por saneduardoclon
1) Hubo entonces un inesperado y masivo éxodo, a la inversa. De los Planetitas a la Tierra y ahora revalorizada por consenso poblacional no programado. La revalorización se discutía audiovisualmente. Ofrecía distintas lecturas. 2) Los descendientes de los perfectos exiliados hacían largas colas en los aero-espaciódromos. Era la new-generation. Descendientes, siglos después, de los llamados “baby-pump” (coloquial y satírico sobrenombre a los padres iniciales terráqueos, elegidos por el misterioso mártir autoinmolado, bajo una lluvia de plomo en sus entrañas). Fueron precisamente estos hombres “eyectados” del planeta originario, elegidos para su salvación y por consiguiente la de la especie. Detentaban el gracioso mote, por su urgente premura de ubicación espacial. Había dos ancianos y eternos sobrevivientes baby-pump ya relatados, tripulantes del viaje exploratorio inaugural. 3) De todos los antiguos inmigrantes al “cemento prometido”, algunos tuvieron el correspondiente designio (el azar estaba proscripto) de poder copular acotadamente. Había problemas de espacio. Malthus, etc. En contadas ocasiones y para determinadas parejas, no había restricción artificial a la vieja carrera espermatozoidea en búsqueda del ovocito receptor. Ovulo fecundado + nacimientos = crecimiento humano extraterráqueo. Muchos de sus descendientes paradojalmente ahora, en innumerables trámites emigratorios rumbo a la Tierra de sus antepasados. 4) Otros (denominados genios mayores), al no tener premura de perpetuarse simbólicamente en sus hijos, no se sabía si seguían con intercambios íntimos de fluidos órgano-sexuales. La felicidad les era inmanente. Nadie, por recato o miedo, tocaba el tema. 5) Por otro lado, geopolíticamente hablando, siempre los pequeños espacios, históricamente desencadenaron conflictos tanto en el Planeta, como en los Planetitas. 6) Se recordaban todavía, en la larga fila de embarque, anécdotas milenarias que les contaron a muy pocos, producto de una alicaída tradición oral. Por ejemplo, el síndrome territorial chino que para el 2050 llegaron a tener el 50% de la clase media mundial y estaban apiñados. Los trágicos ejemplos de guerras y conquistas espacio-territorial intraespecie que todavía pasaban por el NEO-History Channel en aras de apoderarse de un líquido oscuro, llamado petróleo. Como así también graciosos gags del siglo XX, con mujeres a los gritos tirando por la ventana periódicos, libros y revistitas. Ocupantes para ellas innecesarios, de habitáculos insuficientes donde se desarrollaba la unidad mínima, llamada familia (hay qubytes que lo atestiguan. Diminutas nanoreproductoras almacenan viejos contenidos de programas de TV, extraídos de las vetustas y extinguidas hemerotecas). 7) Nada de todo esto detiene a los jóvenes y no tan jóvenes planetitas. Claman por volver a la cuna original del homo sapiens. El ambiente intrapsíquico está enrarecido en las urbes grisáceas. No todos están de acuerdo. Los mas críticos al no regreso son precisamente los agraciados, con apartamentos espaciosos en las inmensas torres que el consejo supremo de genios mayores ha construido. Dicen haberlas conseguido por méritos propios y/o por haber sido favorecidos con la vida eterna (sorteo o licitación están prohibidos, para los mortales en espera). 8. Hay una anécdota que se cuenta por lo bajo. El que dejó uno de los dos sobrevivientes iniciales, terrestre dotado de vida eterna, a su quatrogésima esposa en secreto antes de partir. El mismo era famoso por sus costumbres extrañas, su sabiduría inusual, su ira ante las injusticias. Su famoso gesto de arrodillarse y besar la Tierra fue insistentemente comentado por todos los planetitas. Lo había hecho fuera de protocolo, luego de descender por la escalerilla en el aterrizaje inaugural, junto con su amigo. Inescrupulosos malpensados insistían que los habían mandado como figuretis y emblemas publicitarios de supervivencia a largo plazo. Su impacto inicial de esta imagen en la mente de los planetitas comunes fue comparable al protagonizado por ese remoto y fenecido Papa católico, al llegar a un lugar que se llamaba Tierra Santa. Postrarse y besar el suelo. Esto generó un tremendo revuelo popular. 9) Parece también que este hombre le entregó un papelito que parecía un papiro arrugado, antes de partir, a su esposa. Ella que lo respetaba y cuidaba lo guardó y se lo entregó inmediatamente a sus discípulos. Esa categoría de alumno en aprendizaje estaba totalmente desechada, por los interactivos, eficientes y virtuales sistemas on-line vigentes. Dicen que decía el papelito: “la apoptosis programada, lo contingente, el azar, la tensa vigilia, el dolor, los placeres y el destino suprahumano; los extraño. Sufro en silencio sus ausencias y espero encontrar al llegar a la Cuna de la Humanidad el gesto visual exacto que no puedan entender y reeditar desde el comando central. Esto va a ser transmitido in vivo, y hay que aprovechar la fisura del sistema. Que discutan y develen el metamensaje críptico mis discípulos y ojalá mis seguidores. Autorizo la difusión de este post…” 10) Recapitulando finalmente: ¿el apocalipsis para la especie humana había sido un engaño?, ¿un error de cálculo científico?, ¿una verdad por la ciencia entronizada que podía haber sido torcida por decisión política? ¿Habrá querido pedir perdón este sobreviviente por los males que ocasionó el hombre a su semejante? ¿Querría revivir sus placeres y displaceres mundanos y de allí, su exagerada alegría en la llegada? 11) Nunca nadie jamás se enteró de qué pasó allá a lo lejos en el tiempo. Semejante huida y el porqué del sacrificio de los que quedaron. Nunca se supo si hubo un fatídico holocausto para los que no pudieron viajar, en ese arca-like, rumbo a los planetitas. 12) Lo cierto es que ahora todo aquí es un desierto. Ni hormigas sanclementinas han quedado. Todo está para empezar de nuevo. Y de a poquito, había cierta lógica en el discurso cotidiano de los recién llegados. Los planetitas seguían siendo de cemento. Era un bajón, poco edificante después de tanto tiempo. Y si bien había eternidad prometida en ellos, la falta de espacio era una verdad aséptica abrumadora y clausurante del interrogante tele-metafísico. Hubo quienes discutieron la insatisfacción y sed de impredecible futuro como motor desequilibrante humano. Otros que había que redefinir que se entiende por progreso y reordenar la búsqueda del confort desmedido. Serios opinólogos profesionales, que el dogma central biológico había retomado su rumbo. Los menos, ahora terráqueos esotéricos agrupados en cofradías y sectas, decían conocer historias de su proto-salvador y lo dibujaban postrado con rostro irónico. 13) Nunca nadie develó el secreto. Nunca encontraron rastros o signos de lo sucedido siglos antes. 14) Los días y las noches siguieron pasando. Una madrugada con eclipse de luna, los dos originarios viejitos que nunca más profirieron palabra murieron mirando el cielo. Como si se hubieran puesto de acuerdo. 15) Allá en los planetitas (que no destellan luz propia) quedaron sin querer volver y por decisión propia algunos eternos genios mayores.

Foto: Flavia de la Fuente
Febrero 23, 2008 a las 4:00 pm |
Qué buenos reflejos los de saneduardo! (para que no se queje Lytton). Creo que hubo un ligero despiste en la gente de ese país que reaccionó en el Acunamiento de Felisberto. Jua, fue pretender encontrar hombres perfectos. Naahh, no se puede. Mucho más sabios fueron los genios mayores que se quedaron en los planetitas. Los descendientes de los baby-pump se tendrían que haber conformado con que en el ‘cemento prometido’ con sus urbes grisáceas y todo, hubiera recato(por más nano que fuera), sustancia mucho más preciosa que el líquido oscuro llamado petróleo.
Hay mucho más para comentar sobre el arca-like, embarcación que se las trae, como la opinión de un señor Schönhut, pero será en otra ocasión.
[ahora le doy a enviar para comprobar si puse bien el enlace, no sin antes lamentar que Galois se nos fue por unos días, en una visita en visita filial-paterno, dijo, pero no dijo hacia cuál planetita se dirigía]
Febrero 24, 2008 a las 2:08 am |
vean mi blog literario
http://www.elcensor.com