por F y Q
Un día intenso. Grandes emociones y tremendas discusiones. Todo empezó la noche anterior, cuando recibimos en la habitación del hotel el primer tomo de las obras de Homero Alsina Thevenet. Mientras cenábamos pizza con Alderete en la clásica esquina de San Martín y Santiago del Estero, nos comentó que también había salido el equivalente con la recopilación de críticas de Manny Farber. Alderete comentó que le había visto el libro al tío Koza y Q sufrió un ataque de sana envidia bibliófilo-cinéfila. Suponían que el libro sería caro, difícil de conseguir pero fundamental. Más tarde, F se volvió al hotel y Q fue a ver Accident, una película hongkonguesa, producida por Johnnie To que no le pareció nada extraordinaria. Su comentario a la salida fue que el director había visto Misión imposible y La conversación pero su producto mecánico y sin alma se parecía a lo que Damián Szifrón podría ser si supiera filmar. Q llegó al hotel y antes de dormir (F no emitía señales de vida) se puso a hojear el libro de Alsina, reparó en que el viejo escribía desde 1937 y se detuvo en la primera película reseñada que conocía. Resultó ser High Sierra de Raoul Walsh contra la que despotricaba por la torpeza de su director. Q se fue a dormir pensando que por algo Tarruella tenía a Alsina como su bestia negra.
A la mañana, mientras F evadía una vez más el desayuno colectivo, Q se encontró con Fernando Peña, el responsable de la edición de la obra de Alsina Thevenet, lo felicitó por una tarea ímproba y generosa y estuvieron departiendo en la mesa, mientras tomaban el café, sobre lo increíble que resultaba leer a un tipo que reseñó El ciudadano en su estreno en Uruguay y cuya primera entrevista internacional fue con Orson Welles. También, comentaba Peña, Alsina había conocido a André Bazin en el festival de Punta del Este de 1951 y Q comentaba que Bazin no había tenido la suerte post mortem de Alsina: la antología de sus críticas seguía sin publicarse, retenida desde hace años por problemas internos entre el personal de Cahiers du Cinéma. Allí Q pensó que era muy raro el mundo del cine y que, finalmente, había adelgazado tanto como materia conceptual que lo más interesante seguía siendo, tal vez, leer a los viejos dinosaurios como Alsina, Bazin o Farber. Justo en ese momento, llegó el Tío Koza y, para asombro de Q, le regaló nada menos que el libro de Farber. La mañana pintaba espléndida. Llegaba la hora de ver Francia, la película de Caetano. A todo esto, F despertaba lentamente.
Tras una emotiva y discreta presentación de Marcelo Alderete, muy aplaudida por la concurrencia del Auditorio, se inició la proyección. Un rato más tarde, Q volvía al hotel para el almuerzo con Pepe Riba y se registró el siguiente diálogo.
F: ¿Y qué tal Francia?
Q: Está lleno de franceses.
F: Dale, hablá en serio. ¿Está buena la película?
Q: Es una película recontra kirchnerista.
F: ¡No! No, me digas eso.
Q: Mirá, por un lado, es la película que más me gusta de Caetano. Por el otro, el final parece propaganda del Frente para la Victoria. Lo podrían incluir en las transmisiones del Fútbol para Todos.
F: ¿Por qué? ¿Cómo es el final?
Q: Primero te cuento el principio. La película gira en torno de una pareja que está separada y tiene una hija de doce años, la encantadora Milagros Caetano. Los padres tienen problemas económicos y afectivos. El tiene tendencia a pegarles a las mujeres y ella es un poco alcohólica. Todo está muy bien contado, sobre todo a partir de los conflictos de la nena con su ridícula escuela privada en la que se enfrenta con la estupidez y el comercio educativos. Las cosas se van poniendo peor a lo largo de la película que tiene una estética mitad clásica y mitad pop, pero que va trazando la descripción más aguda que haya hecho el cine argentino de la realidad social durante el kirchnerismo, la de una clase media baja que alguna vez disfrutó de los libros pero en la que hoy ella trabaja de mucama y él en una pequeña fábrica a punto de cerrarse. Hay un momento, acaso el más agudo de la película, en el que durante una cena en la casa donde trabaja Natalia Oreiro (la madre, en una actuación formidable), la matrona de la casa, una vieja oligarca, se enfrenta con un pariente porque este gana 25.000 dólares mensuales por “socializar a los wichis en Formosa”. El poder tradicional de la Argentina confronta allí con la nueva clase de funcionarios que constituyen otro flamante sector del privilegio en la era K. Y los dos resultan profundamente ridículos y desagradables.
F: Pero eso no parece muy kirchnerista.
Q: Ahí empieza la ambigüedad de la película. Caetano muestra una sociedad donde la crisis económica ha destruido las relaciones de pareja, ha elevado el nivel de violencia y no propone un futuro para personajes como los padres de Milagros, que en realidad se llama Mariana, aunque dice llamarse Gloria. Pero, al final, la gloria llega. En una sucesión de escenas reconciliatorias, la madre y el padre consiguen nuevos trabajos, en blanco y mucho más dignos que los anteriores, la nena abandona la escuela privada y se inscribe en una escuela pública, y hasta el psicólogo de un juzgado que hace Daniel Valenzuela se dedica ahora a ayudar a la policía de Corrientes. Al final, durante los títulos, los padres acompañan a Milagros a un acto de la escuela y se ve a todos cantar el Himno con fervor. Hasta tal punto ese cierre optimista y convencional parece una propaganda que uno duda si no se trata de algo completamente cínico. Eso veníamos discutiendo con el Tío Koza a la vuelta: por qué Caetano terminaba la película de ese modo, con ese encadenamiento de finales felices, casi una estampita de la Argentina K, con sus instituciones reconstruidas: la familia, la escuela, la policía, el trabajo en blanco y la alegría de los niños porque sus padres no tienen que sufrir más las penurias económicas que los ensombrecen.
F se quedó desconcertada porque el día anterior Q le había dicho que Caetano no era kirchnerista, que le parecía de izquierda dura. También recordó que los lectores les habían avisado que Caetano había hecho publicidad para los K. Con esos negros pensamientos se dirigieron a la puerta del Hermitage a esperar a José María Riba. Pepe los invitó al restaurant de la esquina del Hermitage y se pusieron al día porque no se veían desde hace cinco años.
Fue un almuerzo muy agradable al que se unieron Alderete, que está en todas partes, y el tío Koza, que inexplicablemente no estaba dentro del cine. Siempre es un placer charlar con Riba. Aunque coinciden poco sobre el gusto cinematográfico, el gallego es de lo más afable que hay en el mundo. Un viejo amigo.
Después de una comida opípara se despidieron de Pepe y volvieron con el Tío Koza al Hermitage para tomar un café. Y adivinen quién estaba. El mismísimo Caetano. Enorme, mucho más adulto que el joven que recordaba F, con un físico casi prepotente. Nos vino como anillo al dedo, ya que le podíamos preguntar por qué había hecho una película kirchnerista. Transcribimos de memoria lo que charlamos en el lobby del hotel.
F: Me dijo Q que hiciste una película kirchnerista.
Caetano: No, no es kirchnerista. Es peronista.
Q: Sí que es kirchnerista.
C: No, vos estás obnubilado y ves todo kirchnerista. Está bueno que lo digas porque me va a dar más plata el Incaa.
Q: Todos esos finales reconciliatorios…
C: Pero la pareja no se reconcilia…
Q: Es la sociedad la que se reconcilia: estado, escuela pública, trabajo en blanco, parece el sueño de la Argentina de los 50. Es un final completamente soviético.
C: Sí, es soviético en el sentido de dogmático. Pero no necesariamente es la realidad. Todo puede ser visto como el sueño de la nena.
Q: Sí, es tan optimista que puede ser propaganda electoral, el sueño de la nena o una cosa cínica.
C: Pero fijate que si bien los padres trabajan al final en blanco, lo hacen por menos plata de la que ganaban en negro.
Q: A mí me parece que el momento de la cena, con los viejos oligarcas y los nuevos funcionarios K, retrata bastante los dos polos de poder actuales. Pero después todo parece una propaganda del viejo peronismo.
C: Bueno, pero no necesariamente kirchnerista, aunque a mí no me preocupa reconocer que filmé toda la campaña electoral de 2007.
Q: ¿Y el 2009?
C: No, esa no. Por eso perdieron. (Risas)
F: Ya no los había insinuado alguien del blog.
C: El del blog no me paga el sueldo.
Q: Desgraciadamente a mí tampoco.
Mientras la conversación transcurría en un tono muy cordial, F sacaba fotos y pensaba en cómo había pasado el tiempo y que Caetano le parecía una persona que había sufrido mucho y que, como contrapartida, avanzaba pisando y hablando fuerte. Tiene algo de Maradona. Tipos brillantes que se sienten maltratados.
A todo esto F se dio cuenta de que no le habían presentado al Tío Koza, que es crítico de La Voz del Interior. Hicieron las presentaciones del caso y el Tío le pidió a Caetano si tenía un rato para hacerle una entrevista. Así que allí los dejamos. Antes de despedirnos, el Tío Koza nos dijo que nunca había visto a un director que hablara con tanta franqueza con un crítico que lo cuestionaba. Q se vino para la pieza pensando que ese final de Caetano, el viejo sueño de la Argentina peronista (a su juicio usurpado por el kirchnerismo y sus intérpretes), servía hoy de coartada para ocultar el abismo social y la tragedia argentina. Y que Caetano, un cineasta talentoso, flotaba entre las dos posibilidades: pintar la realidad o adherirse a su ocultamiento. El tema estaba lejos de quedar resuelto. F, por su parte, recordaba una de las frases del cineasta: “No hay que ser intolerante con los intolerantes”. Probablemente Caetano se refería a Q. Y también pensaba que, pese a todo, estos viejos amigos se seguían saludando como rivales.
Fotos: Flavia de la Fuente







Noviembre 12, 2009 a las 7:12 pm
Estos diálogos son muy diveritdos!!!
Ahora, Q, leí por encima el post -después lo leeré con más dedicación- y me llamó la atención esta línea tuya
Q: Es una película recontra kirchnerista.
Habiendo leído que tenías -tenés- los mejores recuerdos de Caetano cuando pasó por El Amante… en una situación como esta ¿no se te “cae un ídolo”?.
Aclarame, porque ando oscuro.
No lo digo ni de manera peyorativa ni tampoco de forma segregacionista, pero es una duda que me asaltó… :-O
Noviembre 12, 2009 a las 7:14 pm
El final… estupendo…
“No hay que ser tolerante con los intolerantes”. Probablemente Caetano se refería a Q. Y también pensaba que, pese a todo, estos viejos amigos se seguían saludando como rivales.
Noviembre 12, 2009 a las 7:29 pm
No creo que Q sea un intolerante, quizás solo, a veces, es una percepción virtual, le llenan la paciencia demasiado rápido -podría incluirme como anónimo comentador…- y le salte la térmica… pero la gran mayoría de las otra veces, sus respuestas son sesudas, así que -desde este humilde lugar- si Caetano piensa que Q es un intolerante es porque nunca conoció a un intolerante de verdad… creo que algunos directores de cine quedan colgados mentalmente con eso de mirar la realidad a través del lente… ven el árbol más no el bosque y poco les molesta que así sea…
Noviembre 12, 2009 a las 7:35 pm
Perdón, perdón.
Fue un error de tipeo. Lo que dijo Cetano fue:
“No hay que ser intolerante con los intolerantes”
F
Noviembre 12, 2009 a las 8:12 pm
Ah! F… ¡me maté de risa!
))
Soy de lo que creen como tu error de tipeo…
Aunque, es cierto, y es más contemplativo, ser más benevolente, sigo sosteniendo mi opinión virtual sobre Q y sobre algunos directores de cine
Noviembre 12, 2009 a las 8:14 pm
Bueh, casi un pin-pón de preguntas y respuestas
Me voy a laburar y dejo de monopolizar este espacio contestaril
Salud!
Noviembre 12, 2009 a las 9:13 pm
Que lindo es leer discusiones con un tono de cordialidad. Me gustó mucho.
El director sugiere que el final “puede ser visto como un sueño”. No se si su intención fue dejar abierta la interpretación, o si realmente él tiene su final y no quiso decírselo a Q…
Noviembre 12, 2009 a las 9:30 pm
¿Podrían dar más datos del libro de Farber? ¿Está editado en castellano? Gracias.
Noviembre 12, 2009 a las 9:39 pm
25.000 dolares por hacer que cosa???????
Me parece que se zarpo Caetano
Noviembre 13, 2009 a las 9:58 am
Muy linda la presentación de los post con la misma foto a distintas horas, me hace acordar a la Catedral de Rouen y me dan ganas de estar en Mar del Plata.
Saludos
Noviembre 13, 2009 a las 10:16 am
Flavia: muy buenas tus fotos de la rambla marplatense. Seguramente será la vista desde la ventana de tu habitación. La serie me hizo acordar de un relato de Paul Auster.
Va el link para quien quiera leerlo
http://www.letropolis.com.ar/2005/12/AUSTER.htm
Buen fin de semana cinefilo-marplatense. UBH
PD. que Quintin nos cuente algo más del lbro de Alsina Thevenet.UBH
Noviembre 13, 2009 a las 11:19 am
Qué linda charla, y qué franco este Caetano.
Si ese es el argumento, es lo más alejado al kirchnerismo que puede haber, el kirchnerismo habla de esos finales felices, en cambio en la película pasan de verdad.
La misma foto en distintos días me hace acordar a Harvey Keitel en Smoke de Auster/Wang.
Noviembre 13, 2009 a las 11:22 am
Pedro. El libro de Farber se llama Farber on Film. The complete film writings of Manny Farber. Editado por The LIbrary of America en 2009. No creo que esté traducido.
Q
Noviembre 13, 2009 a las 11:45 am
Q, hace dos post comentabas (cuando hice referencia a tu antikirchnerismo militante y aclaré que Caetano era peronista):
Dejo de lado que te tomes en serio la autoparodia de la referencia al kirchnerismo y también te aclaro que me importan muy poco las convicciones políticas de Caetano.
Pero es difícil percibir la ligereza de la autoparodia cuando este post menciona que en el otro ya alguien (Boris K.) había “alertado” sobre su participación en la campaña del FPV. Y cuando ahora decís que su película es “kirchnerista” por su final (!), y rematás con que:
No vi la película de Caetano, pero reducirla a la variable “kirchnerismo-antikirchnerismo” es un análisis empobrecedor (y no solo para el cine, sino para la política argentina en general…).
“Ocultar el abismo social y la tragedia argentina” es algo que no se le puede achacar al cine de Caetano, justamente, cuando es uno de los pocos cineastas -fuera del documental- que se hacen cargo de la cuestión (más allá de acordar o no con su punto de vista…).
Yo no creo que sea posible retomar “el viejo sueño de la Argentina peronista” (más que para usurparlo), pero tampoco creo que sea una “coartada” de este gobierno (en todo caso, es una coartada del PJ en su conjunto… que al menos tiene una, no como la “oposición” de derecha, que siempre gobernó para profundizar el abismo social).
La “tragedia argentina” es no (querer o poder) ver la verdadera dicotomía (algo a lo que el camaleonismo del peronismo contribuyó, sin duda), y siempre estar del lado equivocado (como nuestra querida clase media, enfrentada a los sectores populares que motorizan reclamos progresistas).
Noviembre 13, 2009 a las 11:45 am
Koba, también pensé en Harvey Keitel en Smoke, tanto, que me han dado ganas de volverla a ver.
Espero noticias sobre el día de hoy.
Noviembre 13, 2009 a las 12:07 pm
El mejor post de los ultimos tiempos.
Parece que Caetano quiso hacer una cosa ambigua y le salió. O quiso hacer algo y le salió otra. O como decía Sábato, no sabe que quiso decir.
Noviembre 13, 2009 a las 12:13 pm
Creo que todos pensamos en ese relato de Auster (y en la película).
¡Ojo con los derechos de autor!
Caetano es un mostro. Tanto, que le perdono sus boutades peronistas.
Habrá que ver Francia, para poder apreciar el sentido de ese ‘final feliz’. Pero la historia enseña que lo que dice un director de su obra o de sí mismo…
El libro de Farber se consigue en librerías españolas por 37€ (precio ‘oficial’). En Amazon lo venden a $26.40
No hay edición en castellano por el momento.
Noviembre 13, 2009 a las 12:27 pm
Mmmm… me parece que hoy me alquilo Smoke y la veo tomando un fernecito con una picada…
Noviembre 13, 2009 a las 12:48 pm
NP ¡cómo me gustaría que fuera cierto que son los “sectores populares (los) que motorizan reclamos progresistas”!
No digo que no existan sectores populares motorizando reclamos progresistas; digo que están tan mezclados con otros sectores seudo populares vendidos al mejor postor (incluído el PJ como vos decís) que se hace dificil producir una dicotomía ideológoca a partir de esta premisa.
Este país es un cambalache, y no me parece tan sencillo derivar de este caos amorfo una posición ideológica tan prísitina como la que se deriva de tu coment (la clase media enfrentada a los sectores populares).
Noviembre 13, 2009 a las 1:00 pm
Martín H:
Caetano hace ficción, no tiene porqué ser cierto lo de los 25.000 dolares.
Pero si tomamos en cuenta que el presupuesto total del país entre estado provincias y municipalidades trepa a la bonita suma de 150.000.000.000 de dólares y no se avanza ni un metro en autopistas y cloacas por decir dos cosas, me gustaría saber adonde va la plata.
Noviembre 13, 2009 a las 1:47 pm
¿A partir de qué piso se comienza a ser clase media? ¡Tienen alguna injerencia los antecedentes familiares en dicha clasificación? ¿Es Mirtha Legrand menos oligarca porque la madre fue directora de una escuelita?
¿Es más popular Diego Maradona porque nació en Villa Fiorito y se gastó millones en tirar manteca al techo como los viejos nuevos ricos de nuestra querida Patria? ¿Cuál es la frontera entre lo popular y lo clasemediero? ¿Moyano representa al pueblo o es pueblo? ¿O es un oligarca que representa al pueblo porque alguna vez fue pueblo? ¿Quién es más popular, el hijo de un camionero o un mecánico o la hija de una maestra de escuela? ¿Cuántas preguntas sin respuesta?
Noviembre 13, 2009 a las 1:49 pm
“C: El del blog no me paga el sueldo.” Conste que yo dije “no todos los realizadores pueden vivir de rentas”. Ahora podria agregar, con malicia, claro: como Alonso.
Coincido con NP en que la lectura parece un poco forzada. Sin embargo la descripción del final se parece al spot del FTP. Era ese que decía algo así como: “Conseguimos trabajo para todos, ahora solo tenemos que hacer valer tu sueldo. Sabemos lo que hicimos, sabemos lo que falta.”
¿De verdad Natalia Oreiro esta bien?
Noviembre 13, 2009 a las 1:49 pm
Janfiloso: tu comentario (livianamente reaccionario, para variar) es una prueba de lo que digo, precisamente. “Este país es un cambalache” es una frase cualunquista, no un análisis. Y para “sectores seudo populares vendidos al mejor postor” pinta mejor la clase media (claro que en su caso es por libre elección, no por el “clientelismo” del que siempre acusa a los pobres). No se trata de posiciones ideológicas “pristinas”, sino claras. O asumidas, al menos: pero vos mismo demostrás que esto es imposible para la pequeña burguesía argentina.
Noviembre 13, 2009 a las 1:52 pm
Ah, bien por Caetano poniendole el pecho a los criticos. Espero su fabula peronista con ansias.
Noviembre 13, 2009 a las 2:03 pm
Boris: lo tuyo sí sorprende… Decir que “la descripción del final se parece al spot del FTP”, no te parece un poco mucho? Y no lo digo solo porque no viste la película, sino por el macartismo subyacente a tratar a Caetano de “kirchnerista”. Que sea peronista invalida su película? (invalida eso el cine de Favio?). En todo caso, se podría decir que es “panfletaria” (aunque Q no dice eso…), y criticarla (más allá de a favor de quién sea el panfleto)segun la idea de que el arte debe ser “ambiguo”, etc. Pero ser “panfletario” tampoco es un delito… Lo que sí debiera serlo es la propaganda oculta o traficada: pero ese no es un problema de un medio tan marginal como el cine…
Noviembre 13, 2009 a las 2:31 pm
Estamos de acuerdo, siempre el problema más grave es naturalizar la ideologia, por eso nombre a Alonso, que vive de rentas y puede “opacar” relaciones de producción. Y por eso, tambien, dije que espero con ansias la supuesta fabula kirchnerista (Peronista seria más correcto) de Caetano. Pero si, tenés razón, antes de hablar primero habrá que verla.
Noviembre 13, 2009 a las 2:38 pm
NP ¡qué manera de ningunearme por favor!
Para una persona que dice : “los sectores populares que motorizan reclamos progresistas”, indicarme a mi que digo frases cualunquistas y no “análisis”, es puro dogmatismo.
En fin, corro a pedir una entrevista con algún terapeuta que logre levantar un poco mi autoestima.
Noviembre 13, 2009 a las 2:42 pm
Chupamedias (definición): adulador, servil, obsecuente, janfiloso.
Noviembre 13, 2009 a las 3:03 pm
Boris: no se si “FRancia” será una “fábula kirchnerista”, pero probablemente la gran “fabula peronista” de Caetano sea su proyecto “Caudillo”. Ojalá algún día lo filme.
Janfiloso: “dogmatismo” es una de esas frases que a los cualunquistas les encanta usar (siempre para hablar del “dogmatismo” de los otros, claro, porque ellos son librepensadores). Pero esa contradicción no se resuelve con terapia…
Noviembre 13, 2009 a las 3:10 pm
Y no es ninguneo. Si lo tuyo es mucho más fino que esto, por ejemplo:
http://www.clarin.com/diario/2009/11/13/elpais/p-02040008.htm
Noviembre 13, 2009 a las 3:13 pm
… típico del monopolio …
(dice mi terapeuta)
Noviembre 13, 2009 a las 3:25 pm
Tus prejuicios ni siquiera te dejan leer. No me refería a Clarín… Mejor te dejo una cita aislada, a ver si logrása desentrañar el “cambalache” (y la corto acá, porque no vale la pena…):
O esta otra:
Salvo lo de Menem, lo demás es bastante coherente… Quién lo dijo? El representante masculino de la Junta de la fachofarándula:
http://www.clarin.com/diario/2009/11/13/um/m-02040080.htm
Noviembre 13, 2009 a las 3:34 pm
Si hay en el director una mirada partidaria y militante, sería más productivo que el final de la política (y su respuesta) no dejara márgenes para interpretaciones opuestas.
Si no es el caso, entonces es más comprensible que prefiera dejar la ambiguedad y la interpretación al espectador. Por ejemplo, hay casos como el del artista plástico Daniel Santoro en los que el uso de la iconografía peronista no deja dudas.
Acá la respuesta de Caetano a Q es rara… o tal vez no tenía ganas de discutir, vaya uno a saber.
Quisiera finalmente saber si ya salió el evatest de aptitud cívica para medirme el nivel de pequeñoburguesía, cualunquismo y reaccionariez en sangre.
Noviembre 13, 2009 a las 3:35 pm
Donde dice “sería más productivo que el final de la política”,
léase: “sería más productivo que el final de la película”.
Lacanianos abstenerse.
Noviembre 13, 2009 a las 3:54 pm
¿De verdad Natalia Oreiro esta bien?
…sos malo, Boris!!
Noviembre 13, 2009 a las 4:14 pm
Si, que feo el prejuico siempre instalado. Pero me da curiosidad.
Noviembre 13, 2009 a las 4:22 pm
A mí también me da curiosidad verla en una película de Caetano, jamás me la hubiera imaginado ahí. Pero yo en cambio la considero una actriz capaz y solvente. Y además, claro, está más buena que los ravioles de mi tía Porota.
Noviembre 13, 2009 a las 4:39 pm
todos cantan el himno con fervor. qué lindo. como en el francotirador.
Noviembre 13, 2009 a las 4:56 pm
NP, es que Menem, como figura, no por lo que representa, es un cadaver politico, al igual que los militares, a pesar de que cada tanto den manotazos de ahogados. Lo del “sector privado” es más actual.
En este videito se puede ver como la espontaneidad del “astro”, generalmente invocada para hablar de culos y tetas, se ve comprometida, o sea cuidadosamente guionada, para hablar de politica.
http://www.tn.com.ar/2009/11/12/politica/02039997.html
Noviembre 13, 2009 a las 4:58 pm
Almafuerte: cada una de tus intervenciones deja clara tu posición… No hace falta ningún análisis (menos el del psicoanalista de Janfiloso). Lo de “el fín de la política” habla por sí mismo…
Noviembre 13, 2009 a las 5:20 pm
… No te des por vencido ni aún vencido …
Noviembre 13, 2009 a las 5:41 pm
Ya se que ahora es tan fácil hablar mal de Menem que hasta los que se hicieron millonarios bajo su gobierno lo hacen, Boris.
Pero cuando Tinelli dice “el odio visceral es tuyo, que vivís la vida con un revanchismo de un país de 50 años atrás. Basta, no existe más eso”, se está montando en un relato social cualunquista (y entre nos confusamente antiperonista) que quiere olvidar la historia (como cuando dice “no jodamos más con los derechos humanos”), para no tener que dar cuenta de esa conflictividad social que pretende “reprimir” (otra vez) sin hacerse cargo de haberla generado y sostenido (bajo el menemismo, sin ir más lejos).
Ante esto, sostener la imagen especularmente ficticia de la actualización de la “patria de la felicidad” del peronismo no deja de ser una trampa (así en el cine como en la política). Pero todavía funciona (por motivos variados y complejos), y salir de ella no es fácil (mucho menos teniendo enfrente -y en las propias filas- el consuetudinario facismo criollo…).
Noviembre 13, 2009 a las 5:53 pm
NP. La tragedia argentina no es ninguna cuestión teórica, ninguna interpretación del peronismo, sino que desde hace muchos años se acabó la mobilidad social ascendente, que en estos momentos solo alcanza a funcionarios, espías, sindicalistas, académicos, barras brava y otros alcahuetes del oficialismo. Que el futuro de los trabajadores es jubilarse con la mínima como el 85% de sus mayores, que la educación no iguala las oportunidades, etc.. En fin: la falta de futuro, que obscenamente se quiere disfrazar hoy con eslóganes de hace cinco décadas y una violencia vengativa contra la mayor parte de la pobación.
Por otra parte, es Caetano el que califica su propia película de “soviética” por su dogmatismo.
Almafuerte. Nombraste a Santoro y en la charla que tuvimos de parados con Caetano se mencionó ese nombre y estábamos por hablar de él, pero alguien interrumpió con otra cosa y la idea quedó ahí. Me parece que la poética de Santoro, que gira alrededor del sueño del primer peronismo como un dispositivo naif pero, al mismo tiempo, muy consciente de que es inaplicable a la actualidad en esos términos, no es la de Caetano, que juega con esa ambigüedad con cierto cinismo, pero no se distancia del mensaje oficial que pretende que ese sueño sea “la realidad efectiva / que debemos a Kirchnér”. No hay en Francia un otro lado de ese paraíso oficial, salvo las miseras de los individuos.
Q
Noviembre 13, 2009 a las 6:00 pm
NP, ese fue un flor de lapsus calami. Pero no se si implica una preferencia o valoración positiva de lo escrito (“el final de la política”) o si por el contrario indica una preocupación por el estado de cosas.
Yo discrepo con todos tus renglones -los que leí hoy al menos. Y lo único que se me ocurre decirte es que está muy bien tener un núcleo interno de certezas y valores. Pero dedicarse sistemáticamente a calificar y descalificar a toda la sociedad con definiciones y verdades absolutas no es operativo. En algún punto es necesario sentarse a escuchar a esos que se resisten a tu visión, meter un gramo de empatía y tratar de entender, aunque más no sea para encontrar la forma de convencer y de que tus certezas sean escuchadas y adoptadas por los otros.
Si en cambio te la pasás etiquetando, descalificando y tachando a medio mundo, a la larga la realidad que se resiste a darte bola se va, sigue su camino, y te deja solo en una esquina farfullando con todas las etiquetas en la mano.
Noviembre 13, 2009 a las 6:27 pm
No entendí por qué la pelicula se llama Francia?? (aclaro que no la ví)
Noviembre 13, 2009 a las 7:06 pm
Yo no creo que la clase media argentina sea algo que se pueda codificar tan facilmente. Y tampoco creo que esté siempre en el lugar equivocado por tomar posturas oficialistas o antioficialistas, de hecho por heterogenea es dificil de establecer cual es su forma de pensar. Esta la clase media gorila, la peronista, la radical, la progresista, de izquierda, de derecha, de River, de Boca … Digamos que ese discurso de que la clase media es una masa homogenea es un discurso muchas veces que tiene la izquierda para justificar muchas de sus digresiones o su veta mas dogmatica y antipopular. Sin ir mas lejos en el 2007 habia mucha clase media prokirchnerista y también (a mi juicio) estaba del lado equivocado. El discurso oficialista en aquel entonces tenía omisiones escandalosas que no salían a la luz por un juego de intereses. Estar a favor o en contra de un gobierno o de una iniciativa en particular (como la ley de medios) es una simplificación que no resuelve nada. La realidad escapa siempre a ese tratamiento superficial. Es mas creo que todo pasa mas corrientes generacionales, de padres radicales a hijos peronistas, de padres liberales a hijos socialistas o al revés. No creo que la gran masa gente este lobotomizada y vaya de izquierda a derecha gracias al poder manipulador de los medios. Creo en su lugar que hay distintos paradigmas que son tomados por las distintas generaciones para construir su discurso. Y que en esta brecha generacional es donde se dirimen los conflictos. Para algunas generaciones la construcción politica tiene un peso que para otras no. Que se yo, me viene a la mente la película italiana Caterina en Roma, donde el padre dogmatico tiene que abandonar a su familia para que esta pueda sobrevivir.
Noviembre 13, 2009 a las 7:10 pm
Hay una clase media menemista (o de derecha o macrista) pero esta es tan hegemonica y agobiante como la clase media kirchnerista.
Noviembre 13, 2009 a las 7:44 pm
Nadie sabe qué hacer sin Kirchner? Algo bueno debe haber hecho el loco para que todos estos mediocres carroñeros que se ven por aquí, agobiados de odio sin sentido, no sepan ya ni qué pensar ni qué sentir, excepto la misma referencia recurrente contra los Kirchner, con el que llenan a diario el vacío de sus cabezas y de sus pobres almas. Lástima dan.
Carlo E.
Noviembre 13, 2009 a las 7:47 pm
Q, la “tragedia argentina” no es solo que “desde hace muchos años se acabó la mobilidad social ascendente” (ese es su efecto más visible, pero no su causa). El problema es por qué se acabó (y si nunca más volverá…), y ahí entran un cúmulo de factores complejos que sno se pueden reducir a este o cualquier gobierno, porque son más profundos y vienen de más lejos. Vos planteas que hay una especie de casta privilegiada al estilo soviético o algo así, y eso no ayuda a ver la especificidad del problema de los estados latinoamericanos modernos (y sus sociedades hiperfragmentadas). Por otra parte, los “eslóganes de hace cinco décadas y una violencia vengativa contra la mayor parte de la pobación” es lo que sostiene la derecha (lo que no significa que este gobierno sea de izquierda ni mucho menos, claro…).
Bobby: la clase media probablemente sea la menos homogénea de las clases (políticamente hablando), pero a la hora de definir una elección o un cambio en momentos críticos (y entre las opción de acercarse más a los de arriba o los de abajo) ha sido mayoritariamente conservadora, como es público y notorio…
Almafuerte: Yo no descalifico a “toda la sociedad” (esa una falacia de los que no pueden pensar la sociedad como algo más que un ente a imagen y semejanza de su individualismo…). Tampoco pretendo convencer a nadie (y además eso es imposible: nadie cambia de posición ideológica por una mera discusión…). Por lo tanto, no hace falta generar “empatía” (y menos con discursos filofacistas). Porque es evidente que hay personas y sectores que sostienen posiciones reaccionarias (y generalmente son los que creen que a la realidad no hay que ponerle “etiquetas”… salvo las invisibles etiquetas al alcance de su cualunquismo, claro: ahí tenés las últimas expresiones de la santísima trinidad de la fachofarándula, por ejemplo).
Noviembre 13, 2009 a las 8:03 pm
NP. Está claro que el fin de la mobilidad no es culpa exclusiva de este gobierno. Pero su particularidad es que intenta disimular el porblema para los que le sirven sin hacer preguntas.
Q
Noviembre 13, 2009 a las 8:04 pm
Acabo de ver Francia, me gustó muchísimo. Creo que la descripción general que hace Q es correcta y que su lectura del final posible pero no excluyente. Pero lo del himno (“Al final, durante los títulos, los padres acompañan a Milagros a un acto de la escuela y se ve a todos cantar el Himno con fervor.”) es una sobrelectura, no se escucha al himno ni ninguna canción patria. De hecho la música es una canción disco de la década del 70 destinada a celebrar a Milagritos (“Gloria”). Q, me parece que te traicionó el recuerdo de Un oso rojo o viste algo que interpretaste distinto que yo.
Saludos.
Noviembre 13, 2009 a las 8:12 pm
Noriega: habrá sido por la parte de “o juremos con gloria morir”… parece un sketch de Capussotto…
Noviembre 13, 2009 a las 8:14 pm
Bueno, pero por lo que comentás no le salió tan dogmática, parece…
Por otra parte, el “dogmatismo” no implica necesariamente que la obra o su estética sea despreciable. Y no me refiero al trucho de Von Trier, eh… Tampoco al obvio Eisenstein (¿o ahora vamos a decir que “El acorazado Potemkin” no es arte?). Me refiero al cine norteamericano: no hay cine más dogmático que ese (es el dogma hecho forma, antes y mejor que los soviéticos!)
Noviembre 13, 2009 a las 8:21 pm
Epa, lo que dice Noriega del lapsus de la “sobrelectura” también da para el análisis (político, no psicoanalítico…): me parece que se aplica a la lectura exacerbada del kirchnerismo, je.
No creo que disimular la falta de movilidad sea una particularidad de este gobierno. Por el contrario, es el primer después del menemismo que abre el juego para que se lo pueda correr por ese lado. Porque más allá de “los que le sirven sin hacer preguntas”, evidentemente hay también muchos que las hacen (por qué no le da la personería a la CTA, por ejemplo).
Noviembre 13, 2009 a las 8:25 pm
… no menos ridículas que las últimas expresiones de la santísima trinidad de los fachovoceros K …
Noviembre 13, 2009 a las 8:30 pm
NP, si no crees en la posibilidad de convencer a nadie, ni de cambiar de ideas mediante el intercambio con otros, cual es el sentido de difundir tus ideas políticas? ¿para qué hacerlo? ¿Para darnos cátedra? ¿Para leerte a vos mismo?
¿Como se ejerce el poder entonces según vos? Un sector conquista el poder, traza las líneas divisorias entre probos y réprobos y ya está? Se impone y sostiene por la fuerza? ¿De donde saca esa fuerza y como la ejerce?
Empatía, sobredosis de empatía o la soledad más absoluta.
Noviembre 13, 2009 a las 9:02 pm
Almafuerte: No estoy “difundiendo mis ideas políticas”. Sos vos el que parece pedir una clase de Ciencia Política, pero para eso tenés la facultad o a alguna buena biblioteca pública. Por mi parte, no tengo ninguna intención de “empatizar” con vos. Tus comentarios en el post sobre el adn me alcanzaron. Paso.
Noviembre 13, 2009 a las 9:11 pm
¿Cual es el chiste de hablarle al espejo? ¿Dónde está el desafío a las propias ideas si uno no las pone a prueba?
No pases, seguila.
No te pido empatía conmigo, sino con posiciones políticas diferentes a las tuyas. Te la pasaste clasificando sectores, catalogando gente y descalificando al equivalente a varias provincias argentinas. ¿Cual es la idea? ¿Adonde apunta lo tuyo?
Pregunto en serio, creo que lo que te preguntaba más arriba es totalmente válido: según vos el poder se ejerce vía negociación y consenso inestable (hasta donde sea posible) o por imposición neta al 75% u 80% de la población?
Noviembre 13, 2009 a las 9:12 pm
Noriega. Tal vez en el acto de la escuela pública a la que los padres llevan a la nena vestidos de punta en blanco, no parece que la concurrencia vaya a cantar All you need is love, para poner un ejemplo, ni la canción que se escucha en la banda de sonido. Pero ya que estás en MDP, preguntale a Caetano lo que cantan. Es una manera de salir de dudas.
Y a mí no me gustó muchísimo, pero igual me parece la mejor película de Caetano.
Q
Noviembre 13, 2009 a las 9:31 pm
Almabella: Qué parte de “no” no entendiste? Vos no preguntás en serio, y yo no tengo ganas de responderte. Si estás aburrido, buscá otro para confrontar (o departí con amigos como Janfiloso sobre la “santísima trinidad de los fachovoceros K”, a ver si te aclara a quienes se refiere…). Esta no es una “negociación”. Y no siempre hay “consenso” (ni siquiera “inestable”). Por ahí eso te dice algo, pero lo dudo. Evidentemente lo tuyo es la “imposición” (“descalificando al equivalente de varias provincias argentinas”?… Ay, vos te entenderás. Yo ni lo intento). Adiós.
Noviembre 13, 2009 a las 9:38 pm
Quintín, es muy probable que canten una canción patria y es imposible e irrelevante saber cuál. Pero de la manera en que lo describiste parecía un dato muy preciso y que hacía que la escena se centrara en eso. Para mi el hecho de que lo que se escuche fuera Gloria hace que la escena se centre fuertemente en la nena (es el nombre que ella quiere tener). Insisto en que tu lectura es posible pero para la gente que no vio la película la descripción que hiciste del final lleva a confusión.
Noviembre 13, 2009 a las 9:41 pm
Bueno, lo de la canción no es un detalle menor (sobre todo si uno escuchó otra!) pero no es algo que pueda cambiar radicalmente la lectura (que habla más bien de la propia subjetividad del espectador).
Cómo se compatibiliza lo del asumido “dogmatismo” (“kirchnerista” o “peronista”) con la impresión de que es “la mejor película de Caetano”?
Y eso significa que por fín “desarrolló”…? (Podrías ampliar, Q?)
Noviembre 13, 2009 a las 10:03 pm
¿El tema ‘Gloria’ que se escucha es el del tano Tozzi?
Noviembre 13, 2009 a las 10:06 pm
Los que hacemos análisis político no tenemos la necesidad de aclarar nada. El que no entiende es porque está sentado defendiendo sus privilegios en una actitud tipicamente conservadora. (je)
Los fachovoceros K del día de la fecha son … (suspenso, tambores) : D´Elía, Pichetto y el inefable Anibal Fernandez. (aplausos).
Noviembre 13, 2009 a las 10:07 pm
NP:
Te la pasaste descalificando a enormes sectores de la población que no coinciden con tus estándares políticos, cuyo número fácilmente equivale a los habitantes de varias provincias.
Eso, más el desinterés proclamado por convencer mediante el debate me sugiere la pregunta acerca de cuál es la vía para ejercer el poder que estás sosteniendo o avalando. Puedo imaginar y especular, o aún peor, puedo atribuirte ideas a mi capricho y perder el tiempo refutando a la nada. Pero me parece mejor hacer una pregunta directa y solicitar una respuesta ídem. Es una pregunta perfectamente válida, pero también es aceptable que no quieras o no puedas responderla.
Lo que no aporta mucho es el cambio sarcástico de nick o el envío de fruta a domicilio, como cuando te señalan los grupos afines al gobierno enriquecidos alevosamente y vos respondés “eso no ayuda a ver la especificidad del problema de los estados latinoamericanos modernos (y sus sociedades hiperfragmentadas)”.
Noviembre 13, 2009 a las 10:23 pm
Saint.jacob. Sí, el tema es ese.
Noriega. Lamento haber creado alguna confusión. Lo que intento destacar es que la película tiene una serie de finales felices concatenados, buena parte de los cuales están relacionados con ciertas mejoras económicas y sociales en la vida de los protagonistas. Tal vez, incluso, haya un matiz de ironía en el optimismo conformista del final. Pero es un final bastante problemático, para decirlo de algún modo. Ayer, Pascual Condito, distribuidor de la película, lo describía como un final “Pum para arriba”.
NP. El final es dogmático, no la película. No, no desarrolló. Sigo sin saber qué cine quiere hacer Caetano, que me parece un director con talento pero sin un tema definido y sin más preocupaciones formales que narrar con fluidez, algo que sabe hacer. Tampoco es necesario que las tenga, pero por ahora es un cineasta híbrido. O así me parece.
Q
Noviembre 13, 2009 a las 11:48 pm
Ok. Q.
Entiendo que el “desarrollo” este generalmente en función de una profundización formal y temática (lo que llamamos “estilo”, digamos), pero también puede haber crecimiento en la exploración libre (a pesar de su aparente “hibridez”). Hay directores que cambian todo el tiempo, lo que en cierto modo representa un desafío mayor (porque los experimentos pueden fallar, y porque la crítica y el público siempre prefieren que una obra sea medianamente previsible). No digo que sea el caso de Caetano (porque me parece que su apertura “genérica” se cierra en su pura voluntad “narrativa”), pero es innegable que el tipo trata de no repetirse (lo que es muy loable, en un medio que usualmente busca no defraudar las expéctativas). Lo que no significa que no tenga un “tema” definido: las de Caetano siempre son “crónicas de una fuga”…
((Almafuerte: no me interesa discutir con vos, ni en general -porque no puedo “empatizar” con alguien con tu posición- ni en particular -porque leés sesgado-. “Los grupos afines enriquecidos alevosamente” es una vaguedad pasible de ser dicha de cualquier gobierno: lo notable es que a muchos les preocupa recién ahora, mientras que en los ‘90 ni se mosqueaban. Supongo que serán parte de los “enormes sectores de la población cuyo número fácilmente equivale a los habitantes de varias provincias” (?). Pero cuando sugerís que estoy “avalando” alguna “funesta vía para ejercer el poder” (supongo que será la “kirchnerista”, o peor aun, la “leninista”) no hacés más que seguir mostrando tu cara (estás a un tris de gritar como el troglodita de la UOM que trató a la CTA de “zurda loca”). Y ahí ya no me hace gracia, porque ese macartismo ya sabemos dónde termina… Punto))
Noviembre 14, 2009 a las 12:37 am
Quintín, coincido en gral, aunque no estoy seguro de que ambos estén mejor laboralmente (me parece que la situación de él es claramente peor) pero dejemosló pq es una charla entre vos y yo que somos los que la vimos. Lo que sumo a tu análisis es el componente personal, el gran amor de Caetano por su hija Milagros, que me parece que predomina en el final. En fin, que la vean todos y se generalice el análisis.
Con respecto a lo que charlás con Nicolás, me parece que está en la esencia de Caetano hacer algo inesperado cada vez, lo cual viene haciendo sumando lo que hizo en cine con lo que hizo en tele. No quiere decir ni malo ni bueno, si no éso, algo distinto a lo que se esperaba de él.
Noviembre 14, 2009 a las 12:52 am
Alguien puede leer lo que escribe NP sin marearse con esa mezcla de parentesis y texto?
Noviembre 14, 2009 a las 1:19 am
Noriega. Caetano dice algo así: que ellos van a ganar menos dinero. Pero están en blanco, no los humillan, les pagan a tiempo, tienen una cierta seguridad que les calma los nervios. Es como si esa estabilidad del nuevo orden, la escuela, la recomposición de la familia (aunque los padres sigan separados) y la cura de las adicciones (la violencia de él, el alcoholismo de ella) estuviera envenenada por cierta resignación, cierta obediencia que tiene que ver con un desclasamiento definitivo. Pero eso es parte del sistema Caetano: siempre hay otro pliegue en lo que dice. En este caso, la sugerencia de que sus personajes bien pueden estar adaptándose al fascismo o, al menos, a un orden social mucho menos libre. Claro que el no lo diría en esos términos, pero para mí lo de la nena y el final feliz son una excusa un poco demagógica para no profundizar en el problema social de este momento después de plantearlo como nadie lo planteó en el cine argentino hasta ahora.
Q
Noviembre 14, 2009 a las 8:23 am
Si no es el himno es “Alta en el cielo”… De ser así permite vincular esta película con el pasaje de Un oso rojo,un momento que, por otros medios, se repite en este film en la escena de los aristócratas decadentes hablando de los wichis. RK
Noviembre 14, 2009 a las 8:45 am
Movilidad
Noviembre 14, 2009 a las 12:02 pm
Bueno Q, hay una gran diferencia entre “ocultar el abismo social y la tragedia argentina” (como planteabas en el post) y “no profundizar en el problema social de este momento después de plantearlo como nadie lo planteó en el cine argentino hasta ahora” (como decís en tu último comentario). Está bien pedirle más, pero tal vez ese planteo (visto el contexto del cine argentino) sea el límite de lo que Caetano pueda dar (más cuando decís que es su mejor película…). Al menos en este momento (como Favio en el suyo), replicando los límites del peronismo… Digo: la paradoja es que solo un cineasta de origen “popular” (sinónimo de “peronista” en el contexto del cine argentino, salvo la excepción de Campanella) parece poder tocar “el problema social de este momento” (es decir, buscar el núcleo de su tiempo), pero a la vez solo puede hacerlo dentro de las limitaciones políticas del peronismo. Lo que no deja de ser coherente con la realidad, visto que es lo mismo que le pasa a la política argentina.
Noviembre 14, 2009 a las 12:06 pm
NP. Creo que, últimamente te venís convenciendo de que izquierda =origen popular = peronismo y desde allí analizás el cine argentino. Me parece un camino muy poco fértil y una manera de empantanar todas las discusiones.
Q
Noviembre 14, 2009 a las 12:21 pm
Coincido con Noriega, filmar una comedia con Natalia Oreiro era algo que no se esperaba de él. Caetano es la contracara de otros cineastas demasiado contenidos, él se podria pasar la vida filmando, cualquier cosa, series de televisisón, publicidad… Cualquier “producto” es bueno para ensayar esa fluidez de la que habla Q. Si bien no seguí toda la serie, me acuerdo que “Tumberos” hacia sus capitulos finales era una gran improvisación colectiva que se construía en el día a día y se alejaba cada vez más del realismo inicial.
Noviembre 14, 2009 a las 12:24 pm
“izquierda =origen popular = peronismo”??? Nooo, ahí está justamente el problema. No es transitiva la cosa. La izquierda en Argentina nunca fue popular, salvo a través del peronismo, que nunca fue precisamente de izquierda (como dejan claras las declaraciones sobre la “zurda loca”).
Lo que vengo diciendo (desde que empecé con la saga familiar) es que si uno mira la historia del cine argentino, ve claramente que los cineastas “populares” que más conectaron con su tiempo (Del Carril y Favio, por tomar dos casos emblemáticos) surgieron del peronismo. Mientras que la izquierda nunca pudo lograr lo mismo (ni siquiera con el “cine de la base”, que termina con una pelóicula “peronista” como “Los traidores”). Y el “modernismo” reaccionario (invariablemente antiperonista) nunca generó más que experimentos fallidos o sin alma (más o menos como ahora…). Eso sí es poco fertil…
No veo que esto empantane la discusión, sino todo lo contrario: de hecho, aquí estamos, discutiendo (uniendo por fín cine y kirchnerismo, je…). Y todo gracias a la película “peronista” de un cineasta “popular” (no masivo) como Caetano. Que más bien parece confirmar mi “hipótesis”, por lo que vengo leyendo aquí…
Noviembre 14, 2009 a las 12:49 pm
Y aclaro, por si hace falta, que la salida sería un modernismo no reaccionario (no me atrevo a escribir “revolucionario”, je). Es decir: salir del peronismo por izquierda, no por derecha (así en el cine como en la política…). Claro que es más fácil de decir que de hacer…
Noviembre 14, 2009 a las 1:19 pm
Me gustaria que NP intentase la novela familiar del cine mundial. ¿No me imagino cómo sería? ¿A cuántos grandes cineastas sin alma descartaría?
Otro tema, como diría Ceño Fruncido. ¿Simón Radowisky no era popular? ¿Y sus compañeros tampoco? Qué curioso. Yo pensaba que sí. Pero claro, no eran argentinos. Para ser cien por ciento popular y de izquierda hay que tener genes “originarios”. Dale que vamos bien. Aguante D’Elía.
Noviembre 14, 2009 a las 1:22 pm
Me gustaria que NP intentase la novela familiar del cine mundial. ¿No me imagino cómo sería? ¿A cuántos grandes cineastas sin alma descartaría?
Otro tema, como diría Ceño Fruncido. ¿Simón Radowisky no era popular? ¿Y sus compañeros tampoco? Qué curioso. Yo pensaba que sí. Pero claro, no eran argentinos. Para ser cien por ciento popular y de izquierda hay que tener genes “originarios”. Dale que vamos bien. Aguante D’Elía.
Noviembre 14, 2009 a las 1:36 pm
Contado por Q el final de la película parece un sketch de Chachacha, con esas locuciones justicialistas, Noriega completa el cuadro y entonces pareciera que Caetano deja abierto todo un campo interpretativo. Habrá que ver Francia para aclarar hasta donde es dogmática y hasta donde es más bien irónica o algo así.
Noviembre 14, 2009 a las 1:56 pm
gracias quintin y saludos a noriega
lo que cantan es el himno a la bandera
y tergiversaron lo de la huevada del intolerante
dije que no hay que ser intolerante con los intolerantes
y no creo que quintin sea un intolerante
y en el cine uno ve lo que quiere e interpreta lo que no puede evitar
eso
Noviembre 14, 2009 a las 2:00 pm
Éramos pocos y llegó Mishigene a completar el mezcladito deliroide-conserva de Janfiloso, Almafuerte y Cia. Se hace difícil seguir su “argumentación” (de “Radowisky” a D’Elia…). Lo único claro es que con tipos así gritando barbaridades se hace muy difícil ser antikirchnerista. Ya lo dijo el General: “no es que nosotros seamos buenos, sino que los otros son mucho peores”. Esa es la “tragedia argentina”.
Ah, y “gran cineasta sin alma” es una contradicción, por si no te diste cuenta… Pero no nos pongamos metafísicos, que para eso está vuestro amigo Bergoglio.
Noviembre 14, 2009 a las 2:10 pm
NP dixit:
Radowisky, popular y de izquierda, anarquista, no peronista, violento (con justificados motivos pero violento al fin), pero de izquierda y popular. Que ese tipo de izquierda no contribuya a pacificar a la sociedad y a que los obreros vivan mejor no significa que su raiz no sea popular, ¿no? ¿O vos entendés por popular que sea masivo? Entonces el cine argentino hace mucho tiempo que no es popular ni podrá llegar a serlo jamás. Contradicciones tenemos todos, y vos como yo y como cualquiera tenés unas cuantas.
Noviembre 14, 2009 a las 2:25 pm
Y con respecto al canón que pretendés para el cine argentino, no sé, en parte tenés razón, si hacemos un análisis del cine sólo desde una mirada poítica. Pero el cine es mucho más que eso. Por eso me parece que si lo quisieras hacer con el cine mundial, toda tu teoría tan ordenadita se caería en pedazos.
Noviembre 14, 2009 a las 2:26 pm
a pedazos
Noviembre 14, 2009 a las 2:26 pm
canon, no canón ni cañón.
Noviembre 14, 2009 a las 2:38 pm
Caetano. Gracias por su intervención. Lo del intolerante fue un error de tipeo (o un lapsus), pero ya lo aclaramos más arriba.
Tal vez deberíamos haberlo corregido, pero ya había comentarios al respecto.
En cuanto a eso de que “en el cine uno ve lo que quiere e interpreta lo que no puede evitar” es verdad, pero también es cierto que se filma lo que no se puede evitar.
Q
Noviembre 14, 2009 a las 2:39 pm
Ah, y Bergoglio será amigo tuyo. Yo soy un judío delirante, pero jamás en mi vida descansé a la sombra de un arbolito de navidad. Tampoco soy amigo del Rabino Bergman. El único Bergman que admiro era hijo de un pastor y estaba lleno de contradicciones de raiz tanto física como metafísica.
Noviembre 14, 2009 a las 2:41 pm
NP. No quiero hacer nada para impedir tu tránsito hacia el kirchnerismo, como te pidieron aquí oportunamente. Probablemente tus posiciones se aclaren de ese modo.
Q
Noviembre 14, 2009 a las 2:46 pm
A ver, Mishíguene, te contesto esta y la corto acá, porque hay discusiones que no tienen sentido…:
1) Traer a cuento el anarquismo de principios de siglo no sirve para una discusión política actual, porque es puramente arqueológica (es una fuerza extinta), mientras que la potencia del peronismo radica en su permanente actualización, es decir, en su capacidad de interpelar el presente (algo que a la izquierda tradicional evidentemente le cuesta…)
2) Sos vos el que trae a RadowisTky y despúés lo cuestiona (“con justificados motivos pero violento al fin”), para terminar contraponiéndolo a D’Elía (?). Tu argumentación hubiera tenido más coherencia si hubieras trazado una línea entre la “violencia” de ambos… Pero hubiera seguido siendo igualmente delirante. Y poco funcional al versito de que hay que “contribuir a pacificar a la sociedad”, es decir, a no asumir la conflictividad derivada de la violencia social inherente a un reparto injusto de la torta, etc., y solo proponer su represión.
4) Aclaré de entrada que “popular” no significa necesariamente “masivo” (y eso es lo que hace interesante la aparente contradicción). Efectivamente “el cine argentino hace mucho tiempo que no es popular”, pero eso no significa que “no podrá llegar a serlo jamás”. Si ello llegara a pasar, sería por dos motivos: o bien porque el cine se habrá convertido definitivamente en un arte menor. O bien porque la brecha social (incluido el acceso a la producción, no solo a la recepción) se ha vuelto definitivamente irremontable. Lo segundo hablaría de una sociedad definitivamente escindida y desigual, así que espero que se trate de lo primero (y que el cine sobreviva en el museo por cuestiones que vayan más allá de lo meramente socio-económico).
Noviembre 14, 2009 a las 2:56 pm
No, Q, yo quiero seguir siendo antikirchnerista… Pero cuando al lado aparece gente así, no puedo sino diferenciarme. Y seguir diciendo lo que dije siempre: del peronismo solo se sale por izquierda… o hacia más de lo mismo. Y evidentemente vamos hacia más de lo mismo (mirá sino el posible “pacto” Carrió-Duhalde).
Por otra parte, como es público (aunque no notorio), yo firmé una película en la que alguien hablaba del entonces presidente Kirchner, y no precisamente a favor (y lo hice durante su mandato, cuando no estaba de moda pegarle como ahora…). Probablemente no haya otra en la que se hable de un presidente en ejercicio de esa manera (salvo las de Solanas, digamos). Así que ser acusado de oficialista (o de estar en “tránsito hacia”, cual “usurpador de cuerpos”) no deja de ser una ironía del destino.
Noviembre 14, 2009 a las 3:04 pm
¿que huevada es esa de que la historia del mal llamado ‘cine mundial’ no resiste una lectura política? ¿Nos estas cargando mishígene? Lo que faltaba es que ahora creamos que una ‘lectura política’ es un invento de kirschner? ¿o de su ‘intelectual orgánico’ NP? Vamos!!! Por favor!!
Podemos estar en desacuerdo, pero me parecia que la politización de la cultura no era algo para discutir aqui, esa discusión si que se hace con el statu quo liberal-conservador, creia que todos (más allá de las opiniones estabamos del mismo lado). Pero parece que me equivoque, falta que mishígene nos diga que el cree que existe la separación entre cultura/política.
Seria estéril solo sugerir las implicancias políticas del la invención de daguerrotipo, pero realmente no se a que te referías con tu comentario sobre el analisis de NP. ¿Podés aclararlo?
abrazo
Noviembre 14, 2009 a las 3:18 pm
Primero, el anarquismo no es una fuerza extinta, es minoritaria, como siempre lo fue, pero no extinta. Y existieron varios tipos de anarquismos. Uno de ellos reivindicaba la vía violenta, y está visto que esa le da de comer a los Ramón L. Falcón o a los Videlas de turno. Esa es una vía muerta que se llena de cadáveres de los dos lados. Sin embargo el anarquismo como forma de oponerse a los poderes establecidos y al status quo sigue siendo productivo. No quizás para la toma del poder, que hasta el momento parece inviable por el lado del anarquismo, dado que las otras visiones del mundo, más corporativas, lo harían añicos (como ya pasó en varios momentos de la historia) en muy poco tiempo, sino para limitar el poder de los poderosos o de los que se sienten cómodos con el status quo. El status quo también puede ser trotskista, mirá vos. No por nada Trotsky (ahí va salir Galois a atacar) barrió a los anarquistas ucranianos.
Noviembre 14, 2009 a las 3:21 pm
En el canon cinematográfico militante privideriano no encuentro un hueco para meter a cineastas con alma como Ozu, por ejemplo. ¿Cómo sería la misma operación que intenta realizar con el cine argentino trasladada al cine japonés?
Noviembre 14, 2009 a las 3:38 pm
La referencia a D’Elia viene a cuento no de lo violento sino de lo “popular”, como si en este país y en toda Latinoamérica sólo fuera posible ser popular si se tienen genes “originarios” o la piel “no blanca”. Me refería a esa clase de contraracismo racista que termina impugnando la “popularidad” de un tipo como Radowisky por ser judío y blanquito.
Noviembre 14, 2009 a las 3:39 pm
Por lo que cuentan, el final de Francia me recuerda al de Las aguas bajan turbias. Del Carril y Adriana Benetti, su mujer, escapan hacia un Sur mítico, sin explotadores feudales, donde hay sindicatos y se paga al que trabaja con dinero. ¿Hermoso, no? Esa explotación ocurría en nuestros territorios nacionales hasta bien entrada la década de 1940, no tres siglos atrás. Estoy seguro de que iban a ganar menos dinero que en el yerbatal, pero iban a poder estar juntos y criar a su hijo. ¿Es tan difícil entender la felicidad de la gente común? Eso no es solamente peronista, es un deseo de todo argentino bien nacido. Y si no, lean a Evita, que algo sabía al respecto.
Noviembre 14, 2009 a las 3:44 pm
mishígeme,
1. tu mirada romántica y liberal del anarquismo parece más un gesto narcisista tipico de la década de 1990, que una posición que piense la realpolitik argentina (algo que ningun dinosaurio-libertario se hubiera dado el lujo de hacer).
2. pareciera que ese mismo narcisismo/fromalista te hiciera olvidar que una lectura política de la historia del cine en Japon o Argentina (o en Uganda) no tiene nada que ver con el ‘cine político’ (sobre el que NP tiene una reflexión tan aguda), sino inclusive sobre la intimidad o las formas (el travelling es una cuestion moral).
Noviembre 14, 2009 a las 3:55 pm
Los dinosaurios libertarios no inventaron el anarquismo. El anarquismo lo inventaron los judíos, ya en la época bíblica. Pero como ya expresé, si acotamos la terminología, el anarquismo como ideología sigue teniendo seguidores, y no todos reivindican la violencia como método. Igual yo no soy ni esto ni aquello. Ni siquiera soy posmo, como le gustaría encasillar a Privi. No sé lo que quiero, pero sé lo que no quiero.
Noviembre 14, 2009 a las 4:02 pm
¿los judíos inventaron el anarquismo? Es demasiado mishí!!
abrazo
Noviembre 14, 2009 a las 4:07 pm
Mishíguene: hace mucho que no contesto ninguna de tus intervenciones. Te la pasás diciendo (cada dos o tres comments, digamos) que sos loco, delirante, etc., etc.
Estamos completamente de acuerdo.
Noviembre 14, 2009 a las 4:08 pm
El problema con la visión del cine de prividera es que deja a un costado todo lo que no huele a político, como si el cine de Ozu no fuera político, como si el cine de Subiela (Hombre mirando al Sudeste, su única pelicula pasable, no fuera político), como si la peli que pasaron el otro día Fernando Peña y Manes en el 7, una de León Klimovsky que se llama El tren expreso, no tuviera una cierta mirada politica cuando ataca como ataca a la burguesía adicta al arte y al artista adicto al dinero.
Noviembre 14, 2009 a las 4:19 pm
por otro lado, la gran mayoria de los inmigrantes europeos (buena parte obreros o campesinos con valores iluministas y ‘de izquierda’) desconfiaban profundamante de la ‘cultura popular local’, eran enormemente evolucionistas (por supuesto no racistas) y ni se les ocurria mezclarse con los ‘negros pobres’ o los ‘indios’ locales (el mejor ejemplo sigue siendo la enorme tendencia al matrimonio interétnico y la vocación educativa para sacarlos del ‘atraso moral’). Estaban mas alejados del mundo popular del siglo XIX que la elite criolla europeizada que los trajo (que por su parte era criolla y por lo tanto bastante afin a los valores del mundo popular rural) y abominaban de la ‘barbarie’ argentina tanto o más que las elites ilustradas durante el siglo XIX. El mejor ejemplo es el rápido proceso de ascenso social en dos generaciones para construir lo que todos valoramos como la ‘clase media’ argentina, nieta de inmigrantes blancos con valores iluministas de progreso, emprendedorismo y cultivo de si.
Te puedo asegurar que hay miles de nietos de radowitzki en argentina que tienen miedo de ir a La Matanza porque les parece ‘grasa’, ‘pobre’ y ‘peligroso’, que estudian en escuelas progres del centro de Buenos Aires y que piensan en sus abuelos con un romanticismo nacisista para sacar carnet de progresista.
Noviembre 14, 2009 a las 4:22 pm
Che, Galois, conocés la historia de Néstor Makhno. Seguro que sí. Es fascinante.
Noviembre 14, 2009 a las 4:36 pm
Nemo, te invitaría a ocupar un solo día mi puesto de trabajo y cerrarías el culo bien cerrado.
Noviembre 14, 2009 a las 4:41 pm
Tus prejuicios acerca de lo que es popular es muy común en la clase militante “ilustrada” que muchas veces gana mil veces más que alguien como yo, que tiene trabajos mil veces mejores que el mío y que es mil veces más racista que cualquier blanquito.
Noviembre 14, 2009 a las 4:54 pm
Conozco bastante de historia. Y sobre todo de Rusia.
Pero declino gustosamente discutir con alguien que se califica así mismo como delirante (y que está en contra de permitir el derecho al aborto, cosa un poco más grave que ser loco).
Tengo mejores formas de perder el tiempo.
Noviembre 14, 2009 a las 5:00 pm
Ya te expliqué que mi locura es controlable, con una buena cantidad de paciencia, en cambio tu estrechez de mira no su salva con nada. Además a mí me enseñaron que si alguien me llama loco, le diga, sí, sí, tenés razón, todas las vacas son tuyas.
Noviembre 14, 2009 a las 6:12 pm
Mishíguene: no tengo ganas de responderle a un autoasumido “delirante”, porque evidentemente cualquier lectura que haga será idem. Pero de ahí a directamente invertir todo lo que digo hay un abismo, que no tiene que ver con la locura sino con la tontera.
Decir que mi visión del cine “deja a un costado todo lo que no huele a político”, como si yo creyera que la política en el cine se reduce a Costa-Gavras, es una estupidez. En el cine (como en cualquier arte) la política está en la forma. (Desde ese punto de vista, no solo hay lugar para Ozu, sino que me atrevería a decir que es el cineasta más “político” de todo el cine japonés…)
Así que te agradecería que dejes de hacerme decir lo que no digo (ya bastante tengo con que me quieran hacer oficialista…).
Noviembre 14, 2009 a las 6:45 pm
Caetano, si todavía estás por acá, te mando un abrazo. Lamento no haberte cruzado en Mar del Plata.
Noviembre 14, 2009 a las 6:47 pm
Mishí, creia que estaban pensando, no que eras un resentido. ¿Que tiene que ver la vida de cada uno con lo que estamos diciendo? Respuesta: nada.
Me importa poco lo que haces para vivir y menos tus groserias, no es una cuestión personal, deberias entender los terminos de un dialogo. Solo estaba ampliando tu romantica idea de lo ‘popular’ asociada al heroico y arcaico anarquismo de principios del siglo pasado (que parecería tener subrepticios origenes en la religión de Moisés) y a tu parcial idea de lo ‘político’ en relación al cine.
Te recomiendo tomartelo con calma, porque cuando se dicen muchas sandeces hay un gran riesgo en tomartelo muy en serio terminar border.
Noviembre 14, 2009 a las 11:13 pm
señor y amigo noriega
extrañe hablar de futbol con vos y creo que tu realidad hizo que te escondieras
y lo que dice quintin, que firma Q, de lo que se filma y que se yo, hay una que es o mas o menos así:
se filma lo que se debe y queda lo inevitable y en el medio se trabaja
y también es verdad,como dijo alguien por ahi, yo no sé muy bien que quiero decir, que contar y lo hago porque me divierto mucho
es una definicion paradojica que da por tierra con ser un híbrido
eso de viajar con Mili a Venecia es impagable, Gustavo
otra que no ir a Francia!
abrazo grande
veámonos
Noviembre 14, 2009 a las 11:28 pm
Un híbrido paradójico.
Abrazo.
Q
Noviembre 15, 2009 a las 3:18 pm
Prividera, hasta el momento, en tu canon familiar del cine argentino, lo político tiene que ver no sólo con la forma sino con el contenido. No recuerdo que hayas valorado a ningún cineasta del estilo de Ozu o de Bergman, tal vez porque no lo hay. Y yo me preguntaría, ¿por qué no lo hay? ¿Tal vez porque el apoyo al cine en nuestro país siempre estuvo relacionado con voluntades ajenas al cine en tanto arte y más ligado al cine en tanto discurso contenidista? En función de ese sistema de opciones el desarrollo de poéticas personales se hace dificultoso. Es un poco lo que ocurre con la concesión del Premio Nobel de literatura, que muchas veces da lugar a malos entendidos respecto a lo que debería ser valorado como gran arte. Algunos de los grandes escritores del siglo XX no figuran ni entre los candidatos potenciales a recibir el Nobel. Imaginate si hubiesen tenido que depender de un instituto burocrático como el Incaa o el mismo Comité Nobel para darse el lujo de escribir. Chau Borges, chau Joyce, chau Michaux, chau Monterroso, chau tantos otros. Nunca hubiesen visto la luz. Eso es lo que pasa en parte con el cine en la Argentina. Se eligen guiones según el contenido. Se valora el contenido por sobre la forma, cuando en realidad deberían ir de la mano. Para eso el sistema de opciones no debería ser tan rígido. No debería depender del gusto o la creencia de los burócratas de turno ni de los empresarios de turno que en el pasado decidían qué se filmaba y qué no y que con la nueva ley de servicios audiovisuales terminarán teniendo tanta o más incidencia que el más insignificante de los burócratas del Incaa.
Noviembre 15, 2009 a las 3:34 pm
Nemo, yo estaba intentando pensar (a mi manera), pero saliste con una sarta de agresiones y cuando me agreden agredo. Son los códigos que aprendí en la calle. Si dialogan conmigo manteniendo cierta altura yo también la mantengo. Si las cosas se van de madre yo mando todo al carajo. En eso no me diferencio demasiado de Dieguito Maradona, por más que lo critique. Pido disculpas, haciendo la salvedad de que los nietos de Radowisky no son diferentes a los hijos de Leonardo Favio, que más allá de su adscripción al campo “popular” peronista, son tan ajenos a lo “originario” latinoamericano como los hijos de Duhalde o de Cafiero.
Noviembre 15, 2009 a las 3:41 pm
Ah, y lo del anarquismo judío es una exageración, una hiperbolización de mi pecuño, pero no es tan errado. En un comment en el blog de Tomás Abraham hago referencia a eso y explico por qué.
Noviembre 15, 2009 a las 3:55 pm
Bueno, también traés a cuento de nada a gente que no participaba en tu “diálogo” (yo) como abriendo el paraguas, por si te contestan.
O simplemente, para romper las pelotas.
Noviembre 15, 2009 a las 3:59 pm
Para romper las pelotas, Galois. No sé, pero es una debilidad.
Noviembre 15, 2009 a las 8:11 pm
Efectivamente. Como la consistencia de tu cerebro.
Noviembre 15, 2009 a las 8:49 pm
Si se mueve, flan, flan,
si se mueve, flan, flan,
es Ravana el más rico flan.
Noviembre 16, 2009 a las 5:29 pm
[...] conocía a Adrián Caetano. Me lo presentó Quintín y fue así que accedí a realizarse la nota para La Voz del Interior, diario en el que escribo. En [...]
Noviembre 16, 2009 a las 6:15 pm
Hola, chicos de LLP.
Leí tooodo lo que se escribió aquí y hay una cuestión que me resultó impactante: ¿por qué están todos en el fondo diciendo que Caetano es un mediocre?
Besitos,
Romi.
Noviembre 16, 2009 a las 6:26 pm
Flavia y Quintín: no sé cómo llegó el comment anterior. Simplemente, hice un enlace en el texto para que los lectores llegaran hasta aquí y tras probarlo veo que aparece el enlace que se puede leer más arriba. No me gusta que haya sucedido, y, sinceramente, no sé cómo deshacerlo. Saludos para los dos. RK
Noviembre 16, 2009 a las 7:10 pm
¿Cuál es el problema?
Q
Noviembre 16, 2009 a las 7:32 pm
Es un proceso automático de WordPress, aparece cada vez que alguien linkea a este post, o a cualquiera dentro del blog. ¿Trackback, se llama? No me sale. ¡Galois!
Noviembre 16, 2009 a las 8:26 pm
Efectivamente. Es un proceso automático. Pero el blog de destino tiene que permitirlo.
Pingbacks: http://en.support.wordpress.com/comments/pings/
Tracbacks: http://en.support.wordpress.com/comments/trackbacks/
Noviembre 16, 2009 a las 8:28 pm
Como es obvio, me comí una k en Trackbacks
Noviembre 16, 2009 a las 8:42 pm
mishí, disculpas aceptadas. Pero volviendo al tema …
‘… haciendo la salvedad de que los nietos de Radowisky no son diferentes a los hijos de Leonardo Favio, que más allá de su adscripción al campo “popular” peronista, son tan ajenos a lo “originario” latinoamericano como los hijos de Duhalde o de Cafiero’ (mishí dixit)
¿what the hell tiene que ver una cosa con la otra?
Yo solo te aclaraba la confusion habitual que existe en suponer que lo ‘popular’ no tiene nada que ver en 1920 que en 2010 y que lo que era provocador allá no lo es más acá. Y sobretodo, que ser blanco y educado en Argentina vehiculizó un proceso de ascenso social inédito y una afinidad entre la ‘cultura popular’ de los inmigrantes europeos y la cultura legitima que evidentemente nos muestra que el conflicto cultural/social/político desde la década de 1940 hasta ahora pasa por otro lado. Un lado que no es solo social, sino racial y cultural y que se estructura de otra forma y en donde el peronismo tiene muchisimo que ver (y no tiene que ver con nada ‘originario’ ni ‘latinoamericano’).
Creer que Cafiero y Duahlde (o KK) son ‘el’ peronismo es como considerar que Simón Peres es ‘el’ judaismo.
Pero todavía, te voy a decir una cosa. En Moron, donde vivi 20 años de mi vida, nunca econtré un una persona que supiera quien carajos era Radowisky y montones de personas que conocian a Favio.
El debate interno del joven argentino: la ilusión izquierdista o el peronismo realmente existente.
Noviembre 17, 2009 a las 1:12 am
¿Cuando te referís a racial te referís al color de la piel? Porque Cafiero, Menem, Beraja, Gerardo Morales, Moyano, Leonardo Favio, El turco Naim, etc, tienen todos un color de piel similar, pero pertenecen a grupos étnicos diferentes, aunque en cierta manera formen parte del misma clase social: lo que conocemos por burguesía acomodada (salvo quizás el turco Naim, que labura de actor).
Noviembre 17, 2009 a las 1:54 am
Bueno, en Morón tampoco deben saber quién es Horacio Salgán ni mucho menos Oscar Aleman; eso que racialmente coincidirían con los estándares del peronismo nac and pop.
¿Puede Raymundo Gleyzer (una suerte de “hijo” de Radowisky) ser considerado parte de la corriente “popular” pese a ser tan blanquito?
¿Prividera no será demasiado blanquito para aspirar a un cine “popular”?
¿Leonardo Favio es popular en Morón a causa de su adscripción al peronismo? ¿Qué lo hace tan popular, su cine o su música? ¿Comentan mucho en Morón el uso de los símbolos populares en Gatica, el mono? ¿Se la pasan hablando de El Dependiente? ¿O se la pasan tarareando Ella ya me olvidó? ¿Y si Raymundo Gleyzer hubiese cantado en el Club del Clan o en algún piringundín masivo no sería tan o más popular que Leonardo? ¿Jevel Katz (el Gardel judío) era lo suficientemente popular o por ser parte de una minoría eso le restaba popularidad? Me estoy excediendo en lo hinchapelota. Lo sé, lo sé…
Noviembre 17, 2009 a las 7:56 am
…epa, qué confesión. Ya dijiste que tuviste muchas novias pero esto sí que supera cualquier suposición. ¿Quién era? ¿Kristina? Nombres, nombres…
Noviembre 17, 2009 a las 2:02 pm
Bueno, ahí va el nombre.
Noviembre 17, 2009 a las 8:45 pm
Repito, porque parece que no entendes la diferencia entre raza/cultura/clase:
‘Y sobretodo, que ser blanco y educado en Argentina vehiculizó un proceso de ascenso social inédito y una afinidad entre la ‘cultura popular’ de los inmigrantes europeos y la ‘cultura legitima’ que evidentemente nos muestra que el conflicto cultural/social/político desde la década de 1940 hasta ahora pasa por otro lado. ‘
‘
Me referia a el anacronismo de pensar que lo ‘popular’ de 1920 pudiera ser lo ‘popular’ en 2010, basicamante porque la población era y es muy diferente.
Yo no se si habra ‘burguesía acomodada que no sea blanca y de ojos claros’ (con seguridad las dinastías provinciales no lo son), pero pobres caucásicos con perramus y el libro de Malatesta bajo el brazo o judios que tocan el acordeón, en Argentina, ya no existen. Lo siento.
Glayzer, definitivamante no es ‘popular’, el obrerismo nunca lo fué. No tiene nada de malo, pero Glayzer filmaba luego del peronismo y pensaba como Radowisky. Era un hombre ‘culto’ que compartia con la elite intelectual liberal (y la marxista) la ‘cultura legítima’, jamas hubiera aparecido en la TV. Tal vez si hubiese sobrevivido participase del apoyo a Alfonsin y fuera miembro del Club de Cultura Socialista.
Las relacioenes entre cine y canción en Leonardo Favio son mucho más cercanas y complejas de lo que podés imaginar. El solo hecho que Favio sea un cantor popular (igual que H. del Carril) es sintomático de una idea de la cultura muy diferente de la de Galyzer.
Noviembre 17, 2009 a las 11:05 pm
Entré a ver que pasaba por acá como representante del conservadurismo y las fuerzas reaccionarias y un par de cosas más, pero después de encontrarme con el informe forense de la autopsia de Karen Carpenter, está todo dicho. Me retiro en respetuoso silencio.
Noviembre 18, 2009 a las 12:10 am
Perfecto. Misión cumplida.