Recorriendo librerías
por Flavia de la Fuente
Queridos amigos:
Mientras escribo esto Q partió rumbo al Malba a presentar el libro de Fogwill. Pero antes de que Q se fuera al debate, estuvimos haciendo tropelías librescas. Todo empezó en el Alto Palermo donde queda solo la Librería Santa Fe que es una lágrima. La Yenny (que es otra lágrima) reabrirá en octubre, según nos dijeron. Tomamos un café en el coqueto bar del segundo nivel, frente a la librería, y Q me dijo que hacía tiempo que quería conocer una librería que quedaba en uno de los Palermos, sobre Honduras, en algún lugar pasando la vía.

Así que tomamos un taxi y le dijimos estas mismas vaguedades al chofer. Bajamos en Honduras y Juan B. Justo y empezamos a caminar. Yo no creía que encontráramos nada, pero de pronto, sobre la mano izquierda, la vimos. Y hacia allí nos dirigimos. En una apacible casona de los años 20 (en realidad son tres casas unidas y maravillosamente restauradas) está la Eterna Cadencia. Para los que quieran ir sin dilaciones, les pasamos la dirección: Honduras 5574. No sé cuánto tiempo estuvimos mirando libros. No mucho, pero lo suficiente para comprar unos cuantos ejemplares interesantes y gastar más de lo que debíamos. Cuando nos acercamos con nuestros libros al mostrador, un vendedor (Paco Gómez) nos explicó que Eterna Cadencia no era solo una librería, que en agosto lanzarían su primer libro como editorial. Y que iban a publicar autores inéditos argentinos, rescatar autores reconocidos y también traducir escritores centroeuropeos o de Europa del Este, ya no me acuerdo. Pero sonaba muy bueno el proyecto.

Al rato, se nos unió el dueño, que según Q se llama de apellido Brown (yo no oí nada) y nos contó más detalles de la librería y de la futura editorial. El plan es ambicioso y tienen capital para diez años. Suena raro, para la Argentina. El plan de Brown, espero que sea así su nombre, es editar 20 libros por año. Un emprendimiento ambicioso. También nos contó que va a organizar en el Malba un festival de literatura, algo así como el Bafici pero con escritores. Que invitarían a unos 25. Muchas iniciativas y mucha energía. Todo fue una grata sorpresa. Llegó el momento de pagar, Q preguntó en cuántas cuotas podía hacerlo. Paco Gómez fue generoso con el plan de pago que de 4 se extendió a 6 y, como gentileza, nos invitaron a almorzar al restaurant de la librería que es precioso. Comimos wok de verduras y arroz (yo) y merluza con verduras y helado de dulce de leche (Q). Todo era muy sabroso. El restaurant está como en un patio techado. Saqué varias fotos de la escalera con las sombras. Pero el sol se me escondía y no salía nada. Creo que al fin lo logré. Lo que no logré fue sacar una solo foto en foco de la librería. Acaso tenía hambre y me temblaba el pulso. Voy a tener que usar el trípode de Gualterio.

Nos fuimos a lo de mi vieja pensando en qué buena oportunidad tenía ese pibe. Brown nos dijo: “A mí me gusta comer y leer. Y eso es lo que hago acá”. Un hombre de suerte. Brown podría convertir a Eterna Cadencia en la mejor librería de Buenos Aires. Está en un buen lugar, tiene capital de aguante. Sueños de una tarde de verano tardío.
Marzo 19, 2008 a las 8:19 pm |
Q., F.: Brown en realidad es Pablo Braun, y Eterna es, tal vez, la librería más linda de Buenos Aires. la editora del sello, para más información, es leonora Djament, ex directora editorial de Norma (y que acaba de ser madre). Y por último, en la librería se dictan desde hace dos años cursos y talleres muy interesantes como el de Diego Grillo Trubba y otros (esto último, claro, es una broma).
Marzo 19, 2008 a las 9:04 pm |
Es buenísima esa librería, Eterna cadencia. La conocí por una amiga el año pasado y me imaginaba que todo el mundo sabía de su existencia menos yo.
Marzo 19, 2008 a las 9:05 pm |
Sí, qué linda librería y qué buena atención. Bueno, no ligué ni un choripán cuando fui.
Marzo 19, 2008 a las 9:14 pm |
Che, Flavia, por favor ventilen cómo hacen para poder hacer todas las que hacen: despilfarrar en libros, merendar en alto palermo, almorzar en palermo hollywood… ¡¡Yo también quiero, che!!! Lo que no quiero es ir a la presentación del libro de Quique.
Saludos!
Marzo 19, 2008 a las 9:19 pm |
Hay Flavia, que la inocencia te valga! Sabés porque Brown puede vivir de leer y comer? no te suena nada su familia y el Banco Galicia?
Buen pibe, solo les arruina el boliche las tertulias cafecinas de Majul y Lejman……..
Marzo 19, 2008 a las 9:22 pm |
“más perdido que Quintín en el Malba entre Gonzalez y Fogwill (mejor dicho a la izquierda….”
Marzo 19, 2008 a las 10:07 pm |
Para mi, la foto de la escalera está muy buena; no se qué opinarán los expertos. ¿ Uds. se definirían como books-alcoholic ?
Marzo 19, 2008 a las 10:09 pm |
Muy bueno el post!
Marzo 19, 2008 a las 10:18 pm |
Excelente la foto F. El juego de luz y sombra y la figura de lo que se supone la baranda de un balcón sobre la pared es maravillosa. La tomaste en el momento del día apropiado. Saludos y que estén muy bien.
Marzo 19, 2008 a las 11:35 pm |
es líndísima esa librería. hacen jugos recién explimidos, tiene waifai…
Marzo 19, 2008 a las 11:46 pm |
MT, ¿no sabés si Grillo Trubba lee libros de escritores de 40 años, que parecen más jóvenes? ¿O uno ya está viejo y debe resignarse a la limosna de Dunken?
Marzo 20, 2008 a las 12:28 am |
Hola,
Hoy estuve en la presentación del libro de Fogwill. Horacio González y Q manifestaron sus dudas y temores a presentarse. Fogwill justificó ausencias y presencias de otros panelistas y, elogió la existencia de LLP. Sin embargo como dijo en algún momento Q, la atmósfera estaba enrarecida. Yo no sé si Q estaba ofuscado, molesto o chinchudo, pero yo lo notaba incómodo. Varias veces se quejó por un zumbido que le molestaba. Desde la butaca, sentía el ruido pero no me molestaba. Me quedo con una frase de Horacio González que decía algo así: “Fogwill a pesar de ser ateo provoca en el lector una idea de que posee un saber de otro orden. Un saber que tiene que ver con el más allá, casi divino o mítico”. Saludos
Marzo 20, 2008 a las 7:32 am |
Bastante optimista, ¿no? Como escritor principiante me alegra que haya gente con la intención de formar esa clase de eventos. No sé como está la situación allí en Argentina (soy español), pero tenéis mi apoyo ^^
http://epicadeunnuevomundo.wordpress.com
Marzo 20, 2008 a las 8:59 am |
Q estaba aterrorizado, lo que se llama pánico escénico, casi no intervino en un debate que se dirimió entre Fogwill y González. Entre el público estaban Fito Paéz y Adrián Dárgelos, este último de impecable camisa blanca y corbata finita sin saco, cool nene!! A Fito lo vi salir exultante conversando con Horacio González (de quintín tal vez??)
Fogwill no hizo otra cosa que ponerse la careta del provocador (lo que hace siempre y muy bien) y soltar una sarta de boludeces (algunas más pertinentes que otras) sobre la memoria, los desaparecidos y el proceso, provocando de vez en cuando a González con su cargo de Director de la biblioteca, o criticando al kirchnerismo. Este último respondía con calma intentando bajar los decibeles de la discusión, a pesar de que se lo notaba muy incómodo con lo que decía el quique. Quintín se limitó a leer un buen texto sobre Fogwill y el resto del debate casi no intervino, pero se lo veía muy nervioso e incómodo.
Marzo 20, 2008 a las 10:28 am |
Yo también estuve ahí.
Fogwill es el de siempre, el que conocemos. El adolescente, el provocador… sólo que esta vez no tuvo contrincante: unos se ausentaron por temor manifiesto (Link), otros -más valientes- se presentaron con el mismo temor manifiesto.
González en un momento le dijo a Fogwill que lo único que lo salvaba era su Literatura. Yo lo traduzco como: “hay que escribir más y hablar menos” A pesar de sus diferencias, Horacio le hablaba con cariño, pero no al Fogwill de hoy sino a la memoria del Quique que fue.
Desde mi butaca, una fila por delante de Fito y a su derecha, te veía Q muy intimidado e incómodo. Quise saludarte pero me acobardé. Con vos F me hubiera animado, pero te busqué sin resultados.
saludos
el cariño de siempre,
andrea.
PD: La columna tuya, Q, la voy a leer tranquila como todos los domingos. Ayer te temblaba la vos y no terminé de captarla. De todos modos me pareció inteligente la elección de llevar tu participación escrita.
Marzo 20, 2008 a las 12:25 pm |
Creo que me voy en un rato para la librería, no la conozco. Hoy es un día raro, se trabaja y no se trabaja, qué se yo.
Anoche terminé de leer Confesionario. Leí el capítulo de MT y realmente me gustó mucho: cuando vi sus iniciales acá, se me hizo más raro el día,
F, como a janfi, me gustó la foto de la escalera y tu narración de la visita a Eterna Cadencia. ¿Palermo qué es? ¿Soho, Viejo, Rúcula… Palermogólico (alguien lo dijo el otro día en la radio. Horrible)?
Fogwill: yo me hubiera quedado más muda que Q.
Marzo 20, 2008 a las 12:45 pm |
Quintín, si escribiste un texto para la presentación de Fogwill, ¿no lo podés colgar acá?
Marzo 20, 2008 a las 1:24 pm |
Le pido disculpas a Pablo Braun por haber escrito mal su nombre. Q me dijo, “se llama Brown, es una familia importante argentina”. Y yo, que vivo en la luna, pensé en que era un descendiente del almirante Brown.
Gracias por la corrección,
Flavia
Marzo 20, 2008 a las 1:42 pm |
Hola yo hace muy poco escribi sobre las sensaciones que me producia entrar en una libreria, de esas vijeas librerias, que resguardan a uno de la realidad, aquellas en donde las cosas opuestas pueden estar una al lado de la otra. te dejo el link para que la leas y si tienes tiempo opinaes. un saludo cordial
kanguro19
http://kanguro19.wordpress.com/2008/03/11/aquellas-viejas-librerias/
Marzo 20, 2008 a las 3:57 pm |
Me parece que en alto palermo ha dos librerias, una esta abajo en una curvita
medio escondida
Marzo 20, 2008 a las 3:58 pm |
APG, ¿Q intimidado? Ya mismo contrato a Fogwill para que nos acompañe en las reuniones familiares
Marzo 20, 2008 a las 9:06 pm |
En el Alto Palermo también está la librería Capítulo 2, en planta baja.
Marzo 21, 2008 a las 1:41 am |
Oigan, porteños. Hay que ser de San Clemente para pasarles las novedades. Capítulo 2 cerró (para siempre). Yenny cerró (hasta octubtre cuando les habilitan el nuevo local). Santa Fe se mudó al segundo piso. Es la unica que queda.
Q
Marzo 21, 2008 a las 1:59 am |
A mi Fogwill me parece como enojado por haber envejecido y no poder levantarse minas como en otras èpocas. Aveces tiene ideas interesantes pero, dependiendo de su ànimo, suele parecer cada vez màs patètico….
Ahora, pregunto: ¿què m… importa la cifra exacta de desaparecidos?? ¿9.000 o 30.000 no es de todas maneras un numero horroroso, una verguenza nacional?
Espero con ansias el dìa en que la discusiòn sobre la violencia polìtica en Argentina deje de ser discutida en base al planteo de que los que participaban en la lucha armada eran jòvenes ingenuos e idealistas. Espero que se me entienda. No estoy hablando a favor del gobierno militar. Solo me gustarìa màs claridad y una autocritica a fondo de todos los bandos que participaron, que no eran dos. Eran muchos…
Marzo 21, 2008 a las 12:04 pm |
Gracias por dato, no la conocía. Espero no sea una de esas librerías fashion de Palermo donde los libros salen el doble. Saludos.
Marzo 21, 2008 a las 8:48 pm |
Eterna Cadencia es, sin duda una de las más lindas de Buenos Aires.
Bello lugar, el café, los libros y los que te atienden son un encanto.
Me gustó la foto de la escalera.
Marzo 22, 2008 a las 7:22 pm |
lejos, una de las mejores librerías q frecuento, no solo es muy bonita sino que está muy bien surtida. tienen mucha bibliografía especializada de cualquier tema. y la atención no puede ser mejor. qué buena noticia lo de la edición de autores argentinos!
Marzo 23, 2008 a las 3:44 am |
Flavia tiene razón. La única librería abierta en Alto Palermo ahora es la Santa Fe y no me gusta. No es de las librerías en las que te sentís cómodo sacando libros de los estantes, está todo encimado, no hay espacio, está lleno de gente. La mejor librería del Alto Palermo era Capítulo 2 (era de esas librerías en la que los libreros leen los libros y recomiendan). Lamentablemente una decisión del shopping hizo que de 3 librerías solo pudieran sobrevivir 2, y esas dos vieron reducidas sus metros cuadrados radicalmente. Así que hay que buscar otras librerías.
Yo voy a una que queda en Charcas casi llegando a Mario Bravo. Es chiquita pero el librero leyó el Ulises (¡varias veces!) y es muy macanudo y te hace descuentos en los libros. Por Charcas también pero entre Mario Bravo y Billinghurst hay otra librería “interesante” con libros usados donde si buscás encontrás cosas interesantes. No son librerías lindas ni tienen muchos libros, pero son mucho mejores que las cadenas como Distal, Santa Fe, etc, donde cualquier cosa que les preguntés lo tienen que consultar en la computadora…
Marzo 25, 2008 a las 10:08 pm |
la mejor libreria de palermo, a no dudar, se hace con mucho esfuerzo y buen gusto. es dificil emprender en este pais, hay que apoyar estos emprendimientos literarios que sin duda aportan cultura a nuestras vidas. Juanfri