Fuente
Estos días porteños los pasé entre Julia y Julie de Nora Ephron y Ecce homo de Friedrich Nietzsche. En Julia y Julie encontré otra de mis películas protectoras, de esas que me acompañarán toda la vida cada vez que esté triste. Ya me habían comentado que era justo para mí, pero nunca creí que me fuera a gustar tanto. Mi sobrina Vera me dijo: “Tía, vi una película sobre una chica que hace un blog todos los días. La tenés que ver”. Su tono fue imperativo. En otra ocasión, me repitió lo mismo mi hermana. Un día, hablando por teléfono desde San Clemente, le comenté esto a mi mamá, y ella también me dijo que le había gustado y que me la iba a comprar en cuanto la viera. Y la vieja cumplió. Llegué a Buenos Aires y me estaba esperando con una copia de Julia y Julie para mí. Pero no la vi esa misma noche porque estaba muy cansada del viaje. Preferí guardarla para una ocasión especial, por ejemplo, para después de sacarme la muela. Dos horas con Julia y Julie y helado de dulce de leche con dulce de leche me parecía un buen programa para una jornada difícil. Así que me guardé el chupete para ese día. No hay nada mejor que las comedias americanas para pasar momentos complicados. Esta es una de las pocas cosas que aprendí en la vida.
Entonces, dado que esa noche no iba a ver Julia y Julie, me fui a la cama y me puse a leer Ecce homo de Nietzsche, que me había recomendado el Tío Koza, cuando se enteró de que estaba leyendo las Consideraciones intempestivas.
Por la tarde, me había comprado en la librería Arcadia la edición de Alianza, tal como me lo había sugerido el Tío Koza, y llegué a casa muy ilusionada con mi tesoro recién adquirido y ansiosa porque llegara la hora de leer. Cuando se hizo tarde y terminaron todos los programas políticos, me retiré a mis aposentos eufórica porque al fin iba a estar a solas con Ecce homo. Me metí en la cama, prendí el aire acondicionado porque en Buenos Aires tenemos mucho calor, acomodé mis dos almohadas y me apresté a disfrutar del placer de la lectura nocturna.
Los amigos nietzscheanos sabrán perdonar la irreverencia pero la lectura del índice me hizo morir de risa. Hasta lo llamé a Q para leérselo porque nunca había visto algo semejante. Me hizo reír a carcajadas, por lo cual le estoy profundamente agradecida al viejo Friedrich. Para aquellos que nunca tuvieron en sus manos el libro, les enumero los títulos.
El primer capítulo de su autobiografía se llama “Por qué soy tan sabio”; el segundo, “Por qué soy tan inteligente”; el tercero, “Por qué yo escribo libros tan buenos”. Les juro que nunca había imaginado que existiera alguien con semejante ego. Me reía y me reía a las carcajadas. Y no podía imaginar a ninguna persona poniendo esos títulos, ni siquiera a Q. Me parecía algo sumamente bizarro, pero bizarro bizarro, quiero decir de un loco. En el mundo hay mucha gente soberbia y con un yo fuerte. ¡Pero nunca imaginé que tanto! Definitivamente, el hombre tenía que estar un poco chiflado.
Seguí pensando un rato en el ego de Nietzsche. La existencia de un ser así me divertía y, a la vez, me perturbaba. Pero la diversión se me cortó bruscamente cuando se me dio por leer la contratapa. Miren lo que decía:
“Libro desconcertante y enigmático, escrito en circunstancias dramáticas (terminado en noviembre de 1888, su autor perdería dos meses después, por completo y para siempre, sus facultades mentales).”
Y ya no me reí más. Me agarró una angustia espantosa. Tenía en mis manos el último libro de Nietzsche, de un Nietzsche al borde de la locura. Me dio miedo. ¡Con razón esos títulos! Se percibía ya cierta insania desde el índice, nomás. La pena me ensombreció y pensamientos sospechosos comenzaron a acecharme. Así que dejé el libro por esa noche, y me puse a leer Caminar de Thoreau, para tratar de soñar con los verdes bosques de Nueva Inglaterra.
Pero pese a todo, Nietzsche me había seducido, era prisionera de sus garras heladas y poderosas. Había algo en ese último libro que me daba una curiosidad malsana. No entendía bien de qué hablaba, pero lo seguía leyendo. No sé qué buscaba. Sosiego no me daba, mi nerviosismo se acrecentaba, pero yo no podía largar la lectura.
En el prólogo el filósofo nos previene:
“Quien sabe respirar el aire de mis escritos sabe que es un aire de las alturas, un aire fuerte. Es preciso estar hecho para ese aire, de lo contrario se corre el no pequeño peligro de resfriarse en él. El hielo está cerca, la soledad es inmensa —¡más qué tranquilas yacen todas las cosas en la luz!, ¡con qué libertad se respira!, ¡cuántas cosas sentimos debajo de nosotros!
Sí, creo que me resfrié, que no puedo vivir en esas alturas.
Ahora que releo el prólogo lo veo distinto:
“¿Cuánta verdad soporta, cuánta verdad osa un espíritu?, esto fue convirtiéndose cada vez más, para mí, en la auténtica unidad de medida.”
“Toda conquista, todo paso adelante en el conocimiento es consecuencia del coraje, de la dureza consigo mismo, de la limpieza consigo mismo… ”
No sé. Tengo que releer este pequeño gran libro. Pero la primera lectura me dejó los pelos de punta y los nervios quebrados. No sé bien por qué, porque apenas lograba entender algunas ideas. Así que voy a hacer los deberes y lo voy a releer en cuanto recupere el alma.
Pero les quería contar otra cosa que me dio escalofríos, y que también tiene que ver con el índice del libro. Habíamos dejado de comentar los títulos en el capítulo tres. Luego siguen capítulos titulados según sus obras. Y en cada uno analiza el libro en cuestión. Hasta que llegamos al capítulo final que se llama “Por qué yo soy un destino”. Al llegar a este punto, me corrió frío por las venas. El texto empieza así:
“Conozco mi suerte. Alguna vez irá unido a mi nombre el recuerdo de algo monstruoso —de una crisis como jamás la hubo antes en la Tierra, de la más profunda colisión de conciencias, de una decisión tomada, mediante un conjuro, contra todo lo que hasta este momento se ha creído, exigido, santificado. Yo no soy un hombre, soy dinamita.”
Me acordé de Hitler y de la pureza de la raza y todo eso. De los millones de muertos. Nietzsche estaba al borde de la locura pero pudo prever que alguna vez iría unido a su nombre el recuerdo de algo monstruoso. Y, efectivamente, años más tarde algunos unieron su nombre a la aberración del nazismo.
Terminé mi lectura de Ecce homo confundida, pero sigo prendada de Nietzsche. Miren cómo empieza, miren qué escritor tenemos ante nuestros ojos:
“En este día perfecto en que todo madura y no sólo la uva toma un color oscuro acaba de posarse sobre mi vida un rayo de sol: he mirado hacia atrás, he mirado hacia adelante, y nunca había visto de una sola vez tantas y tan buenas cosas. No en vano he dado hoy sepultura a mi cuadragésimo año, me era lícito darle sepultura —lo que en él era vida está salvado, es inmortal. La Transvaloración de todos los valores, los Ditirambos de Dioniso y, como recreación, el Crepúsculo de los ídolos —¡todo, regalos de este año, incluso de su último trimestre! ¿Cómo no había yo de estar agradecido a mi vida entera? Y así me cuento mi vida a mí mismo.”
Un bello comienzo de una inquietante autobiografía, ¿no? Ayer Q me trajo de regalo una preciosa edición de Aurora, uno de esos libros de Alba tan bonitos. Anoche empecé a leerlo. Después les cuento. Pero mañana, antes de seguir con mis ingenuas aproximaciones a Nietzsche, les voy a contar de mi vida con Julia Child y la joven Julie.




noviembre 26, 2009 a las 12:52 pm
qué bellas fotografías.. oportunas para el relato.
noviembre 26, 2009 a las 12:53 pm
la última imagen pareciera que hablara …
noviembre 26, 2009 a las 1:01 pm
en medio de maestras que mueren de un tiro por el robo del auto y familia entera que desaparece, como si los muertos se tiraran a propósito en la calle para salir a reprimir con todo (no debe estar muy errada Lilita en sus denuncias a las embajadas de lo que ocurre) en medio de semjante clima social este relato íntimo sobre la lectura de Nietzsche hace un contrapunto delicado como intenso.
noviembre 26, 2009 a las 1:07 pm
Cadáveres / Néstor Perlongher (Avellaneda 1949- San Pablo, 1992)
a Flores
Bajo las matas
En los pajonales
Sobre los puentes
En los canales
Hay Cadáveres
En la trilla de un tren que nunca se detiene
En la estela de un barco que naufraga
En una olilla, que se desvanece
En los muelles los apeaderos los trampolines los malecones
Hay Cadáveres
En las redes de los pescadores
En el tropiezo de los cangrejales
En la del pelo que se toma
Con un prendedorcito descolgado
Hay Cadáveres …
Proyecto VOX
infovox@elistas.net
November 24, 2009
noviembre 26, 2009 a las 1:13 pm
Galois. No entiendo. Si un miembro del PO no quiere apoyar la despenalización del aborto, una guerra u otra medida del partido por razones de conciencia, ¿lo echan? Bueno, eso es sectarismo. Con centralismo democrático, pero sectarismo. Alguien podría decir: “No se me ocurriría ir al PO a porponerles la prohibición del aborto” en los mismo términos en los que vos hablás de la Acción Católica. Y si, por el contrario, lo dejan votar a conciencia, estamos de acuerdo.
Q
noviembre 26, 2009 a las 1:32 pm
Te equivocaste de post. Mandá el comment al otro y te contesto.
Pero dentro de un rato. Ahora me voy a jugar al pádel. :-)
noviembre 26, 2009 a las 1:48 pm
.. o para que la gente salga a buscarlos como “salvadores”, los mismos que promueven, con su accionar, todos los desastres sociales y después salen con medidas chicaneras en el congreso, como los grandes solucionadores.
¿no son ellos los que gobiernan.. desde hace dos períodos? y encima tienen el descaro (que hacen rendir hasta la última gota) de echarle la culpa a todo el mundo..
de tan simple el mecanismo parece risible, sino fuera por el pánico, el caos y el dolor que desencadena..
noviembre 26, 2009 a las 6:08 pm
¿qué distancia existe entre el genio y el demente?
¿a qué distancia de cuál lado estaba Niestche cuando escribió ecce homo?
¿cuanto dura la floración del jacarandá?
(hoy tengo demasiadas preguntas)
noviembre 26, 2009 a las 6:53 pm
Galois, volvé rápido del padel que Rogelio empezó como el tujes!!!
noviembre 26, 2009 a las 7:48 pm
Bernard Shaw publicó por 1897 o por ahí un artículo en un diario que se titulaba “Why I am a genius”. Repetía que los ingleses eran tan perezosos que si él mismo no les señalaba que era un genio, no se iban a dar cuenta.
Ya cuando era más viejo -y famoso- admitió: “En realidad, estoy muy sobrevalorado. Es lo que le sucede siempre a los grandes hombres”.
No terminó loco, pero sí estalinista.
noviembre 26, 2009 a las 8:13 pm
Las copas de los árboles, retratadas, dan la impresión de redes neuronales y algunos dicen que son, a veces, un copia de las raíces del árbol… a las copas de los árboles también llegan las hormigas.
Recomendación para combatirlas, primero, encontrar el hormiguero y usar querosén sobre él -no es necesario encenderlo-, así, buscarán otro lugar en dónde asentarse.
Si están en el comedor, revisar que no haya grietas en la carpeta del piso, quizás haya un hormiguero abajo… hay que fumigar con Hortal líquido y ver si salen por algún lado. En ese caso al Hortal tras rociarlo en la zona, echarle agua para que corra más rápaido hacia los canales del homiguero. A esas, también eliminarlas.
Para protejer los árboles, una tira de goma espuma atada a la base del árbol y rociada periódicamente con Hortal y listo, las van a combatir seriamente ;-)
La verdad, las hormigas son solo lindas cuando las hace Disney y le pone la voz de Woody Allen, por ejemplo… :-P
noviembre 26, 2009 a las 9:26 pm
Ayer fue un día perfecto porque, entre otras cosas bonitas
a) jugué el mejor pádel de mi vida y ganamos con mi compañero dos partidazos en sets corridos (aunque muy peleados en todos los puntos)
b) Davidenko le ganó a Nadal (en el 1º set lo borró de la cancha y en el segundo, lesionado y todo, también le ganó)
Hoy, fue un día casi perfecto, el mismo resultado en pádel (palizas en sets corridos incluidas), pero el “casi” es porque perdió Rogelio.
En fin, no se puede pedir todo…
noviembre 26, 2009 a las 9:59 pm
Pero entraron los dos, no te preocupes.
noviembre 26, 2009 a las 10:17 pm
No me preocupo, ya lo había leído en el sitio de la ATP
Por ahí le viene bien haber ganado su grupo (aún perdiendo con Delpo). Jugará contra Davidenko o Djokovic.
Y ambos están medio medio.
noviembre 26, 2009 a las 11:36 pm
Mi chupete es LLP . Las fotos ,la narracion y los coments.
Me hacen poner cable a tierra.
Gracias Flavia
noviembre 27, 2009 a las 2:47 am
“Los próximos veinte años. Se prevé que la población humana global aumentará en cerca de 2.000 millones en los próximos 20 años. Toda esa gente querrá un estilo de vida parecido al que disfruta actualmente la minoría acaudalada del planeta. Llegará un momento en el que el crecimiento de la población se estabilizará y el número de habitantes empezará a descender pero, mientras tanto, aumentarán masivamente las presiones sobre el planeta.” ..
“Algunos expertos en medio ambiente proponen que se detenga la globalización y se adopte un estilo de vida de baja tecnología basado en la autosuficiencia local, pero una población de 9.000 millones de personas no puede vivir a base de una combinación de granjas orgánicas y turbinas eólicas. Los economistas del desarrollo nos dicen que el problema es el uso de los recursos per cápita, no el exceso de población, pero las necesidades humanas ya están poniendo a prueba las capacidades del planeta y, en cualquier caso, no existe la más remota posibilidad de una redistribución a gran escala de los recursos a escala global.”El mapa del tiempo” – John Gray abc.es 21.11.09 (via tomashotel)
creo que estos párrafos sobre el problema climático resumen la mira de nuestra pareja-presidente y que a ello se debe que como toda política hacen el zafarrancho con el chicanero tufillo de legalidad jurídica que hacen, sin importarles nada de nada salvo su propio “mesianismo” en relación a dicho mañana y que nadie mejor que ellos con los otros socios afines latinoamericanos para “arrear” a la población en conjunto con dichos problemas.
noviembre 27, 2009 a las 3:16 am
para llevar adelante sus metas necesitan “minar” la democracia y para ello lo hacen ungiéndose en los mejores líderes democráticos. Como son profesionales parecieran creerse que hacen gala de un matiz menos burdo que su socio más notorio, pero dicho matiz hace agua por todos los costados y les importa bien poco mientras puedan seguir con sus fines …
sorry, no sé la pertinencia en el post de que me haya puesto a escribir en voz alta el enojo que siento (creo que hasta funcional con lo que ellos pretenden que por eso lo hacen-de uno y otro lado-) con lo que ocurre socialmente y me embalé escribiendo
noviembre 27, 2009 a las 3:18 am
Este es el primer buen post en años en LLP. Pero lamentablemente en los comentarios, con excepción de dos breves intervenciones de janfiloso y Bati, vuelven las mismas estupideces de siempre.
Creo que la reacción de FF de primero reirse y después angustiarse es totalmente adecuada y revela que ha comprendido muy bien lo que Nietzsche escribió. ECCE HOMO es un libro para reirse y para asustarse. FN es un escritor extraordinario, como lo revela el párrafo que abre el libro. Si voluntad se propone tareas intelectuales que desbordan la capacidad de cualquier persona, Nietzsche incluido. Quiere hacer un ajuste de cuentas con un extravío civilizatorio que según él duró milenios. Se siente en guerra contra algo que ha sido proclamado como “verdad” y para él es la mentira. Dice que su genio se encuentra en su nariz. Dice que es decadente y también todo lo contrario. Titula sus capítulos con comicidad y a la vez con precisión. Porque la mayoría de las personas (incluido Q), si escribieran libros cuyos capítulos se titulan: “Por qué soy tan sabio”, “Por qué soy tan inteligente”, “Por qué yo escribo libros tan buenos”, haría el ridículo. Uno podría decir que está al borde de la locura.
Pero el hecho es que esto lo escribió un tipo que era capaz de hacer muy buenos libros, que era muy inteligente y cuyo nombre iría unido a una gran crisis. De modo que, aunque sonara exagerado, Federico decía algo cierto.
Y la dureza consigo mismo que para él requería la conquista en el campo del conocimiento es algo que evidentemente pagó con su integridad.
No, no estoy hablando de la inseguridad en el conurbano, no estoy hablando de las chicanas del congreso, estoy hablando del nihilismo.
noviembre 27, 2009 a las 3:19 am
bando, de uno y otro bando, entre ellos mismos
noviembre 27, 2009 a las 4:20 am
Cuervo es bueno porque es latino!
http://www.youtube.com/watch?v=MVZvQXoj_qw
noviembre 27, 2009 a las 5:13 am
bueno, por lo menos con Nietzsche queda en otro plano el asunto con la/el presidente y cia.
noviembre 27, 2009 a las 6:24 am
” ¿Qué es entonces la filosofía de hoy – me refiero a la actividad filosófica- si no el trabajo crítico del pensamiento sobre sí mismo? ¿Y si en vez de legitimar lo que ya se sabe, no consiste en proponerse saber cómo y hasta donde es posible pensar de otra manera ? ” M. Foucault
La inversión, o perversión del Platonismo , es uno de los motivos por lo cual Foucault decide reconstruir la genealogía de la moral , continuando la tarea planteada por Nietzsche …
Nietzsche no realizó un análisis de las “técnicas de sí” y ellas siguiendo a lo investigado por Foucault, comportan una manera de poder pre-disponer de sí mismo. De tal manera de actuar sobre el tiempo presente, y realizar lo que describe como una ontología de nosotros mismos, Foucault decide retomar los antedecentes greco-latinos.”
“El cuidado de sí. La inversión del platonismo desde la mirada de Michel Foucault” Piazze
biopolitica.cl
noviembre 27, 2009 a las 10:22 am
Janfiloso, la floración del jacarandá dura por lo menos dos semanas en Buenos Aires. No te pierdas las flores amarillas de las tipas que se viene para Enero. Ya está terminando la de los lapachos amarillos, posterior a los rosados.
noviembre 27, 2009 a las 10:51 am
¿Viene post de Julia y Julie? Ojalá que sí.
Las fotos de los árboles están muy buenas: los jacarandás y los cielos se llevan muy bien!
noviembre 27, 2009 a las 3:21 pm
Perdón por (como casi siempre) tirar cualquiera (pero, un poqito, de cine se habló en el post): Flavia ¿viste ‘Aquiles y la Tortuga’? (no recuerdo si la comentaron) ¿te gustó?…
noviembre 27, 2009 a las 3:22 pm
poqito: poquito
noviembre 27, 2009 a las 3:26 pm
Sí, la vi en Mar del Plata del año pasado. Me encantó pero casi me muero de un infarto. Pero es espectacular, loca e inolvidable.
Acá está el comentario de Q:
http://www.lalectoraprovisoria.com.ar/?p=2836
F
noviembre 28, 2009 a las 12:15 am
Janfiloso, la distancia entre el genio y la locura son equidistantes…, ambas superan la razón..
noviembre 28, 2009 a las 12:30 am
…perdón Janfi, te aclaro que no soy “el Jorge” del jacarandá sino una dama disfrazada de Jorge quien suele espiar este blog y divertirse con tus reflexiones y/o comentarios.. Placer conocerte sin conocerte…
noviembre 29, 2009 a las 5:25 pm
Che, Galois, no estoy muy enterado de la legislación española, pero si acaso existe alguna clase de Ley de residencia en España no entiendo como todavía no te echaron por atentar contra sus héroes nacionales.
noviembre 29, 2009 a las 5:38 pm
No sé quienes son esos héroes nacionales que decís (aquí hay unos cuantos, asesinados por el franquismo), pero de todas maneras, y a pesar de la legislación antiinmigrante, te aclaro una cosa: difícilmente me puedan echar porque soy español.
Y lo soy desde mi inscripción en el registro civil, cuando era un recién nacido.
P.S.: hay muchos españoles inteligentes (entre los que me cuento :-) ) que se dan cuenta de que Federer es muy superior a Nadal.
noviembre 29, 2009 a las 10:06 pm
Lindísimas fotografías. ¿Cuáles son algunas de esas otras películas protectoras? ¿Habrá algún post sobre ellas que todavía no he leído? A veces me hace falta algo así…
noviembre 30, 2009 a las 2:09 pm
Gracias, Pupita. No, no escribí ningún post (o al menos no lo recuerdo) sobre las películas protectoras. Creo que hace mil años escribí una nota en El Amante.
Mis películas protectoras (cada uno tiene las suyas) son las comedias románticas americanas o los viejos musicales de Hollywood. Por ejemplo, Meet Me In St. Louis o Tienes un e-mail siempre me sirven de chupete. La lista de películas es muy larga y ya las debés haber visto todas porque no estoy al tanto de los estrenos.
F
diciembre 1, 2009 a las 12:53 am
Gracias! No recuerdo la nota. Aunque con tiempo puedo ir fijándome en las revistas. Abrazo, Pupita
diciembre 2, 2009 a las 4:55 am
también me reí a carcajadas cuando leí los títulos. Después hay algo de: “elefante –hembra”, en cap. sobre el zarathustra, que también me hizo reír mucho.
Pero con ese libro de Nietzsche hay que tener cuidado. Creo que con todos sus libros, pero particularmente con “ecce homo” (“(he) aquí el hombre” frase de Pilato sobre Jesús: Juan 19, 5) y con el zarathustra hay que tener cuidado. Hay un ritmo y una combinación -sobre todo en ecce homo- por momentos una aceleración de verdad generan sus palabras, como un efecto de desmoronamiento continuo, como si no existiera suelo donde frenar y todo lo que se destruye cala cada vez mas rápido, perdiéndose, finalmente, el punto de vista propio, la propia posición. me pasaba así por momentos. Vértigo creo se llama esa sensación.
Saludos.
Gracias. Muy bueno el blog.