El casamiento como choque cultural
por Estrella y Janfiloso
Nada de particular tendría comentar un casamiento en España entre una española (catalana, en realidad) y un argentino, si no fuera porque durante el proceso saltan a la luz las diferencias entre ambas culturas de una forma tal, que se parece a un choque de civilizaciones. Contar estas anécdotas nos permitirá, tal vez, tratar de entender cómo somos (cómo son) y cuáles son nuestras (sus) virtudes y defectos.

Primera cuestión terminológica: se trata de una “boda”, no de un “casamiento”. Podría ser un detalle sin importancia, pero en el transcurso del anecdotario este asunto tendrá varias manifestaciones.
Primer detalle de color: el novio entra con su madre a la iglesia, antes que la novia con su padre, pero de la misma forma y con la misma ceremonia. De hecho, el novio lo hace primero con los compases de Pompa y Circunstancia, y unos minutos después, la novia con la Marcha Nupcial de Mendelssohn (el padre del novio y la madre de la novia no existen). Por su parte, para compensar, los novios no salen luego de la ceremonia sino que van a la secretaría a completar trámites administrativos mientras el público se retira de la iglesia; son variantes extrañas a la usanza nuestra.
Más cuestiones lingüísticas: para una boda que se celebra en Barcelona (en las afueras en realidad) es toda una cuestión qué idioma utilizará el celebrante. Los catalanes son verdaderos amantes de su lengua de origen, por eso, es toda una concesión que se utilice el castellano para beneficio de los argentinos presentes. Un detalle de fina diplomacia que se hace necesario destacar. Además, se le avisa al celebrante (un sacerdote jesuita muy agradable) que en su sermón no debe utilizar el término “coger”, por las implicancias que dicho término tiene para los argentinos presentes y, muy particularmente, en la celebración de una boda. También se les avisó a las damas argentinas que podían concurrir con “falda”, más no con “pollera” por el uso de este término en España: polla: vulgar. Dícese del órgano sexual masculino; pollera: vulgar, Dícese de la dama que practica fellatio.

Para los españoles, no poder utilizar el término “coger” implica tal nivel de concentración, que pierden toda naturalidad, lo que los somete a feroces contracturas en las cervicales; sospecho que todavía hoy no se han librado de ellas. Es curioso que nosotros usemos “recoger” y “acogedor”, y no podamos usar “coger”. Ellos aducen, con toda propiedad, que “tomar” es “beber”, y “agarrar” es un término que se aplica a quienes tienen garras. En fin, la cuestión fue superada hasta que el celebrante, en el final de su sermón y ya algo más relajado, invitó a los contrayentes a que se “acogieran” uno al otro con amor, al intentar decirles que se recibieran, cada día, el uno al otro. Quienes escuchamos la frase, no pudimos evitar la sonrisa pícara y adolescente. Los contrayentes, por su parte, asintieron con toda obviedad.
La fiesta fue una cuestión aparte. Los novios hicieron su entrada triunfal una vez que los comensales ya estaban sentados, revoleando servilletas. Hasta aquí, igual que en la Argentina; sólo que una vez adentro, todos los invitados argentinos salieron catapultados de su silla para hacer “trencito” con los novios, ante la mirada estupefacta de los españoles, que no acertaban a entender qué era lo que estaba pasando, qué era esa versión sudaca del tren de alta velocidad española. Una vez sentados nuevamente, la mesa de las amigas españolas de la novia comenzó el siguiente espectáculo: una niña se levanta con su copa alzada y exclama: “¿Qué se le dice a la novia?”, a lo que la turba, enfurecida, responde: “¡¡guapa!!”, así tres y cuatro veces. Por su parte, la barra brava argentina entonaba: “¡olé, olé, olé, oleeé, diegooo, diegooooo!”, emulando los coros al gran Diego Argentino, que comparte su nombre con el novio.
Durante la comida, ningún local se quitó jamás su saco; los visitantes, en cambio, hicieron esfuerzos durante apenas una hora; al rato fue fácil distinguir las nacionalidades de las personas con sólo ver si tenían o no su saco puesto.
Cuando comenzó el baile, los novios fueron inmediatamente elevados a las alturas por la turba argentina, ante el nuevo estupor local, que se convirtió en espanto cuando el “manteo” alcanzó a los padres (masculinos) de los contrayentes. Esta vez, los locales juntaron coraje y levantaron a la madre de la novia con silla y todo, lo cual provocó la natural respuesta de los extranjeros, que levantaron a la madre del novio con su silla y la pasearon por todo el (inmenso) salón. Los encargados de la recepción hicieron un discreto anuncio respecto del cuidado del mobiliario, pero sólo se respetó apenas por una hora y no más, ya que las madres volvieron a ser elevadas con sus sillas una y otra vez. Los padres, también, aunque sin el mobiliario.
La pista de baile era ocupada en un 70% por argentinos que hicieron gala de su energía hasta el final de la fiesta; el espanto local viró de a poco hacia la envidia, por la extraordinaria vitalidad y alegría de la fiesta, características muy poco vistas en la solemnidad europea. Basta señalar que a las cuatro de la mañana, un español bailaba con su saco puesto. El climax de la fiesta: el himno de Rodrigo a Diego Maradona, tema que es muy usado por los DJ españoles, no tanto en las bodas, pero sí en los bares, en las noches bravas de la juventud, lo que demuestra el cariño que siguen teniendo por El Diego en España. La turba visitante proveyó al susodicho DJ de un CD con las más variadas versiones de cumbia (incluyendo, por supuesto, a Gilda y otras celebridades) oportunidad en la cual se usó el cotillón, importado de la Argentina, por ser una institución desconocida en las bodas españolas.
Conclusión: nos robamos la fiesta, ¡somos lo más! Realmente los españoles estaban encantados con la energía afectiva que brotaba de los argentinos, y muchas niñas, próximas a casarse, mencionaban que luego de conocer una “boda argentina” no se imaginaban qué podían hacer para que su fiesta se pareciera en algo a ésta y no a la presentación en sociedad de María Antonieta en el Palacio de Versalles.
Fotos: Janfiloso y familia.
octubre 10, 2007 en 4:17 pm
Estrella Y Janfi> Muy divertido! No me imagine que una boda catalana fuera tan solemne. Pos suerte los argentinos (entre los que estaban Uds) le pusieron onda al asunto.
Muy interesante tambien el tema linguistico.
Parece que la pasaron muy bien.
Qué vivan los novios!!!
octubre 10, 2007 en 4:59 pm
hola un gran abrazo y venga me sorprende que estes escalando en demasia vengo sigueindo tus pasos hace unos dias un abrazo
octubre 10, 2007 en 5:30 pm
suriel, decime ya quien sos porque la intriga me consume; el “venga” me retrotrae a españa y la falta de puntuación aumenta mi intriga, porque no se si estoy escalando (¿?) en demasía, o en demasía estás siguiendo mis pasos; en cualquier caso mi curiosidad me anula completamente por saber por qué seguirías mis pasos;
¿ no serás de la AFIP vos ?
igual consultá con Alita, pero seguirme los pasos es muy fácil porque soy de Tauro, y los de Tauro hacemos siempre lo mismo, la rutina nos da seguridad y los cambios nos dan pánico, de modo que no te será muy complicado seguirme;
dame data ya ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
octubre 10, 2007 en 5:31 pm
Extraordinario, magnífico, excelente. Memorable relato y cuánto fondo.
Abrazo enorme, admiradísimo, Juan
octubre 10, 2007 en 6:32 pm
Maravilloso y fresco relato. Cuanta alegría. me imagino el despiole que se debe haber armado. Pues que me ha levantado el ánimo.
Vive la mariée ! Vive les Amoureux !
abrazo fraterno
js
octubre 10, 2007 en 7:17 pm
Felicitaciones por ¿el primer post de ambos en LLP?
Muy divertido relato, como a Silvia me parece extraño tanta formalidad de los locales, estoy sorprendido. Los argentinos, si nos mantenemos en un límite lógico, la pasamos bastante bien en los casamientos.
octubre 10, 2007 en 8:32 pm
Estos ultimos tres años he concurrido a varios casamientos de mis amigas y todo terminaba con los testigos del civil ebrios y todos bailoteando hasta el amanecer. Son ritos de iniciacion aunque no lo queramos.
Y pronto se va a casar otra mas. Yo me casaria sòlo por el vestido y la ceremonia y todo eso, despues el matrimonio te lo regalo!
octubre 10, 2007 en 9:08 pm
Muy buena crónica de una “boda” española. Sólo me permito un par de apuntes (correcciones me parece “fuerte”, en el sentido español).
Las bodas son así en toda España, no sólo en Barcelona (o Catalunya). Pomposas y siempre regidas por la omnipresente iglesia católica. En España prácticamente no existe el matrimonio por civil. La santa institución se encarga de todo: ud. y su pareja van a la iglesia, se casan y hacen el trámite y papeleo después. No existe la sana (o laica, que viene a ser lo mismo) costumbre de “ir al registro” para casarse con tu media naranja.
“Tomar” en el habla cotidiana, no se usa para lo que uno hace con los líquidos bebestibles, esto es, beberlos. Al contrario, se utiliza para lo que uno hace con los sólidos (comestibles se entiende). Así, es común escuchar ¿qué vas a tomar de primero? que se traduce como ¿qué vas a comer de entrada o de primer plato? O sea los Españoles beben líquidos y toman alimentos.
Tuvieron suerte con el idioma, en la Catalunya profunda hay gente que no sabe hablar en castellano (algunos lo hacen por joder, otros no).
Otra cosa extraña de las bodas, es que se estila obsequiar…dinero!! en lugar de regalos a los novios. Aunque esta costumbre puede que sólo sea de Catalunya e Illes Balears, que es donde vivo (hasta que me echen).
Por último, sí, en general la gente aquí es bastante más acartonada; quizá por eso no se quitan la “americana” (el saco, bah) y cuando escuchás una marchita o un cantito de hinchada, dan pena. Pero cuando te abren su corazón son de fierro.
A los novios: ¡digan patata!
octubre 10, 2007 en 10:12 pm
muchas gracias por sus comentarios, gracias galois por tus precisiones tan locales.
octubre 10, 2007 en 10:25 pm
Estrela, Janfi, muy buena crónica de la boda. Además se ve que lo han pasado muy bien lo que es una alegría para nosotros vuestros amigos virtuales.
octubre 10, 2007 en 10:36 pm
¿no tendría nada de particular ESTE casamiento en España si no fuera porque…? ¿en el que ofició de padrino el lector-commenter top one de LLP? (yo no me atrevía a preguntar, pero quería saber) Gracias por la crónica!
El padre del novio se merece un desagravio por su falta de protagonismo en la ceremonia. ¿Qué se le dice al padrino por el novio? ¡¡guapo!! (estabas bonito, Janfi? aparte de la sonrisa pícara… lagrimitas???)
-cuestiones lingüísticas: me parece que se te pegó una expresión: ‘ningún local se quitó jamás su saco’… ¿no decimos los argentinos que nos ‘sacamos’ el saco, cuando los españoles se lo ‘quitan’?
Igual: felicitaciones!
octubre 10, 2007 en 11:10 pm
si Lillia, me saco el saco y me pongo el pongo, algunas gallegadas se me pegaron; sabés que pensé que me iba a emocionar, pero te confieso que el “estresaso” no dejó espacio a la emoción; igual la sensación era sin duda emotiva porque además estaban los parientes y amigos que viajaron, era muy emocionante ver tantos amigos.
octubre 11, 2007 en 12:31 am
Algunas aclaraciones extras: Janfi y sus hijos eran los más guapo/facheros de la fiesta.
Al galán de los hogares no se lo veía en su salsa cuando los mamertos lo levantaban al son de los tamborines. Yo lo miraba y pensaba: “éste estará deseando retomar, como buen taurino, a sus viejas rutinas”.
octubre 11, 2007 en 11:11 am
Saludos de crompton; sigue en España, por eso no aparece por acá.
octubre 11, 2007 en 4:03 pm
Estrella: Què bueno que lo pasaron bien.
¿Hay video para ver a Janfi bailando las cumbias de Gilda?
Cariños
Silvia/Medu
octubre 11, 2007 en 7:53 pm
Linda fiesta, se siente. No puedo creer que el padre del novio “no exista” en una boda española. Janfi: ¿vos les contaste a tus familia política que eras el rey democráticamente elegido de LLP? ¿Y al cura? Cariños
octubre 11, 2007 en 8:01 pm
Silvia/Medu, las fotos mías bailando o revoleado por las alturas están bien guardadas y son secreto de estado;
Ella, hice lo que pude, pero me contestaban en Catalán.
octubre 11, 2007 en 8:17 pm
ahhhhhhhhhh ok, jan
Què problema intercultural nuevamente! (porq como dijo mi amigo ser catalan no es ser español sino catalàn)
octubre 12, 2007 en 4:29 pm
Choque cultural?, Colón se encontró con un par de indios?
octubre 12, 2007 en 5:57 pm
¿los catalanes te parecieron demasiado solemnes para las bodas? imaginate cuando conozcas a los europeos.
A ver, a janfiloso y todos los que firmen esto, ahora en serio y con todo respeto (juro, juro mi respeto y lo juro en serio) hay un par de errores en esta entrada, y de muy diversa índole: lo primero es eso que intento decir más arriba, los de la boda eran catalanes, creerlos “europeos” es una tara sólo aceptable vista desde Buenos Aires. No porque los catalanes no sean parte de Europa, sino porque Europa es, básicamente, una entelequia de muy difícil formulación concreta. Existe en los mapas, no en las idiosincracias. Sé de lo que hablo, vivo en Barcelona ahora y antes viví en Italia y conozco casi todo el resto. Ni los unos ni los otros pueden estar del todo seguro de pertenecer a Europa y sin embargo los mapas dicen que… y yo te aseguro que una boda en Napoli es muy diferente ¿me creés, no? ¿y no te parece que una boda en Berlín también es muy distinta?
Otra cosa: creer que los argentinos nos robamos algo (en este caso la fiesta) simplemente porque bebemos más, es un poco excesivo ¿o no?
Haceme caso, vas a ver que cuando pase el tiempo y vuelvas a pensar en todo eso que viviste vas a estar de acuerdo conmigo: toda boda entre naturales de distintos lugares es, de algún modo, complicada. Imaginate lo que es la boda entre un marroquí y un inglés, por ejemplo. y existen, te juro que existen.
octubre 12, 2007 en 6:04 pm
Bueno Nina, cultura en sentido amplio; también hay cultura musical para el caso; pretende referir a las costumbres festivas y a la cultura que subyace detrás de estas costumbres.
octubre 12, 2007 en 8:22 pm
Si Daniel, desde que vi “Mi gran casamiento griego” entendí lo que decís; la nota es de “color”, no un tratado de la identidad europea; by the way, los argentinos toman, pero el primer chupado fue un catalán, de modo que, aunque el alcohol colabora, creo que la “energía” argentina la iría mas vale a buscar por el lado del ADN napolitano.
octubre 15, 2007 en 5:20 am
Muy muy lindo relato de los LLprovisorios capos Estrella y Janfi!.
También interesantes apuntes de los que visitan el post y viven en el extranjero.
Galois no sabía que vivías en las Baleares!Qué lindo debe ser!
Estrella y Janfi,algunas fotos porfi!!Ya conocemos su caras con el gorro de Dasbald!Pero queremos verlos emperifoyados.(o emperiFOLLADOS?Perdón pedón estoy insufrible!)
¿Les parece que estaban impresionados por la alegría de los argentinos?¿No sería que les parecíamos unos indios sudacas?No offence plíss!
octubre 16, 2007 en 12:21 pm
sapa: Mallorca es hermosa, las otras 3 no las conozco aunque dicen que son bellísimas. Vale más caro viajar a Menorca, Eivissa (Ibiza) o Formentera, que ir a Barcelona, por ejemplo. Mallorca, en cuya capital Palma, vivo desde hace 4 años y pico tiene una larga y rica historia. Prácticamente todo bicho famoso pasó o residió aquí, desde Robert Graves (está enterrado en Deià, un pueblito de la isla) a, Boris Becker o Claudia Schiffer, si nos ponemos frívolos.
Lamentablemente, los gastos son cada vez más del primerísimo primer mundo y los salarios caen al segundo (?) y se aproximan al tercero. Amén de la nula hospitalidad de los lugareños para todo lo que huela a Peninsular y ¡dios nos libre!, extranjero.
octubre 19, 2007 en 5:37 am
Gracias Galois por tan interesante pintura.Siempre un caballero!Volvé con los tuyos y nos encontraremos a envejecer en La Feliz donde el mar es frío,la arena feucha,pero hay una magia de pueblito arrimado al mar,y hay tiempo para vivir,leer,ver pelis,escribir y soñar!Se vive con poca $.Ah y comer rico pescado en lo Ñeco Chioffi jeje!
Mientras tanto,escribí la historia de tu familia que tan bien contaste en tu blog!cariñosamente,lasapa
enero 2, 2008 en 7:44 am
Los catalanes son aburridíiiiisimos. Y los baleares llevan generaciones dejándose sodomizar por la chusma británica.